Archivo de la categoria 'Cine'

oct 17 2017

Blade Runner 2049

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Como otras películas que he comentado recientemente, se trata de una película secuela o precuela de una de los verdaderamente grandes filmes de la ciencia-ficción. En este caso nada menos que de Blade Runner. ¿Cómo no iba a ir a verla? Y encima y por si fuera poco, la promoción de la película estaba mostrando unas imágenes sencillamente espectaculares. Pocas veces la promoción de una película me ha movido tanto para ir al cine. En este caso, así ha sido.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

Los Ángeles, año 2049. El agente K, blade runner del LAPD, retira a un replicante Nexus 8. Nada anormal. Solo rutina. El problema comienza cuando descubre en la granja del replicante un cadáver que se va a convertir en un serio problema para todos.

Opinión:

Empecemos primero por lo mejor.

La puesta en escena, la fotografía, el diseño de las ciudades del filme, es sencillamente fantástico. El Los Ángeles de la película nueva es mucho más gris (más sucio), más slum y a la vez más megalópolis de lo que habíamos visto treinta años antes. Se parece más a la ciudad que describió Phillip K. Dick, incluyendo el polvo gris. Muy buena idea hacernos ver que sí amanece, aunque nunca parece que llega a brillar el Sol. Además, nos muestran otras dos ciudades, San Diego y Las Vegas, y un cierto aspecto de las áreas rurales de California. Bien por los realizadores. Aunque, la verdad, la idea del gran vertedero urbano que es San Diego no me termina de convencer. Tampoco es muy plausible la atmósfera amarilla de Las Vegas. Pero, en fin, hablamos de ci-fi.

Las interpretaciones, muy buenas todas. Los actores se muestran convincentes en sus papeles, y parecen realmente ser sus personajes. Excepto Ryan Gosling. K no es Rick Deckard, ni nadie (creo) esperaba que lo fuera. Pero de ahí a que K vaya siempre tieso, con el palo de escoba metido por el culo… Y eso cuando no se pone introspectivo, porque ahí directamente es aburrido. Quizá dentro de unos años las miradas de Ryan Gosling sean casi tan valoradas como las de Humphrey Bogart. A fecha de hoy, sus miradas son sencillamente un tostón. Cuando parece que va a remontar un poco (nada como una buena paliza y que retiren a tu chica) volvemos a los mismo. Ahora volveré sobre este aspecto.

De todas las interpretaciones, la mejor es sin duda la de Harrison Ford. Igual que en El despertar de la Fuerza se muestra en pantalla con su edad, sin disimulos ni artificios. Porque su edad es parte de la trama (y no parte secundaria), y las heridas y cicatrices emocionales causadas por el tiempo, también.

La historia, brillante, excepto (y es un pero muy grande) en su resolución. Sigue el mismo esquema de novela negra de la película original, esto es, de una misión aparentemente trivial sale un cabo suelto, aparentemente minúsculo, del que, tirando, tirando, te sale una alfombra entera. Y menuda alfombra. Capaz de dejar sin sitio donde poner los pies a todos los personajes de la película. Además, este hilo es el que permite enlazar la película de 1982 con la actual, enlazando los replicantes Nexus 6 con los Nexus 8 y 9 de 2049, y, de paso, la Tyrrel Corporation con el malo moderno, Niander Wallace y su corporación. En este sentido, la continuidad del universo Blade Runner está asegurada y bien establecida.

En cuanto a la resolución de la trama, es para mi gusto demasiado tonta. Si Deckard se apartó de su hija para evitar que la localizaran ¿va a comprometerla queriendo conocerla? ¿Y K es tan tonto como para a la vez querer enfrentarse a los planes de Wallace y comprometer a la hija de Deckard? Venga, hombre…

Ya vamos entrando en las cosas malas, o al menos, las que no me gustaron.

La película es excesivamente larga. Y a ratos, aburrida. La historia está bien, pero al tratar de alargarla como un chicle al ritmo de las miradas de Ryan Gosling, lo que consiguen es un tostón en exceso largo.

Y lo peor de todo, con diferencia. Blade Runner, como ci-fi, juega con el concepto del transhumanismo, esto es, qué hay de la Humanidad después de la humanidad, y qué es lo que le hace humano a un humano (Más humanos que los humanos, es el lema de la Tyrell, recordemos). De ahí la tensión entre Deckard (humano, pese a las fantasías de Ridley Scott) y Rachael (replicante que no está segura de serlo), y Deckard (humano) y Roy Batty (replicante que sabe que lo es, pero que a la vez se sabe lo bastante humano). De ahí el conflicto moral del blade runner y ex-asesino cuando retira a un replicante. De ahí también el impulso de los replicantes de saber quiénes son, saber qué los hace distintos de los humanos y saber si la diferencia puede ser borrada.

En Blade Tunner 2049 tenemos incluso mejores mimbres para darle vueltas al tema del transhumanismo. Primero. El agente K es un replicante legal, y por si fuera poco, expuesto al racismo de policías y civiles, que lo saben. Segundo. El agente K es un blade runner que retira a otros replicantes. Tercero. El agente K, además de ser sometido a calibraciones emocionales periódicas, resulta que tiene en su casa una IA de compañía con la que se relaciona como si fuera una persona real (bellísima Ana de Armas, por cierto). Ojo, que esto es clave: Deckard podía tocar y sentir a Rachael; K no puede hacer eso mismo con Joi, y hasta se nos muestra de manera explícita en dos escenas. Pese a ello la IA de Joi parece estar en el mismo camino de Roy Batty de preguntarse qué la diferencia de K, que tampoco es humano. Cuarto. El mismo K pregunta expresamente cómo es posible distinguir un recuerdo implantado de uno real. Por cierto, la respuesta es antológica.

Y quinto, y agárrense que vienen curvas… Las replicantes son fértiles. Pueden concebir, pueden dar a luz, y sus hijos son aparentemente tan humanos como los humanos. Las dos razas podrían, por tanto, fusionarse.

Vamos, si con estos elementos no hay para darle vueltas al tema del transhumanismo… Pero al igual que el agente K no es Deckard, tampoco el replicante K es Roy Batty, y al final todo esto pasa por él sin que se despeine. Solo parece un poco emocionado cuando cree que es él el hijo de la replicante, algo así como el elegido de Blade Runner. Cuando se entera de que no lo es el suflé se viene abajo.

Aquí tenemos a Ryan Gosling levantando una ceja. No está mal.

En fin, en este sentido la película es fallida. Tienen en su mano un cañón y no lo usan.

Tecnología destacada.

Es curioso, pero en los años entre una película y otra la evolución tecnológica que se nos muestra es escasa. Cierto que no es el tema central del futuro de ci-fi de esta película, pero es un poco curioso. Y así, vemos todavía fotos bidimensionales, pantallas de ordenador al uso… Lo más avanzado es la tecnología agrícola que inventó Wallace y que (nos dicen) permitió alimentar a la Humanidad, salvándola de la extinción. Monsanto salvando al mundo, para pasmo de los ecologistas.

Lo que más me llamó la atención fue el interface que Niander Wallace tiene en el cuello y que le permite controlar o pilotar los drones con los que examina a su nuevo modelo de replicante. Recordemos que Wallace es ciego, y que por tanto para poder examinar el universo que le rodea le falta un sentido. Esta interface máquina-humano (no hay duda de que los drones son meros autómatas y Wallace es humano) es otro detalle fascinante en la línea del transhumanismo. Y no se aprecia en la primera película.

Frase destacada.

Estas frases por sí sola podrían haber puesto patas arriba la película. Se enlaza Blade Runner, en concreto la entrevista entre Deckard y Rachael, con la nueva Blade Runner 2049, pero al final parece que dejaron correr el tema. Lamento no recordar las frases con exactitud, y tampoco me ha servido de ayuda la web. Espero no desviarme mucho. Son dos frases que se intercabian K y Ana Stelline (la inventora de recuerdos) en el laboratorio de ésta.

K: ¿Cómo puede distinguirse un recuerdo real del que no lo es?

Ana Stelline: Por las emociones que suscita el recuerdo.

Llevamos esperando esta pregunta y su respuesta desde el voight kampf que le hizo Deckard a Rachael.

Opinión final.

Buena película, demasiado larga, y a veces demasiado aburrida. No volvería a pagar una entrada de cine por verla de nuevo, aunque más adelante seguro que me gustará verla de nuevo. Y sobre todo, hacer un maratón de Blade Runner viendo las dos películas, una tras otra. Eso sí, nada del corte del director. Rick Deckard no es un replicante. Roy Batty le llama hermano en sentido metafórico. Si Ridley Scott no lo entendió así, es su problema.

No hay comentarios

ago 14 2017

Dunkerque

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Las expectativas sobre esta película estaban altas a causa de la vistosidad de las imágenes y de los tráilers con los que estaban promocionando el filme. Además estaba a los mandos Christopher Nolan, del cual he visto grandes películas. Todo parecía indicar que estábamos ante un peliculón. Así que había que ir a verla, aunque mis lectores (los pocos que queden) ya saben lo mal que lo suelo pasar viendo cine histórico.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

Tras la ofensiva alemana en Francia en la primavera de 1940, la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) queda rodeada. La única opción para su rescate es reembarcarla y llevarla de vuelta al Reino Unido. El problema es que todo esto hay que hacerlo bajo la visión y el fuego del enemigo.

Nota de Eborense: Es la sinopsis más tonta que he escrito, y por ello una de las que más tiempo me ha llevado hacer.

Opinión:

Esta película tiene una grandísima virtud, y es que es tan entretenida que no puedes dejar de verla. La tensión es la correcta a lo largo de todo el metraje, y mira que es difícil. Si hubiera tenido media hora más, no creo que lo hubiera notado. Al principio me costó trabajo entender las escenas truncadas, que no solo se superponen en la acción sino también en el tiempo. Pero una vez que me acostumbré me pareció un recurso muy interesante para mostrar lo que son varios puntos de vista que se superponen en el tiempo y en el espacio. Es decir. Todos están viendo al He-111 a la vez: los soldados que están en la playa, los marinos que están en los barcos, los pilotos del Spitfire… pero para cada uno de ellos el momento y ocasión en que entra el bombardero en sus vidas es distinto. Son tres relatos, tres historias, cada una de ellas contada desde una perspectiva distinta.

El protagonista de la parte terrestre, Tommy, con sus nuevos amigos, el francés sin nombre y el highlander Gibson.

