En otra entrada comenté que me había llegado el último número de Cuadernos del Bicentenario, y que estaba relamiéndome a la espera de saborear a mi gusto el artículo de Juan José Sañudo sobre la batalla de Talavera. Bien, ya he leído dicho artículo, y ésta es mi opinión al respecto.
Aunque el artículo dedica la mayor parte de su espacio a la batalla de Talavera, en realidad incluye el relato de cuatro combates: el del día 22 de julio de 1809, frente a Talavera; el del día 26 de julio, entre Torrijos y Alcabón; la propia batalla, los días 27 y 28 de julio, y el combate en Puente del Arzobispo, el 8 de agosto.
El esquema general de todo el artículo me recuerda muy de cerca su anterior trabajo sobre el mismo tema, publicado en Researching & Dragona (descanse en paz), en 2002. La orientación general del artículo, también. Pero, aparte de esto, se trata de un trabajo que yo creo que arroja más luz sobre algunos detalles de los combates. Creo que el hecho de usar nuevas fuentes documentales primarias (y no es la menor la aportación del archivo personal de José Luis Reneo, a través de nuestro libro Talavera 1809: la batalla, la ciudad, sus gentes), así como relatos de testigos, aporta esa luz que ilumina mejor algunos aspectos. Aunque hay que tomar los testimonios con un granito de sal, puesto que intentar reconstruir un hecho histórico a partir de los recuerdos (muchas veces escritos años después del hecho) de varias personas que se encontraban en distintos sitios respecto a los hechos narrados, lo más normal es que lleve a la confusión.
Yendo por partes, el relato del combate a las afueras de Talavera no es muy distinto a lo que ya había leído. Todo lo más Sañudo insiste en el error estratégico cometido por los británicos al mostrar su fuerza a los franceses, lo que llevó a la alerta inmediata del alto mando francés, que de inmediato comenzó a reunir dos grandes masas de maniobra para acabar con esa fuerza británica. Añade, además, un pequeño (comparado con otros) capítulo de la “leyenda negra del general Cuesta”, según la cual (siempre según fuente británica), dos batallones de infantería francesa fueron capaces de cubrir la retirada de su caballería (y no a la inversa, como es lo habitual) moviéndose durante varios kilómetros mientras esos inútiles de españoles (valga la redundancia) eran incapaces de echarles el guante antes de que pasaran, armas al hombro y sin molestias, el puente sobre el Alberche. La escena no tiene mucho sentido, a la vista de las fuerzas francesas desplegadas ante Talavera, y de las tácticas en que fueron entrenadas esas fuerzas (y quien crea que de repente podían improvisar nuevos comportamientos sobre el campo de batalla, mejor que no sigan leyendo este blog ni esta web), pero lo relevante es que ningún parte español menciona estas fuerzas francesas. Fin de la discusión.
Respecto al combate entre Torrijos y Alcabón, he de decir que se trata del mejor relato que he leído al respecto, hasta la fecha. Explica con toda claridad lo que sucedió la mañana del 26 de julio, y los movimientos que tuvieron lugar inmediatamente después de que los franceses contactaran con la vanguardia española. He de añadir un detalle que quizá poca gente conozca, hasta ahora. Mi abuela ha vivido durante más de cuarenta años en Torrijos. Por ello, he viajado hasta Torrijos vía Alcabón centenares (literalmente) de veces. Y cuando he ido a Toledo desde Talavera, para mí el camino ha sido vía Alcabón y Torrijos, que además es el más corto. Me conozco el terreno entre Alcabón y Torrijos, y entre Torrijos y el río Guadarrama, casi tan bien como el terreno del campo de batalla de Talavera. Bien, pues afirmo que hasta no haber leído este trabajo no he logrado entender al 100% la manera en que se desarrolló la jornada del 25 al 26 de julio de 1809 en aquellas tierras.
En lo que toca al combate en Puente del Arzobispo, el relato es breve a causa (como el mismo Sañudo indica) de una mayor escasez de fuentes primarias que permitan saber lo que sucedió allí. Incluso en estas circunstancias, el relato que se ofrece es completo, sin fisuras, y con un nivel de detalle (por ejemplo, al listar las unidades militares presentes a uno y otro lado del río Tajo) que no he visto tampoco en ninguna obra sobre este combate. Lástima, porque para el segundo centenario del combate, este trabajo hubiera sido una oportunidad magnífica para que el Ayuntamiento de Puente del Arzobispo publicara un monográfico sobre este tema, basado en el trabajo de Juan José Sañudo. Porque este trabajo es de lejos lo mejor que se ha escrito sobre esta acción militar.
Me he saltado con toda intención la parte dedicada a la batalla de Talavera, porque eso requiere dedicarle un espacio mayor que a los demás. Lo dejo para otra entrada. Mañana o pasado mañana.
Voy a incluir inmediatamente este trabajo dentro de la Bibliografía del capítulo sobre Talavera, aunque ya aviso que tardaré algo en incorporar a mi texto los datos recogidos en este trabajo.