Archivo de la categoria 'Star Trek'

sep 02 2016

Música de viernes (XX)

Publicado por en Música,Star Trek

No es un videoclip al uso de los que yo suelo poner aquí. Solo que la música que aquí interpretan forma parte de mis sentimientos. Digamos que engancha con ellos. Por tanto, la comparto. Disfruten.

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ago 21 2016

Star Trek: Más allá

Publicado por en Cine,Star Trek

Antes de verla:

Es Star Trek. Había que verla. Y punto. Así que en el estreno en España me planté en el cine con un grupo de amigos.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers, muchos spoilers. Y además de eso datos sobre el universo Star Trek que a lo mejor no le interesa conocer al lector. Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

La USS Enterprise lleva ya tres de los cinco años de misión espacial, y la tripulación está cansada. Aprovechando una parada técnica en la base estelar Yorktown todos aprovechan para tomarse un pequeño descanso. Hasta que una petición de auxilio de una nave de origen desconocido obliga a la Enterprise a viajar a una nebulosa inexplorada para salvar a una tripulación perdida.

Comentario:

Es Star Trek en estado puro. Para lo bueno y para lo malo, si es que hay algo malo que considerar en esta saga. Del nuevo universo creado por J.J. Abramses, sin duda, la mejor de todas hasta la fecha.

En líneas generales los elementos de la historia que nos cuentan no son originales. Hemos visto unos cuantos episodios con argumentos parecidos a esta película. Además de esto hay también unos cuantos elementos autorreferenciales, esto es, citas del propio universo de Star Trek. A mí me parece que todo ello conforma una estructura mucho más sólida en el relato, y es a la vez un patrón reconocible por cualquier seguidor de la saga.

Además de esto, la película sigue un ritmo fluido y constante: no se detiene nunca. Ni tan siquiera la presentación (lo que podría ser el primer acto de la historia) tiene pausas o meandros en los que perder el hilo del relato. Y a partir del momento en que la Enterprise zarpa hacia la nebulosa ya no hay respiro. Se nota la mano del director, Justin Lin. No se echa de menos la falta de la mano de Abrams, si bien, por lo que he leído, como productor ejecutivo ha dejado su sello en el filme de manera reconocible.

En cuanto a los elementos centrales de la historia que nos cuentan, estos son, una vez más, familiares del universo trekkie. Por un lado tenemos al malo malísimo, Krall, que actúa movido en parte por venganza contra la Federación por haberles dejado tirados (igual que Nero en la primera película y Khan en la segunda) y en parte (la mayor parte, de hecho) porque la Federación es una forma de vivir en la que no se siente incluido. En esto Krall es muy distinto a otros villanos anteriores porque Krall resulta ser humano, de la Tierra, y casi “miembro fundador” de la Federación. A diferencia de otros villanos Krall sí ha vivido dentro de la Federación que rechaza. Y, en el fondo, aunque la critique por su “blandura”, solo el desastre de su nave es lo que le mueve a estar contra ella. Dicho sea de paso, en el episodio 7 de la 5ª temporada de Espacio Profundo 9, adecuadamente titulado El que esté libre de pecado… (Let He Who Is Without Sin…) ya aparece la misma idea, en boca de un fundamentalista llamado Fullerton. Al que hace oídos nada menos que Worf. Una vez más nos movemos dentro de parámetros conocidos en el universo trekkie. El argumento contrario es el mismo que conocemos desde el principio de la saga: mejor unidos porque la unidad hace la fuerza. Como pasa en toda película que no quiere hacer trampas, el malo hace explotar la unidad de la tripulación del Enterprise a base del chantaje emocional, torturando a Sulu delante de los demás. Y hay quien cede. Real como la vida misma. Mientras, los tripulantes que se encuentran fuera del círculo del chantaje emocional trabajan juntos para rescatar a sus compañeros y salvar tanto sus vidas como las de los habitantes de la base estelar Yortown. Igualmente, tan auténtico como respirar. Yo creo que es un argumento del que el mismísimo Roddenberry se sentiría contento.

Los demás elementos de Star Trek están ahí: el humor ligero entre compañeros de trabajo y aventuras (geniales las escenas a dúo entre Spock y McCoy), la amistad entre personas adultas que se tratan todos los días…, y yo añadiría también la ocasión para hacer nuevos amigos, en la figura de Jaylah.

Otro de los ejes de esta película, a mi juicio, es la adultez, tanto de la trilogía como de los personajes. El motor de este elemento nos lo presentan casi al principio: el cumpleaños de Kirk. Que no solo es un año más viejo (argumento del propio Kirk hacia el mismísimo McCoy en Star Trek II años en el futuro, toma autorreferencia), sino que también es un año más viejo de lo que llegó a ser su padre. En esa situación Kirk ya no es capaz de verse a sí mismo como capaz de marcar la diferencia en el puesto de mando del Enterprise porque los motivos que le llevaron a entrar en la Flota Estelar se han marchitado. Y por eso busca un cambio de destino, nada menos que un ascenso a vicealmirante y la comandancia de la Yorktown. Y, en paralelo, está en un proceso similar mi más ni menos que el mismo Spock, al que le ha llegado la adultez de golpe con la noticia de la muerte del embajador Spock… él mismo. Los motivos por los que entró en la Flota Estelar le resultan ahora triviales, y por ello busca una salida en Nuevo Vulcano, siguiendo los pasos del difunto embajador. En ambos casos el testigo de sus intenciones y el amigo que acompaña en esos momentos es el mismo, McCoy. Es de lo más interesante que teniendo pocas escenas juntos los tres tenores en esta película estén más juntos que nunca, y que además el pegamento que los une sea el irascible y fiel a sí mismo McCoy.

Hasta aquí llega lo que puedo decir racionalmente sobre esta gran película. Más allá de estas palabras me queda el recuerdo de haber disfrutado de un espectáculo trekkie como pocos, y las emociones sumadas del homenaje al fallecido Leonard Nimoy, en primer lugar, y del recuerdo a Anton Yelchin. Esto es Star Trek: una tripulación que viaja junta por el espacio.

En cuanto a los personajes, pasemos lista un momento.

