Los más grandes.

De entre los muchos grandes jugadores que ha tenido el Athlétic, estos cinco son, para mí, los mejores jugadores no en activo de la historia del club. Podrían ser otros cinco si la lista la hiciera otra persona, pero ésta es mi clasificación y mi criterio.

Telmo Zarraonaindía Montoya “Zarra” (Asúa –Vizcaya-, 30 de enero de 1921; Bilbao, 23 de febrero de 2006)

Zarra recibe su sexto trofeo al máximo goleador de la Liga. Año 1954.

Telmo Zarra comenzó a jugar al fútbol con apenas 13 años en un equipo vizcaíno, el Asúa. Cuando se reorganizó el Athlétic tras la guerra civil, Zarra fue uno de los fichados por el nuevo club. Estuvo primero en el Erandio, para luego pasar al primer equipo en la temporada 1940/41. Previamente, en un amistoso entre las selecciones de Vizcaya y Guipúzcoa, Zarra, que jugó con los vizcaínos, había hecho seis de los nueve goles de su equipo. Ciertamente el chaval prometía. Debutó en Primera División el 29 de septiembre de 1940 en Valencia. Zarra marcó los dos goles del Athlétic. El 6 de octubre de ese mismo año, contra el Real Zaragoza, pisó por primera vez el césped de San Mamés como jugador del primer equipo.

Debutó con la selección española el 11 de marzo de 1945, en un partido contra Portugal jugado en Lisboa. Con la selección española jugaría 20 partidos, en los cuales marcó 20 goles. A gol por partido. Ningún jugador español ha mejorado nunca este promedio. Sus participaciones con la selección nacional incluyen el Mundial de Brasil en 1950, en el que marcó su famoso gol a Inglaterra. Puedes ver el gol (narrado, cómo no, por Matías Prats sénior), aquí:

En las filas del Athlétic permaneció hasta la temporada 1954/55, en que anunció su retirada del fútbol profesional. Su último partido como rojiblanco lo jugó (curiosamente con el número 10, cuando el suyo siempre fue el 9) en Alicante, en un partido contra el Hércules. Era el 3 de abril de 1955. Pasó luego al Indauchu (temporada 1955/56) de 2ª División y finalmente al Baracaldo (temporada 1956/57), también en 2ª División, tras lo cual dejó la práctica del fútbol. 

Previamente, el 29 de abril de 1954 se jugó un partido de homenaje a Zarra en el campo de Chamartín.

Durante su vida deportiva Zarra marcó 259 goles con el Athlétic en 279 partidos de Liga y 81 en 74 partidos de Copa. Ningún jugador, antes o después, ha mejorado los promedios de goles de Zarra en ninguna de estas dos competiciones.

Consiguió una Liga (temporada 42/43) y cuatro Copas (temporadas 42/43, 43/44, 44/45 y 49/50). Seis veces fue el máximo goleador de la Liga, récord que nadie, antes o después, ha superado.

Los números son importantes, pero ocultan a veces los hechos. Zarra fue el “9” por excelencia: un delantero centro recio, fuerte y con olfato de gol. Su remate de cabeza era algo sensacional. Se llegó a decir de él que “tiene la mejor cabeza de Europa después de Churchill”. Otra de sus anécdotas es que fue expulsado (la única vez) porque para gastarle una broma a un jugador contrario que estaba en el suelo le puso la bota encima y le dijo entre risas “¡que te piso, que te piso!” El árbitro se pensó que iba en serio y le expulsó. Pero que esto no engañe a nadie: Zarra fue reconocido por su caballerosidad y deportividad durante toda su carrera. Esta caballerosidad llegó incluso hasta el punto de lesionarse para esquivar el choque con un contrario.

Hasta que un infarto se lo llevó de entre nosotros, vivió sus últimos años en Bilbao, donde regentaba un establecimiento deportivo, y soñaba con ver a su nieto Ander debutar en San Mamés. Ese mismo San Mamés le tributó este minuto de silencio:

Actualización: Este vídeo ya no puede verse a causa de la política de copyright de YouTube. Lástima.

Cartel anunciador del partido de homenaje a Zarra.

Actualizado: En la revista digital Jot Down han publicado este excelente artículo sobre Zarra... y sus hermanos, futbolistas igual que él. Pichichi y Zamora, los hijos de Tomasa Montoya.

La foto del gol de Zarra a Inglaterra, en la mejor clasificación de la selección española de fútbol en un mundial hasta 2010.

Rafael Moreno Aranzadi “Pichichi” (Bilbao, 23 de mayo de 1892; Bilbao, 1 de marzo de 1922)

Rafael Moreno "Pichichi" en 1920.