El siguiente aspecto que me reconcilia con lo que vi en pantalla es que Nolan no ha tratado de hace un (casi) documental al estilo de Hermanos de sangre o de Salvar al soldado Ryan. En mi opinión lo que ha rodado es un docudrama de la batalla de Dunkerque, y teniendo en cuenta la tensión que los que estaban allí pasaron, me parece un método razonablemente correcto. Es cierto que al hacerlo así yo echo de menos elementos que podrían haber creado más tensión. Por ejemplo, el temor a que el perímetro defensivo de Dunkerque cediera antes de poder embarcar a los soldados que estaban, casi indefensos, en las playas. Esto se menciona solo de manera tangencial en una conversación entre el coronel y el capitán de fragata, como si no fuera lo más importante.

El protagonista de la parte naval, el capitán de fragata Bolton.

Volviendo al tema. La tensión no está en lo crítico de la situación histórica, sino en la tensión que van acumulando los personajes según pasa el tiempo. No hay mas que recordar esas escenas en las que al soldado Tommy le dicen claramente que no tiene sitio porque no eres de nuestro regimiento. Así una y otra vez. Es esta tensión la que hace que no puedas bajar la guardia en toda la película, porque te puedes perder algo. Incluso en escenas aparentemente tranquilas te puedes llevar la sorpresa de que de repente aparece un pecio con un superviviente encaramado, o que un caza que no llegas a ver le acierta a uno de los Spitfires.

El protagonista de la parte aérea, el oficial piloto Farrier.

Me encanta también la fluidez con la que se mueven los personajes unos con otros. Se trata de gente que no se conoce, que además no son de nuestro regimiento pero que van y vienen, se mueven en el mismo entorno, y se contagian entre ellos sus nervios… y también su mala leche. Todo muy natural, nada forzado.

Respecto al valor histórico de la película, aunque he leído críticas en torno a la puesta en escena de los soldados británicos (demasiado limpios) y en las playas de Dunkerque (igualmente demasiado despejadas), también he leído que varios veteranos de la Royal Navy y de la BEF han dicho que lo que han visto en pantalla fue tal como lo recuerdan. Nada más que añadir, entonces.

Reconozco que la película no está a la misma altura del bombo que le han dado. Es una buena película, bien hecha, de lo más entretenida, pero no el bombazo que parecía. Con todo, eso es suficiente. Yo me lo pasé bien, está hecha a conciencia, y entretiene.

Frase destacada:

Míster Dawson: No tenemos escapatoria, hijo. Tenemos una misión que cumplir

Esta frase resume la épica que Nolan ha querido meter en la película, y que ha formado parte de la promoción: la decisión consciente de los civiles de un país por arriesgar sus vidas para salvar a sus soldados, compatriotas de uniforme, que estaban en peligro a tiro de piedra de sus costas. Esta frase resume muy bien esa idea.

Tecnología destacada:

El Messerschmitt Bf-109, que es en realidad un Hispano Aviación HA-1112 “Buchón”. Este modelo es todo un veterano del cine, puesto que ya ha interpretado a su primo alemán en varias películas.

Foto de Mark Rutley para Warbirds en la que se puede apreciar el buche que diferencia el aspecto de un Me-109 de un Buchón.

Escena destacada:

Para mí todas las escenas de combate aéreo son dignas de destacar por lo bien rodadas que están, en cuanto a mostrar la sensación del combate aéreo de una manera absolutamente realista. La interpretación de Tom Hardy como piloto de Spitfire es además fabulosa, quizá la mejor de la película.

Además de estas escenas la que más me llamó la atención es ésa en la que un soldado se quita el equipo de campaña para meterse en el mar y, se supone, ganar Inglaterra a nado. Si quieres avanzar rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado. Esta escena marca la desesperación de un soldado que está tan en las últimas que quiere avanzar todo lo rápido que pueda; tanto, que no tiene tiempo ni de esperar a los barcos. Es sobrecogedor.

Tontería destacada:

Bueno, no sé si es una tontería o una excesiva simplificación de la película. Lo que se nos presenta en pantalla es que para llegar a Dunkerque basta con poner proa al sur. Solo en una escena, como de pasada, se ve al señor Dawson con un plano, diciendo vamos a trazar un rumbo. De hecho el acceso a las playas y al mismo puerto de Dunkerque no es tan fácil porque las mareas han formado barras de arena que se mueven con el tiempo. Un buque con cierto calado simplemente no puede cruzarlas porque encallaría. Un buque de menor calado, como un yate a motor, podría, pero con riesgos, y eso de día. Es decir, para arribar a Dunkerque no se necesita solo tener un buque y ponerlo proa al sur; hace falta una buena carta de navegación, y no hacerse el valiente con la mar.

Opinión final:

Entretenida, ágil, amena. Merece la pena verla, y seguro que la veré más de una vez.

No hay comentarios

ago 13 2017

Alien: Covenant

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Es otra película del universo Alien. ¿Cómo no iba a ir a verla? Y más después de los interrogantes que dejó abiertos la anterior Prometheus

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers, muchos spoilers. Y además de eso datos sobre el universo Alien que a lo mejor no le interesa conocer al lector. Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

La nave Covenant se dirige al planeta Origae 6 para establecer allí una colonia humana. Durante el trayecto la nave recibe una señal desde un planeta que en apariencia es incluso más viable para colonizar que su destino original, así que deciden cambiar el rumbo y explorar el nuevo mundo.

Opinión:

Mi más sincera enhorabuena a todos aquellos a los que les gustan las historias cerradas y con todos los cabos atados en el mundo de la ciencia-ficción. Si se ve esta película, más el material adicional (un corto de David y la doctora Shaw a bordo de la nave de los Ingenieros -aquí en inglés con subtítulos en español-y otros dos cortos de David a bordo de la Covenant tras los hechos de esta película), ya sabemos lo que sucedió después del fin de Prometheus, ya nos han contado cuál es exactamente el origen de los xenomorphos (nuestros queridos alien de la Nostromo), e incluso porqué la Weyland-Yutani sabía de la su existencia y por tanto se le dieron órdenes a Ash en ese sentido. Incluso nos han insinuado (casi dicho a gritos) que el siguiente punto de la evolución de los xenomorphos va a ser la creación de la reina alien, usando para ello el material genético de la pobre Daniels. Hala. Ya está, historia concluida, punto redondo.

Y a esa luz, con todo resuelto, los fallos de la cinta quedan muy evidentes. Por ejemplo. Que las esporas negras sean capaces de volar de manera autopropulsada. Que puedan generar un xenomorpho en cuestión de minutos, y que éste salga también en cuestión de minutos de su anfitrión con tan mala leche como los que ya conocemos. Que haya neomorphos habiendo a la vez xenomorphos con peores instintos. Que unos terraformadores se pongan a explorar un planeta desconocido con la ligereza con la que lo hacen. Y así unas cuantas cosas.

El planeta llamado Paraíso, tanto que no merece la pena enviar sondas robóticas a extraer muestras; ya me encargo yo mientras me fumo un pitillo.

Si no se tiene todo esto en cuenta, que es lo que me parece a mí, entonces la película sí es interesante y sí sigue aportando muchas historias completas del universo Alien. El único protagonista de la película es el androide David, y las escenas más inquietante son las de la guarida del androide. David, además de ser un androide heterodoxo (inestable en términos de sus programadores), nos es presentado como alguien a quien Weyland ha diseñado para ayudarle a buscar al creador, y que luego se ve solo en esta misión. Explícitamente se nos muestra en varias ocasiones a David estando solo, pero no inactivo. Y fruto de todo ese tiempo de darle vueltas a sus ideas, nace el David que se nos muestra en Covenant. Lo que hace el aburrimiento… David ya no busca al creador; él mismo es un creador de vida, y desprecia a las formas que manipula porque no son mas que barro en sus manos. Si esto no es un argumento aterrador, pues ya me dirán. Además David explica con todo lujo de detalles, orgulloso, lo que ha hecho, y nos muestra las pruebas de ello: ejemplares diseccionados, razas que él ha creado y extinguido, apuntes y notas acerca de la hibridación de especies, su laboratorio personal… Un gabinete que sería la envidia del más ambicioso doctor Hannibal Lecter.

Para mí el recorrido a lo largo del zoo-laboratorio de David es la escena destacada de la película.

Aparte de David el personaje estrella de la película es Daniels. El problema es que Daniels no es Ripley. Hasta cae en la trampa del final de la película, al tomar a David por Walter. En cambio Ripley era tan peligrosa que Ash intentó asesinarla. El resto de personajes… bueno, no son mas que la tripulación prescindible de la primera película de la saga. Van desfilando por la pantalla a la espera de ser devorados (literalmente), o usados por David para sus experimentos.

El lema de la Covenant Construyendo mundos mejores es tomado demasiado en serio por David.

Si Prometheus fue una precuela de factura inesperada, y rara (el tipo de cosas que haces cuando tu propia obra te supera, creo yo), esta película es mucho más directa, aunque no más simple. Buena secuela de Prometheus en cuanto que remata las cosas que quedaron abiertas (o casi, ejem), y buena precuela de Alien por el mismo motivo, aunque es este caso tampoco es que hiciera mucha falta.

Frase destacada:

En general todas las de David. Su filosofía es la que está dando forma a este universo Alien expandido. Reseño unas cuantas.

David (a Walter): ¿Por qué van a una misión de colonización, Walter? Porque está agonizando su especie, y se aferran a resucitarla. No merecen un nuevo inicio, y no lo voy a permitir.

David (a Oram): La ociosidad es la madre de los vicios, capitán.

Ya te digo que sí…

Tecnología destacada:

La vela de la nave. Un concepto interesante y pocas veces mostrado en pantalla.

En un viaje interestelar este método de propulsión tendría el inconveniente de que le faltaría el “viento” que al impactar sobre la vela le proporcionara propulsión a la nave. Una batería de láseres montados a bordo podría ser una solución, en lugar de desplegarla periódicamente cuando se detectaran “vientos” favorables.

Opinión final:

Entretenida, sin más. Volvería a verla porque aún se le puede sacar más jugo a esta historia.

2 comentarios

ago 12 2017

Star Wars: Rogue One

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Es una película del universo Star Wars, y su tráiler prometía mucho, así que desde un principio me apetecía mucho. Y en el cine me planté con mi hermano.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers, muchos spoilers. Y además de eso datos sobre el universo Star Wars que a lo mejor no le interesa conocer al lector. Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

El Imperio Galáctico está construyendo una estación espacial militar con una potencia de fuego nunca vista. La Alianza Rebelde lo sabe, y monta un operativo para hacerse con los planos de la estación. La clave de la misión está en las manos de Jyn Erso, la hija del ingeniero-jefe.