Kirk. Ha crecido mucho desde que entró en la Flota Estelar por un reto personal, y desde que puteaba a sus profesores en la prueba del Kobayashi Maru. Ya no se mueve (solo) por divertirse o porque es molón hacer ciertas cosas. Tiene claro su concepto de pertenencia a la Flota Estelar y por eso ya no se mueve (solo) por impulsos, sino también guiado por un sentido del deber y de la responsabilidad. Es el capitán James T. Kirk, y con él en el puente se marcan las diferencias.

Spock. Si Kirk era el individualista gamberro que todo se lo tomaba a la ligera, Spock era el team mate de manual que todo se lo tomaba en serio. Encontrarse a sí mismo en la persona del embajador Spock (él mismo) le ha hecho tomar una mayor conciencia de sí mismo. Le ha hecho más humano (referencia una vez más a Star Trek II) y más libre, aunque yo estoy convencido de que ese camino ya lo había iniciado gracias a Uhura. Con esa libertad ha decidido seguir marcando la diferencia en el puente del Enterprise, donde la lógica le dicta que puede hacerlo, y donde el corazón le dice que están sus amigos.

McCoy. De todos los personajes es el que menos ha madurado. Tal vez porque ya vimos que cuando entró en la Flota Estelar ya estaba seco como un hueso. Siempre ha sido y es el más fiel a sí mismo. Por ello es el compañero perfecto para Kirk y para Spock. Nunca mejor visto que en esta película, en la que es la muleta de los dos, uno detrás de otro. Siempre se ha dicho que Kirk era el fiel de la balanza entre la pasión (McCoy) y la razón (Spock). Puede ser. Con todo, el pegamento de los tres tenores es él.

Sulu. Ya le vimos madurar a lo grande en Star Trek: En la Oscuridad cuando le vimos en la silla de mando del Enterprise. No en vano Sulu llegó a ser capitán de una nave estelar. Dando esto por descontado, en esta película nos muestra con más profundidad su vida personal mostrando a su hija y a su novio (lo de pareja me parece de lo más cursi), en lo que estoy seguro de que se trata de un reconocimiento a George Takei. Que Sulu tenía una hija lo sabemos porque es canon. Lo de su novio es nuevo, aunque no por ello sorprendente. Sulu como family man le da un detalle al personaje que en las películas clásicas solo llega a esbozarse.

Uhura. Quizá el personaje al que menos hemos visto cambiar en esta película. Ya la vimos en Star Trek: En la Oscuridad cuando lideró la misión a Qo’nos. Aquí volvemos a verla liderando al lado de Sulu a los tripulantes prisioneros, y sin ningún miedo de encararse al malo. Nada nuevo. Lo nuevo es el modo en que lleva su relación con Spock (más insinuada que vista) tras más de tres años de noviazgo. Se ve que es ella quien tira del carro de la relación. Que haya sido de aguantar tanto tiempo a Spock dice mucho de este personaje.

Chekov. Por fin el repelente niño Vicente es un miembro más de la tripulación. Ya no es una estrella infantil, sino un joven adulto integrado con sus compañeros y su trabajo. Todo un oficial de la Flota Estelar. En la película hace de complemento y ayuda, que no estorbo ni dúo cómico, con Kirk. Lástima que la desgraciada muerte de Anton Yelchin nos vaya a privar de ver cómo sigue evolucionando.

Scotty. Tampoco es que este personaje haya evolucionado mucho, pero al menos no chirría. El que Simon Pegg haya hecho de co-guionista de esta película y que su nombre salga en los títulos de crédito antes incluso que el de Chris Pine ha deformado un tanto este personaje. Lamento decir que sus gracias no me hicieron ninguna gracia. No encajan con el personaje. Menos mal que a partir de su encuentro con Jaylah se centra en lo que mejor saber hacer. Y eso incluye también el humor sencillo con el que se relaciona con sus compañeros, entre los que claramente está Jaylah. Afortunadamente cuando aparece el USS Franklin no retuercen el personaje hasta convertirle en el listo que de todo sabe y entiende. Es un ingeniero haciendo su trabajo con lo que tiene. Y no olvidemos que Scotty es experto en transportadores.

Escena destacada:

Hay tantas… Me quedó con la que más me emocionó. La escena en la que el joven Spock abre el cofre con las posesiones del difunto embajador Spock y abre la foto en la que se le ve con sus amigos. Delicado, sensible, respetuoso con el personaje y un homenaje adecuado a quien ha sido tanto en Star Trek.

Tecnología destacada (1):

La base estelar Yorktown, por supuesto. La verdad, ya era hora de que nos mostraran en pantalla una verdadera obra de ingeniería del siglo XXIII, en lugar de revisitar diseños que ya conocíamos. Por fin ci-fi hardcore. Me gusta mucho la idea de la Yorktown como base de la Flota a la vez que como ciudad en las estrellas. El diseño me parece correcto y atractivo, y hasta donde se puede ver la ciencia que hay detrás es razonablemente buena. Incluyendo el hecho de que la gravedad se vuelve loca en la cúspide de la estación. Normal, puesto que para mantener los distintos niveles de edificios es preciso generar gravedad en los distintos niveles, y los campos deben cruzarse en algún punto. Por cierto, esto es algo que ya vimos en el primer episodio de la serie Star Trek Enterprise.

La estación espacial vista desde fuera. La motita del centro es la Enterprise aproximándose para atracar.

Los distintos niveles de la estación espacial. No se precia bien, pero a la derecha, el “brazo” muestra edificios tanto por arriba como por abajo, lo que implica distintos campos gravitatorios.

Tecnología destacada (2):

La USS Franklin. No voy a entrar en detalle acerca de la continuidad del universo trek. Estamos hablando de la primera nave warp 4 de la Tierra (la NX-01 Enterprise fue la primera warp 5), naufragada se supone que después de 2160 (fecha en la que se pone fin a la guerra entre la Tierra -que no la Federación- y el Imperio Romulano). Tras más o menos un siglo varada es todavía funcional. Gracias al esfuerzo de mantenimiento de Jaylah durante años, y es de suponer que también gracias a la capacidad de aguante de la tecnología del siglo XXII. Tecnología no terrestre en exclusiva ya, sino también de la Federación.