El gran “Pichichi” comenzó jugando al fútbol en el Bilbao, hasta que en 1910 pasó al Athlétic. Los años en los que “Pichichi” jugó al fútbol son los años del comienzo de este deporte, con deportistas semiprofesionales, y por eso sus cifras parecen a simple vista poco impresionantes. Jugó 12 temporadas en el Athlétic, en las cuales disputó 17 partidos de Copa (entonces no había Liga), en los cuales marcó 10 goles. Consiguió cuatro Copas (1914, 1915, 1916 y 1922).

Cinco veces jugó con la selección nacional, con la que marcó un gol. Los cinco partidos se corresponden a los Juegos Olímpicos de 1920, en que la selección obtuvo la medalla de plata.

“Pichichi”, según las crónicas de la época, se distinguía sobre todo por su inteligencia y por ser un jugador completo. Era uno de estos futbolistas que con un vistazo capta la situación y obra en consecuencia. Su inteligencia como futbolista le permitía estar siempre donde más le necesitase su equipo. Como además jugaba de delantero era el terror de las defensas; siempre estaba donde mejor podía recibir el balón. Además “Pichichi” tenía toque, sabía controlar y templar la pelota para jugarla o para chutar sin más. Los que le veían jugar decían maravillas de él. Durante sus años como jugador fue aclamado por la afición como ídolo y bandera. En ese sentido es el jugador que mejor representa estos años iniciales del club. “Pichichi” fue la primera estrella del club de la que la afición era consciente de que era tal. Su muerte a edad temprana fue un mazazo para la afición rojiblanca.

Hoy se le recuerda con un busto que fue colocado en 1926 en el campo de San Mamés. La tradición dicta que los equipos que llegan por primera vez a jugar a San Mamés han de depositar una corona de flores en su busto, como homenaje al jugador que mejor representa al espíritu del Athlétic Club.

Reproducción en cerámica de Talavera del famoso cuadro "Diálogo en los campos de sport" en el que se retrató a "Pichichi" y su novia. Esta reproducción fue el regalo que la Peña del Athlétic Club de Talavera de la Reina le hizo al club por su centenario.

Agustín Gaínza Vicandi “Piru” (Basauri –Vizcaya-, 28 de mayo de 1922, Basauri –Vizcaya-, 6 de enero de 1995)

"Piru" Gaínza, capitán del Athlétic Club, recoge la Copa de 1956. Un gesto muy repetido en aquella época.

“Piru” Gaínza empezó a jugar al fútbol apenas acabó la guerra civil en los filiales del Athlétic Club. Debutó con el primer equipo el 21 de mayo de 1939 contra el Alavés, en Vitoria. Su debut en San Mamés fue el 13 de octubre de 1940 contra el Hércules C.F. Esa temporada 39/40 y parte de la siguiente la pasó en el filial aunque alternando partidos con la primera plantilla. Es en la temporada 1941/42 cuando Gaínza se incorporó ya sin dudas a la primera plantilla en la que seguirá en activo como titular hasta la 58/59. No es el récord de longevidad en nuestro fútbol, pero le anda cerca. Su último partido oficial lo disputó el 17 de mayo de 1959 frente al Real Madrid. ¡Veinte años de carrera!

En todo este período disputó 382 partidos de Liga en los que metió 119 goles, 99 partidos de Copa en los que metió 29 goles, y 6 partidos de la Copa de Europa en los que metió 1 gol. Además fue 33 veces internacional con la selección española, con la que marcó 10 goles. Su debut con la selección se produjo en el mismo partido que el de Zarra: el 11 de marzo del 45 en Lisboa, contra Portugal. La última vez que fue seleccionado fue en el 55, con 33 años ya cumplidos. Otro de los récords de Gaínza es que entre su debut con la selección y su último partido estuvo en todas las convocatorias posibles. Nunca se dejaba de llamar a Gaínza para la selección.

Con la camiseta rojiblanca consiguió dos Ligas (temporadas 42/43 y 55/56) y siete Copas (1943, 44, 45, 50, 55, 56, 58). En esto último tiene el récord absoluto: ningún jugador ha conseguido tantas. Y además, como capitán del equipo, le tocaba a él recogerlas. Por lo visto no se cansaba de hacerlo.

Una vez retirado del fútbol profesional fue entrenador del Athlétic de la temporada 65/66 a la 68/69. Como entrenador consiguió otro título de Copa (1969) y dos subcampeonatos (1965 y 66). Vamos, que “Piru” es el verdadero y genuino “rey de copas” del Athlétic.