Opinión:

Es Star Wars con el sabor genuino del universo de esta saga. Eso no tienen ninguna duda. Para mí esta saga es fundamentalmente una space opera que se desarrolla a partir del relato de la historia de ciertos personajes. Y Rogue One encaja como un guante. Los elementos del planteamiento de la space opera son los mismos de la primera trilogía (esto es, los episodios IV, V y VI), pero a partir de ahí la historia de Rogue One desarrolla hasta cierto punto todos esos elementos, con lo que le dan más profundidad a la historia de la saga que ya conocíamos. O no, como ahora contaré. En cuanto a los personajes, para no perder las referencias de la trilogía original, se organizan en torno a un núcleo familiar (los Erso, especialmente el ingeniero Galen y su hija Jyn) más los amigos de este núcleo (el director Krennic por un lado, el resistente Saw Guerrera por otro) a los que se unen los amigos que se hacen por el camino (básicamente el capitán Cassian, porque los demás se acoplan al dúo Jyn-Cassian). Desde este punto de vista, todo es canónico. Lo más importante: es una película divertida, de las que entretiene. Es ágil en general (aunque a ratos se espesa un tanto), tanto como debe de ser una space opera que se precie de ello.

La protagonista absoluta, Jyn Erso, una rebelde que tampoco necesita que nadie la rescate.

El capitán Cassian, un militar profesional cansado de todo y que ha hecho por la Rebelión todo lo malo que se puede hacer. Solo que aún no se rinde.

En esta línea de continuidad entre los elementos de la saga nos han metido (un poco con calzador) varios cameos de personajes conocidos de las trilogías primera y segunda. En general ninguno es necesario, ni tan siquiera el último de ellos, que es el que enlaza el final de Rogue One con el comienzo de Una nueva esperanza. De todos estos cameos el único que veo necesario es el de Mon Mothma como líder (en funciones al menos) del “consejo supremo” de la Alianza Rebelde. A mi juicio, innecesarios los demás. Ahora bien, no entorpecen el desarrollo de la trama de la película. Y desde luego son necesarios para seguir vendiendo juguetes y otro merchandising de la saga. Lo peor fue, sin duda, ver a la princesa Leia cuando ya se sabía que Carrie Fisher había fallecido.

En cuanto a los elementos del universo Star Wars que forman parte de la trama, está claro que la construcción de la Estrella de la Muerte es el elemento alrededor del que gira la película porque es lo que propulsa a los personajes de la historia. Incluso así se nos muestra el funcionamiento de la Estrella (de manera limitada), lo que nos muestra algo más de lo que vimos en el episodio IV. ¿Qué más cosas nos muestran? Pues nada menos que una especie de “monjes de la Fuerza” en un “monasterio” situado en una especie de “ciudad sagrada” de la Fuerza. Ojo, y muy importante: hablamos de la Fuerza, no de la Orden Jedi. Porque el “monje” Chirrut Îmwe no muestra las habilidades en la Fuerza de un jedi. Cree en ella de un modo religioso y hasta la “reza”, pero parece no ser sensible a ella y desde luego no está adiestrado en ella como un jedi. Por si eso fuera poco resulta que su “orden” necesita guardaespaldas para poder moverse. Todo es de lo más interesante. En el episodio VII (El renacer de la Fuerza) vimos a un personaje (Maz Kanata) que era sensible a la Fuerza y hasta conocía alguno de sus caminos, pero no era un jedi ni podía controlar la Fuerza. Y en esa misma película vimos a Luke Skywalker refugiado en un “templo” jedi abandonado. No sé si todos estos elementos están relacionados. Lo que sí es cierto es que esto es mucho mejor que la tontería de los midiclorianos del episodio I.

¿Más? Más. La Alianza Rebelde no es la bondadosa y prístina asociación de idealistas que se nos había mostrado. En esta película hemos visto a un oficial de inteligencia de la Alianza Rebelde asesinar a un testigo potencialmente peligroso, planear un asesinato a sangre fría, y desertar de su puesto. También hemos sabido de un rebelde, Saw Guerrera, que es un radical hasta para sus aliados rebeldes. Y hemos podido ver a sus soldados/guerrilleros en sucia y sangrienta acción (la guerra es lo que tiene) en una emboscada a las tropas imperiales. Por cierto, las escenas del combate callejero me parecen las mejores de la película. Me recordaron bastante a las escenas de la serie Homeland. Claro que la despiadada y fría maldad de Krennic (por no hablar de otros personajes imperiales) hace que la Alianza siga sin estar en el mismo nivel de salvajismo del Imperio.

Sin duda mi secuencia favorita, la de la emboscada en las calles de la ciudad. ¿Kabul? No. UNa galaxia lejana, muy lejana.

¿Hay más? Hay más. El acto final de la película nos deja dos estupendas batallas. Una terrestre entre el comando incursor rebelde y la guarnición imperial, y otra aérea entre las flotas imperial y rebelde tanto en la órbita como en la atmósfera de Scarif. Magníficas escenas de acción y combate, y hasta dos tipos de naves nuevas, el Ala U rebelde y el TIE con alas horizontales imperial. Hay una gran abundancia de efectos especiales, pero, gracias a Dios, la película no abusa de ellas, ni de los personajes creados por CGI.

Y como despedida de la película, lo mejor de todo. En el episodio IV la amistad de Obi-Wan y Luke mueve la primera parte de la película, y la amistad entre Han y Luke la cierra. En el episodio V la amistad de Han por Luke (ya me debes dos) abre la película, y la cierra la amistad de Luke por Han y Leia, que gana en intensidad por los sentimientos entre Leia y Han, y entre los hermanos Leia y Luke. En el episodio VI esos sentimientos cruzados abren la película en el rescate de Han, y la cierran cuando en ellos entra el cariño de Luke por su padre, Anakin Skywalker. En Rogue One el cariño de la familia Erso abre la película, y la cierra la amistad entre Cassian y Jyn. Ese abrazo de amigos, al borde de una muerte que es segura, es el epítome de esta película, y en general, de la space opera que es el universo Star Wars. Me alegro mucho de que los guionistas no estropearan esa escena final con un romance entre los dos personajes, que hubiera quedado como un pegote, en lugar de como la guinda sobre una excelente tarta.

Frase destacada:

Cassian: Algunos de nosotros… Bueno, la mayoría hicimos cosas terribles en nombre de la Rebelión. Espías saboteadores, asesinos. Todo lo que hice, fue por la Rebelión. Y cada vez que me alejé de algo que quería olvidar me decía a mí mismo que fue por una causa en la que creía. Una causa que valía la pena. Sin eso, estamos perdidos. Todo lo que hicimos sería en vano. No podría mirarme en el espejo si me rindiera ahora. Ninguno de nosotros podría.

Bueno, aquí Cassian se confiesa. Han Solo es un pequeño delincuente, un sinvergüenza, pero no se ha llevado a nadie por delante en nombre de la Rebelión, solo para salvar su propio pellejo (recordad que Solo shot first). Cassian, el Han Solo de Rogue One, ha hecho cosas mucho peores. Realmente es un mal bicho, pero está dispuesto a buscar su redención siguiendo a Jyn en una misión limpia y sin dobleces. Y al final, no solo tiene éxito en ello, sino que muere en paz. Y acompañado por una amiga.

Tecnología destacada:

Sin duda alguna el campo de fuerza que rodea Scarif, mucho más avanzado y potente que el blindaje que vimos que protegía a la segunda Estrella de la Muerte desde Endor. Y el detalle de la “puerta” del campo de fuerza que permite entrar y salir de Scarif de manera controlada. En una saga que no es precisamente ciencia-ficción pura, este detalle sí que es buena ci-fi a destacar.

Tontería tecnológica destacada 1:

El robot K-2SO. Cuando Jyn, Cassian y él entran en la fortaleza imperial de Scarif, el robot se ocupa de cubrir la retaguardia de Jyn y Cassian mientras buscan los planos. Podemos ver cómo mantiene a raya a varios pelotones de stormtroopers, causándoles muchas bajas pese a recibir muchos disparos de láser. Hasta que encaja tanto daño que es destruido. Bien, si el potencial de combate de un androide de sus características es tan alta, el Imperio debería construir más y reemplazar a los soldados de asalto por ellos.

Tontería tecnológica destacada 2:

Cuando Jyn Erso sale al exterior de la torre para radiar los planos a la flota rebelde podemos ver que el panel de control y mando de la antena se encuentra en una plataforma situada en el exterior, a varios metros de distancia, y en una posición totalmente abierta y expuesta. Muy dramático todo. Solo que no tiene ningún sentido desde el punto de vista ingenieril. En fin, como antenero que soy de profesión este detalle me parece tontísimo.

Táctica militar destacada (o tontería tecnológica destacada número 3):

¿Cómo abrirías la puerta cerrada de una fortaleza? Con un ariete. ¿Y si la puerta es la de un blindaje de fuerza que rodea a un planeta? Igual, solo que el ariete en este caso ha de ser muy grande. Tan grande como un destructor imperial. ¿Y de qué modo haces que un destructor imperial embista la puerta de un blindaje de fuerza? Pues abordándole con una fragata que lo empuje en la dirección correcta. Fácil. En fin, la vieja historia de para qué armar con cañones a un navío si puedes colocarle un espolón.

Opinión final:

Entretenida, buena, un producto Star Wars a la altura de toda la saga. La veré más veces, no me cabe duda alguna.

No hay comentarios

ago 21 2016

Star Trek: Más allá

Publicado por en Cine,Star Trek

Antes de verla:

Es Star Trek. Había que verla. Y punto. Así que en el estreno en España me planté en el cine con un grupo de amigos.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers, muchos spoilers. Y además de eso datos sobre el universo Star Trek que a lo mejor no le interesa conocer al lector. Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

La USS Enterprise lleva ya tres de los cinco años de misión espacial, y la tripulación está cansada. Aprovechando una parada técnica en la base estelar Yorktown todos aprovechan para tomarse un pequeño descanso. Hasta que una petición de auxilio de una nave de origen desconocido obliga a la Enterprise a viajar a una nebulosa inexplorada para salvar a una tripulación perdida.

Comentario:

Es Star Trek en estado puro. Para lo bueno y para lo malo, si es que hay algo malo que considerar en esta saga. Del nuevo universo creado por J.J. Abramses, sin duda, la mejor de todas hasta la fecha.