Frases para la historia:

Otra vez, hay tantas… Veamos algunas. Una:

McCoy: ¡Maldita sea, Jim, soy un médico no un…! (y su voz se desvanece mientras le teletransportan… junto a Spock)

Dos:

Kirk: No tenemos nave, no tenemos tripulación… ¿cómo vamos a salir de ésta?

Spock: Como siempre, encontraremos esperanza en lo imposible.

Tres:

Kirk: Hacemos un buen equipo.

Spock: Sí, lo hacemos.

Cuatro:

Krall: La unidad no es su fuerza. Es su debilidad.

Kirk: Creo que subestima a la humanidad.

Krall: ¡Yo luché por la humanidad! Perdí millones contra los Xindi y en las guerras romulanas (sic). ¿Y para qué? ¿Para la Federación? ¡Para terminar en la silla de capitán partiendo panes con el enemigo?

Kirk: Cambiamos. Tenemos que hacerlo. O si no nos pasamos nuestras vidas luchando las mismas batallas.

Chapuza científica destacada (1):

Se supone que el planeta clase M donde se estrella la Franklin está dentro de una nebulosa. Lo que vemos mientras la Enterprise se acerca es una especie de cinturón de asteroides que rodea al planeta y, se supone, su sol (puesto que hay alternancia de día y noche en el planeta). Más que una nebulosa, lo que parece rodear al planeta es una especie de esfera de Dyson formada por un campo de asteroides casi continuo. Una cosa bien rara.

Chapuza científica destacada (2):

Se supone que todas las abejas del enjambre controlado por Krall se comunican entre sí mediante una señal subespacial, una especie de bus de datos inalámbrico que sincroniza y coordina a las abejas. La tripulación del USS Franklin se supone que hackea la señal y emite por el bus una señal pirata de tan alta potencia que quema el enlace. Y las abejas comienzan a estallar entre lenguas de fuego… en el espacio.

Por cierto, yo le hubiera colocado al bus el Kill’em All de Metallica. Si eso no revienta lo que sea, nada lo hará.

Calificación global:

Me gustó mucho. Es más, me entusiasmó. La volveré a ver una y mil veces, siempre que me sea posible.

Bonus track: To boldly go…

¿Y ahora, qué? ¿Qué va a pasar con la franquicia?

Un buen puñado de trekkies que conozco no soportan la nueva trilogía, eso que algunos llaman el Abramsverso. Una de las razones es que piensan que tras una precuela fallida (Star Trek Enterprise) no tenía sentido una nueva precuela en los tiempos de Kirk, y menos si encima cambiaban la historia para resetear todo lo que conocemos de Star Trek. En líneas generales estoy de acuerdo con ese planteamiento. Lo que sucede es que ya no es posible retomar la historia que dejó Espacio Profundo 9 a finales del siglo XXIV y principios del XXV. Ha pasado ya demasiado tiempo desde el final de la Guerra del Dominio como para que retomar el relato desde ese punto resulte familiar a los espectadores que no sean seguidores habituales de la franquicia. La mejor alternativa es seguir contando la historia desde el punto en que lo deja Star Trek: Más allá, en el universo alternativo de J.J. Abrams. Otra cosa yo creo que no es factible. Y mira que hay elementos interesantes. Por ejemplo, la Federación pasa a ser un Estado predominantemente humano al ya no estar los vulcanos para contrapesar sus decisiones. Y no hemos visto aún a los romulanos… En fin, material hay de sobra. Y no hay otro punto por el que comenzar, pienso yo. La idea de una nueva serie ligeramente anterior en el tiempo a la tripulación de Kirk (imagino que para poder usar el canon trek sin el reseteo de Abrams) no me parece una idea muy brillante. Ya veremos.

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feb 28 2015

In Memoriam: Leonard Nimoy

Publicado por en Gente ilustre,Star Trek

La primera vez que vi esta escena me emocionó. Las sucesivas veces que la he visto me ha seguido emocionando, y ahora que Leonard Nimoy ha fallecido de verdad, me emociona incluso más.

Es en el espacio, en la última frontera, pero eso no quita que siga siendo una escena que hemos visto miles de veces en pantalla: el sacrificio personal, hasta entregar la vida, de alguien que ama a sus amigos hasta ese extremo. La cita bíblica es pertinente: Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos (Jn 15,13). Mucho mejor que la tiranía de el bien de la mayoría es superior al bien de la minoría, o de uno solo que tratan de vendernos como el motor del sacrificio de Spock. Por eso suenan las notas de Amazing Grace mientras el cuerpo de Spock es eyectado al planeta Génesis.

Ese genio de la TV, ya desaparecido, que fue Gene Roddenberry, ideó para Star Trek un universo entero, en el que una parte importante la formaban las razas extraterrestres no humanas. Una de ellas, la primera y más relevante, es la raza de los vulcanos. Los vulcanos son humanoides, como nosotros (tan como que hasta pueden existir híbridos entre humanos y vulcanos), pero con dos diferencias fundamentales. La primera, que son mucho más ardientemente pasionales que los humanos. Lo son tanto que generaron una nivel de violencia en su planeta natal que les puso al borde de la extinción. Esto llevó a la segunda diferencia. Surak, un vulcano que es lo más parecido a un profeta que ha conocido su historia, desarrolla el Kolinahr, que es una disciplina en la que las pasiones de los vulcanos son disciplinadas o orientadas hacia la lógica y la razón. Con ello Roddenberry no solo expandió el universo de Star Trek sino que le dio una profundidad argumental como no se había visto antes en la pantalla.

Fue Leonard Nimoy quien interpretó este papel y desarrolló a la raza vulcana como protagonista del universo Star Trek. Fue él quien sentó el canon de los vulcanos. Sin él no hubiera existido este universo de fantasía que tanto nos gusta a muchos. Y él era consciente de ello. Por eso firmaba siempre sus mensajes con el mensaje Live Long and Prosper.

Humor vulcano. Éste es el mensaje que dejó en Twitter Leonard Nimoy cuando se hizo oficial que la nave Voyager 1 había abandonado nuestro Sistema Solar.

Cuenta la leyenda que cuando presentaron a Gene Roddenberry (ya enfermo) el resultado de la serie Star Trek: La Nueva Generación, y se emocionó, Leonard Nimoy se le acercó y le dijo: Hemos hecho algo grande ¿no crees, Gene?. Y Roddenberry, emocionado, asentía.

Para los que amamos este universo, y nos hemos educado con él, es difícil describir cuánto sentimos esta muerte. Nunca le olvidaremos. A mí me queda al menos el consuelo de que ya se ha reunido con su amigo Roddenberry y juntos viajan por las estrellas.

Leonard Nimoy ha muerto. Que la tierra le sea leve. El señor Spock es leyenda. Larga y próspera vida, señor Spock.

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oct 26 2013

Star Trek: En la Oscuridad

Publicado por en Cine,Star Trek

Parece que por fin ha llegado el día en que puedo sentarme a escribir la reseña de esta película. Ya avancé en su momento que me gustó mucho la reinvención que ha parido J.J. Abrams. Ahora bien, me queda contarlo con mis propias palabras. Como siempre, antes de comenzar, advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Antes de verla:

La segunda película de la nueva saga de Star Trek. Está dicho todo ¿verdad? Había que ir a verla, y el día del estreno ahí estábamos María y yo.

Sinopsis:

Una instalación secreta de la Flota Estelar es destruida en un atentado terrorista. El principal sospechoso es un tal John Harrison, tras el cual se moviliza la Flota. Pero los problemas no han hecho mas que empezar, porque el Alto Mando de la Flota sufre un nuevo atentado, y el culpable, de nuevo Harrison, se refugia nada menos que en Qo’nos.

Comentario:

Hay que quitarse el sombrero ante el talento de J.J. Abrams para reinventar el universo de Star Trek y para, sobre ello, relatar una historia que enlace con los elementos que conforman ese mismo universo. Veamos. En esta película toman como villano a nuestro viejo conocido Khan. Pero, a diferencia de Semilla espacial (TOS: Space Seed), no es un villano encontrado pasivamente para provocar una trama, sino que es el elemento activo que la motiva, porque es él quien la maneja. Después. Los elementos de la descongelación de Khan se relacionan con los hechos de ENT: Cold Station 12, esto es, con el desarrollo (un siglo después según la cronología del universo trekkie) de las Guerras Eugénicas, con lo que el zurcido con el universo de Star Trek es doble. Luego. Entra en la trama una de las razas fundamentales del universo Star Trek, la de los klingon. Con presencia en su planeta capital, Qo’nos, nada menos, y con la visión del desastre ecológico producido por la explosión de la luna Praxis. Finalmente, y eso por no alargarme. Entra en el hilo de esta historia la figura de la doctora Marcus, con la importancia que tiene en la historia personal de Kirk. De paso, se trae a su padre, el almirante Marcus, que es tanto o más villano que el propio Khan.

Observen con atención, estimados lectores, la colección de recuerdos del almirante Marcus. De nuevo, los elementos del universo original cosidos al nuevo universo. En este caso, la genealogía del vuelo warp a través de las naves de Star Trek. Abajo, a la derecha, tienen la maqueta de la nave de Cochrane.

En fin, si eso no es agrandar el universo del nuevo universo trekkie a la vez que se cosen con arte unos con otros los elementos argumentales que ya conocemos de otras películas y series, yo soy un ferengi. Y con ello tenemos nada menos que Star Trek II: La ira de Khan revisitado… y quizá hasta superado. Sobresaliente, señor Abrams.

De todos modos, no todo es maravilloso en esta película, en mi opinión.

Una de las claves del universo original es la relación que mantiene Kirk con McCoy por un lado, y con Spock por otro. Y entre ellos entre sí. Por una parte la pasión, lo emocional; por otro lado la razón, lo intelectual. Kirk hace de elemento de equilibrio entre uno y otro. En el abramsverso de Star Trek, la relación de Kirk y McCoy es un elemento secundario. El centro de la escena lo constituye la relación entre Kirk y Spock. Como consecuencia, la parte pasional se la reparten entre los dos personajes. Vale, vale, ya sabemos que este Spock es bastante más emocional que el otro. Y tenemos además la salsa (estupendamente condimentada) de la relación de Spock con Uhura para darle profundidad a las emociones de Spock. Pero, en fin, la escena en que Spock lanza ese grito de ¡Khaaaaaaan! me parece la más ridícula de la peli. No la necesitamos para darle valor a la amistad entre los dos, ni para lanzar la persecución de Spock. Tampoco, creo yo, para definir a Spock. En ese sentido, funciona mucho mejor su relación con Uhura, y su ética como oficial de la Flota Estelar. Ni mucho menos lo necesitamos para definir el paralelismo existente entre esta película y Star Trek II. Para ello tenemos en sacrificio de Kirk en el núcleo de la nave. Éso es lo que da sentido a la escena.

Este planteamiento (la relación Kirk-Spock como centro) deja fuera de juego una cosa que echo de menos, y es el humor sencillo que se dedican unos personajes a otros. Esta carencia deja a Scotty como único recurso cómico, y aunque Simon Pegg lo hace bien, sin forzarse, la verdad es que desdibuja el perfil de un personaje como el suyo. Esto también afecta al resto de los personajes principales (Chekhov, Sulu, Uhura, la doctora Marcus, y muy especialmente McCoy), en parte por lo poco que interactúan con Kirk. Claro que como interactúan tan poco (relativamente), creo que sólo los más aficionados podemos echarlo de menos.

Izando las nuevas armas a bordo.

Un último comentario sobre los personajes. Me temo que se están pasando de rosca con Spock. Su relación con Uhura no es el problema. Al contrario, da profundidad a los dos personajes. Su relación con Kirk tampoco lo es. El problema es que ya estamos empezando a acostumbrarnos a pensar que si Spock va a reaccionar de alguna manera en una situación de estrés, va a ser de manera emocional o pasional. Eso sí que puede ser un estorbo. Además, el Spock original no era así. Por cierto, gran cameo de Leonard Nimoy. Absolutamente justitificado y bien planteado.

La trama está muy sólidamente anudada. Los elementos de la misma son sencillos, fluyen sin estorbarse, y se desarrollan razonablemente bien para darle sentido a la película. La mezcla de aventuras de la Flota Estelar con la trama política me recuerda mucho a Star Trek VI. A fin de cuentas el almirante Marcus resulta ser (como poco) un descontrolado que usa los recursos de la Flota para crear elementos al margen del control de la Flota, y, se supone, del Gobierno de la Federación. Esta parte se desarrolla poco, pero eso no es problema porque en el fondo el tema del Gobierno y su relación con la Flota nunca se ha desarrollado a fondo en ninguna película.