Daniel Ruiz-Bazán Justa “Dani” (Sopuerta –Vizcaya-, 28 de junio de 1951)

"Dani", capitán del Athlétic Club, con  la Copa del Rey del año 1984, a hombros de la afición rojiblanca.

La carrera de Dani comenzó en 1968 en los equipos de la regional vasca, hasta que en 1971 llegó a las categorías inferiores del Athlétic. Es cedido dos temporadas (72/73 y 73/74) al Baracaldo, donde demostró su saber hacer. Regresó en la temporada 74/75 al Athlétic, con el cual debutó el 29 de septiembre de 1974 en Valencia contra el equipo local. Su debut en San Mamés tuvo lugar el 6 de octubre del mismo año, en un partido contra el Hércules C.F. Permaneció en activo hasta la temporada 85/86, en que con 35 años anunció su retirada del fútbol profesional.

En este tiempo, jugó 302 partidos de Liga en los que metió 147 goles, 68 de Copa en los que metió 39 goles, 24 de competición europea (2 de Copa de Europa y 22 de Copa de la UEFA) en los metió 11 goles, y 7 partidos de la Copa de la Liga o Supercopa, en los que hizo 4 goles. Las cifras ya indican que Dani metía un gol cada dos partidos, lo que no es un mal promedio, incluso comparando con los “galácticos” de hoy en día. Además, Dani jugó 25 partidos con la selección española, en los que marcó 11 goles. Debutó con la selección el 21 de septiembre de 1977, en Berna, contra Suiza. Con la selección jugó el Mundial de Argentina en el 78.

Con el Athlétic ganó las Ligas de las temporadas 82/83 y 83/84, además de la Copa del 84 y la Supercopa de España del 85.

Dani jugaba de delantero. El número con el que yo le recuerdo era el “7” de extremo derecho, y desde luego Dani se pateaba esa banda que daba gusto verle. Como muchos extremos del Athlétic, Dani no bajaba la banda para centrar desde el córner. Él tiraba a puerta si podía y como se ha visto marcaba a menudo. Tampoco le hacía ascos a meterse en el área a rebañar balones. Dani era un jugador bajito y rápido, hábil con el balón. Por ello era un peligro tanto en la banda derecha como si entraba al área a jugar la pelota. Otra de sus especialidades eran los penalties. Sólo falló uno en toda su carrera deportiva.

En la actualidad Dani está vinculado al Athlétic Club, del que ha sido adjunto a la Presidencia y miembro de la Junta Directiva durante varios años.

José Ángel Iríbar Kortajarena “El Chopo” (Zarauz –Guipuzcoa-, 1 de marzo de 1943)

Iríbar comenzó jugando al fútbol en el equipo juvenil de Zarauz. Allí fueron a verle los ojeadores de la Real Sociedad. Iríbar se puso nervioso, hizo un partido de pena y los ojeadores dieron informe negativo de él. ¡Lo que se habrán arrepentido después! De Zarauz pasó al Baskonia, desde el cual dio el salto a la plantilla del Athlétic la temporada 1962/63. Costó un millón de pesetas de los de entonces su fichaje. Calculen cuanto sería hoy. En esa época el titular de la portería del Athlétic era Carmelo Cedrún, toda una institución del club, y no se sabía quien era el que le iba a jubilar. Iríbar debutó el 23 de septiembre de 1962 en Málaga contra el equipo local. Su primer partido en San Mamés fue el 30 de septiembre del mismo año contra el Elche. En la temporada 63/64 fue cuando Iríbar se hace con la titularidad de la portería, con sólo 20 años. Permaneció en activo hasta la temporada 1979/80, aunque en esta última temporada se negó a ser titular porque entendía que tenía que dejar paso a los nuevos valores. Al final de esa temporada se retiró del fútbol, con 37 años. El portero que le sustituyó fue Andoni Cedrún, hijo de Carmelo Cedrún.

Con el Athlétic jugó 466 partidos de Liga, 93 de Copa y 55 de competiciones europeas (6 de Recopa y 49 de la Copa de la UEFA). Además jugó 49 partidos con la selección española, con la que debutó el 8 de abril de 1964 en Dublín, contra la República de Irlanda.

Como jugador consiguió dos Copas (1969 y 1973), además del Campeonato de Europa de Selecciones (Eurocopa) en 1964. En la final de la Eurocopa se enfrentaron la U.R.S.S. y España. En una portería estaba Lev Yashine “la Araña Negra”, en la otra Iríbar; los dos mejores porteros del mundo, frente a frente.

