Archivo de la categoria 'Maldiciones'

oct 14 2014

La serpiente (ferroviaria) del verano +

Serpiente de verano es el nombre que en los 70 dieron los periodistas a la noticia que, verano tras verano, afirmaba que se había visto (y fotografiado) al monstruo del Lago Ness. Por extensión empezó a llamarse así a toda noticia que, verano tras verano, aparecía de repente sin saber cómo, y pasado un tiempo, también sin saber cómo, decaían hasta olvidarse… hasta el verano siguiente. Hoy lo llamarían trending topic.

En Talavera la serpiente del verano es el tema del AVE, o Alta Velocidad, o como lo quieran llamar según las modas periodísticas del momento.

Allá por 2007 comencé a decir a todo aquel que quería escucharme (básicamente, mi familia) que el AVE no iba a llegar a Talavera nunca. Bueno, si acaso para 2050, cuando hasta hubiera AVE a Andorra por Puigcerdá. Y la razón era muy simple. Yo en aquella época trabajaba como contratista del ADIF, y por ello tenía acceso a los planes del ADIF. Algunos de esos planes no eran tan secretos: se podía descargar desde su propia web, por ejemplo. Bastaba ese documento y leer la prensa del momento para darse cuenta de que para el Gobierno portugués España era una país de paso, y por tanto, la conexión con Madrid les importaba un pimiento. Su estrategia era conectar Lisboa con París a través de Fuentes de Oñoro, Tordesillas y Venta de Baños. Si alguien alguna vez se ha preguntado que porqué hay un AVE a Valladolid, que sepa que es por eso.

Según iba pasando el tiempo me convencía más y más de que lo del AVE a Talavera, lo dijera quien lo dijera, de un partido u otro, por muy peso pesado que fuera, era una tontería. Hasta me atreví a decirlo en público. Y hasta fui más allá: aconsejé a algún concejal del equipo de gobierno de Talavera (del PSOE por aquel entonces) que era mejor que no meneara el tema, porque iban a meter la pata.

No sólo no me hicieron caso, sino que en el subsiguiente Plan de Ordenación Municipal (POM) se incluyó una estructura de ciudad que daba por sentado no sólo el paso del AVE sino hasta el soterramiento de las vías en toda la longitud de la ciudad. Que ya es decir, porque son unos cuantos kilómetros. Bien es verdad que este POM dibujaba una ciudad dimensionada para una población de más de 250.000 habitantes. Teniendo en cuenta el crecimiento demográfico de España, y de la provincia de Toledo en particular, esa fantasía ya daba una idea de la viabilidad del resto del POM.

A todo esto el soterramiento de las vías o el tema del AVE no dependía de lo que el Ayuntamiento tuviera a bien poner en un plano, sino de lo que el ADIF planeara. Y el ADIF seguía con los planes dichos arriba. Al igual que el Gobierno portugués.

La otra alternativa, la lanzadera AVE Atocha-Talavera, pertenece al mismo reino de fantasía que el enlace Madrid-Lisboa por Badajoz.

Han pasado los años, casi una década (ya que el tema del AVE comenzó a colear allá por 2005), y las probabilidades de que llegue el AVE siguen siendo las mismas. O peores, a causa de la coyuntura económica. Tanto es así que a algún concejal del actual equipo de gobierno municipal (ahora del PP) le he recomendado que no sigan diciendo tonterías al respecto. Lo que, por desgracia, no impide que la serpiente del verano vuelva a aparecer. De hecho, este mismo fin de semana.

Lamento no poder enlazar un espesísimo artículo en La Voz del Tajo firmado por el concejal Miguel Ángel Perantón en el que no llego a entender si acusa al Ayuntamiento de despilfarro, de dejadez, de oportunismo, de astucia, o de qué. Y es normal. Porque a estas alturas sumar toda esta película al hecho cierto de que el AVE no se ha acercado ni un paso a la ciudad, ni lo hará por el momento, es complicado, especialmente para los políticos. Por eso hay quien ha reaccionado con la típica expresión pueblerina en los términos apocalíptico-pueblerinos (¡traición, traición! y ¡nos lo quitan para dárselo a otro!) que ya denuncié en su día respecto a otro asunto.