El elemento de la trama que sobresale de los demás es, por supuesto, la aparición de Khan. Como está de moda en los malos del cine, Khan no es 100% malvado, y tiene su corazoncito, pese a haber puesto los medios para un atentado con decenas de víctimas, y ser el ejecutor de un segundo atentado con más muertos. La explicación (que no justificación, otro punto a favor de la genialidad de Abrams) se encuentra en que Khan tiene su propia agenda. Todo su esfuerzo va orientado a conseguir los objetivos de esa agenda, caiga quien caiga. Literalmente. Porque para ello está más que dispuesto a llevarse por delante medio Qo’nos y dos de las naves más poderosas de la Flota Estelar. Claro que en la persecución de esa agenda hay sitio para una alianza de necesidad con Kirk y Spock. Esta alianza crea los mejores momentos no de acción de la película. Bueno, excluyendo el “vuelo” desde la USS Enterprise al acorazado USS Vengeance, menuda escena… y menudo deporte espacial.

Tenemos nuevo/viejo malo a bordo.

Afortunadamente en esta película han omitido un elemento importante en Star Trek II, y es la obsesión de Khan por Kirk. Primero, porque se supone que esta obsesión no ha aparecido aún. Y segundo, y más importante, porque este Khan tiene (todavía) otras obsesiones.

La conclusión de la película (persecución aparte), magnífica. Me recuerda tremendamente al episodio final de Espacio Profundo 9 y esa gran frase de Benjamin Sisko: El genocidio no es el estilo de la Federación. Mejor demostración que ésta, imposible.

Escena destacada:

La muerte del almirante Christopher Pike, tras el atentado al Alto Mando de la Flota Estelar. Muy triste.

La última entrevista entre el mentor y el discípulo. Le echaremos de menos, almirante Pike.

Escenarios para la historia:

Por fin vemos ciudades que no son sólo de cartón piedra ¡Por fin! Londres y San Francisco. Gracias a la escena de la persecución (aunque no me gusta su desarrollo para la trama) podemos ver el entorno urbano de San Francisco con más detalle. Y ¡es una ciudad, no un decorado! Gracias, de verdad. En cuanto a Londres, esos grandes edificios quedan muy chulos entre la niebla a plena luz del día. Pero de noche debe de meter miedo a causa de la iluminación articial. De hecho, me sorprendería que hubiera una sola especie nocturna a decenas de kilómetros del Londres del siglo XXIII.

Vista de la bahía de San Francisco.

Frases para la historia:

Sulu: Atención: le habla el capitán Sulu de la USS Enterprise. Una lanzadera con oficiales altamente entrenados se dirige hacia su localización. Si no se rinde inmediatamente, lanzaré todos los torpedos de largo alcance que llevamos a bordo sobre su posición. Tiene dos minutos para confirmar su rendición. Si rehúsa hacerlo será destruido. No trate de ponerme a prueba.

Leonard “Bones” McCoy: Señor Sulu, recuérdeme no provocarle nunca.

¿Recuerdan mis lectores que en el otro universo Sulu llegó a mandar una nave de la Flota? Aquí tienen el porqué.

Personajes destacados:

Le han dado mucha importancia en la promoción al personaje de Khan. Ciertamente, es un personaje clave, y la interpretación de Benedict Cumberwatch es sobresaliente. Tanto, que se come crudo al otro malo, el almirante Marcus.

Sin embargo, los personajes destacados son Kirk y Spock. La película es, sobre todo, ellos dos.

Tecnología destacada (1):

Impresionante el equipo de teletransporte portátil a larga distancia que usa Khan para escapar a Qo’nos. Es capaz de transportar materia a una distancia que a warp 4’5 se tarda 4 días en recorrer (dato cortesía de ENT: Broken Bow), y sin errores. Afortunadamente, como este dispositivo echaría a perder la mayor parte de las tramas, Scotty se apresura a llamarlo experimental.

Tecnología destacada (2):

La USS Enterprise. Una nave espacial que además puede entrar en la atmósfera, puede volar en ella recuperándose de una caída en picado, y puede ¡sumergirse! Vale, vale, a poca profundidad. Pero sigue en pie que pasa de las cero atmósferas del espacio a la presión de varias atmósferas de las aguas someras. ¿Y el sistema de propulsión? ¿También funciona bajo el agua? Eso es tecnología.

Respetuosamente, a su lado la USS Vengeance no es más que una plataforma de armas hipertrofiada.

Calificación global:

Si a María la primera de la nueva serie le parecida casi aburrida, ésta le ha encantado. ¡Por fin acción!, me decía al salir del cine. Y es verdad que ésta segunda película ha cuajado el nuevo punto de vista del universo trekkie. Lo ha hecho, además, tomando elementos ya existentes en dicho universo, pero enlazándolos de una manera genial. Pues claro que volvería a verla. Y el DVD o el blu-ray va a caer, de fijo.

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jul 05 2013

Star Trek: En la Oscuridad (avance)

Publicado por en Cine,Star Trek

Creo que en lo poco que voy a escribir en esta entrada no hay espoilers, pero tengan cuidado, por si acaso.

A la espera de escribir una crítica más extensa de esta magnífica película que acabo de ver, sólo diré que sólo un grandísimo hijo de grandísima puta como J.J. Abrams puede tomar esa obra maestra de la franquicia que es Star Trek II: La ira de Khan, darle la vuelta, reinventar la historia, y parir una película tan grande como la que ha parido.

Ahora, que tiene bemoles que esto se estrenara el 17 de mayo en EE.UU. y hayamos tenido que esperar al 5 de julio para verlo en España. Me ha dado tiempo a bajarme la película dos docenas de veces. Lo que no quita que tuviera una ganas enormes de verla en el cine, porque lo uno no quita lo otro… en el caso de que me la hubiera bajado.

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nov 27 2012

Mirror, mirror in the wall… +

Publicado por en Cine,Star Trek

… Who is the darkest of them all?

Can’t wait…

Actualizado: Ayer noche (hora española) salió el primer teaser de esta película. Impresionante. Se me cae la baba…

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jun 05 2009

Star Trek 2.0

Publicado por en Cine,Star Trek

Si no termino hoy esta revisión de la película “Star Trek (2009),” no la voy a terminar nunca. Y este fin de semana pienso ver la nueva de la saga Terminator, así que más me vale ir cerrando temas.

Aviso inicial.

Esta revisión de la película “Star Trek (2009)” (o Star Trek XI, por ser la 11ª película de la franquicia) incluye spoilers de la trama. Si no le gustan los spoilers, o no ha visto aún la película, no siga leyendo.

Asimismo, incluye menciones a otras películas y series de la franquicia. Por ello es posible que a la gente no familiarizada con el universo de Star Trek le cueste entender todo lo que escribo a continuación. No obstante, no puedo dejar de hacer esas referencias porque yo sí estoy familiarizado con el universo ST, y en esa clave he visto la película y he escrito la presente revisión de la misma.

Hechas estas dos advertencias, el lector está listo para ignorar esta entrada, o leerla entera si le place.

Antes de ver el primer trailer.

Cuando supe que tras la cancelación de “Enterprise” (o “Star Trek Enterprise” como fue rebautizada; ENT por abreviar) la Paramount se había lanzado al proyecto de realizar una película con la que relanzar la franquicia, mi primer pensamiento fue que era una buena idea. Luego se fue sabiendo que a) la película sería una vuelta a los personajes de la serie original (TOS por abreviar), b) estaría centrada en sus años en la Academia de la Flota Estelar y c) incluiría un viaje en el tiempo hacia atrás de uno de los personajes originales (el rumor original era que se trataría Kirk, de Spock, o de los dos). Y eso me pareció muy mala idea.

¿Una precuela? Pero ¿una precuela de qué? Si ENT era ya una precuela (siglo XXII frente al siglo XXIII de TOS), ¿qué iba a “precuelar” esta nueva película? Por si fuera poco, la idea de ver la adolescencia de Kirk y su tripulación me resultaba tan poco atractivo como saber acerca de la infancia de E.T. Además, me aterraba la idea de fiestas toga en la Academia, o a ésta convertida en una fraternidad al estilo de “Los Albóndigas”.

Pero lo peor de todo era la idea del viaje en el tiempo. Siempre me ha parecido que el recurso al viaje en el tiempo en ciencia-ficción (ci-fi para los amigos) es un truco de lo más simple y poco imaginativo, con el problema añadido de tener que resolver bien todos los cruces que se producen, o de lo contrario la historia queda coja. Y, aunque la historia de la trama quede más o menos bien, en un universo como el de ST, que tiene una consistencia propia como consecuencia de varias décadas de trabajo, puede que quede algún cabo suelto en forma de error de continuidad, esto es, discrepancias entre lo visto en pantalla antes y después del viaje en el tiempo, aunque tal discrepancia sea entre capítulos o películas distantes años entre sí. Puede que éste sea un tema menor para algunos, pero no para mí.

Dicho esto, el lector inteligente puede hacerse una idea de la cara que se me quedó cuando además leí rumores de que el viaje en el tiempo era la excusa para iniciar una nueva línea de tiempo distinta a la conocida, a fin de hacer sobre ella más películas. Que querían rescribir la historia de ST libres del “canon” fijado en más de cuarenta años de desarrollar el universo ST… algo así como lo que quieren hacer más recientemente con Batman y Supermán.

Con todos estos prejuicios me fui al cine a ver la película. Porque lo que estaba claro era que esa película había que verla. Más después de haber visionado los trailers, que tenían muy, pero que muy buena pinta.

San Francisco, sede de la Academia de la Flota Estelar, en la segunda mitad del siglo XXIII.

Sinopsis de la película.

Fecha estelar 2233.4. La nave estelar USS Kelvin ha detectado una perturbación electromagnética de naturaleza desconocida y de una magnitud asombrosa. Al investigar este fenómeno, se encuentra con una nave estelar desconocida que la ataca. El capitán (en funciones) de la nave logra frenar el ataque, si bien al precio de su propia vida y de la destrucción de la Kelvin. Pero con ello logra salvar la vida a más de 800 persona de la tripulación, incluyendo a su esposa y a su hijo, nacido en mitad del combate. Este niño es James Tiberius Kirk.

Veinte años más tarde el joven Kirk tiene una pelea en un bar de Iowa con un grupo de cadetes de la Flota Estelar a causa de una cadete llamada Uhura. El capitán Christopher Pike termina la pelea, y antes de marcharse, le reta al joven Kirk para que se aliste en la Flota Estelar y supere la marca de su padre. Kirk se ríe de Pike, pero al día siguiente se presenta en la lanzadera de los cadetes, donde conoce a Leonard McCoy, otro recién incorporado a la Flota. Tres años más tarde, Kirk, al tercer intento, logra superar la prueba del SS Kobayashi Maru, diseñada por el oficial Spock, uno de los instructores más avezados de la Academia, para que sea de imposible solución. Kirk es acusado por el propio Spock de haber hecho trampa en la prueba. Pero antes de que pueda emitirse un juicio, se recibe una señal de Vulcano (el planeta natal de Spock) en la que se indica que el planeta está siendo atacado. Los cadetes de la Academia son enviados a las naves estelares de la Flota. En la recién construida USS Enterprise embarcan el capitán Pike, Spock, Uhura, el doctor McCoy… y para disgusto de Spock y Pike, el propio Kirk.

Comentario.

Una grandísima película de ci-fi del espacio, quizá una de las mejores de los últimos años. Pero, a la vez, una película poco ST. Luego abundaré en ello.

Los efectos especiales, estupendos. Por ponerle un pero, diría que adolecen de lo que tantos efectos especiales: el querer llenar la pantalla. Y así, en la batalla contra la USS Kelvin o cuando la USS Enterprise aparece en Vulcano, la pantalla se llena de torpedos, o de restos de naves, o de escombros, o de… Mucho mejor porque son más sobrios son los efectos especiales de la perforadora, o de la huida de las lanzaderas del USS Kelvin.

La historia es sólida; una trama creíble dentro del universo ci-fi, con la ventaja añadida de no necesitar saber nada del universo Star Trek para poder verla. Y además narrada con buen ritmo. La entrada de los personajes en la historia se hace fluida, y no estorba al desarrollo de los demás personajes ni a la trama central. Además, el humor ligero con el que se tratan unos a otros (uno de los sellos de la entera franquicia, pienso yo) hace muy llevaderos los diálogos y las situaciones.

Tiene sin embargo, una debilidad, y es lo predecible que resulta, incluso para los no trekis, que la tripulación original, de una manera u otra, terminará a bordo, junta; y que Kirk será de nuevo (o por primera vez, según se mire) el capitán. Aunque para eso tengan que ascenderle de cadete a capitán. Seis empleos de golpe y porrazo. Caray, si hasta la promoción ha abusado de la escena en que Kirk se sienta en el puesto del capitán.

Los personajes han sido recreados con gran detalle respecto a los originales. Aparte del grandísimo parecido entre Zachary Quinto y Spock de joven, es que hasta han copiado los gestos de los personajes originales. De todos ellos, mi favorito es el doctor McCoy. Me resulta enormemente fácil reconocer a DeForest Kelley en los gestos del nuevo McCoy, en la manera en que gesticula cuando habla. Scotty, aunque entra tarde en la trama, también es reconocible respecto al original por sus gestos. Igual que Sulu, aunque no se compagina con la torpeza que demuestra en la primera maniobra. Kirk y Spock, sin duda. Los menos reconocibles son Chekov y Uhura. Chekov porque, en una nueva vuelta de tuerca al “canon” treki (vuelta de tuerca no exenta de humor), queda convertido en niño prodigio de fuerte acento ruso, es decir, queda reducido a la caricatura del personaje. Uhura, por el contrario, crece y se hace mujer. Y, en otra humorada (recuérdese lo que dijo –o dirá- la oficial Jadzia Dax acerca de Spock), toda una mujer capaz de seducir a un vulcano (bueno, medio vulcano) hecho y derecho. El nuevo capitán Pike, soberbio. Respecto al Pike de “The Cage” es un oficial más toreado, más asentado… pero es que es un instructor de cadetes, no un explorador. Derrocha veteranía, aplomo y serenidad. Incluso cuando le torturan; escena, que, de paso, trae causa de la escena en el Ceti Alfa V de “La ira de Khan”. Si yo tuviera que escoger un capitán con el cual servir, me quedaría con este Pike por encima de Picard, de Janeway, de Sisko, de Archer… y de Kirk.

De izquierda a derecha: Chekov, Kirk, Scott, McCoy, Sulu, y Uhura.

Es un placer volver a verle, capitán Pike.

La nueva USS Enterprise, muy bonita. Conserva las líneas de nave estelar que ya se nos han hecho familiares a los seguidores de la saga. El puente de mando, los corredores, la sala del transportador… luminosos y amplios, son un marco muy bello para las escenas dentro de la nave; me recuerdan más estos interiores a la nave de Picard que a la nave de TOS, más oscura y comprimida. Por el contrario, la parte de ingeniería la han transformado en una planta industrial atestada de cañerías, cables, y sensores, a diferencia de las asépticas salas-laboratorio que habíamos visto hasta ahora. Este cambio no me gusta, he de decir, aunque entiendo que añade dramatismo a las escenas de la destrucción de la USS Kelvin, y a la “persecución” de Scotty a través del tubo.

El cameo de Leonard Nimoy es más que un cameo: es una necesidad de la historia y del guión, aunque pienso que las escenas en el planeta helado sobraban. Ver a los Spock cara a cara es… casi sobrecogedor.

¿Defectos? Varios. Por ejemplo: la prueba del Kobayashi Maru. Qué cutre, y qué cortedad de ideas para resolverla. Si había que mostrar que Kirk es un macarra, no era imprescindible esta escena.

Pero sobre todo uno. A menos que te olvides de las discrepancias con el canon treki (y no son nada triviales; por ejemplo: Vulcano es destruido -¡wtf!-; la madre de Spock muere en ello; Kirk no nace en Iowa ni vive en Tarsos ni conoce a su padre; Spock le dice a Kirk quiénes son los romulanos -¡WTF!…) la historia no hay por dónde tomarla. Y te quedas con la duda de si te están tomando el pelo, de si Michael Okuda ha sido asesinado (no aparece en los títulos de crédito), o de si estamos al comienzo de una nueva franquicia, la “Star Trek 2.0”. Cosa dura de tragar para un treki, aunque sea envuelto en una buena película, como es ésta.

¿Hice bien en ver esta película? Sin duda; había que verla. ¿Me gustó? Sí. ¿Disfruté? Sin duda. ¿Volvería a verla? Sin dudar. Ahora, hubiera preferido que no resetearan la historia de Star Trek. En ese sentido, coincido con Bernd Schneider:

“Star Trek XI” is the far biggest offender among the Trek movies and easily surpasses the often scorned “Star Trek V”

(Star Trek XI es de lejos, de todas las películas trekis, la que tiene más delito, y con mucho sobrepasa la muy a menudo desdeñada Star Trek V)

Los experimentos, con gaseosa.

Frases para la historia.

Todas las de la computadora. La voz de Majel Barrett-Roddenberry se ha apagado para siempre. Deseo de corazón que ella y Gene Roddenberry gocen, por la misericordia de Dios (ahora Gene Roddenberry ya ha comprobado por sí mismo si Dios existe), de larga vida y de prosperidad, juntos.

“No tengo nada que decir al respecto” (Spock a Kirk en la plataforma del transportador, después del “piquito” con Uhura). ¡Bien dicho, oficial!

Tonterías tecnológicas.

Afortunadamente, hay poca tecnocháchara en esta edición. Lo peor, la discusión entre el viejo Spock (Nimoy) y Scotty acerca de la posibilidad de transportarse a velocidad warp. A lo que parece, no sólo la teletransportación es más rápida que la velocidad de la luz, sino que además el efecto Doppler entre origen y destino de la teletransportación puede compensarse. Vaya. Lo que no entiendo es que, si tan fácil es, porque en el siglo XXIV de Spock “el viejo” no lo usaban.

Por cierto, esta escena me recuerda un montón a la escena de Star Trek IV en que Scotty le cuenta al fabricante de plásticos la fórmula del aluminio transparente.

Pero mucho peor que eso (pero mucho mucho) es la horripilante escena de la USS Enterprise siendo construida ¡en tierra y en pleno desierto! Pero bueno ¿es que se monta mejor una nave en tierra que en gravedad cero? ¿Y el coste de “izarla” hasta la órbita del planeta? ¿Es que la Flota Estelar ya no tiene diques orbitales? ¡Venga ya!

Nave destacada.

La Narada, por supuesto. Que una simple (ejem, menudos agujeros es capaz de cavar) nave minera romulana de finales del siglo XXIV sea capaz de llevarse por delante a 45 naves klingon, y a todo un escuadrón de la Flota Estelar de mediados del siglo XXIII, supone que, o la tecnología militar ha evolucionado mucho, o que los romulanos ya no necesitan construir naves de guerra.

Objetos destacados.

Los uniformes de la Flota. Por fin sus tripulantes tienen un guardarropa digno de la categoría de la Flota. Hasta tres juegos de uniformes conté: el de la época de Kirk sr.; el de los cadetes de la Academia (nada mal); y el de la época de Kirk jr. Ah, y el estupendo uniforme de almirante de Pike en la última escena. Igual al de Kirk en Star Trek I.

El móvil Nokia de Kirk. Bien, habrá que ir pensando en comprar acciones de Nokia. En la actual crisis, saber que una empresa va a durar hasta el siglo XXIII, es todo un alivio.

Mi escena favorita.

La mirada de “Bones” McCoy y Kirk, cuando ven la USS Enterprise por primera vez. Amor a primera vista.

Calificación global: 6

Para entender esta calificación, las demás películas de la franquicia me merecen la siguiente.

Star Trek I – 4/10 (ha envejecido mal tanto por los efectos como por el guión)

Star Trek II (La ira de Khan) – 9/10 (mi favorita)

Star Trek III (En busca de Spock) – 5/10

Star Trek IV (Misión: salvar la Tierra) – 5/10 (inclasificable dentro de la serie)

Star Trek V (La última frontera) – 3/10 (sin tele y sin cerveza los guionistas pierden la cabeza)

Star Trek VI (Aquel país desconocido) – 4/10 (hecha demasiado tarde)

Star Trek: Generations – 7/10 (hecha demasiado tarde, pero bien hecha)

Star Trek: First Contact – 8/10

Star Trek: Insurrection – 4/10

Star Trek: Nemesis – 3/10

Si no la han visto, vayan a verla. Se divertirán.

El espacio, la última frontera…

Bonus track: Sobre Star Trek XII (enlace del 5 de junio de 2009). Alex Kurtzmann, guionista:

Todos los personajes con los que crecimos que existían en el universo o canon todavía continuan estando alrededor de alguna manera. Pero sus vidas han sido alteradas, aunque aun pueden interceptarse con las de la tripulación que conocemos.

Roberto Orci, guinista:

“No creo que necesitemos hablar nuevamente de viaje en el tiempo”, explicó Orci, diciendo que Leonard Nimoy o cualquier otro actor del “universo original” no serán necesarios de aquí en adelante. “De hecho el dispositivo que permitió el viaje en el tiempo fue destruido en Star Trek XI, entonces ahora estamos envueltos en este nuevo universo”, explico Kurtzman “y vamos a tener que vivir en un futuro imprevisible”.

Que, pienso yo, es lo que tenían que haber hecho desde el principio. Una Federación que a finales del siglo XXIV está en la “guerra fría” posterior a la Guerra del Dominio, ocupada en sanar sus heridas y mantener la paz en la Cardasia ocupada en un menage-a-trois inestable con romulanos (que acaban de perder a su Senado como consecuencia del golpe de Estado de Shinzon) y klingon (que estrenan Canciller), deseperadamente necesitada de aliados (hasta el punto de que incluso el frío Picard tiene que hacer el mamarracho para ganarse a una potencia menor como amiga)… Si eso no son mimbres para hacer un buen guión de ci-fi espacial, es que ya no hay buenos guionistas.

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may 25 2009

Música de lunes (XXXI)

Publicado por en Música,Star Trek

Para muchos aficionados a Star Trek éste capítulo de La Nueva Generación (“The inner light”, cap. 25 de la 5ª temporada) es el mejor de toda su larga historia. Y la música es, sencillamente, deliciosa.

Si esto es poco (para mí lo es), la misma música con un homenaje a Star Trek hasta 2006 por su 40º cumpleaños, aquí.

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may 08 2009

It starts today… again

Publicado por en Star Trek

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mar 15 2009

Caramelitos de Star Trek

Publicado por en Amigos del alma,Star Trek

Mi amiga Blanca, esposa de mi amigo José I., me hizo notar ayer que en esta entrada hay un pequeño detalle erróneo, o cuanto menos, confuso.

El primer vídeo enlazado es la intro de “Star Trek Enterprise”, esto es, la intro de las temporadas 3ª y 4ª. Se diferencia en la intro de las temporadas 1ª y 2ª (que es ésta) en que el ritmo es más “country”, por así decirlo. Por lo demás, la canción es la misma, y la música, también. La letra de ciha canción es la que escribo al pie de la entrada.

En el segundo vídeo, Russell Watson canta casi la misma canción. Le añade una estrofa adicional a la de la intro; la segunda, para ser exactos. En la duración de los vídeos puede verse que hay casi dos minutos de diferencia a favor de la versión en directo de Watson. Simplemente, en su día no pude resistirme a la belleza de la canción en directo, y tuve que incluirla.

Que yo sepa, la canción es incluso más larga. He buscado una versión que sé que grabó Rod Stewart, pero no la encuentro. La intro de “Enterprise” la forman las dos primeras estrofas, menos el tercer verso de la primera, que es sustituido por “And I will see my dream come alive at last, I will touch the sky”, algo completamente apropiado para unos exploradores recién salidos de su planeta-cuna.

Estos dos amigos me trajeron de su reciente visita a Nueva York un regalo. El que muestro en la foto. Ahí está, toda la tripulación original, estupendamente representada. Un enorme regalo para un friki a la par que treki, como yo. Me considero muy afortunado por tener amigos que tengan este tipo de detalles conmigo.

Caramelitos de Star Trek

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