Los porteros no son jugadores que tengan un especial “glamour”. Son ellos los que encajan los goles, no se les ve, salvo que les cuelen un gol, y no meten goles. Sin embargo hay unos pocos porteros que han marcado una época, y entre ellos está Iríbar. Tenerle bajo los palos era toda una garantía. Incluso cuando las cosas iban mal (la final de Copa del 66 o el partido contra el Liverpool en la UEFA, también llamado “la batalla de Liverpool”) se podía esperar que Iríbar aguantara el bombardeo hasta el final, sin arrugarse en ningún momento. Como además era un jugador sobrio, parco en palabras y en gesto, infundía confianza a sus compañeros.

Una vez retirado del fútbol profesional Iríbar fue entrenador de la primera plantilla en la temporada 86/87, la terrible temporada del “play-off”.

En la actualidad Iríbar sigue vinculado al club, después de haber sido entrenador del Athlétic B y entrenador de porteros durante varios años.

Iríbar pisa el césped de San Mamés en el homenaje que le hizo el club. 

Y ya para terminar un sexto jugador, que estaría entre los cinco mejores por méritos propios si no hubiera desarrollado la mayor parte de su carrera fuera del Athlétic.

Julio Salinas Fernández (Bilbao, 11 de septiembre de 1962)

Julio Salinas comenzó a jugar al fútbol en las categorías inferiores del Athlétic. En la temporada 82/83 pasó al primer equipo, aunque no se asentó todavía en él. La siguiente temporada alternó la primera plantilla con el equipo de 2ª División A. Como el equipo de 2ª quedó ese año subcampeón, y el primer equipo campeón de Liga y Copa, y Julio ayudó a conseguir ambas cosas, decidieron por fin que diera el salto definitivo a la élite del fútbol y así la temporada 84/85, Julio pasó al primer equipo. Debutó el 3 de octubre del 82 en Zaragoza contra el equipo local. Su debut en San Mamés fue el 8 de diciembre del mismo año, contra el Linares, en un partido de Copa. Julio marcó dos goles en ese partido.

En 1986 fue fichado por el Atlético de Madrid, con el que jugó dos temporadas. Del Atlético pasó al Barcelona, con el que jugó hasta la temporada 93/94. Su siguiente equipo fue el Deportivo de La Coruña, en el que sólo jugó una temporada para luego pasar al Spórting de Gijón en la temporada 95/96. En el Spórting jugó dos temporadas para luego marchar a Japón, donde jugó en el Yokohama Marinos de la Liga Profesional japonesa. Regresó a España en el 98 para jugar con el Alavés, equipo en el que jugó dos temporadas (98/99 y 99/00). En esta última temporada anunció su retirada del fútbol profesional, con 37 años cumplidos.

Con al Athlétic jugó 67 partidos de Liga en los que marcó 13 goles, 24 partidos de Copa en los que marcó 11 goles, 7 partidos de la Copa de la Liga o Supercopa (en los que marcó un gol) y 5 partidos de competiciones europeas (1 de Copa de Europa, 1 de Recopa y 3 de la UEFA) en los que marcó 4 goles.

Con sus demás equipos jugó 395 partidos de la Liga española y 51 de la japonesa, en los que marcó 171 goles (138 en España y 33 en Japón).

Además fue 56 veces internacional con España. Metió en total 22 goles con la selección. Su debut fue el 22 de enero del 86 en Las Palmas de Gran Canaria, contra la U.R.S.S. 

Su palmarés como jugador incluye 6 campeonatos de Liga (dos de ellos con el Athlétic), 3 de Copa (1 con el Athlétic), 2 Supercopas de España (1 con el Athlétic), 1 Recopa de Europa, 1 Copa de Europa y 1 Supercopa de Europa.

Julio Salinas era un delantero centro alto y fuerte, que basaba su juego en la potencia física de su cuerpo. Se hacía un hueco entre la defensa gracias a su corpachón para luego recibir la pelota y tirar a puerta. Era lento en sus movimientos (que no en sus reacciones), pero lo compensaba de sobra estando siempre bien colocado en el área. Por ello metía muchos goles de rechaces o en segundas jugadas. Algunos le criticaban o ponían en duda su valía, como si esos goles valieran la mitad. En los años finales de su carrera no era el Julio Salinas de sus mejores tiempos, pero seguía siendo el referente de sus equipos (más modestos que los de sus comienzos) en el área.

En la actualidad Julio Salinas practica el fútbol-playa junto con otros jugadores veteranos como Míchel o Butragueño. Además hace sus pinitos comentando para las televisiones partidos de fútbol.

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