Si todos fuéramos realmente sinceros, políticos y no políticos, tendríamos que reconocer que hay quien ha hablado muy a la ligera de lo que no sabía ni podía. Eso, como siempre, no hace que las cosas pasen del sueño a la realidad. Por salud mental tendríamos que reconocer que nos han querido ilusionar con un elemento que deseábamos por lo que tenía de sello de modernidad, no por su uso, y que nunca jamás la llegada del AVE a Talavera ha sido una posibilidad real avalada por hechos. NUNCA. No le demos vueltas a un tema muerto desde el principio. Sólo obtenemos de ello frustración.

Actualizado 2 de noviembre. Leo hoy en un artículo de La Tribuna de Talavera que el alcalde de Talavera ha comenzado un estudio para reformar el POM, incluyendo la parte de la infraestructura ferroviaria. A ver si por fin alguien hace algo racional sobre este asunto.

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sep 23 2014

Sigue la misma mierda del aborto en España

Publicado por en Maldiciones

No es buena noticia la de que el Gobierno ha retirado el proyecto de ley que iba a cambiar la legislación sobre el aborto en España. No suelo usar argumentos demográficos y económicos para oponerme al aborto, aun siendo argumentos sólidos y ciertos. Normalmente el argumento que más uso es de la injusticia que supone penar con la muerte al que no es culpable de nada. Ni de un embarazo no deseado, ni de la angustia de la futura madre, ni de estar donde está, ni de ser inoportuno… Ni tampoco, y aquí respondo al argumento más asqueroso que me han soltado hoy, un solo aborto aliviará la situación de los niños con hambre en el mundo. Aparte de que el ser humano abortado no tiene culpa de que haya niños con hambre en el mundo.

La ruina a la que nos lleva el aborto es otra: no puede haber equilibrio en el que se defiende la vida de un toro, y se condena con todas las palabras execrables el maltrato al mismo, y simultáneamente (y a veces la misma gente) considera razonable la muerte (el aborto) de un ser de nuestra propia especie.

Borja Montoro lo narra mejor que yo.

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sep 18 2014

Atención al cliente

Publicado por en Maldiciones,Telecos

Hace tiempo que no escribo de mi compañía de móvil favorita. Hace dos semanas he vuelto a tener un problema en el que se ha visto envuelta, aunque, en mi opinión, no es culpa (no enteramente, al menos) de dicha compañía. Me aclaro.

Se me agotó el bono mensual de datos (vía módem) que tengo contratado con esta compañía. Llamé por teléfono a la operadora para contratar un nuevo bono, y para pedir que me lo activaran en el momento porque lo necesitaba. No tuve ningún problema en ninguno de estos dos aspectos, y me puse a navegar sin problemas.

Al día siguiente, sin haber consumido el nuevo bono, la velocidad de navegación cae al mínimo. Pruebo con dos ordenadores distintos con dos sistemas operativos distintos, para descargar problemas del equipo. Y el resultado es el mismo. Llamo para reclamar, y me ponen con el servicio técnico. Hacemos varias pruebas, incluyendo quitarle la batería del módem. No hay cambios, y al final el técnico me dice que su opinión técnica es que la tarjeta SIM del módem tiene un problema. Me recomienda que lleve el módem y la SIM al punto de venta más cercano. Y así se queda el tema.

Al día siguiente me voy al punto de venta. Resulta que es el mismo en el que hace un año compré el módem y la SIM averiada. Les explico mi situación, y ahí empiezan mis problemas.

No, aquí no puede dejar el módem. Hay dos puntos de reparación, que son X e Y. Tiene que ir allí. Le han informado mal. No, nosotros no podemos hacérselo llegar porque ¿sabe? nosotros somos unos franquiciados.

Entonces ¿el polo, el logo, las tarjetas de presentación, y el resto del merchandising que lleváis puesto de quién es? ¿De la franquicia? No: de la operadora. Pues entonces compórtate como tal.

