Archivo de la categoria 'Fe'

dic 08 2014

Música de lunes (CLII)

Publicado por en Fe,Música

Hoy es 16 de diciembre, aunque voy a fechar esta entrada en el día 8.

No hace falta que diga que tengo este sitio web medio abandonado, en el sentido de que no publico información nueva, ni tan siquiera en el blog. La razón para ello es que ahora mismo estoy tan cansado mentalmente que soy incapaz de concentrarme para escribir en esta web. Y eso que se supone que esta web, por su propia naturaleza, es algo ligero que no debería llevarme excesivo esfuerzo. Pero lo cierto es que cuando me pongo delante del teclado una vez que he terminado con las obligaciones del día, no me quedan más ganas de escribir.

Cuando hablo de obligaciones me refiero a mi trabajo, por supuesto, y también a mi compromiso con la Bolsa de Trabajo del COGITT. Todo ello lleva su tiempo, y su gasto de energía. Por si esto no fuera bastante esfuerzo, llevo tiempo cometiendo el error de tratar de argumentar a gente que lo único que desea es digerir sus propias consignas, no en contrastar ideas, menos en argumentarlas. Me refiero también a la Bolsa de Trabajo, por si alguien lo duda. Cuando se ve tan poca recompensa a tanto esfuerzo, se le quitan a uno las ganas de seguir explicando aquí cómo funcionaba la táctica de los ejércitos del s. XIX o en hacer crítica de fuentes a la bibliografía de los libros que leo. O en insistir una vez más que se acerca la Navidad porque se acerca la fecha del nacimiento de Cristo, no porque lo dice El Corte Inglés.

El pasado día 8 fue el Día de la Madre para los que somos un tanto clásicos, porque es la festividad de la Inmaculada Concepción de María. La música, hoy, día 16 que puedo convertir en día 8, va dedicado a la Madre de Dios.

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sep 17 2014

Novedades en este blog, 17 de septiembre

Publicado por en Eborense.es,Fe,Historia

He hecho una pequeña limpieza en los blogs enlazados desde el mío. He eliminado tres porque ya no existen. Y a cambio he añadido uno más, el de Jorge López Teulón. Lamento decir que el formato de Religión en Libertad no permite enlazar mejor el blog de Jorge.

Jorge es amigo mío. Es sacerdote de Cristo, diocesano de Toledo. Y además ha dedicado mucho de su tiempo a desenterrar (literalmente) una parte de la historia de España, la relativa a la persecución religiosa que se desató en España a partir del estallido de la Guerra Civil. La mayor parte de las entradas de su blog son acerca de este tema. La información de sus pesquisas y hallazgos está ordenada en esta otra página web, titulada acertadamente Persecución Religiosa. No se la pierdan si quieren saber lo que está documentado sobre la represión contra la Iglesia durante la Guerra Civil. Y también tiene esta otra página, dedicada en este caso a ese titán de la Iglesia que fue el ya fallecido cardenal Marcelo González Martín.

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dic 25 2013

¡Feliz Navidad! (2013)

Publicado por en Fe,Música

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dic 24 2013

Feliz Nochebuena (2013)

Publicado por en Fe

Como otros años he recibido numerosas felicitaciones de Navidad de amigos que se han acordado de mí. A todos, gracias. Por mi parte, he procurado responder a todos aquellos que me han enviado, y espero no haberme saltado a nadie. Si así fuera, pido disculpas: nunca fue mi intención.

Algunas de las felicitaciones que he recibido me felicitan por las fiestas (sic), algún otro por la Saturnalia, e incluso algún otro por el solsticio de invierno. Bueno, lo tomo en consideración. Pero es que yo ni celebro una cosa, ni celebro otra, y en cuanto a las fiestas, así, en genérico, las que yo celebro concretamente son dos: la Natividad y la Epifanía del Señor. No es una cuestión de tradición, si por eso se entiende una cuestión de mera costumbre. Es una cuestión de alegrarme en los misterios en los que Dios ha querido revelarse. El que celebramos en estas fechas es, además, el más dulce.

Es la primera Nochebuena que pasamos sin mi abuela, cuyo cumpleaños era esta noche. Hoy hubiera cumplido 97 años. De todos modos, no es una noche para estar tristes:

Dios hoy ha venido

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may 28 2013

La cruz en la casilla: fisking a Luis Alfonso Gámez +

Publicado por en Fe

El blog de Luis Alfonso Gámez es una de mis lecturas habituales. Por describirlo de manera rápida, sus trabajos y artículos de divulgación científica son bastante rigurosos y bien documentados.

Además de artículos de este tipo, Luis Alfonso Gámez tiene sus manías, y como consecuencia de ello al menos dos veces al año (Navidad y Semana Santa) escribe artículos donde se dedica a zurrarle a otro de los males de nuestros tiempo, la Iglesia católica. Nada que no hayamos leído demasiadas veces. De hecho, el argumentario no es nada nuevo. Este año ha decidido, además, escribir un tercer artículo dedicado a la asignación económica a la Iglesia. Este último artículo ha hecho que se me colme la paciencia, y por eso he decidido dedicar parte de mi tiempo a hacer un fisking de esta entrada. No soy expertos en fiskings, por lo que no espero que mi crítica sea (como reza la definición) sarcástica, ingeniosa, divertida, o cosa por el estilo. Con que sea punto por punto, y sea inteligente, me basta.

No tengo la seguridad de que pueda conservar todos los enlaces del artículo original, así que les recuerdo a mis lectores que el artículo original está aquí.

Comenzamos.

Nuestros talibanes y su casilla en el IRPF

Pongamos, por poner, que yo decido encabezar mi crítica a este artículo llamándole a Gámez… no sé, piensen en alguna expresión que Vds. utilicen para calificar a uno de los de enfrente que no le cae simpático. Sí, ésa que empieza por “c” o esa otra que lo hace por “f”. Respetuoso ¿verdad? Una buena base para abrir un debate ¿cierto? Bueno, pues para ir abriendo boca, ahí queda lo de talibanes

Quieren imponer el matrimonio hasta la muerte y sólo heterosexual, por supuesto;

Más adelante veremos qué queda de esto.

que los fetos con malformaciones graves nazcan a toda costa, aunque sea para morir poco después o tener una vida llena de sufrimiento

Igualmente, más adelante veremos qué queda de esto.

… y que no podamos optar por una muerte digna si así lo deseamos.

Este argumento, por el contrario, no se desarrolla más.

El cardenal Antonio María Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan antonio Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión de Familia y Vida de la CEE, Alberto Ruiz-Gallardón, ministro de Justicia, y el Foro Español de la Familia (FEF) han dejado claro en los últimos días que quieren someternos a todos a leyes impuestas desde el ultracatolicismo.

Señores del jurado: contemplen a los cuatro acusados sentados en el banquillo. La defensa demostrará más allá de toda duda razonable que todos y cada uno de ellos quieren imponernos, qué digo, obligarnos, qué digo, tiranizarnos; más aún, aplastarnos, bajo unas leyes que dicta eso que usteden-ya-saben que es el ultracatolicismo, y por tanto no hace falta que les explique en qué se distingue del catolicismo. De la misma manera que no hace falta, señores del jurado, que les señale la diferencia entre un católico y un ultracatólico: lo pueden distinguir a simple vista.

Son nuestros talibanes, los integristas religiosos de la España del siglo XXI.

Y seguimos sentando las bases para llamarnos cosas bonitas los unos a los otros.

Si les dejaran, recuperarían la Inquisición

Ya echaba yo de menos el argumento de la agenda oculta, eso que quieren hacer pero no dicen que lo quieren hacer, ni está publicado en ninguna parte que desean hacerlo, pero que lo harían si pudieran porque, oiga usted, lo quieren hacer. ¿Y las pruebas? Perdona, pero seguro que si repasa la frase inicial de este párrafo encontrará usted las razones que precisa para saber qué quieren hacer aunque no lo digan ni conste por escrito. En caso de duda, puede usted consultar bibliografía especializada tal como Los Protocolos de los Sabios de Sión que eran otros (o los mismos) de parecida cuerda.

… y a quienes no seguimos sus dictados -ni lo haremos nunca, por mucho que les pese-

Ay, esa chulería bilbaína. Ateos mayores y más zurriagos han terminado convertidos a Jesucristo.

… nos condenarían a la hoguera o a cosas peores. Siempre, en su infinita misericordia.

Repásese el párrafo sobre la agenda oculta. Ya les he explicado la técnica.

“Es urgente la reforma de nuestra legislación sobre el matrimonio. No se trata de privar a nadie de sus derechos, ni tampoco de ninguna invasión legal del ámbito de las opciones íntimas personales. Se trata de restituir a todos los españoles el derecho de ser expresamente reconocidos por la ley como esposo o esposa”, dijo Rouco Varela hace unos días. Hay personas y partidos, como el que sustenta el Gobierno español, que se toman en serio esta estupidez cardenalicia,

Estupidez. Seguimos haciendo amigos, todo muy razonable.

… evidente para cualquiera con dos dedos de frente

Y seguimos haciendo amigos. No, el certificado con mi C.I. no lo tengo a mano.

… además de ser un intento de reescribir las leyes civiles desde el púlpito.

Veremos un poco más adelante lo que queda de esto.

Que yo sepa, nadie ha arrebatado a los españoles “el derecho de ser expresamente reconocidos por la ley como esposo o esposa”, algo que, por cierto, si hace la Iglesia con sus curas y monjas.

Por lo visto, el sacerdocio o el voto monástico no son una opción voluntaria, sino una obligación que la Iglesia le coloca a ¿quién? ¿A quien la desea?

Nadie obliga a nadie

Los sectores más integristas de la Iglesia católica arremeten sistemáticamente contra el matrimonio homosexual diciendo que ataca a la familia tradicional, entendida por la casada cristianamente.

“Entendiendo por tal”, supongo que quiso escribir.

Lo que se ha hecho en España es reconocer el derecho del individuo a casarse con quien quiera, independientemente del sexo de los contrayentes.

Nadie obliga a nadie a unirse en matrimonio con alguien del mismo sexo. Imagínense que no me gusta el té, que a otros 3 o 4 millones de españoles tampoco y que decidimos exigir al Gobierno que prohíba su venta, distribución y consumo para restituir a todos nuestros conciudadanos el derecho a beber café, por ejemplo. Estúpido, ¿verdad? Pues es lo que ha venido a decir Rouco Varela. A la Iglesia española y a sus feligreses más fanáticos no les gusta el matrimonio homosexual (el té) y, entonces, exigen que se prohíba para proteger a la familia tradicional (el café). Lo lógico es que, si no me gusta el té, yo no lo beba, pero aquél que quiera pueda seguir haciéndolo.

Yo no entiendo bien esta metáfora, ni creo que sea más afortunada que aquella de las dos manzanas. No obstante, no voy a pararme mucho a considerarla, habiendo argumentos por desbrozar.

Lo que más me llama la atención es lo de reconocer un derecho (por vía legislativa, añado yo), como es el de casarse, o más concretamente, el de los homosexuales a casarse. Asociado, además, a una aclaración ociosa como es la de que no es obligatorio el ejercicio de este derecho reconocido como tal. Seguimos.

El argumento de que pone en peligro la familia tradicional también lo han usado la jerarquía y los ultracatólicos contra el divorcio. Ahora, el FEF quiere que se modifique el Codigo Civil para incluir dos tipos de matrimonio hechos a su medida, uno “totalmente indisoluble” y otro, “disoluble”, pero “que tenga más exigencias para hacerlo que la del divorcio exprés”.

Un momento. ¿FEF? ¿Qué es eso? ¿Fonferencia Episcopal Fespañola? No. Resulta que es el Foro Español de la Familia, organización ultracatólica, pero que no depende de ningún obispado, ni de ningún cardenalato.

Otra vez estamos con la misma monserga: nadie obliga a nadie a divorciarse. Si el presidente del FEF, Benigno Blanco, y los suyos quieren un matrimonio indisoluble, nada les impide cumplir su sueño: que no se separen, divorcien ni, en caso de necesidad, recurran al Tribunal de la Rota para que les haga un apañito. Así de fácil.

Tengo para mí que Gámez habla de oídas en lo relativo al Tribunal de la Rota. En el sentido de que usa el lugar común fácil de los apaños en dicho tribunal, dando por descontado que son ciertos ¡cómo no! Bueno, pues yo tengo un conocimiento de primera mano de dicho tribunal, y desde luego, mi experiencia es que, apaños, chanchullos, enguajes o comistrajos, ninguno. Pero eso es como los chistes de los curas pederastas: todo el mundo se ríe, luego tendrá gracia.

Que a ellos les parezca más humano y cristiano condenar a una pareja malavenida a convivir hasta la muerte o a una mujer maltratada a ser la esposa de su torturador hasta que la mate, es su problema.

Vamos al caso extremo, no sea que nos perdamos en matices. Luego abundaremos en ello, no sea que se nos escape la ocasión.

El matrimonio civil está regulado…

Más que regulado, yo diría que está nacionalizado, que es de lo que desde 2005 se aprovecha la argumentación de Gámez. Al estar nacionalizado, sólo es preciso que el legislador regule lo que estime conveniente al respecto. De ahí que cada Gobierno, conforme a sus necesidades, intereses, y agendas políticas, pueda modificar la legislación en el sentido que su ética y moral considere oportuno. Dicho de otro modo. Cualquier Gobierno, de cualquier signo, tiene potestad para cambiar conforme a sus propias convicciones las leyes sobre el matrimonio y el divorcio, con efectos universales, puesto que está nacionalizado. Creo evidente que algunos cambios estarán conformes con la ética y moral de algunos, y otros no. Y que rectificar sobre cambios previos, también siguiendo un criterio ético y moral, pero distinto al anterior, contentará a unos sí y a otros no. Si los cambios en un sentido han de dejarse pasar en aras a no estorbar la convivencia, gusten o no, los cambios en otro sentido deberían tratarse de la misma manera. Salvo que truquemos el dado. Si son cambios integristas, ultracatólicos, etc, etc, etc., entonces no hay más que hablar. El péndulo puede girar en un sentido, pero en otro no.

…el divorcio exprés es necesario…

Bueno, en su día el llamado divorcio exprés se justificó por la necesidad de despejar de trabajo a los jueces encargados de los casos de divorcio. Al eliminar buena parte de los requisitos previos, el trámite del divorcio de convertía en un procedimiento más rápido. Ahora bien, al bajar la barrera de entrada se bajó, por el mismo proceso, la barrera de salida, y ello ha llevado a la banalización del matrimonio.

… y modificar cualquier legislación al albur de la religión -de una, de varias o de todas- es algo propio de tiranías.

Volvamos ahora un poco atrás. Es el momento de abrir el enlace que lleva en su texto original este párrafo escrito por Gámez. El enlace es éste. Leamos el titular y la entradilla de la noticia enlazada:

Una ILP para blindar el matrimonio

La organización Foro de la Familia recogerá firmas en otoño para llevar al Congreso una iniciativa que incluya en el Código Civil la posibilidad de que las parejas heterosexuales que lo deseen puedan casarse de manera indisoluble, sin posibilidad de divorcio

Recogida de firmas para apoyar una Iniciativa legislativa Popular que habría de llevarse al Congreso para su aprobación. Bien, repasemos ahora los términos usados previamente para describir esta tarea: imponer, imposición (y todas sus conjugaciones y declinaciones), someter, reescribir leyes desde el púlpito, tiranía. La colorida descripción que realiza Gámez en su artículo no se ajusta en absoluto a la realidad de lo que el FEF está realizando. No es propio de tiranías lo que está realizando el FEF. Muy al contrario, es propio de naciones democráticas en las cuales el asociacionismo (esa parte de la sociedad civil) está vivo. