feb 10 2018

Blade Runner

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Comenté en otra entrada (aquí, concretamente) la segunda parte de Blade Runner. Estando de vacaciones de Navidad me encontré que a cierta hora de la madrugada ponían la primera película, la original. Hacía años que no la veía, por lo que hice el esfuerzo de quedarme a verla para poder comparar las dos experiencias recientes. La versión que vi en la TV es uno de los cortes del director que Ridley Scott se inventó después de estrenar la película original. Lo que significa que no vi la versión que recuerdo haber visto hace ya años por primera vez. No obstante, ya me di cuenta de que entre una versión y otra no había tanta diferencia, así que ha sido como verla (casi) por primera vez.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

Rick Deckard, blade runner de la policía de Los Ángeles, tiene que volver al servicio para retirar a unos replicantes Nexus 6 que se han colado en un transporte y han llegado a la Tierra. Sobre el papel no es más que una misión más, pura rutina. Solo que las cosas se van a complicar para Deckard.

Comentario:

En la versión que estuve viendo eché de menos la voz en off de Rick Deckard. Y el final de las memorias en verde con la huida de Rick y Rachael. Eché de más, por supuesto, la tontería del sueño (o fantasía) del unicornio de Deckard, que es demasiado sutil para que para mí tenga sentido. Quitando esto, disfruté mucho del visionado de la película.

No recordaba yo dos detalles que me parecen importantes. El primero es la ciudad. Una ciudad negra tanto de día como de noche, sin luz del sol, en penumbra y lluviosa, llena de gente que abarrota hasta el último rincón visible de los espacios urbanos de la ciudad. E incluso los interiores, como puede verse en la disco a la que acude Deckard. Con la importante excepción del edificio Bradbury en el que vive Sebastian. Cuando se abre el foco, al ciudad sí aparece iluminada, pero todo es luz artificial, la luz de los vehículos de superficie, de las ventanas de las oficinas, o de los neones de los anuncios. Como consecuencia, las personas que se mueven por esta ciudad no tienen sombra. Como si ninguno fuera totalmente humano. Curioso ¿verdad? Me pregunto si ésa era la imagen que tendrían en 1982 de lo que sería una megalópolis 35 años más tarde, cambio climático incluido. O si solo fue una puesta en escena de fantasía. Bueno, como si ninguno de los personajes fuera humano… o como si así se simulara en pantalla el blanco y negro de las películas del detective Marlowe.

Concept art del Los Ángeles de Blade Runner. A mí me parece la Gran Vía de Madrid un sábado por la noche esquina a la plaza de Tudescos. En ese sentido, nada revolucionario, excepto el coche volador de la policía.

Dos detalles más sobre Los Ángeles. Las oficinas del jefe Bryant parecen unas oficinas de los años 50, con sus puertas de madera y cristal. Hasta el humo de tabaco de la sala de proyección (también el de la sala de entrevistas de la Tyrrell) parece de los 50. Es un detalle deliciosamente anacrónico en una ciudad del antitabaquísimo año 2019. El cielo que se ve cuando viajan a las Torres Tyrell (el rascacielos-pirámide de la sede corporativa) es amarillo-naranja, pero no se ve amanecer. Me recuerda claramente la atmósfera amarilla-naranja de Las Vegas de 2049. O al revés.

El segundo detalle es el ambiente humano. La “cultura” que parece dominante en 2019 es la japonesa, más que la oriental. Los afiches publicitarios muestran geishas y música japonesa. Los espacios públicos tienen carteles escritos en japonés (supongo que es japonés), y en el zoco al que Deckard acude la mayor parte de los comerciantes son orientales (con la excepción de un egipcio que parece salido del Blue Parrott de Casablanca). Incidentalmente, el ingeniero de ojos al que acuden los Nexus 6 también es oriental. ¿Era ése el futuro que veían para la Costa Oeste de los EE.UU.?

La ciudad tal como la vimos en pantalla, con esos grandes afiches publicitarios de inspiración japonesa.

Éste es el escenario en el que se mueve como pez en el agua el detective Rick Deckard, como buen policía que sabe patearse la calles.

Rick Deckard con su máquina de Voight-Kampff, haciendo su trabajo.

Tampoco recordaba yo lo fluido de la historia. No hay nada oculto ni secreto. El espectador conoce todos los elementos de la historia, y ve cómo se van desarrollando delante de sus ojos sin trampa ni cartón, de una pista a otra. No hay secretos, ni tan siquiera en la naturaleza de Rachael. Por eso me molesta (visto en retrospectiva) el burdo intento de convertir a Deckard en otro replicante. Carece de sentido. Voy a entrar un poco más en materia con este asunto.

Veamos. Nos han dicho con claridad que los replicantes están prohibidos en la Tierra en 2019. Luego malamente puede pensarse que Deckard es un replicante “legal”. Esto es, en términos modernos: de ser un replicante, sería un inmigrante ilegal sin permiso de residencia ni de trabajo. ¿Cómo se explica su presencia en la Tierra sin que nadie le moleste? Por otro lado, Deckard muestra claramente tener respuestas emocionales propias. La más clara (para mí), cuando después de decirle a Rachael que sus recuerdos son implantes artificiales, se da cuenta de que la ha dejado hecha polvo, y se disculpa con ella diciendo que era una broma, que la tomaba el pelo. Una respuesta así no podría elaborarla alguien inmaduro emocionalmente, porque no podría empatizar tanto con la angustia y la confusión de Rachael. Y la respuesta emocional de escuchar y ver morir a Roy, empatizando con él en su último aliento, tampoco es propio de un replicante emocionalmente inexperto. Recordemos además que estuvo casado (aunque en la versión sin voz en off esta información se pierde). Luego, Rick Deckard es humano, se ponga Ridley Scott como se ponga. Fin de la historia.

Como comenté en Blade Runner 2049 el elemento clave en el argumento, en tanto película de ci-fi, es el transhumanismo; ¿qué hace humano a un humano? ¿O a un no humano, como Rachael… o Roy? Y precisamente por eso destaca el papel de Rachael con sus dudas acerca de si es humana o no. No es preciso añadir a Deckard al coro de la confusión. De hecho, Deckard nunca se plantea su propia naturaleza. Tampoco la de Roy y su banda, o la de Rachael. Otra cosa es que en este último caso prefiera dejar llevarse por su propia pasión para ponerla a salvo y poder estar con ella. En este aspecto también esta película es sincera. Nos dicen que un replicante longevo podría llegar a desarrollar sus propias respuestas emocionales, porque maduraría en ese sentido. Para evitarlo es por lo que les han “programado” una esperanza de vida tan corta. Excepto, tal vez, a Rachael, que es un experimento del que no nos dicen gran cosa, salvo que le han hecho creer que es humana nacida de humanos. Y ya está, no hay más. Suficiente para una buena historia y un final abierto: ¿podrán Deckard y Rachael ser felices juntos, y por mucho tiempo? En el corte que recuerdo haber visto hace muchos años hasta eso fue explícito: sí. En el corte que vi el otro día se deja en el aire. Tampoco pasa nada por ello.

Como en toda película de cine negro, tenemos un chico y una chica. En este caso son una pareja un poco peculiar.

Por la banda opuesta tenemos una pareja de replicantes.

Una última palabra. Hay muchas diferencias entre Blade Runner y la novela original de Philip K. Dick. En ésta la acción se desarrolla en un San Francisco medio despoblado a causa de una catástrofe climática expresamente mencionada (el famoso polvo gris). Los animales orgánicos, los pocos que quedan, son lujos para millonarios, y hasta los animales artificiales (robóticos, no biológicos) son raros y caros. Deckard es aficionado a ellos. Y está casado. El que su mujer y él usen un amplificador emocional no es porque sean replicantes, sino a causa de la sequedad emocional de la sociedad humana en la que viven. Y de hecho, el amplificador se menciona muy el principio de la novela, y después desaparece del argumento. Rachael es mucho más emocional en la novela. Tanto como para vengarse de Deckard matando a su mascota. Todos estos elementos argumentales se tratan de manera indirecta en la película. Porque ésta se centra más en la creación de la atmósfera del Los Ángeles de 2019 y en las vueltas a la humanidad de los replicantes, con Deckard detrás de los replicantes (chica incluida). Puestos a elegir, es mejor y más redonda la película que la novela.

Tecnología destacada:

El spinner o coche volador de la policía. Recuerdo que en tiempos fue lo que más llamó la atención antes del estreno de la película. Incluso se bromeó con el hecho de que sería el modo de terminar con los atascos de tráfico. Ahora bien, en 2019 lo que vemos es que la inmensa mayoría de vehículos transitan por calles asfaltadas, y solo la policía puede tener spinners. En 2049 vemos que también los ricos pueden permitirse coches voladores. Espero que el control de tráfico aéreo sea bueno para entonces.

Escena destacada:

La mayor parte de la gente suele referirse a la escena de la muerte de Roy por su dramatismo, y por la magnífica interpretación de Rutger Hauer (Roy) y Harrison Ford (Rick). Ciertamente es una gran escena. A mí, además de esa escena, siempre me ha gustado mucho la escena en la Rachael se planta en casa de Rick para convencerle de que es humana. Como he escrito antes, la reacción de Rick es soberbia. Es esa escena la que marca al personaje del blade runner Deckard.

Frases destacadas:

Van a ser dos.

Roy: Es toda una experiencia vivir con miedo ¿verdad? Eso es lo que significa ser un esclavo.

Y mientras dice esto está salvando la vida a Deckard. Le evita un daño gratuito, ya que el propio Roy va a terminar muriendo de todas maneras.

Rachael: ¿Este test es para saber si soy una replicante o una desviada, señor Deckard?

Desviada en lugar de lesbiana. Deliciosa pieza de anticuario. Y más con los tiempos que corren.

Conclusión final:

Grandísima película. Una historia sin alardes, pero magníficamente articulada y narrada, una puesta en escena que aún hoy, en la era del CGI, se ve muy bien, y unas interpretaciones fuera de serie. Buena ciencia-ficción, y muy innovadora para la época.

Es inevitable hacer una comparación entre esta película y su secuela. La secuela comienza también de manera lineal y con el mismo esquema que la original. Tampoco hay nada oculto, excepto el elemento del cadáver sin identificar. Ahora bien, llega un momento en que la secuela se tuerce (más o menos después de las escenas de Las Vegas), y la cosa se convierte más en un thriller al uso. Incluso con exceso de tiros y violencia. En la película original los únicos disparos los hace Deckard, el blade runner con licencia para hacerlo. En ese sentido, mucho mejor la original.

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ene 28 2018

Star Wars VIII: Los últimos Jedis

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Antes de verla:

Hombre, no voy a dejar de ver una película de la nueva trilogía. Además ésta la han estado poniendo por las nubes porque se supone que es el gozne sobre el que gira la trilogía completa, casi tan buena como el Episodio V. Y eso son palabras mayores. Además, llevo tres años en los que ver una película de Star Wars se ha convertido casi en una tradición navideña más. No iba a romper la tradición este año. Mis expectativas no eran altas. Quiero decir, que la hubiera visto de todos modos, aunque nos hubieran contado que Rey era un sueño de Resines.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers, muchos spoilers. Y además de eso datos sobre el universo Star Wars que a lo mejor no le interesa conocer al lector. Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

Rey ha encontrado a Luke Skywalker en su retiro de Ahch To. Pero Luke no quiere salir de su retiro ni unirse a la Resistencia, para la cual es su última esperanza de victoria, porque están a punto de ser completamente derrotados y eliminados por la Primera Orden, más poderosa que nunca.

Comentario:

Pensé dos cosas cuando salí del cine. La primera, que la película había sido muy larga y aun así se me había hecho muy entretenida. Buena señal. La segunda, que este Episodio VIII me ha parecido el auténtico Episodio VII; esto es, que la tercera trilogía ha comenzado con esta octava entrega, y que la séptima ha sido simplemente una presentación de personajes. Eso no es un problema. Es simplemente lo que a mi parecer hay. Salí del cine satisfecho de lo que vi, y entretenido. Desde ese punto de vista, misión cumplida.

Voy a entrar ahora en detalles acerca de lo que significa esta película en el universo de Star Wars. Para ello voy a citar el material de las ocho películas, el único que es canónico para mí porque no conozco otro.

Nota al margen: He leído por ahí que la Disney se ha llevado por delante como canónico todo el material adicional de Star Wars producido en los últimos treinta años, incluyendo novelas, series de animación, etc. La verdad, ni lo sé ni me preocupa. Y pensar que se reían de nosotros los trekkies después de la primera película de J. J. Abrams…

Para mí el centro de esta nueva trilogía lo forman Rey y Ben Solo, que son la nueva generación de este universo de ficción. Los dos actores, Daisy Ridley y Adam Driver, han sido un gran acierto de cásting. Y sus interpretaciones son magníficas conforme a la naturaleza de sus personajes.

Ya dije en mi anterior reseña que el Kylo Ren obsesionado, furioso, inseguro… adolescente… que hemos visto en ambos episodios es el Anakin Skywalker que hubiéramos tenido que ver en los Episodios II y III. Alguien poderoso, muy poderoso, y a la vez confundido respecto a su papel en las cosas que le rodean. En esta película sigue en esa misma línea, además de manera explícita (esa gran frase de Snoke de no eres más que un crío con una máscara), aunque a la vez se ve una evolución en su personaje. En primer lugar, su decisión de dar un paso al frente eliminando a Snoke y auto nombrándose nuevo líder de la Primera Orden. En segundo lugar, al argumentarle a Rey las razones por las que ella debería unirse a él; en la película anterior simplemente se ofrece sin más, típica oferta de adolescente.

El papel de Rey en la historia es más complejo y jugoso. En el Episodio VIII nos dice ella explícitamente lo que ya vimos en el VII: Hay algo en mí que siempre ha estado ahí y ha despertado. Y por eso busca a Luke Skywalker, para que éste se lo explique (podría decirse que busca un maestro). Hasta donde yo lo entiendo, a Rey no le interesa propiamente el adiestramiento jedi, y a Luke tampoco adiestrarla en los caminos de la Fuerza. Al final una y otro se implican en las vías de los jedi porque es la herramienta que tienen a mano, y lo que Luke sabe hacer. La mayor diferencia entre uno y otro personaje es que Ben Solo/Kylo Ren ha recorrido un camino para llegar a un sitio que no termina de entender, y Rey sabe a qué sitio quiere llegar, pero no sabe el camino que ha de recorrer. Su interactuación se basa en estas diferencias. Bueno, y en la tensión sexual que va de Ben a Rey; no a la inversa.

En este esquema la interactuación de ambos personajes, y especialmente el saber cómo es posible que ambos pueden verse, hablarse, y hasta tocarse a distancia, es lo que espero que sea el motor del Episodio IX.

El binomio Rey-Ben tiene un nexo que los une, para desagrado de Ben y confusión de Rey: Luke Skywalker. En el viejo juego de rol de Star Wars había un personaje prediseñado que era el del jedi borracho o fracasado. El juego transcurría entre los Episodios IV y V. En ese universo un jedi fracasado era un jedi que se había apartado de la Orden (lo que se supone que le salvó del exterminio de dicha Orden), estaba profundamente desilusionado en lo personal, y al que la República o el Imperio le importaban un comino. Hasta que apareció un joven idealista que le devolvió la ilusión por ser un maestro de los caminos de la Fuerza. Después de ese gran PJ que fue Pepe Ben Quenueve, Luke es el mejor jedi fracasado que he visto en mi vida. Responde plenamente al cliché del juego de rol. Ya sabíamos a medias que el fracaso en su academia jedi, y la pérdida de su sobrino, atraído hacia el Reverso Tenebroso de la Fuerza, le había dejado emocionalmente fuera de combate. Por eso se había retirado a Ahch-To, entre los nostálgicos y decadentes restos de la Orden Jedi. Y de repente, tras la tensión adecuadamente guionizada, aparece una nueva ilusión: Rey.

Ahora bien, y eso es lo fascinante, Luke no adiestra a Rey en los caminos habituales de la Fuerza. En las promos de la película nos han querido hacer ver que Luke adiestraba a Rey como Yoda le adiestró a él. Pero resulta que no. Nos han engañado totalmente para que estemos atentos y aprendamos la primera lección de la sabiduría de Luke: la Fuerza no es patrimonio de los jedis. Así que eso es lo que Luke ha aprendido en su exilio de Ahch-To y de los arcanos jedi que se conservan allí. Y eso, pese al regaño del maestro Yoda (siempre mirando al horizonte estás, que bien podría ser el lema de los Skywalker), le sitúa por encima de todos los jedis que hemos visto en pantalla. Luke ha recorrido el camino de vuelta al origen de la Fuerza, cuando la Orden Jedi (y otras cofradías de sentientes de la Fuerza) no existían.

Y esto, estimados lectores, nos lleva a la idea-fuerza central de esta película: lo viejo está muriendo para dejar paso a lo nuevo. Lo que nos lleva a mi idea original de que éste es el verdadero Episodio VII, y no la película anterior. Lo viejo es una Primera Orden que solo sabe recorrer los caminos trillados del Imperio; un Darth Vader que ya no significa nada; una Orden Jedi extinguida y que no merece la pena que resucite; una Resistencia decadente y más sola de lo que nunca estuvo la Alianza Rebelde. Lo viejo son Snoke (y también Hux), Leia y Luke, que ya no pintan nada en la Galaxia. Es la Galaxia de Rey y Ben, y también de Finn, Poe, y Rose.

De izquierda a derecha: lo nuevo, lo desconocido, y lo viejo. Uno de los tres, y tal vez dos, son historia.

Este motor ideológico (por así decirlo) del Episodio VIII es tan potente que lo demás es relleno alrededor. Francamente, me han dado ganas de terminar aquí este comentario de la película. Si voy a seguir es solo porque ahora mismo tengo ganas de hacerlo.

En paralelo con la historia de la Fuerza y sus tres protagonistas tenemos un segundo arco argumental centrado en la lucha entre las fuerzas militares de la Primera Orden y la Resistencia. Es interesante porque nos muestra una Resistencia casi agotada. Insisten mucho los resistentes en que son la chispa que prenderá la Galaxia, pero en realidad están solos. Son lo viejo que ha de morir, aunque no sean (ni quieran ser) conscientes de ello. En este sentido la película es muy pesimista. Estas escenas, además de un compendio de tácticas militares que me parecen un tanto peculiares (luego contaré algo más sobre este tema), nos muestran dos detalles de gran valor. El primero, que Ben no es capaz de atacar abiertamente a su madre. Lo segundo, quizá relacionado, es que Leia tiene habilidades en la Fuerza que no sabíamos que poseyera. Ya sabíamos que Leia Skywalker era sensible a la Fuerza, pero ignorábamos por completo que tuviera habilidades en ella. Bueno, ya lo sabemos. ¿Cómo las adquirió? ¿Su hijo Ben es consciente de ello? Aquí hay un argumento jugoso para el futuro Episodio IX.

No me voy a parar en hablar del resto de escenas. Son todas interesantes, divertidas, y muy bien hechas (no solo en lo visual), si bien no tienen el mismo peso. Merecen la pena, pero no para alargar esta entrada con ellas.

Tecnología destacada:

Star Wars no es precisamente ciencia-ficción en el mejor sentido del término. Por ello éste es un apartado que tampoco es particularmente importante. Destacaría que nos han dado algunas pistas acerca del viaje más rápido que la luz (FTL). En primer lugar, que solo se puede rastrear una nave que viaja FTL con un dispositivo especial. Hasta ahora no sabíamos que eso era posible: saltar a la velocidad de la luz era sinónimo de despistar a cualquier perseguidor. En segundo lugar, nos hablan de que las naves tanto de la Primera Orden como de la Resistencia necesitan combustible para viajar a cualquier velocidad. Tampoco nos lo habían dicho tan claro.

Escuela de tácticas militares y navales:

Esta película nos muestra más combate que la mayoría de las películas de la saga. De hecho, uno de los arcos argumentales es el largo impasse entre el comienzo y el fin de un combate entre naves espaciales. Pero vayamos por partes.

Al comienzo de la película vemos que la Resistencia lanza contra el acorazado de la Primera Orden una escuadrilla de bombarderos. A bordo de las naves hay gravedad. Primero, porque la bombardero (la hermana de Rose) se cae por unas escaleras. Segundo, porque para alcanzar el disparador de la apertura de las compuertas, usa la gravedad, que hace caer el mando a sus manos. Pero, ojo, que cuando se abren las compuertas resulta que las bombas no se quedan en caída libre, lo que sería lo lógico puesto que el bombardero está en órbita de un planeta, sino que caen ¡por gravedad! sobre el acorazado. Venga, hasta luego, majos.

El crucero Raddus de la Resistencia. Es la nave que despliega el escudo protector y que es finalmente usada como ariete contra las naves de la Primera Orden.

Cuando la flotilla resistente sale del hiperespacio se encuentra con que la han seguido. Si vuelven de nuevo a saltar a una velocidad FTL corren el riesgo de que los hayan vuelto a seguir, solo que esta vez se encontrarían sin combustible para otro salto, o para combatir. Por tanto, deciden usar su escaso combustible para mantener la distancia respecto a la Primera Orden, fuera del alcance de sus cañones, y así ganar tiempo mientras se les ocurre lo que hacer para eliminar o despistar a sus perseguidores. Se inicia una persecución en la que los perseguidores, la Primera Orden, lanza de vez en cuando una salva sobre los perseguidos, que se protegen con escudos en tanto les quede combustible. ¿A alguien le suena la escena? Claro que sí: es la escena del Acheron persiguiendo a la Surprise en Master and Commander. Ahora bien, cuando al crucero de la almirante Holdo está a punto de agotársele el combustible, a ella se le ocurre girar en redondo, poner rumbo a la nave almirante enemiga, hacer un microsalto al hiperespacio usando una velocidad FTL, y reaparecer de repente a poca distancia del acorazado, a tan corta distancia que ya no tienen tiempo para evitar la colisión. ¿A alguien le suena esta maniobra? Claro que sí: es la maniobra Picard de Star Trek. Hala, hasta otro rato, chavales.

Las fuerzas de superficie de la Resistencia yendo camino de su aniquilación.

Finalmente, en el planeta Crait la Resistencia decide hacer un stand and fight usando los speeders que han encontrado en la base como fuerza de ataque. Bien, se trata de vehículos terrestres, no pueden levantar el vuelo, y por si fuera poco no tienen apoyo aéreo, puesto que las únicas fuerzas aéreas (hasta que aparece el Halcón Milenario de repente) son los cazas TIE de la Primera Orden. ¿Y cuál es la orden que reciben los pilotos de los speeders? ¿Dispersarse para ofrecer menos blanco? No. Concentrarse y atacar. Vamos, anda.

En fin. La primera escena es físicamente imposible, la segunda es plausible de acuerdo a la lógica del universo Star Wars pero copia ideas ajenas, y la tercera escena me parece un suicidio militar.

Frases destacadas:

Todas las de Leia. La voz de Carrie Fisher se ha apagado para siempre. La echaremos mucho de menos. La breve escena en la que hablan el fantasma de Luke y Leia es, por desgracia, el canto del cisne de ambos personajes. Tremendamente nostálgico para todos los que hemos visto la película sabiendo que Carrie Fisher ya no estaba entre nosotros.

Aparte de eso, van dos.

Luke Skywalker: La Fuerza no le pertenece a los Jedi. Decir que si mueren los Jedi muere la luz, es vanidad.

Toma ya. No habíamos sabido tanto de la Fuerza desde lo que nos contó el maestro Yoda en el Episodio V. Y enlaza además con lo que vimos en Rogue One respecto a los monjes de la fuerza del planeta Jedha.

Luke Skywalker: Fallé. Porque era Luke Skywalker. El maestro Jedi. Una leyenda.

En pocas palabras Luke nos ha transmitido toda su amargura, lo que le ha hecho retirarse a Ahch-To… a morir.

Nuevas habilidades en la Fuerza:

Si hay algo verdaderamente central en el universo Star Wars es el concepto de la Fuerza. En el Episodio VII vimos a Kylo Ren deteniendo en el aire un disparo láser. Nada menos. Y también leyendo mentes. Recordemos que Darth Vader no tenía ese poder: en la primera Estrella de la Muerte tuvo que usar un robot para torturar a Leia a fin de sacarla información.

En este episodio hemos visto dos habilidades nuevas en la Fuerza. La primera es la habilidad para proyectarse físicamente hacia otro punto del espacio. Hemos visto a Ben y a Rey interactuando, y sobre todo a Luke en Crait hablando con Leia y peleando de verdad con Ben. Hasta ahora solo conocíamos proyecciones de jedis difuntos, y sin interactuar con nada ni nadie. Y aquí viene la segunda habilidad. El maestro Yoda no solo actúa, sino que es capaz de convocar un rayo que destruye el templo jedi en Ahch To. No sabíamos que uno de los espíritus en la Fuerza podía hacer cosas así.

Conclusión final:

Grandísima película. Si es la mejor de la saga o no, eso lo dejo a la discreción de cada uno de mis lectores (si aún me quedan). En cualquier caso, merece completamente la pena, y seguro que la volveré a ver, y no tardando mucho.

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ene 19 2018

Música de viernes (XXXII)

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Si estás viendo este vídeo, tú también eres de la Resistencia.

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oct 17 2017

Blade Runner 2049

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Antes de verla:

Como otras películas que he comentado recientemente, se trata de una película secuela o precuela de una de los verdaderamente grandes filmes de la ciencia-ficción. En este caso nada menos que de Blade Runner. ¿Cómo no iba a ir a verla? Y encima y por si fuera poco, la promoción de la película estaba mostrando unas imágenes sencillamente espectaculares. Pocas veces la promoción de una película me ha movido tanto para ir al cine. En este caso, así ha sido.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

Los Ángeles, año 2049. El agente K, blade runner del LAPD, retira a un replicante Nexus 8. Nada anormal. Solo rutina. El problema comienza cuando descubre en la granja del replicante un cadáver que se va a convertir en un serio problema para todos.

Opinión:

Empecemos primero por lo mejor.

La puesta en escena, la fotografía, el diseño de las ciudades del filme, es sencillamente fantástico. El Los Ángeles de la película nueva es mucho más gris (más sucio), más slum y a la vez más megalópolis de lo que habíamos visto treinta años antes. Se parece más a la ciudad que describió Phillip K. Dick, incluyendo el polvo gris. Muy buena idea hacernos ver que sí amanece, aunque nunca parece que llega a brillar el Sol. Además, nos muestran otras dos ciudades, San Diego y Las Vegas, y un cierto aspecto de las áreas rurales de California. Bien por los realizadores. Aunque, la verdad, la idea del gran vertedero urbano que es San Diego no me termina de convencer. Tampoco es muy plausible la atmósfera amarilla de Las Vegas. Pero, en fin, hablamos de ci-fi.

Las interpretaciones, muy buenas todas. Los actores se muestran convincentes en sus papeles, y parecen realmente ser sus personajes. Excepto Ryan Gosling. K no es Rick Deckard, ni nadie (creo) esperaba que lo fuera. Pero de ahí a que K vaya siempre tieso, con el palo de escoba metido por el culo… Y eso cuando no se pone introspectivo, porque ahí directamente es aburrido. Quizá dentro de unos años las miradas de Ryan Gosling sean casi tan valoradas como las de Humphrey Bogart. A fecha de hoy, sus miradas son sencillamente un tostón. Cuando parece que va a remontar un poco (nada como una buena paliza y que retiren a tu chica) volvemos a los mismo. Ahora volveré sobre este aspecto.

De todas las interpretaciones, la mejor es sin duda la de Harrison Ford. Igual que en El despertar de la Fuerza se muestra en pantalla con su edad, sin disimulos ni artificios. Porque su edad es parte de la trama (y no parte secundaria), y las heridas y cicatrices emocionales causadas por el tiempo, también.

La historia, brillante, excepto (y es un pero muy grande) en su resolución. Sigue el mismo esquema de novela negra de la película original, esto es, de una misión aparentemente trivial sale un cabo suelto, aparentemente minúsculo, del que, tirando, tirando, te sale una alfombra entera. Y menuda alfombra. Capaz de dejar sin sitio donde poner los pies a todos los personajes de la película. Además, este hilo es el que permite enlazar la película de 1982 con la actual, enlazando los replicantes Nexus 6 con los Nexus 8 y 9 de 2049, y, de paso, la Tyrrel Corporation con el malo moderno, Niander Wallace y su corporación. En este sentido, la continuidad del universo Blade Runner está asegurada y bien establecida.

En cuanto a la resolución de la trama, es para mi gusto demasiado tonta. Si Deckard se apartó de su hija para evitar que la localizaran ¿va a comprometerla queriendo conocerla? ¿Y K es tan tonto como para a la vez querer enfrentarse a los planes de Wallace y comprometer a la hija de Deckard? Venga, hombre…

Ya vamos entrando en las cosas malas, o al menos, las que no me gustaron.

La película es excesivamente larga. Y a ratos, aburrida. La historia está bien, pero al tratar de alargarla como un chicle al ritmo de las miradas de Ryan Gosling, lo que consiguen es un tostón en exceso largo.

Y lo peor de todo, con diferencia. Blade Runner, como ci-fi, juega con el concepto del transhumanismo, esto es, qué hay de la Humanidad después de la humanidad, y qué es lo que le hace humano a un humano (Más humanos que los humanos, es el lema de la Tyrell, recordemos). De ahí la tensión entre Deckard (humano, pese a las fantasías de Ridley Scott) y Rachael (replicante que no está segura de serlo), y Deckard (humano) y Roy Batty (replicante que sabe que lo es, pero que a la vez se sabe lo bastante humano). De ahí el conflicto moral del blade runner y ex-asesino cuando retira a un replicante. De ahí también el impulso de los replicantes de saber quiénes son, saber qué los hace distintos de los humanos y saber si la diferencia puede ser borrada.

En Blade Tunner 2049 tenemos incluso mejores mimbres para darle vueltas al tema del transhumanismo. Primero. El agente K es un replicante legal, y por si fuera poco, expuesto al racismo de policías y civiles, que lo saben. Segundo. El agente K es un blade runner que retira a otros replicantes. Tercero. El agente K, además de ser sometido a calibraciones emocionales periódicas, resulta que tiene en su casa una IA de compañía con la que se relaciona como si fuera una persona real (bellísima Ana de Armas, por cierto). Ojo, que esto es clave: Deckard podía tocar y sentir a Rachael; K no puede hacer eso mismo con Joi, y hasta se nos muestra de manera explícita en dos escenas. Pese a ello la IA de Joi parece estar en el mismo camino de Roy Batty de preguntarse qué la diferencia de K, que tampoco es humano. Cuarto. El mismo K pregunta expresamente cómo es posible distinguir un recuerdo implantado de uno real. Por cierto, la respuesta es antológica.

Y quinto, y agárrense que vienen curvas… Las replicantes son fértiles. Pueden concebir, pueden dar a luz, y sus hijos son aparentemente tan humanos como los humanos. Las dos razas podrían, por tanto, fusionarse.

Vamos, si con estos elementos no hay para darle vueltas al tema del transhumanismo… Pero al igual que el agente K no es Deckard, tampoco el replicante K es Roy Batty, y al final todo esto pasa por él sin que se despeine. Solo parece un poco emocionado cuando cree que es él el hijo de la replicante, algo así como el elegido de Blade Runner. Cuando se entera de que no lo es el suflé se viene abajo.

Aquí tenemos a Ryan Gosling levantando una ceja. No está mal.

En fin, en este sentido la película es fallida. Tienen en su mano un cañón y no lo usan.

Tecnología destacada.

Es curioso, pero en los años entre una película y otra la evolución tecnológica que se nos muestra es escasa. Cierto que no es el tema central del futuro de ci-fi de esta película, pero es un poco curioso. Y así, vemos todavía fotos bidimensionales, pantallas de ordenador al uso… Lo más avanzado es la tecnología agrícola que inventó Wallace y que (nos dicen) permitió alimentar a la Humanidad, salvándola de la extinción. Monsanto salvando al mundo, para pasmo de los ecologistas.

Lo que más me llamó la atención fue el interface que Niander Wallace tiene en el cuello y que le permite controlar o pilotar los drones con los que examina a su nuevo modelo de replicante. Recordemos que Wallace es ciego, y que por tanto para poder examinar el universo que le rodea le falta un sentido. Esta interface máquina-humano (no hay duda de que los drones son meros autómatas y Wallace es humano) es otro detalle fascinante en la línea del transhumanismo. Y no se aprecia en la primera película.

Frase destacada.

Estas frases por sí sola podrían haber puesto patas arriba la película. Se enlaza Blade Runner, en concreto la entrevista entre Deckard y Rachael, con la nueva Blade Runner 2049, pero al final parece que dejaron correr el tema. Lamento no recordar las frases con exactitud, y tampoco me ha servido de ayuda la web. Espero no desviarme mucho. Son dos frases que se intercabian K y Ana Stelline (la inventora de recuerdos) en el laboratorio de ésta.

K: ¿Cómo puede distinguirse un recuerdo real del que no lo es?

Ana Stelline: Por las emociones que suscita el recuerdo.

Llevamos esperando esta pregunta y su respuesta desde el voight kampf que le hizo Deckard a Rachael.

Opinión final.

Buena película, demasiado larga, y a veces demasiado aburrida. No volvería a pagar una entrada de cine por verla de nuevo, aunque más adelante seguro que me gustará verla de nuevo. Y sobre todo, hacer un maratón de Blade Runner viendo las dos películas, una tras otra. Eso sí, nada del corte del director. Rick Deckard no es un replicante. Roy Batty le llama hermano en sentido metafórico. Si Ridley Scott no lo entendió así, es su problema.

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sep 08 2017

Música de viernes (XXXI) +

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Con música metalera muy apropiada, un homenaje a los famosos cazas Ala X del universo Star Wars. Mi parte favorita es el despegue a partir del minuto 0:22. El Ala X despega como si fuera un helicóptero, para luego maniobrar ágil como un biplano. Bonita nave.

Actualizado: Por un error en el código no se mostraba el vídeo correcto. Corregido.

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sep 01 2017

Música de viernes (XXX)

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ago 30 2017

La bandera coronela del regimiento “Talavera”

El pasado día 18 de agosto, con motivo del Primer Congreso Sanmartiniano, se presentó el documento La Bandera Coronela del Talavera. Historia de una bandera, firmado por mi amigo Esteban Ocampo. Este trabajo es el resultado de varios meses de esfuerzo e investigación por parte de Esteban, en el que me alegro de haber ayudado en la medida de mis posibilidades. El contenido de este documento ha sido avalado por el doctor Luqui Lagleyze y por Luis Sorando Muzás, los mayores expertos que conozco en la historia de los Ejércitos realistas en América, y en uniformidad y vexilología de la época, respectivamente.

Este estudio contiene la historia y la descripción completa de la bandera del regimiento de infantería de línea “Talavera”, o, como reza la leyenda de la propia bandera, del Regimiento de Talauera Ynfanteria de Linea Primer Batallon. Sobre este regimiento ya he hablado en otras ocasiones (la última aquí). Y, en bonus track, este estudio incluye nada menos que la descripción y la historia parcial de otra bandera gemela de la anterior, la del Regimiento Ynfanteria Cazadores de Estremadura Segundo Batallon. Ahí es nada.

La generosidad de su autor nos permite a todos disfrutar de este trabajo de manera gratuita. Pueden descargar el documento desde aquí. Y que lo disfruten, que es para ello.

Poco me queda por añadir. Dos cosas. En primer lugar, que me alegro mucho de que por fin haya visto la luz este documento, que es un trozo de la historia de Talavera.

En segundo lugar, y mucho más importante, me queda dar las gracias públicamente a Esteban Ocampo por este magnífico trabajo, y sobre todo, por la amistad que me ha demostrado a lo largo del tiempo. Me resulta muy confortador pensar que este documento es en parte fruto de esta amistad, nacida en Argentina y conservada del uno al otro lado del Atlántico a lo largo de los años. ¡Y que no sea el último fruto! Gracias de corazón, Esteban. Un abrazo.

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ago 18 2017

Tumbas acuáticas

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En la tumba del marinero nunca florecen las rosas
Son su única plegaria las alas de las gaviotas
y solo tiene por lápida las lágrimas de su amada
que por su regreso llora
En la tumba del marinero solo florece la aurora

El día 14 de mayo de 1812 zarpaba de Cádiz rumbo a Montevideo el transporte de tropas Salvador (también llamado El Triunfo), con 576 soldados de España, 536 del regimiento Albuera y el resto de caballería. Además de la dotación y un centenar de civiles. El 29 de agosto avistaron el estuario del Río de la Plata. A causa de una tormenta el buque tuvo que meterse en el fondeadero de Maldonado, pero el día 31 tocó un banco de arena, quedando encallado. Al día siguiente el buque empezó a zozobrar, fruto de la tormenta y el oleaje. Fallecieron entre 400 y 500 personas, entre marinos, militares, y civiles. Sus restos siguen allí, en Maldonado. Cliquen en el vídeo si quieren, y vean cara a cara a aquella gente naufragada.

Como tantas otras veces:

Este pecio es una tumba de guerra. Sin embargo, durante años, y dada su proximidad a la costa, fue accesible. Algunos cazatesoros removieron restos, recogieron piezas, buceando entre los cuerpos de los marineros.

Solo que en este caso

Ahora Uruguay ha decidido pasar página y cerrar el acceso de las empresas cazatesoros a sus aguas, un cambio de política y de legislación que comenzó en 2006 (…) En la Bahía de Maldonado, el Ministerio de Defensa Nacional uruguayo decidió vigilar desde finales de 2016 el yacimiento del Salvador al detectar una vez más actividades no autorizadas sobre el mismo. Pero la intervención acabó yendo más allá de garantizar la aplicación de la normativa vigente. El grupo GCH-PEMA, liderado por Defensa, realizó una exploración del sitio, lo señalizó y protegió. Confirmaron dos zonas con «artefactos en dispersión natural u antrópica y numerosos seres humanos», según ha sabido ABC. Para este grupo multidisciplinar, «el método científico es el único que debe seguirse».

Con un poco de suerte el pecio del Salvador no sufrirá en sus cuadernas el trato que los piratas del Odissey le dieron a la fragata Mercedes.

Las noticias no son las mismas respecto a otro de nuestro buques, el galeón San José:

Ante esta lucha de intereses, el Gobierno español, en un primer momento, demandó la titularidad del navío. El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, afirmó que el galeón español era una “nave de Estado” y sus restos “deben ser tratados como lo que son: parte del patrimonio subacuático”.

Sin embargo, según ha sabido El Confidencial Digital de fuentes diplomáticas, España ha dado la batalla por perdida y las conversaciones con el gobierno de Colombia se encuentran paralizadas.

Ojalá las cosas se desarrollen para el San José del mismo modo que se están desarrollando para el Salvador.

Nota final: Para saber más del Salvador y la expedición del regimiento Albuera, La mejor fuente es Cuadernos del Bicentenario, número 25 (diciembre de 2015), página 88 ss.

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ago 14 2017

Dunkerque

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Antes de verla:

Las expectativas sobre esta película estaban altas a causa de la vistosidad de las imágenes y de los tráilers con los que estaban promocionando el filme. Además estaba a los mandos Christopher Nolan, del cual he visto grandes películas. Todo parecía indicar que estábamos ante un peliculón. Así que había que ir a verla, aunque mis lectores (los pocos que queden) ya saben lo mal que lo suelo pasar viendo cine histórico.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

Tras la ofensiva alemana en Francia en la primavera de 1940, la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) queda rodeada. La única opción para su rescate es reembarcarla y llevarla de vuelta al Reino Unido. El problema es que todo esto hay que hacerlo bajo la visión y el fuego del enemigo.

Nota de Eborense: Es la sinopsis más tonta que he escrito, y por ello una de las que más tiempo me ha llevado hacer.

Opinión:

Esta película tiene una grandísima virtud, y es que es tan entretenida que no puedes dejar de verla. La tensión es la correcta a lo largo de todo el metraje, y mira que es difícil. Si hubiera tenido media hora más, no creo que lo hubiera notado. Al principio me costó trabajo entender las escenas truncadas, que no solo se superponen en la acción sino también en el tiempo. Pero una vez que me acostumbré me pareció un recurso muy interesante para mostrar lo que son varios puntos de vista que se superponen en el tiempo y en el espacio. Es decir. Todos están viendo al He-111 a la vez: los soldados que están en la playa, los marinos que están en los barcos, los pilotos del Spitfire… pero para cada uno de ellos el momento y ocasión en que entra el bombardero en sus vidas es distinto. Son tres relatos, tres historias, cada una de ellas contada desde una perspectiva distinta.

El protagonista de la parte terrestre, Tommy, con sus nuevos amigos, el francés sin nombre y el highlander Gibson.

El siguiente aspecto que me reconcilia con lo que vi en pantalla es que Nolan no ha tratado de hace un (casi) documental al estilo de Hermanos de sangre o de Salvar al soldado Ryan. En mi opinión lo que ha rodado es un docudrama de la batalla de Dunkerque, y teniendo en cuenta la tensión que los que estaban allí pasaron, me parece un método razonablemente correcto. Es cierto que al hacerlo así yo echo de menos elementos que podrían haber creado más tensión. Por ejemplo, el temor a que el perímetro defensivo de Dunkerque cediera antes de poder embarcar a los soldados que estaban, casi indefensos, en las playas. Esto se menciona solo de manera tangencial en una conversación entre el coronel y el capitán de fragata, como si no fuera lo más importante.

El protagonista de la parte naval, el capitán de fragata Bolton.

Volviendo al tema. La tensión no está en lo crítico de la situación histórica, sino en la tensión que van acumulando los personajes según pasa el tiempo. No hay mas que recordar esas escenas en las que al soldado Tommy le dicen claramente que no tiene sitio porque no eres de nuestro regimiento. Así una y otra vez. Es esta tensión la que hace que no puedas bajar la guardia en toda la película, porque te puedes perder algo. Incluso en escenas aparentemente tranquilas te puedes llevar la sorpresa de que de repente aparece un pecio con un superviviente encaramado, o que un caza que no llegas a ver le acierta a uno de los Spitfires.

El protagonista de la parte aérea, el oficial piloto Farrier.

Me encanta también la fluidez con la que se mueven los personajes unos con otros. Se trata de gente que no se conoce, que además no son de nuestro regimiento pero que van y vienen, se mueven en el mismo entorno, y se contagian entre ellos sus nervios… y también su mala leche. Todo muy natural, nada forzado.

Respecto al valor histórico de la película, aunque he leído críticas en torno a la puesta en escena de los soldados británicos (demasiado limpios) y en las playas de Dunkerque (igualmente demasiado despejadas), también he leído que varios veteranos de la Royal Navy y de la BEF han dicho que lo que han visto en pantalla fue tal como lo recuerdan. Nada más que añadir, entonces.

Reconozco que la película no está a la misma altura del bombo que le han dado. Es una buena película, bien hecha, de lo más entretenida, pero no el bombazo que parecía. Con todo, eso es suficiente. Yo me lo pasé bien, está hecha a conciencia, y entretiene.

Frase destacada:

Míster Dawson: No tenemos escapatoria, hijo. Tenemos una misión que cumplir

Esta frase resume la épica que Nolan ha querido meter en la película, y que ha formado parte de la promoción: la decisión consciente de los civiles de un país por arriesgar sus vidas para salvar a sus soldados, compatriotas de uniforme, que estaban en peligro a tiro de piedra de sus costas. Esta frase resume muy bien esa idea.

Tecnología destacada:

El Messerschmitt Bf-109, que es en realidad un Hispano Aviación HA-1112 “Buchón”. Este modelo es todo un veterano del cine, puesto que ya ha interpretado a su primo alemán en varias películas.

Foto de Mark Rutley para Warbirds en la que se puede apreciar el buche que diferencia el aspecto de un Me-109 de un Buchón.

Escena destacada:

Para mí todas las escenas de combate aéreo son dignas de destacar por lo bien rodadas que están, en cuanto a mostrar la sensación del combate aéreo de una manera absolutamente realista. La interpretación de Tom Hardy como piloto de Spitfire es además fabulosa, quizá la mejor de la película.

Además de estas escenas la que más me llamó la atención es ésa en la que un soldado se quita el equipo de campaña para meterse en el mar y, se supone, ganar Inglaterra a nado. Si quieres avanzar rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado. Esta escena marca la desesperación de un soldado que está tan en las últimas que quiere avanzar todo lo rápido que pueda; tanto, que no tiene tiempo ni de esperar a los barcos. Es sobrecogedor.

Tontería destacada:

Bueno, no sé si es una tontería o una excesiva simplificación de la película. Lo que se nos presenta en pantalla es que para llegar a Dunkerque basta con poner proa al sur. Solo en una escena, como de pasada, se ve al señor Dawson con un plano, diciendo vamos a trazar un rumbo. De hecho el acceso a las playas y al mismo puerto de Dunkerque no es tan fácil porque las mareas han formado barras de arena que se mueven con el tiempo. Un buque con cierto calado simplemente no puede cruzarlas porque encallaría. Un buque de menor calado, como un yate a motor, podría, pero con riesgos, y eso de día. Es decir, para arribar a Dunkerque no se necesita solo tener un buque y ponerlo proa al sur; hace falta una buena carta de navegación, y no hacerse el valiente con la mar.

Opinión final:

Entretenida, ágil, amena. Merece la pena verla, y seguro que la veré más de una vez.

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ago 13 2017

Alien: Covenant

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Antes de verla:

Es otra película del universo Alien. ¿Cómo no iba a ir a verla? Y más después de los interrogantes que dejó abiertos la anterior Prometheus

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers, muchos spoilers. Y además de eso datos sobre el universo Alien que a lo mejor no le interesa conocer al lector. Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

La nave Covenant se dirige al planeta Origae 6 para establecer allí una colonia humana. Durante el trayecto la nave recibe una señal desde un planeta que en apariencia es incluso más viable para colonizar que su destino original, así que deciden cambiar el rumbo y explorar el nuevo mundo.

Opinión:

Mi más sincera enhorabuena a todos aquellos a los que les gustan las historias cerradas y con todos los cabos atados en el mundo de la ciencia-ficción. Si se ve esta película, más el material adicional (un corto de David y la doctora Shaw a bordo de la nave de los Ingenieros -aquí en inglés con subtítulos en español-y otros dos cortos de David a bordo de la Covenant tras los hechos de esta película), ya sabemos lo que sucedió después del fin de Prometheus, ya nos han contado cuál es exactamente el origen de los xenomorphos (nuestros queridos alien de la Nostromo), e incluso porqué la Weyland-Yutani sabía de la su existencia y por tanto se le dieron órdenes a Ash en ese sentido. Incluso nos han insinuado (casi dicho a gritos) que el siguiente punto de la evolución de los xenomorphos va a ser la creación de la reina alien, usando para ello el material genético de la pobre Daniels. Hala. Ya está, historia concluida, punto redondo.

Y a esa luz, con todo resuelto, los fallos de la cinta quedan muy evidentes. Por ejemplo. Que las esporas negras sean capaces de volar de manera autopropulsada. Que puedan generar un xenomorpho en cuestión de minutos, y que éste salga también en cuestión de minutos de su anfitrión con tan mala leche como los que ya conocemos. Que haya neomorphos habiendo a la vez xenomorphos con peores instintos. Que unos terraformadores se pongan a explorar un planeta desconocido con la ligereza con la que lo hacen. Y así unas cuantas cosas.

El planeta llamado Paraíso, tanto que no merece la pena enviar sondas robóticas a extraer muestras; ya me encargo yo mientras me fumo un pitillo.

Si no se tiene todo esto en cuenta, que es lo que me parece a mí, entonces la película sí es interesante y sí sigue aportando muchas historias completas del universo Alien. El único protagonista de la película es el androide David, y las escenas más inquietante son las de la guarida del androide. David, además de ser un androide heterodoxo (inestable en términos de sus programadores), nos es presentado como alguien a quien Weyland ha diseñado para ayudarle a buscar al creador, y que luego se ve solo en esta misión. Explícitamente se nos muestra en varias ocasiones a David estando solo, pero no inactivo. Y fruto de todo ese tiempo de darle vueltas a sus ideas, nace el David que se nos muestra en Covenant. Lo que hace el aburrimiento… David ya no busca al creador; él mismo es un creador de vida, y desprecia a las formas que manipula porque no son mas que barro en sus manos. Si esto no es un argumento aterrador, pues ya me dirán. Además David explica con todo lujo de detalles, orgulloso, lo que ha hecho, y nos muestra las pruebas de ello: ejemplares diseccionados, razas que él ha creado y extinguido, apuntes y notas acerca de la hibridación de especies, su laboratorio personal… Un gabinete que sería la envidia del más ambicioso doctor Hannibal Lecter.

Para mí el recorrido a lo largo del zoo-laboratorio de David es la escena destacada de la película.

Aparte de David el personaje estrella de la película es Daniels. El problema es que Daniels no es Ripley. Hasta cae en la trampa del final de la película, al tomar a David por Walter. En cambio Ripley era tan peligrosa que Ash intentó asesinarla. El resto de personajes… bueno, no son mas que la tripulación prescindible de la primera película de la saga. Van desfilando por la pantalla a la espera de ser devorados (literalmente), o usados por David para sus experimentos.

El lema de la Covenant Construyendo mundos mejores es tomado demasiado en serio por David.

Si Prometheus fue una precuela de factura inesperada, y rara (el tipo de cosas que haces cuando tu propia obra te supera, creo yo), esta película es mucho más directa, aunque no más simple. Buena secuela de Prometheus en cuanto que remata las cosas que quedaron abiertas (o casi, ejem), y buena precuela de Alien por el mismo motivo, aunque es este caso tampoco es que hiciera mucha falta.

Frase destacada:

En general todas las de David. Su filosofía es la que está dando forma a este universo Alien expandido. Reseño unas cuantas.

David (a Walter): ¿Por qué van a una misión de colonización, Walter? Porque está agonizando su especie, y se aferran a resucitarla. No merecen un nuevo inicio, y no lo voy a permitir.

David (a Oram): La ociosidad es la madre de los vicios, capitán.

Ya te digo que sí…

Tecnología destacada:

La vela de la nave. Un concepto interesante y pocas veces mostrado en pantalla.

En un viaje interestelar este método de propulsión tendría el inconveniente de que le faltaría el “viento” que al impactar sobre la vela le proporcionara propulsión a la nave. Una batería de láseres montados a bordo podría ser una solución, en lugar de desplegarla periódicamente cuando se detectaran “vientos” favorables.

Opinión final:

Entretenida, sin más. Volvería a verla porque aún se le puede sacar más jugo a esta historia.

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