Veo aquí que tiene dos años de permanencia. No, año y medio; los dos años son por el móvil. No, no, son dos años por el módem. Pero si me dijeron año y medio… Ya, es que la empresa que tuvo antes la concesión de este mismo punto de venta era un desastre, ya sabe usted cómo son las franquicias malas. Estupendo, tirando piedras contra tu tejado. Pero me es igual, porque no vengo a dar de baja el módem, sólo a que me lo envíen. Lo siento, pero no podemos.

No me voy a poner a dialogar con una pared. Expreso mi queja por el trato recibido (básicamente, que no me han dado ninguna solución), y les dejo muy claro que ellos son la cara de la operadora, no unos que pasaban por allí.

Vuelvo a mi casa y, antes de mandar a la mierda a alguien, vuelvo a llamar a la operadora para preguntar a dónde he de llevar el módem. La operadora que me atiende me dice que tengo el bono desactivado. No puede ser, si estuve navegando sin problemas. Pues aquí me aparece desactivado. Un momento que se lo activo… Y de repente vuelvo a navegar a la velocidad correcta. Problema solucionado.

Por cierto, antes de colgarle a la operadora, le pregunté por el período de permanencia del módem. En efecto, año y medio.

Los bonos de esta operadora (según me explicaron) se activan a las doce de la noche. Quizá en el caso de mi bono a las doce lo que pasó es que cambió el estado del bono. En circunstancias normales habría pasado de OFF a ON, pero al estar ya a ON, se desactivó. Es lo único que se me ocurre.

Quitando esto, que es claramente fallo de la operadora, lo peor con mucha diferencia está en el trato que me dieron en el punto de venta. Mala información, desinterés por atender la incidencia, imagen de marca desastrosa, poca profesionalidad… Y no sigo. Ya hay bastante.

Me gustaría terminar esta entrada diciendo que esta vez no ha sido la operadora la que me ha dado un mal trato. Pero no es así. El canal de venta a particulares y la relación con éstos es también parte del producto de la operadora. Yo compro SIM’s y teléfonos a la operadora, no a una franquicia. De la misma manera que pretender abaratar costes en la atención el cliente ha llevado en la práctica a que la operadora considere que esa atención ya no es parte de su trabajo, y por tanto no se preocupa mucho por ello, abaratar costes en la distribución lleva a que sea otra empresa la que venda tus productos. Con el interés por la postventa que cualquiera se puede imaginar, ya que el cliente no es suyo, sólo cobran por él.

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mar 11 2014

11 de marzo de 2004: diez años ya

Publicado por en Maldiciones

Hoy es un aniversario redondo. 10 años desde los atentados del 11 de marzo de 2004, conocidos popularmente como “el 11-M”. Seguro que hoy habrá lazos negros en Facebook y Twitter, recuerdos en la prensa escrita, hablado y visualizada, y todas esas cosas. En buena lógica yo debería escribir aquí mis recuerdos de aquel espantoso día. Porque, además, yo estaba en Madrid.

Sucede, estimados lectores, que estoy escribiendo esta entrada el lunes 10 de marzo; estoy cansado porque hoy ha sido un día duro en el trabajo, y estoy cansado solo de pensar ciertas escenas que vi y viví del jueves 11 al domingo 14 de marzo de 2004.

Por otro lado ¿qué aporta mi testimonio al recuerdo de aquella fecha? Yo sólo estaba en esta ciudad en un mal momento. Así pues, estimados lectores, no voy a escribir hoy mi testimonio personal de aquel día. En otro momento quizá, pero no hoy.

Ahora, eso sí, que quede claro que no olvido. Y para perdonar hace falta examen de conciencia, dolor por el daño causado, arrepentimiento, propósito de enmienda, confesión, y penitencia.