En líneas generales los elementos de la historia que nos cuentan no son originales. Hemos visto unos cuantos episodios con argumentos parecidos a esta película. Además de esto hay también unos cuantos elementos autorreferenciales, esto es, citas del propio universo de Star Trek. A mí me parece que todo ello conforma una estructura mucho más sólida en el relato, y es a la vez un patrón reconocible por cualquier seguidor de la saga.

Además de esto, la película sigue un ritmo fluido y constante: no se detiene nunca. Ni tan siquiera la presentación (lo que podría ser el primer acto de la historia) tiene pausas o meandros en los que perder el hilo del relato. Y a partir del momento en que la Enterprise zarpa hacia la nebulosa ya no hay respiro. Se nota la mano del director, Justin Lin. No se echa de menos la falta de la mano de Abrams, si bien, por lo que he leído, como productor ejecutivo ha dejado su sello en el filme de manera reconocible.

En cuanto a los elementos centrales de la historia que nos cuentan, estos son, una vez más, familiares del universo trekkie. Por un lado tenemos al malo malísimo, Krall, que actúa movido en parte por venganza contra la Federación por haberles dejado tirados (igual que Nero en la primera película y Khan en la segunda) y en parte (la mayor parte, de hecho) porque la Federación es una forma de vivir en la que no se siente incluido. En esto Krall es muy distinto a otros villanos anteriores porque Krall resulta ser humano, de la Tierra, y casi “miembro fundador” de la Federación. A diferencia de otros villanos Krall sí ha vivido dentro de la Federación que rechaza. Y, en el fondo, aunque la critique por su “blandura”, solo el desastre de su nave es lo que le mueve a estar contra ella. Dicho sea de paso, en el episodio 7 de la 5ª temporada de Espacio Profundo 9, adecuadamente titulado El que esté libre de pecado… (Let He Who Is Without Sin…) ya aparece la misma idea, en boca de un fundamentalista llamado Fullerton. Al que hace oídos nada menos que Worf. Una vez más nos movemos dentro de parámetros conocidos en el universo trekkie. El argumento contrario es el mismo que conocemos desde el principio de la saga: mejor unidos porque la unidad hace la fuerza. Como pasa en toda película que no quiere hacer trampas, el malo hace explotar la unidad de la tripulación del Enterprise a base del chantaje emocional, torturando a Sulu delante de los demás. Y hay quien cede. Real como la vida misma. Mientras, los tripulantes que se encuentran fuera del círculo del chantaje emocional trabajan juntos para rescatar a sus compañeros y salvar tanto sus vidas como las de los habitantes de la base estelar Yortown. Igualmente, tan auténtico como respirar. Yo creo que es un argumento del que el mismísimo Roddenberry se sentiría contento.

Los demás elementos de Star Trek están ahí: el humor ligero entre compañeros de trabajo y aventuras (geniales las escenas a dúo entre Spock y McCoy), la amistad entre personas adultas que se tratan todos los días…, y yo añadiría también la ocasión para hacer nuevos amigos, en la figura de Jaylah.

Otro de los ejes de esta película, a mi juicio, es la adultez, tanto de la trilogía como de los personajes. El motor de este elemento nos lo presentan casi al principio: el cumpleaños de Kirk. Que no solo es un año más viejo (argumento del propio Kirk hacia el mismísimo McCoy en Star Trek II años en el futuro, toma autorreferencia), sino que también es un año más viejo de lo que llegó a ser su padre. En esa situación Kirk ya no es capaz de verse a sí mismo como capaz de marcar la diferencia en el puesto de mando del Enterprise porque los motivos que le llevaron a entrar en la Flota Estelar se han marchitado. Y por eso busca un cambio de destino, nada menos que un ascenso a vicealmirante y la comandancia de la Yorktown. Y, en paralelo, está en un proceso similar mi más ni menos que el mismo Spock, al que le ha llegado la adultez de golpe con la noticia de la muerte del embajador Spock… él mismo. Los motivos por los que entró en la Flota Estelar le resultan ahora triviales, y por ello busca una salida en Nuevo Vulcano, siguiendo los pasos del difunto embajador. En ambos casos el testigo de sus intenciones y el amigo que acompaña en esos momentos es el mismo, McCoy. Es de lo más interesante que teniendo pocas escenas juntos los tres tenores en esta película estén más juntos que nunca, y que además el pegamento que los une sea el irascible y fiel a sí mismo McCoy.

Hasta aquí llega lo que puedo decir racionalmente sobre esta gran película. Más allá de estas palabras me queda el recuerdo de haber disfrutado de un espectáculo trekkie como pocos, y las emociones sumadas del homenaje al fallecido Leonard Nimoy, en primer lugar, y del recuerdo a Anton Yelchin. Esto es Star Trek: una tripulación que viaja junta por el espacio.

En cuanto a los personajes, pasemos lista un momento.

Kirk. Ha crecido mucho desde que entró en la Flota Estelar por un reto personal, y desde que puteaba a sus profesores en la prueba del Kobayashi Maru. Ya no se mueve (solo) por divertirse o porque es molón hacer ciertas cosas. Tiene claro su concepto de pertenencia a la Flota Estelar y por eso ya no se mueve (solo) por impulsos, sino también guiado por un sentido del deber y de la responsabilidad. Es el capitán James T. Kirk, y con él en el puente se marcan las diferencias.

Spock. Si Kirk era el individualista gamberro que todo se lo tomaba a la ligera, Spock era el team mate de manual que todo se lo tomaba en serio. Encontrarse a sí mismo en la persona del embajador Spock (él mismo) le ha hecho tomar una mayor conciencia de sí mismo. Le ha hecho más humano (referencia una vez más a Star Trek II) y más libre, aunque yo estoy convencido de que ese camino ya lo había iniciado gracias a Uhura. Con esa libertad ha decidido seguir marcando la diferencia en el puente del Enterprise, donde la lógica le dicta que puede hacerlo, y donde el corazón le dice que están sus amigos.

McCoy. De todos los personajes es el que menos ha madurado. Tal vez porque ya vimos que cuando entró en la Flota Estelar ya estaba seco como un hueso. Siempre ha sido y es el más fiel a sí mismo. Por ello es el compañero perfecto para Kirk y para Spock. Nunca mejor visto que en esta película, en la que es la muleta de los dos, uno detrás de otro. Siempre se ha dicho que Kirk era el fiel de la balanza entre la pasión (McCoy) y la razón (Spock). Puede ser. Con todo, el pegamento de los tres tenores es él.

Sulu. Ya le vimos madurar a lo grande en Star Trek: En la Oscuridad cuando le vimos en la silla de mando del Enterprise. No en vano Sulu llegó a ser capitán de una nave estelar. Dando esto por descontado, en esta película nos muestra con más profundidad su vida personal mostrando a su hija y a su novio (lo de pareja me parece de lo más cursi), en lo que estoy seguro de que se trata de un reconocimiento a George Takei. Que Sulu tenía una hija lo sabemos porque es canon. Lo de su novio es nuevo, aunque no por ello sorprendente. Sulu como family man le da un detalle al personaje que en las películas clásicas solo llega a esbozarse.

Uhura. Quizá el personaje al que menos hemos visto cambiar en esta película. Ya la vimos en Star Trek: En la Oscuridad cuando lideró la misión a Qo’nos. Aquí volvemos a verla liderando al lado de Sulu a los tripulantes prisioneros, y sin ningún miedo de encararse al malo. Nada nuevo. Lo nuevo es el modo en que lleva su relación con Spock (más insinuada que vista) tras más de tres años de noviazgo. Se ve que es ella quien tira del carro de la relación. Que haya sido de aguantar tanto tiempo a Spock dice mucho de este personaje.

Chekov. Por fin el repelente niño Vicente es un miembro más de la tripulación. Ya no es una estrella infantil, sino un joven adulto integrado con sus compañeros y su trabajo. Todo un oficial de la Flota Estelar. En la película hace de complemento y ayuda, que no estorbo ni dúo cómico, con Kirk. Lástima que la desgraciada muerte de Anton Yelchin nos vaya a privar de ver cómo sigue evolucionando.

Scotty. Tampoco es que este personaje haya evolucionado mucho, pero al menos no chirría. El que Simon Pegg haya hecho de co-guionista de esta película y que su nombre salga en los títulos de crédito antes incluso que el de Chris Pine ha deformado un tanto este personaje. Lamento decir que sus gracias no me hicieron ninguna gracia. No encajan con el personaje. Menos mal que a partir de su encuentro con Jaylah se centra en lo que mejor saber hacer. Y eso incluye también el humor sencillo con el que se relaciona con sus compañeros, entre los que claramente está Jaylah. Afortunadamente cuando aparece el USS Franklin no retuercen el personaje hasta convertirle en el listo que de todo sabe y entiende. Es un ingeniero haciendo su trabajo con lo que tiene. Y no olvidemos que Scotty es experto en transportadores.

Escena destacada:

Hay tantas… Me quedó con la que más me emocionó. La escena en la que el joven Spock abre el cofre con las posesiones del difunto embajador Spock y abre la foto en la que se le ve con sus amigos. Delicado, sensible, respetuoso con el personaje y un homenaje adecuado a quien ha sido tanto en Star Trek.

Tecnología destacada (1):

La base estelar Yorktown, por supuesto. La verdad, ya era hora de que nos mostraran en pantalla una verdadera obra de ingeniería del siglo XXIII, en lugar de revisitar diseños que ya conocíamos. Por fin ci-fi hardcore. Me gusta mucho la idea de la Yorktown como base de la Flota a la vez que como ciudad en las estrellas. El diseño me parece correcto y atractivo, y hasta donde se puede ver la ciencia que hay detrás es razonablemente buena. Incluyendo el hecho de que la gravedad se vuelve loca en la cúspide de la estación. Normal, puesto que para mantener los distintos niveles de edificios es preciso generar gravedad en los distintos niveles, y los campos deben cruzarse en algún punto. Por cierto, esto es algo que ya vimos en el primer episodio de la serie Star Trek Enterprise.

La estación espacial vista desde fuera. La motita del centro es la Enterprise aproximándose para atracar.

Los distintos niveles de la estación espacial. No se precia bien, pero a la derecha, el “brazo” muestra edificios tanto por arriba como por abajo, lo que implica distintos campos gravitatorios.

Tecnología destacada (2):

La USS Franklin. No voy a entrar en detalle acerca de la continuidad del universo trek. Estamos hablando de la primera nave warp 4 de la Tierra (la NX-01 Enterprise fue la primera warp 5), naufragada se supone que después de 2160 (fecha en la que se pone fin a la guerra entre la Tierra -que no la Federación- y el Imperio Romulano). Tras más o menos un siglo varada es todavía funcional. Gracias al esfuerzo de mantenimiento de Jaylah durante años, y es de suponer que también gracias a la capacidad de aguante de la tecnología del siglo XXII. Tecnología no terrestre en exclusiva ya, sino también de la Federación.

Frases para la historia:

Otra vez, hay tantas… Veamos algunas. Una:

McCoy: ¡Maldita sea, Jim, soy un médico no un…! (y su voz se desvanece mientras le teletransportan… junto a Spock)

Dos:

Kirk: No tenemos nave, no tenemos tripulación… ¿cómo vamos a salir de ésta?

Spock: Como siempre, encontraremos esperanza en lo imposible.

Tres:

Kirk: Hacemos un buen equipo.

Spock: Sí, lo hacemos.

Cuatro:

Krall: La unidad no es su fuerza. Es su debilidad.

Kirk: Creo que subestima a la humanidad.

Krall: ¡Yo luché por la humanidad! Perdí millones contra los Xindi y en las guerras romulanas (sic). ¿Y para qué? ¿Para la Federación? ¡Para terminar en la silla de capitán partiendo panes con el enemigo?

Kirk: Cambiamos. Tenemos que hacerlo. O si no nos pasamos nuestras vidas luchando las mismas batallas.

Chapuza científica destacada (1):

Se supone que el planeta clase M donde se estrella la Franklin está dentro de una nebulosa. Lo que vemos mientras la Enterprise se acerca es una especie de cinturón de asteroides que rodea al planeta y, se supone, su sol (puesto que hay alternancia de día y noche en el planeta). Más que una nebulosa, lo que parece rodear al planeta es una especie de esfera de Dyson formada por un campo de asteroides casi continuo. Una cosa bien rara.

Chapuza científica destacada (2):

Se supone que todas las abejas del enjambre controlado por Krall se comunican entre sí mediante una señal subespacial, una especie de bus de datos inalámbrico que sincroniza y coordina a las abejas. La tripulación del USS Franklin se supone que hackea la señal y emite por el bus una señal pirata de tan alta potencia que quema el enlace. Y las abejas comienzan a estallar entre lenguas de fuego… en el espacio.

Por cierto, yo le hubiera colocado al bus el Kill’em All de Metallica. Si eso no revienta lo que sea, nada lo hará.

Calificación global:

Me gustó mucho. Es más, me entusiasmó. La volveré a ver una y mil veces, siempre que me sea posible.

Bonus track: To boldly go…

¿Y ahora, qué? ¿Qué va a pasar con la franquicia?

Un buen puñado de trekkies que conozco no soportan la nueva trilogía, eso que algunos llaman el Abramsverso. Una de las razones es que piensan que tras una precuela fallida (Star Trek Enterprise) no tenía sentido una nueva precuela en los tiempos de Kirk, y menos si encima cambiaban la historia para resetear todo lo que conocemos de Star Trek. En líneas generales estoy de acuerdo con ese planteamiento. Lo que sucede es que ya no es posible retomar la historia que dejó Espacio Profundo 9 a finales del siglo XXIV y principios del XXV. Ha pasado ya demasiado tiempo desde el final de la Guerra del Dominio como para que retomar el relato desde ese punto resulte familiar a los espectadores que no sean seguidores habituales de la franquicia. La mejor alternativa es seguir contando la historia desde el punto en que lo deja Star Trek: Más allá, en el universo alternativo de J.J. Abrams. Otra cosa yo creo que no es factible. Y mira que hay elementos interesantes. Por ejemplo, la Federación pasa a ser un Estado predominantemente humano al ya no estar los vulcanos para contrapesar sus decisiones. Y no hemos visto aún a los romulanos… En fin, material hay de sobra. Y no hay otro punto por el que comenzar, pienso yo. La idea de una nueva serie ligeramente anterior en el tiempo a la tripulación de Kirk (imagino que para poder usar el canon trek sin el reseteo de Abrams) no me parece una idea muy brillante. Ya veremos.

2 comentarios

jul 11 2016

Star Wars VII: El despertar de la Fuerza

Publicado por en Cine

Antes de verla:

J.J. Abrams resucitó la franquicia de Star Trek con su visión del espectáculo. Tiene mi edad y se ha criado con los mismos conceptos de la fantasía y ci-fi que yo. Le encargaron resucitar otra franquicia: la de Star Wars. Había que ir a verla. Y punto.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Sinopsis:

Luke Skywalker ha desaparecido, y su búsqueda es el nudo del conflicto y la guerra civil entre la Primera Orden (herederos del extinto Imperio Galáctico) y la Resistencia (los herederos de la Alianza Rebelde). En mitad de este conflicto la Primera Orden ha desarrollado una nueva arma, la Starkiller, que deja a las viejas Estrellas de la Muerte reducidas a petardos de feria. Y en mitad de este conflicto, Rey, la chatarrera, se ve involucrada en la guerra a causa de que el secreto mejor guardado de la galaxia ha caído en sus manos.

Comentario:

Estamos en casa, como dijo Han Solo. Hemos regresado a lo que nos era familiar desde el origen de la saga, la segunda trilogía (capítulos IV a VI), hace casi cuarenta años. Y, curiosamente, eso me ha reconciliado (un poco) con la primera trilogía (capítulos I a III). Creo que Lucas quería contar en esa trilogía algo distinto al episodio IV. Lo que pasa es que no le salió bien. En este episodio VII nos relatan un nuevo episodio IV. Eso no es nada raro porque este episodio VII es una nueva esperanza, tanto para la historia del universo Star Wars como para el futuro de esta franquicia. Y además este episodio VII sí tiene conflicto y épica: hay una guerra (y a muerte) entre dos bandos y hay una lucha (que termina con una muerte) en el seno de una familia, los Solo-Skywalker. Estos sí son elementos sólidos para configurar una nueva historia, aunque ésta historia nos lleve de vuelta al comienzo de la segunda trilogía.

En esta línea, el protagonista es Han Solo. Ni Rey ni nadie más: Han, el veterano que ha vuelto y que ocupa, él solo y sin despeinarse, el centro del escenario. Primero, porque Harrison Ford es uno de los mejores actores vivos. Y segundo, porque su personaje es el que reúne en sí todos los hilos de la trama: su mujer, Leia; su hijo, Ben Solo; su cuñado, Luke; su nueva pupila, Rey; su nuevo aprendiz, Finn; su viejo amigo, Chewbacca… y su vieja montura, el Halcón Milenario. Incluso cuando ya está fuera de escena porque ya ha doblado la servilleta la acción se desencadena a partir de ese punto. Solo cuando Han Solo ha desaparecido del todo entra en escena el que se supone que será el hilo conductor de la historia a partir de ese punto, Rey.

Os hemos echado de menos.

Rey se supone que es el personaje tapado de la historia. La huérfana dejada atrás por su familia, sola en un planeta desértico, acostumbrada a buscarse la vida para malvivir de cualquier modo al filo del hambre… y que presionada se muestra como una persona fiel a los que conoce, y con unas extraordinarias habilidades para el pilotaje y la mecánica de naves espaciales. Y con un don insospechado para sentir y usar la Fuerza sin adiestramiento. Incluso por encima del talento de Luke Skywalker antes de que Obi-Wan comenzara a entrenarle. Todo ello apunta al linaje de Anakin Skywalker, que tenía unos dones muy similares. ¿Es Rey la nueva esperanza de la Resistencia? ¿Es Rey el otro Skywalker que haga de contrapeso a Ben Solo-Skywalker? Pues no lo sabemos. Todo apunta a que sí, pero habrá que esperar para saberlo. De momento solo lo han insinuado. El personaje se nos presenta sin complejos, activo, incluso pizpireto. Se apoya en una estupenda actuación de Daisy Ridley, el gran descubrimiento de esta película. Si esto va a más puede ser un personaje rompedor.

Rey empuñando ¡y controlando! nada menos que el sable láser de Luke Skywalker.

Menos peso tienen los otros dos personajes nuevos de esta película, Finn y Dameron. Me gusta mucho el personaje de Finn. Gracias a él sabemos más de lo que son los stormtroopers y de cómo actúan. Eso le da profundidad al universo de la saga. Además sitúa en una posición interesante al stormtroopers (o ex-stormtroopers). Tiene una frase genial cuando decide ayudar a Dameron porque es lo correcto. Un personaje tocado o tarado por sus circunstancias previas es muy interesante. Por el contrario Dameron es un cowboy del espacio, el piloto espacial que hubiera sido Luke Skywalker de no ser el hijo de quien es. De momento, poco más.

Párrafo aparte merece Ben Solo-Skywalker, conocido como Kylo Ren en el Lado Oscuro. La historia de Ben es aparentemente sencilla. Se nos explica que es hijo de Leia y Han, aprendiz de Luke en la Fuerza, vuelto al Lado Oscuro e integrado en él a través de su alias Kylo Ren, como aprendiz del Líder Supremo, y por si fuera poco nada menos que devoto seguidor de la inspiración que le supone Darth Vader, su abuelo, hacia el Lado Oscuro. Tanto que en su lucha personal por la oscuridad, es capaz de matar a su propio padre. Vale hasta ahí; esto es lo que hemos visto y nos han contado. Ahora bien, resulta que Kylo Ren es un niñato inmaduro, que pierde los nervios, que busca como sea a un padre espiritual (y parece que duda entre Luke, Han y Darth Vader), que tiene un poder nunca visto (lee mentes y ¡detiene en el aire un disparo de láser!), que tienta a Rey para que se una a él (sospecho que las hormonas pesan más que la Fuerza en este caso) y que sigue siendo nada más que un aprendiz de brujo. Fascinante. Imposible aburrirse con él en pantalla. Y tiene pinta de que el conflicto familiar no ha hecho mas que empezar, con su madre (tras matar a su padre), con su tío (del que fue aprendiz), y con su abuelo (del que solo conoce una máscara vieja y quemada). ¿Y si Rey resulta también ser de su familia? Sería absolutamente fascinante…

Se supone que ésta es la nueva generación en lo que toca a la Fuerza.

La historia es interesante. Fluye. Deja muchos hilos abiertos y quizá no todas se anuden bien. Por ahora, más allá de especulaciones, hay que disfrutarla, simplemente.

Escena destacada:

La más triste hasta ahora de esta historia, la muerte de Han Solo. Y nada menos que a manos de su hijo Ben, convertido en Kylo Ren. Si este hecho va a ser significativo en un futuro, no lo sabemos aún.

Tecnología destacada:

El Halcón Milenario, sin duda. Convertido casi en pieza de museo, y es normal porque los años también pasan por sus cuadernas.

Frases para la historia:

Han Solo (al entrar en el Halcón): Chewie, estamos en casa.

Esta frase resume la película: hemos vuelto a la galaxia que ya conocíamos, incluso con los personajes que ya conocemos de años. La escena más nostálgica de toda la película, y a la vez un nuevo comienzo, una nueva esperanza… Es la continuación del episodio VI, no me cabe duda.

Calificación global:

Interesante. Y sobre todo ilusionante. Ya tengo ganas de ver la siguiente. Con mejor compañía que la que tuve al ver ésta, espero.

No hay comentarios

ene 09 2016

Terminator Génesis

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Pues quería verla, cómo no. Cuando uno es friki tiene que ejercer de ello. Y el reboot, o lo que fuera, de una saga como la de Terminator es algo que nadie de mi gremio puede perderse. Y me fui a un cine en el que no había estado en la vida, en mi nuevo barrio de Carabanchel.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Sinopsis:

Tras años de lucha contra Skynet y su ejército de máquinas, la Resistencia ha logrado dar el golpe que les permite ganar la guerra. Pero es demasiado tarde. Skynet ha construido una máquina del tiempo y ha enviado un exterminador al 12 de mayo de 1984 para que asesine a la madre del líder de la Resistencia, John Connor, antes de que éste nazca. John no tiene más opción que la de enviar a uno de sus veteranos, Kyle Reese, para que termine con el exterminador y salve a su madre.

Comentario:

El comienzo de esta película me pareció flojo tanto en las imágenes como en los diálogos. Esa escena de John Connor con Kyle Reese sin saber qué decirse ni cómo… y eso que Reese es la mano derecha de Connor desde años antes… y eso que es su padre, aunque Reese no lo sabe. Un poco ridículo, la verdad. El asalto a la base de Skynet, igual. Por cierto, además de eso, es sorprendente que todas las tropas de asalto humanas llevan la cabeza descubierta. Ni tan siquiera una gorra. En la película original sí llevan cubrecabezas, incluso cascos. Solo me pareció relevante esta parte por cuanto se ve que a John Connor le veneran como a un profeta. Literalmente, porque creen que ve el futuro. Aunque él (y nosotros) sabemos que lo que hace es leer el pasado gracias a lo que su madre sabe y le contó.

Luego la cosa mejora mucho. Impresionante esa repetición del comienzo de la película original (eché de menos la voz de Constantino Romero), con Schwarzenegger enfrentado a Schwarzenegger. Y el tremendo giro de tuerca que supone la aparición del T-1000 esperando a Kyle Reese, y Sarah Connor convertida ya en la amazona guerrera que vimos en la segunda película, en lugar de la camarera inocente que vimos en la primera. Si lo más divertido (literalmente) de la primera trilogía era el sentido del humor del terminator Schwarzenegger, en esta película es exactamente lo mismo, comenzando por el hecho de que es El Abuelo para la nueva Sarah Connor. Por cierto, una manera elegante de justificar la edad de Schwarzenegger en las nuevas películas.

Si para Kyle Reese es una sorpresa encontrarse con un 1984 distinto al previsto, para el espectador veterano (o friki) lo es aún más: la línea de tiempo ha cambiado. Luego volveré sobre eso.

El siguiente acto también es interesante. Resulta que El Abuelo y Sarah han sido capaces de construir una máquina del tiempo, y se plantean la misión de viajar al futuro (a 2017) para eliminar de raíz la amenaza de Skynet. El Abuelo viajará en el tiempo a la velocidad normal de un segundo por segundo, y se reunirán en el año adecuado. Solo que al llegar allí se encontrarán, nada menos, que con un John Connor adulto que se reúne con el T-800, Sarah y Kyle.

Guapísima Emilia Clarke como Sarah Connor. Parece más joven que la Sarah Connor original, pero el caso es que la actriz tiene 29 años, mientras que Linda Hamilton tenía 28 en la película original.

A partir de ahí, lamentablemente, la película rueda cuesta abajo. Lo siento, pero el supuesto giro de John Connor convertido en otra máquina y luchando por las máquinas para salvar su futuro personal contra los humanos que piensan en la humanidad, no cuela. Es claramente una excusa para poder pasar al modo persecución, solo que ahora es el Connor-máquina quien persigue a los resistentes. Añadido a ello está la cuenta atrás para la liberación de Skynet, que es el lanzamiento a nivel mundial del sistema operativo Genisys. Lástima, por cierto, que en el título hayan traducido Genisys por Génesis. Todo se remata, de una manera muy previsible, en la sede central de Cyberdine Systems, con un combate mano a mano entre los terminators T-800 y T-3000. El combate, como era previsible en esta época de efectos digitales, es espectacular y termina arrasando todo con todo. Lo que no impide que una especie de servidor de Cyberdine sobreviva a la vez que el baño que recibe el T-800 le lleva a un upgrade involuntario que le convierte en algo cercano a un T-1000. Con lo cual, se supone, queda sembrada la semilla para una nueva película. La verdad, nada nuevo. Todo ya visto. Lamento decir que nada que me motive para seguir pendiente de las siguientes películas de la saga.

Curiosamente, quedan muchos hilos sueltos, sin explicar. ¿Quién y cuándo envió un T-1000 a 1973 para matar a Sarah Connor de niña, y quién y cuando a un T-800 (el Abuelo) para protegerla? ¿Quién y cuándo envió un T-1000 a 1984 para esperar a Kyle Reese para matarle? Porque ésta es la verdadera fractura temporal, la que desde 1973 a 1984 hace que Sarah Connor viva preparándose para la Tercera Guerra Mundial con pleno conocimiento de las cosas, y con la ayuda y protección de un T-800. No se nos cuenta nada de esto, y es lo que más jugo daría, en mi opinión, si creemos que esta saga es una historia de ciencia-ficción.

Escena destacada:

La pelea entre Schwarzenegger y Schwarzenegger. Fantástico detalle. Es verdad que una autorreferencia tan gorda puede ser cargante para los no tan fans, pero está muy bien justificada por el guión, y para mí es un regalazo ver al viejo Arnie peleando con el joven Arnie.

Tecnología destacada:

Me gustaría poder decir que el nuevo terminator T-3000 avanzado, más allá del T-1000 y el T-X. Pero el nanoterminator no termina de cuajar como villano, fuera de sus aparentes dotes inmortales que le hacen difícil de eliminar.

Pero no, para mí la tecnología destacada es el sistema operativo Genysis. Es la versión cibernética del Anillo Único: un SO para unirlos a todos en la oscuridad del apocalipsis nuclear y el exterminio de la humanidad por las máquinas. Es un punto original que moderniza un elemento de la trama que solo se ve de pasada, y es la empresa Cyberdyne Systems, y el modo en que Skynet se propaga. Génesis es Skynet, se dice Kyle Reese a sí mismo. Pena que en la mala traducción han convertido Genisys en Génesis.

Frases para la historia:

T-800 (El Abuelo): Viejo, no obsoleto.

Es triste que en esta película el personaje más irónico y gracioso sea el robot asesino venido del futuro. Claro que también es una magnífica broma del Schwarzenegger de hoy hacia el de treinta años atrás.

“Chuache”, autoparódico y molón a tope.

Calificación global:

Fallida. Floja. A ratos incluso aburrida. Aunque he de decir que a Sara le gustó y le pareció lo bastante entretenida. Aunque no entendió el final abierto. Ni yo, la verdad. Demasiado obvio y demasiado ya visto.

No hay comentarios

dic 10 2015

Mad Max: Fury Road

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Pues quería verla. Cómo iba yo a perderme el renacer de la saga de Max Rockatansy… Especialmente después de la expectación que estaba causando un proceso de post-producción tan largo (dos años, si no me equivoco) que decían que había mejorado mucho el resultado final de una manera espectacular. Y allí me planté, en un cine al que no iba hacía años.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Sinopsis:

La Tierra ha quedado arrasada por la guerra con armas atómicas poco después de que la civilización colapsara a causa de la escasez de combustibles. En este escenario solo los humanos que se han convertido en aves de rapiña pueden sobrevivir. Max no lo es, así que va tirando en mitad del desierto. Hasta el mal día en que una banda de rapaces le atrapa y le convierte en combustible para su sociedad.

Comentario:

Max ha vuelto. Vaya si ha vuelto. Tom Hardy hace un Max absolutamente magnífico, tanto por su presencia física como por la manera en que lleva al personaje. Hosco, lacónico, poco sociable… Un guerrero del desierto de pies a cabeza.

Antes de seguir con el comentario, quiero compartir con los lectores lo primero que se me pasó por la cabeza cuando salí del cine. Esta película es lo que debería haber sido Waterworld y no fue. En lugar de barcos hay camiones, y en lugar de un océano de agua hay uno de arena y polvo. Las escenas de abordajes entre vehículos son las que deberíamos haber visto en la película de Kevin Costner. Inmortan Joe es el Diácono; hasta hace las misma prédicas desde un púlpito, y también reparte dádivas (agua, en lugar del tabaco del Diácono) a sus esclavos. La Tierra Verde de la Madres es la Tierraseca. Y Max es el Mariner que no fue. No creo que sea casual, la verdad. Fin de la digresión.

Esta nueva película es completamente canónica en el sentido de que no anula nada de lo que hemos visto de Max en las tres anteriores películas. El escenario y la historia se sitúa entre la segunda (Mad Max 2: el Guerrero de la Carretera) y la tercera (Más allá de la Cúpula del Trueno) de Mel Gibson. Y todo encaja estupendamente. Es como si no hubiera pasado el tiempo entre unas películas y otras. Es más, esta película hace muchas referencias a Mad Max 2, o al menos así me lo parece a mí. Para empezar, esta película arranca con la misma voz en off que nos relata el pasado del mundo y del propio Max hasta llegar al presente, igual que aquélla. Solo que esta vez es la propia voz de Max la que nos sitúa el relato. Y se sitúa él mismo sobre el plano. Sigue con una persecución, como en la otra. Solo que aquí atrapan a Max, y las cosas comienzan a rodar de manera distinta.

La diferencia más importante de esta película respecto a las anteriores está en el personaje de Max. Para empezar, es un personaje mucho más maduro. No es un salvaje post-apocalíptico ni un curtido mercenario de buen corazón, que es la evolución que vimos en las películas segunda y tercera. Es un hombre adulto que tiene una filosofía de vida muy clara. Véase la frase destacada. Después, Max no es el motor de la acción ni el protagonista de la misma. El motor de la acción es Furiosa y su fuga. Max se ve envuelto en ella, y participa de manera decisiva, pero no es el que la dirige. Lo que, por cierto, encaja bien con el carácter asocial de Max. Furiosa, por el contrario, sí es una personal social.

Furiosa con sus protegidas.Furiosa no viaja sola.

La sociedad en la que vive Furiosa (y en la que Max no es sino material fungible) está estructurada, y esta estructura es curiosa de examinar. Para empezar, es sostenible. Totalmente. Permítanme ahora otra digresión.

Cuando leí La carretera de Corman McCarthy, una de las cosas que más me angustió fue la lectura de las historias de caníbales. Llevado al extremo, en un mundo donde no se cultiva ni hay caza, y ya no quedan recursos que depredar, la única presa es la humana, y la comida más barata es la carne humana. En este escenario, producir más carne humana a base de producir bebés para su consumo (en el peor sentido de la palabra) es sencillo, barato, y permite sostener (por así decirlo) con suficiente alimento la comunidad de carroñeros caníbales humanos. McCarthy no llega a ese extremo, ni mucho menos. Esta película, sí. Inmortan Joe ha creado una Ciudadela en la que el ser humano es el principal producto manufacturado… para sostenimiento del propio ser humano. Por eso Max no es sino una bolsa de sangre, y las mujeres sólo son paridoras y vacas lecheras. Además, mostradas así de manera expresa. Sobre este pilar se sostiene la sociedad de la Ciudadela. La estructura que se ha inventado Joe (los War Boys, los cachorros…) solo apoya este estado. La teocracia de Joe está montada para mantener y perpetuar el control de los elementos que sostienen la economía de la Ciudadela, centrada en torno a las mujeres. Es curioso porque en el campo de la ci-fi y lo post-apocalíptico no es nada habitual ver a las mujeres como elementos centrales en la economía de estas sociedades.

Este elemento además es clave, porque es el que desencadena la rebelión de las esposas de Inmortan Joe (a la voz de no somos cosas, un grito de guerra muy feminista), la involucración de Furiosa, y más adelante, de la tribu de Furiosa. La participación de Furiosa es realmente el hilo conductor de la película. Max sólo estaba allí, y se ve envuelto en la historia de las mujeres. Algo parecido le pasa a Nux. Ahora bien, sin estos dos personajes la aventura de Furiosa no llegaría a ninguna parte.

Furiosa, dicho sea, es un grandísimo personaje, y está interpretado de manera sensacional por la guapísima Charlize Theron. Incluso con la cara manchada de grasa de motor está guapa.

Charlize Theron, posiblemente la mujer más bella del planeta, y una actriz cada vez mejor.

Furiosa, dicho sea, es un grandísimo personaje, y está interpretado de manera sensacional por la guapísima Charlize Theron. Incluso con la cara manchada de grasa de motor está guapa. Sin Furiosa no hay película.

Al final, esta película es la historia de la redención de Furiosa, y a través de esta aventura es como Max tira adelante con su vida. Ése es el sentido del personaje de Max. Pero no sería Max si, en el momento del triunfo, no diera la espalda a los vencedores para seguir su camino. Porque él sigue roto, aunque quizá menos. Véase (de nuevo) la frase destacada.

Además de una estructura soberbia en la historia que nos cuentan, la película tiene una fotografía y colorido casi de videojuego. Es una maravilla. Sobre el azul del cielo y el ocre del desierto (que se vuelven gris sobre gris por las noches) se desarrolla la más vistosa, espectacular y entretenida (¡mucho!) persecución de la historia del cine.

Escena destacada:

Cuando el camión de Furiosa y las chicas ha de parar para que el motor se enfríe, y Max se aleja para cubrir la retaguardia. Sin muchas palabras. Regresa, y no dice tampoco una palabra. Su regreso es explicación suficiente. Se lava la sangre con el líquido de un balde. Es leche materna, le dicen. Y él solo levanta los ojos, y sigue lavándose son ella. Qué más me da, dice su mirada; sólo quiero limpiarme la sangre.

Tecnología destacada:

Los vehículos, por supuesto, porque no hay nada más que sea tecnológico. He leído en varias partes que los modelos de los coches son de los 70 y 80 no porque quieran mantener deliberadamente la estética de las viejas películas, sino porque los coches modernos dependen de CPUs y microchips que ya no puede hacerse que funcionen. Solo queda la mecánica pura y dura.

Pero lo asombroso no es el tunning al que han sometido a todos los vehículos, sino que sean capaces de mantenerse en equilibrio a la vez que en marcha. Porque tanto blindaje, tanta torreta, tanto mástil… necesariamente ha de alterar el equilibrio del vehículo. Por ejemplo, el vehículo del guitarrista, y el de los tamborileros, debería ser apenas capaz de maniobrar sin volcarse, y eso por no hablar de la inercia extra que supone toda la estructura que han montado encima del mismo. Sin ir más lejos, el vehículo de Nux, con el peso añadido en el morro de unos cien kilos, entre el peso de Max y el del arnés que le sujeta, no debería ser capaz de virar tan rápido como lo hace sin volcar. Y no hablemos de avanzar a toda velocidad sin una rueda. Eso sí, con tal despliegue de elementos, deberían tomar nota los del Orgullo Gay para sus próximas cabalgatas. En esta película tienen mucho en lo que inspirarse.

Frases para la historia:

Max: La esperanza es un error. Si no puedes arreglar lo que está roto, te vuelves loco.

O lo que es lo mismo: Fe sin obras es fe muerta . Por otro lado, en esta frase Max se está describiendo a sí mismo. En este sentido este Max de 2015 es mucho más sólido que el que habíamos visto hasta la fecha. Pero, ojo, porque además Max está usando esta frase en un sentido más amplio para describir a todos los que viven en su mundo. Max puede estar tocado del ala, tanto o más que Nux, por ejemplo. Pero en tanto Nux es un crío con mentalidad de crío, Max es un adulto y habla como tal a otros adultos. Por eso Nux no tiene arreglo posible, pero Furiosa y Max, sí.

Calificación global:

Me gustó mucho. Entretenida, sólida; acción espectacular y muy bien organizada. Una fotografía preciosa. Y un reinicio del personaje de lo más prometedor. Volvería a verla, sin duda. Sospecho que siempre habrá algún detalle más que podría disfrutar.

No hay comentarios

mar 29 2015

Interstellar

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Pues quería verla. Tenía unas ganas tremendas de verla porque tenía una pinta magnífica. Y en el cine nos plantamos María y yo.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Sinopsis:

La Tierra está al borde de ser incapaz de sostener la vida vegetal. La única esperanza parece residir en la posibilidad de llegar a otros planetas habitables. El problema es que la NASA ha sido puesta fuera de la ley. Otro problema es que para llegar a esos planetas es preciso atravesar un agujero de gusano que ha aparecido en órbita de Saturno.

Comentario:

Esta película es tremendamente compleja, por lo que no es fácil dar una opinión sobre ella que sea breve. Por otro lado, la longitud, excesiva para mi gusto (y más para el de María), tampoco ayuda.

El primer acto es un escenario apocalíptico, al borde de lo post-apocalíptico, muy bien dibujado. No se abunda en detalles acerca de las razones para la epidemia que afecta a los cultivos y porqué sólo el maíz es inmune al mismo, lo que no es un punto a favor de una película de ci-fi; tampoco es el elemento más importante para el desarrollo de la película. Lo importante es el escenario apocalíptico en sí. Porque es en este escenario donde se acumula la rabia de Cooper, y por extensión la de su hija Murph (Murphy). Esto sí es absolutamente necesario para el desarrollo de la película.

Este escenario aporta, además, detalles muy interesantes para los aficionados a este tipo de ci-fi. Por ejemplo, a diferencia de los Estados policiacos que se nos presentan como forma de gobierno cuando se está al borde de la extinción, aquí por no haber ya no existen ni las Fuerzas Armadas ni los marines. Pero a cambio de esta usencia, aparece con total claridad un elemento claramente dictatorial. Murph es sancionada y expulsada del colegio por haber llevado un libro sobre exploración espacial que dice la verdad (sic). Esto es, se trata de un texto con contenido no aprobado por la autoridad educativa, aunque los profesores saben que ese libro es correcto; ante Cooper, un hombre culto, no pueden ocultar el engaño. De hecho, ni lo intentan, sin que por eso Cooper pueda hacer nada. Más adelante veremos cómo Tom, considerado un alumno brillante, es recompensado con su envío a una escuela agraria. A lo que parece, la única profesión seria (por decirlo así) de la Tierra del futuro. Hay quien ha interpretado esto como una metáfora: la brillantez intelectual y la honestidad intelectual son postergadas en favor de la mediocridad. El razonamiento me parece incompleto. Faltaría añadir … de la mediocridad implantada por decreto.

Otro elemento de importancia en este acto lo forman las fantasías de Murph, sus fantasmas. Se nos muestra pronto que detrás de lo que parecen al principio fantasías infantiles hay un patrón evidente. Pero no se da explicación, eso se deja para el final.

Coop y Murph. La relación que mueve la mayor parte de la película.

El segundo acto arranca cuando gracias a los fantasmas Cooper encuentra la base secreta de la NASA. Y se queda en ella, claro. Otro detalle interesante: se nos explica en la película que la NASA fue suprimida porque se negó a cooperar en la guerra sucia del Gobierno de los EE.UU., pero a la postre no pueden prescindir de ella porque son el último recurso… para todo: investigan la plaga (se nos avisa que ya está empezando a afectar al maíz), investigan el clima, y sobre todo están construyendo el posible bote salvavidas de la Humanidad. Este acto es breve y rápido. Todo apunta a que Cooper se va al espacio, es inevitable, así que lo demás va sobrando. Excepto la relación de Cooper con Murph. De ahí la estupenda escena de la despedida de Cooper de su hija; es necesaria porque es lo que mantendrá a los dos con vida a lo largo de las décadas por llegar.

El tercer acto comienza de inmediato: los astronautas, verdaderos cow-boys del espacio, abordan su nave y se arrojan al agujero de gusano. Y aquí es donde se supone que empieza la ci-fi hard de esta película y el grueso de la acción. A partir de este momento los apocalíptico se convierte en un recuerdo, aunque varios cruces de escenas nos mostrarán a los Tom y Murph en la Tierra moribunda.

No voy a entrar en detalles acerca de la ciencia de Interstellar. Hay gente que lo ha contado mejor que yo, aquí y aquí, por ejemplo. Sólo voy a mencionar dos escenas. La primera, en el planeta de Miller. Vemos que el océano es lo bastante somero como para poder andar por el fondo sin que cubra más allá de la rodilla. Entonces ¿cómo pueden levantarse y no romper olas de varios cientos de metros? Y eso en un planeta con una gravedad superior a la terrestre. Que alguien me lo explique, porque yo no lo entiendo. La segunda, mucho más adelante (en el cuarto acto), cuando Cooper se deja caer en el agujero negro, y no sufre ninguna fuerza de marea. Un ser humano de más de 1´80 m (lo que mide Matthew McConnaughey) tendría que notar un gradiente notable en la gravedad que tira de él cuando se encontrase cerca del horizonte de eventos del agujero negro. Vale, puedo admitir que los extraterrestres del teseracto le protejan de alguna manera estilo deus ex machina.

En este tercer acto es donde los actores se echan a la espalda la película, especialmente McConnaughey. Antes he escrito que son unos cow-boys. Bueno, pues no es cierto. Son profesionales que afrontan con ingenio situaciones imprevisibles. En ningún momento son vaqueros del espacio que actúen como descerebrados o, como diríamos en España, a puro huevo. Por el contrario, comienzan a discutir acerca de la razón versus la intuición. Hay quien ha escrito que es razón contra fe, pero yo no lo veo así. La intuición es la capacidad de hacer deducciones correctas con elementos de deducción incompletos. Brand apoya la intuición. Cooper la razón, y descarta la emocionalidad de Brand, incluso aunque él mismo tiene una importante implicación emocional, puesto que se ha embarcado para salvar a su familia. Fabuloso tercer acto en este sentido.

El cuarto acto arranca cuando el personaje de Matt Damon (el astronauta Mann) fuerza la destrucción de la Endeavour. Podría ser también este personaje una metáfora de la mediocridad versus la excelencia. Mann prefiere, por pura nostalgia, la mediocridad de la Tierra moribunda a la excelencia de la exploración espacial. Justo lo contrario que Cooper. También en otra cosa es el opuesto a Cooper: Mann está dispuesto a mentir lo que sea, matar y destruir con tal de huir a la Tierra. Cooper es incapaz de las tres cosas. Quizá por eso la escena del salvamento de la Endeavour es tan larga: hay que demostrar que el (ahora sí) cow-boy Cooper puede anular todo el mal que haya causado Mann.

La “Endeavour” es también una pieza de tecnología de lo más interesante.

Hasta aquí íbamos bien en el despliegue de efectos de ci-fi. También íbamos bien en cuanto al funcionamiento de los personajes. Pero cuando Cooper se tira al agujero negro… se acabó todo esto.

Hace su entrada el deus ex machina que (supuestamente) va a solucionar la trama principal de la película: el teseracto creado por los extraterrestres (o los futuros descendientes de los terrestres) para que Cooper pueda comunicarse con la Murph niña; Murph que, por efecto de la relatividad, ha dejado atrás y ya no existe para él. Bien, Cooper ingenia una manera de convertirse en el fantasma de Murph, y le comunica a la Murph adulta lo que necesita saber para solucionar el problema de la Humanidad. Asunto cerrado. Demasiado fácil, me temo, aunque muy emotivo. Y para aquellos a los que les gustan los misterios bien explicados, una solución excelente, aunque sea a costa de desdibujar lo que hasta entonces había sido la película.

Pero por si esto no fuera poco, tal vez espoleado por las críticas de los que piensan que las historias de fantasía o ci-fi han de explicar de cabo a rabo, Nolan nos coloca un quinto acto. En el que ciertamente queda todo resuelto y explicado: la manera en que la Humanidad ha trascendido su cuna planetaria; la reconciliación entre Murph (ya anciana) y Cooper; y la suerte de Brand, a la cual queda ligada la del propio Cooper para cumplir su vocación de pionero.

Nada especialmente destacable en estos dos últimos actos. Poca ciencia, mucha fantasía (de la buena y de la mala), y un final cerrado y redondo que se abre y se cierra dos veces. No es el mejor final para una película que estaba escalando unas cumbres de espectacularidad tremenda hasta que Cooper decide tirarse de cabeza a un agujero negro.

Gargantúa, el agujero negro que es fuente de energía (y de luz, no te lo pierdas) de su extraño sistema planetario.

Escena destacada:

La mejor, sin duda, el final de la despedida de Cooper y Murph. Cooper se va sabiendo que no volverá a ver a su suegro, y en cuanto a su hijo, éste, como buen granjero, está pegado a la tierra que pisa; no le echará de menos. Murph es otra cosa. Con ella conecta de una manera especial porque comparten las mismas inquietudes. Y es, también por ello, la manera en que Cooper se proyecta en el futuro, futuro que no verá a causa de la relatividad. La cara de McConnaughey cuando levanta la manta… la carrera de Murph detrás del coche… la misma imagen del coche alejándose, sin vuelta, por el maizal… hacen además que esta escena sea de las que mejor fotografía tiene.

Tecnología destacada:

Los robots, por supuesto. Sobre todo TARS y su sentido del humor, de lo más pintoresco, pero muy adecuado. Es el personaje que más se acerca a convertir esta película en una buddy movie en el espacio. No como el soso de CASE. Aunque, como él mismo dice, ya habla TARS por mí.

Estos robots son el equivalente de la NASA a una navaja suiza. Lo malo es que no termino de ver su medio de locomoción.

Frases para la historia:

Coop: Siempre nos hemos definido por la capacidad de superar lo imposible. Y contamos estos momentos. Estos momentos cuando nos atrevemos a apuntar más alto, para romper las barreras, para alcanzar las estrellas, para hacer lo desconocido, conocido. Contamos estos momentos como nuestros logros de mayor orgullo. Pero hemos perdido todo eso. O tal vez sólo hemos olvidado que seguimos siendo pioneros. Y apenas hemos empezado. Y que nuestros mayores logros no pueden estar detrás de nosotros, porque nuestro destino está por encima de nosotros. 

Dicha en el porche de la casa familiar, mientras se toma una cerveza con su suegro. Tranquilamente, a la puesta del Sol. Esta frase retrata de cuerpo entero a Coop, y de acuerdo a esta filosofía de vida actúa en toda la película. Lo que es de agradecer.

Calificación global:

La verdad es que yo me divertí mucho, y salí asombrado de lo que había visto en pantalla. Pero la recta final se me hizo larga. Mucho más para María, a la que no gustó nada. Está claro que nuestros gustos cinematográficos son muy distintos.

No hay comentarios

may 31 2014

Godzilla (2014)

Publicado por en Cine

Antes de verla:

La verdad, esta película me era ni fú ni fá. Había leído críticas tanto buenas como malas, pero ninguna me animaba o me desanimaba. Al final, situados María y yo frente al mostrador del cine, elegimos ésta como mejor opción. Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Sinopsis:

Un extraño animal llamado MUTO (Massive Unidentified Terrestrial Organism) emerge de entre los restos de la central nuclear de Janjira. Para poder frenarle el único recurso disponible es su único predador natural, un animal gigantesco llamado Godzilla.

Comentario:

La película tiene algunos elementos originales que la hacen atractiva por lo distinta respecto a otros planteamientos.

En primer lugar, Godzilla no es un engendro de la naturaleza, sino un animal fruto de la misma, aunque sea extraño y casi extinto. Lo mismo puede decirse del MUTO. Segundo, no hay un MUTO, sino dos, y los dos son igualmente dependientes de su propia biología. Que no es una aberración producto de un laboratorio, sino algo completamente natural, aunque sea destructivo para el ser humano. Tercero, el ser humano aparece en el mismo esquema biológico como otro organismo más, y su tecnología no le coloca por encima de los otros dos. Si acaso incluso le coloca en el papel de presa; pero por su tecnología nuclear, no por la especie en sí misma, que es irrelevante para las otras dos. Cuarto, la intervención de Monarch al estilo de la Iniciativa Dharma de Perdidos introduce un elemento de misterio en el desarrollo de la acción.

En este esquema de cosas la película no es la habitual de monstruos y destrucciones. O eso parece al principio. Pronto se desvanece la ilusión y vuelve a ser una película de monstruos, aunque hipertrofiada. Con todos, no es la peor que he visto.

Honolulú tras el paso de Godzilla. El doctor japonés se pasa la película entera con la misma cara.

El problema es que a partir de estos elementos poco habituales la película se desarrolla por los caminos habituales: ciudades arrasadas (tres, en total), familias felices tristemente separadas por Godzilla para ser luego felizmente reunidas, científicos que saben más de lo que dicen (aunque se pasen la película con cara de estar estreñidos), poderosos ejércitos (y flotas) impotentes ante los monstruos… Nada nuevo. Eso sí, a favor de la película está el que no han diseñado la acción en función (exclusivamente) de los efectos especiales y que no han jugado con la sensación habitual de “escenario único” en la catástrofe, sino que la han ido moviendo de una manera lógica, de acuerdo a las lógica de los MUTOs y de Godzilla. Otro punto a su favor. Pero, una vez más, insuficiente para salvar la película.

No voy a perder más tiempo en el comentario. Buen espectáculo, pero vacío de contenido.

Escena destacada:

Me cuesta trabajo recordar una que me llamara la atención favorablemente. Por lo curioso, tal vez la del submarino soviético abandonado en mitad de la selva de la isla de Oahu.

Personaje destacado:

El único que merece un poco la pena es Joe Brody (interpretado por Bryan Cranston) como friki traumatizado por la destrucción de la central nuclear. Lo malo es que en el papel de científico loco no está del todo bien (demasiado cuerdo para ello). Afortunadamente para el personaje, muere pronto, una vez que su historia personal nos ha centrado la acción que se va a desarrollar.

Padre e hijo en el escenario post-apocalíptico de Janjira. De las pocas escenas potables.

Tecnología destacada:

El eje tecnológico sobre el que gira el desarrollo de la historia es la energía nuclear, tanto para uso civil como en su uso militar. Si bien la película no es abiertamente agresiva contra esta tecnología, se muestra en todo momento como algo preñado de peligros. Hay algunos que carecen de posible cuidado (obviamente, nadie pensó en los MUTOs cuando se comenzaron a construir centrales nucleares), pero en líneas generales se muestra como algo antinatural.

Calificación global:

Cuando salimos del cine, al comentar yo los detalles originales que escribí antes, María me miró y me dijo: ¿De verdad que te ha gustado?. No, la verdad que no. Está todo dicho con ello.

No hay comentarios

Sig »