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ene 06 2014

Uno entre diez

Publicado por en Maldiciones,Res publica

Hay veces en que las cosas que veo, leo y entiendo sobre esta España en la que vivo me llevan a pensar que a esta nación nuestra no le queda sino que la arrastren al desolladero. Sin embargo, tanto en esos ratos como en cualquier otro, me acuerdo de cierto pasaje de la Biblia; en concreto, de Génesis 18:23-32. Se trata del diálogo entre Dios y Abraham acerca de la destrucción de Sodoma. A mí me sucede que pese a lo que veo, leo y entiendo, no me abandona la esperanza de que España no será destruida mientras queden en ella al menos diez hombres justos.

El sábado pasado pude ver con mis propios ojos a uno de esos diez hombres justos que, espero, existen en España. Se llama Cake Minuesa, y es periodista. El sábado interpeló cara a a cara, mirándoles directamente, sin máscaras ni artificios, a 68 terroristas convictos y muchos confesos, y a los perros guardianes de estos terroristas. Entre todos ellos juntaban 309 asesinatos, además de otras fechorías tales como secuestros, robos y estragos en decenas (si no centenares) de heridos. La noticia (con vídeo incluido) está aquí, y aquí debajo, si no he puesto mal el código, está insertado el vídeo.

Más vídeos en Antena3

Es posible que mañana lunes, o pasado, que ya es día laborable, nos digan que Cake Minuesa no se ducha, que no paga sus multas, que se dedica a torturar gatitos, o cosas mucho peores, como, por ejemplo, que trabaja ¡en Intereconomía! Hasta el momento en que escribo estas líneas lo único que he encontrado es un enlace que pongo a continuación. Aviso antes de enlazar porque no es fácil para un cerebro humano normal entender la lógica argumental de quien niega la razón basándose en la acusación (fiscal, juez y jurado a la vez) de no pedir perdón por lo que hicieron (¿cuándo?) los suyos. ¿Quiénes? ¡Ah, ellos! Sí, claro, Cake es culpable de lo que ellos, los otros, hayan hecho, quizá hasta sin su permiso. El enlace es éste. Pasen y lean si quieren.

Yo, personalmente, pienso que el sábado lo que necesitábamos era que un hombre, al menos uno entre diez, posiblemente tan imperfecto como fueron Abraham, Noé o Moisés, interpelara a los terroristas como él hizo. Cake Minuesa asumió esa carga en ese momento, y por ello, para mí, ejerció el duro oficio de hacer de hombre justo.

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jul 22 2013

No sabéis tratar a los clientes ++

Publicado por en Maldiciones,Telecos

Tengo dos líneas contratadas con mi operadora de telefonía móvil. Una es mi línea de teléfono. La otra es una línea de datos que usa una conexión a la red 3G mediante un ”pincho USB” que aloja una SIM.

Hace dos semanas perdí el “pincho”. Llamé a la operadora, y pedí el bloqueo de la línea, cosa que hicieron en el acto.

El pasado lunes día 8 me compré otro “pincho” y un duplicado de la SIM. Y tras ello llamé a la operadora para que levantaran el bloqueo de la línea.

Me dicen en primer lugar que el bloqueo que me han puesto en la línea es el mismo que se produce cuando se bloquea por impago. Lo que significa que es el departamento financiero quien tiene potestad para levantar el bloqueo, no los técnicos de atención al cliente. Le digo al operador que compruebe que no tengo recibos pendientes de pago; me confirma que en efecto no tengo facturas impagadas, pero que es lo que han hecho. Me dicen en segundo lugar que me crean una incidencia, y que en 48 horas se resolverá el tema.

Al día siguiente llamo para preguntar el estado de la incidencia, y me dicen que sigue el bloqueo. Pero además, ojo, que el bloqueo se resolvería hoy, día 11. Ya no son 48 horas, ya son 72.

Ayer día 10 me vibró por llamada el móvil. Dos veces. Era el número de atención al cliente. No descolgué la llamada porque estaba en el cine; de hecho, hasta que no terminó la película no pude ver quién me llamaba.

Hoy día 11 (que es cuando escribo estas líneas) vuelvo a llamar y me dicen que el bloqueo se levantará el día 13, y que siempre estuvo previsto que fuera así. Cuando le al operador de turno cuento lo que otros dos operadores, compañeros suyos, me dijeron en fechas pasadas, me pide perdón en nombre de la operadora por la información errónea que me dieron sus compañeros. Porque, me dice, en el sistema la fecha de desbloqueo era desde un principio el 13. Y me dice, además, que para asegurarse de que el desbloqueo se ha levantado, me llamarán. Que aún no me han llamado por eso. No, le respondo, me llamaron ayer dos veces. No sé para qué porque estaba en el cine y no respondí, pero la operadora me llamó. Muy tranquilo, el operador de turno me dice que en su sistema no consta ninguna llamada; si no le quiero creer, eso es problema mío. Entiendo. Los clientes le mentimos tanto a nuestra operadora que nuestra palabra sólo es válida si está avalada por su sistema.

Y así colgué el teléfono, porque era evidente que no iba a llegar a ningún lado.

Así pues, mi operadora me ha mentido dos veces. Mi operadora me ha llamado mentiroso, porque su sistema conoce bien el registro de llamadas perdidas de mi teléfono. Mi operadora tarda cinco días (y toco madera) en levantar un bloqueo administrativo, aun estando toda mi facturación correcta.

Mi operadora, en conclusión, me está tomando el pelo. Y encima se ríe de mí.

Todo ello, además, sobre una línea de datos que desde que tiene descuento hace seis meses (contraoferta el día que llamé para darla de baja), y en cuatro ciclos de facturación han cometido errores con el descuento, obligándome a perder 38 minutos y 24 segundos (medido por mi teléfono) para que me devuelvan el dinero mal cobrado, y me solucionen para el mes siguiente el problema. Ya veremos el próximo ciclo.

Mi operadora, en conclusión, efectivamente se comporta como si me hubieran encontrado en la calle.

¿Qué debo pensar de vosotros? ¿Cómo debería comportarme? Se lo pregunto a mi operadora, no a mis lectores. Disculpas de ellos ya he recibido en más de media docena de ocasiones. Obras son amores. ¿Y ahora qué?

Actualizado 14 de julio:

Pues efectivamente, me llamaron el día 13. Exactamente a las 15:38, hora a la que no pude probar el módem ni la conexión. Cosas del horario de comidas. Me han dicho que todo está correcto de nuevo, así que cuando me sea posible probaré a ver si es verdad.

Actualizado 22 de julio:

El pasado lunes 15, apenas conecté el nuevo módem al PC, arrancó la conexión enseguida, al primer intento. El nuevo módem es bastante más grande que el antiguo. Aquel tenía el tamaño de una memoria USB, éste es… un móvil. Solo que sin teclado. Comparada con la antigua conexión, ésta es más lenta al conectarse, pero me ofrece la ventaja de que me da una lectura más exacta y en tiempo real del consumo de la línea. No está mal.

Y, ¡oh, sorpresa!, cuando me llegó la factura, el día 17, resultó que me habían aplicado bien el descuento por segundo mes consecutivo (aún me emociono al recordarlo), y además me habían devuelto 3´80 euros por los días en que la línea había estado bloqueada. No me lo esperaba. Aunque, la verdad, hubiera preferido la conexión sin descuento al descuento sin conexión, aunque fueran sólo unos días.

En el lado malo, he visto en la misma factura la relación de puntos consumidos para comprar el nuevo módem, para ahorrarme algo así como 3 euros en la compra, a cambio de una permanencia de 18 meses. No me merece la pena. Moraleja: no cambiar puntos nunca más.

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mar 11 2013

Música de lunes (CXCII)

Publicado por en Maldiciones,Música

11 de marzo. Hoy es el aniversario del mayor atentado terrorista en la historia de España. Hoy la música no puede ser distinta.

Me gustaría haber podido cerrar el post en la línea anterior, pero no puedo, porque estoy cansado. Cansado de ver todo el día en Facebook mensajes flojos de condolencia o de lamento. La misma gente que tiene el cuajo de llamar “asesino” al que mata a un perro o a un gato (o a veinte perros o a veinte gatos, me es igual) lleva todo el día recordando a los nos dejaron de una manera tan injusta. Y una mierda. No nos dejaron, fueron asesinados. Ésa es la palabra adecuada, del mismo modo que es adecuada la palabra asesinos dedicada a los que cometieron ese crimen; porque eso es lo que fue, no una floja y meliflua injusticia.

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ene 28 2013

La próxima generación perdida

En una entrada anterior escribí acerca de cierta amiga cuyo hijo estaba metido en problemas con las drogas, metiéndola a ella, de paso, en el mismo problema.

Hace dos o tres domingos nos volvimos a encontrar a dicha mujer de nuevo, y de nuevo nos paramos a hablar con ella. El tema del problema de su hijo, cómo no, fue lo que se llevó la mayor parte de nuestro tiempo. Gracias a Dios había buenas noticias, aunque tampoco para tirar cohetes: su hijo estaba mejor, consumía menos droga, y pareceía un poco más centrado. Añadió que no era ajeno a ello que había vuelto a practicar deporte, con lo que estaba pendiente de cosas más constructivas que el simple dar vueltas por la ciudad con sus colegas.

Confieso que en ese momento me acordé de las veces que mi padre dijo en público que nuestra peña también cumplía una importante labor social, educando a chicos en los valores del deporte, y manteniéndolos lejos de las drogas y otras maldiciones. Estamos hablando de los setenta y primera mitad de los ochenta, los años en que en España la droga empezó a correr por nuestras calles.

En la segunda mitad de los ochenta y principios de los noventa, pude ver con mis propios ojos, en Madrid, los restos de la generación puesta al loro, destruida por las sobredosis, el SIDA, u otras enfermedades. Se contaron muchos muertos, y los que no terminaron con serias secuelas físicas y psicológicas. Incluso ahora todavía puede verse algún pecio humano, entre los 40 y los 50, tan mal de salud como de cabeza.

Me alegro de que el problema de esta mujer vaya un poco mejor, por ella (que está en tratamiento médico, porque aguantar a palo seco lo que ella está aguantando no es precisamente fácil), y por su hijo. Dios lo quiera.

Incluso así, soy pesimista en cuanto a la situación en general. Tengo la sospecha de que estamos en puertas de una nueva generación perdida a causa de la droga. La generación entre los 15 y los 25 años, los que por edad deberían ser mis hijos. Por lo que oigo en el autobús, en el metro, en las calles…, esta nueva generación próxima a perderse piensa que el cigarrito de la risa es una broma, algo inocuo, además de un estupendo complemento del alcohol; y que son mucho más listos que sus padres, que no tuvieron estudios. Se ríen de las novias o amigos que se alejan de ellos a causa del cigarrito de la risa, y se ríen de sus viejos, a los que no tienen el menor respeto, entre otras cosas, porque no se enteran de nada, porque les dan dinero, y porque les dejan coger el coche siempre que se lo piden.

Solo que esta generación perdida está mejor alimentada que la anterior, y gracias al esfuerzo de nuestros padres y abuelos, van a pasar muchos de ellos por la Universidad. Así pues, si mis pronósticos son ciertos (y me gustaría equivocarme), serán los abogados, informáticos, ingenieros…, profesionales en general, que dentro de quince o veinte años formarán los estamentos sénior en sus respectivas profesiones porque los de mi generación nos habremos jubilado. ¿Se habrán convertido para entonces en pecios humanos perjudicados por años de cigarrito de la risa? Ellos juran que no. Total, no pasa nada. Son más listos que sus mayores, que le daban al jaco. Yo, siento decirlo, creo que se equivocan.

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nov 25 2012

Cagarse en mis muertos

Publicado por en Maldiciones,Telecos

La historia que voy a relatar a continuación podría ser hasta divertida, de no tratarse de alguien a quien no puedo tomar a la ligera.

En otras ocasiones (aquí y aquí, por no ir más lejos) me he quejado del asqueroso nivel de atención al cliente que tienen las empresas de telecomunicación. Al final, resulta que dichas empresas consideran la atención al cliente algo tan accesorio que no tienen ningún problema en convertirlo en una función ajena a su organización (externalización, lo llaman), ni tampoco en torear al que se pone en contacto con ellos. Ésa es mi experiencia personal, así de claro.

Hasta la fecha, todo lo que me ha sucedido a mí, a mi familia, o a mis conocidos, podría considerarse (siendo paciente y generoso, y yo no soy nada de eso… al menos no mucho) como fruto de malos entendidos, y exceso de celo. Siendo generoso, insisto. Ahora bien, lo que le ha pasado a mi hermano esta semana va más allá. Mucho más allá. Tan lejos como que, de no ser porque es mi hermano, no me lo hubiera creído.

Resulta que a nuestro teléfono fijo estaba llamando de continuo una multinacional de las telecomunicaciones, sin parar. Hasta media docena de veces al día. Como mi madre y mi hermano ya reconocían el número, dejaron de hacerle caso. Hasta que un día mi hermano descolgó la llamada. Al otro lado del teléfono una operadora le preguntó por el día en que esta multinacional podría pasarse para migrar el teléfono a ellos. Mi hermano le responde que ellos no han contratado nada, y que por tanto, nadie va a hacer nada. La operadora, mosqueada (según mi hermano, y como es obvio, le creo), le replica, y la conversación se convierte en lo siguiente.

Operadora: ¿No es ése el domicilio de José Manuel Rodríguez García? (mi padre)

Mi hermano: Sí, pero…

Operadora (interrumpiendo): Pues él ha autorizado el cambio de línea.

Mi hermano (sorprendido): Eso no puede ser, señorita…

Operadora (interrumpiendo de nuevo): Sí puede ser. Tengo una grabación en la que lo autoriza.

Mi hermano (con un mosqueo que p’a qué): Pues entonces haga el favor de ponérmela, porque mi padre murió hace cinco años y hace tiempo que no oigo su voz.

La operadora se apresura a colgar. Fin de las llamadas.

Hay que tener cuajo y valor, y muy, pero que muy poca vergüenza, para soltar una mentira de ese calibre. Si no fuera porque se trataba de mi padre difunto hasta hubiera podido tomármelo a broma.

La multinacional en cuestión no tiene mas que hacerme una llamada más, aunque sea para felicitarme la Navidad, y verá en esta entrada su nombre, con todas las letras.

Aparte de ello, para la próxima teleco que no tengo nada mejor que llamarnos, ya le aviso que puede que nos quedemos recibiendo llamadas de manera pasiva. A lo mejor esta vez nos da por cobrarles nuestro tiempo, que no es menos valioso que el de los operadores.

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sep 13 2012

Correr no es sólo cosa de cobardes

El domingo pasado paseábamos María y yo por la calle Gregorio de los Ríos, en concreto por la acera más alejada de La Alameda. Delante de nosotros iban cinco chavales, alborotando y chicoleando como los jóvenes de catorce-quince años que eran todos ellos. Iban delante dos chicas y un chico, y detrás, a menos de dos pasos, otros dos chicos. Al ir llegando a su altura, del grupo de detrás nos llegó el inconfundible olor a porro que tanto nos repugna a María y a mí.

Qué asco; qué peste, dijimos los dos en voz audible. Creo que uno de los chicos (seguramente, el que llevaba encima la droga) se dio por aludido, por el gesto que le vimos.

En cualquier caso, uno de ellos animó a los demás a entrar en una tienda cercana a comprarse unos litros, y terminamos perdiéndolos de vista. Mi último recuerdo es el de las dos chicas, parloteando entre ellas, esperando a que los otros compraran los litros mientras el olor a porro seguía flotando en el aire.

Me dieron ganas de gritarles a las chicas: ¡Corred! ¡Huid!

¡Salid corriendo inmediatamente! ¡Marchaos lejos de quien quiere diversión aliñada con cerveza y porros! ¡Salid corriendo de quien dentro de poco os dará la excusa del borracho o del fumao (“no fui yo, fue el alcohol, ya sabes que me importas”) cuando haga alguna tontería!

En lugar de gritarles eso, como harían los ciudadanos valientes, me callé, como hacen los ciudadanos que no quieren meterse en líos. Y me estoy arrepintiendo de ello.

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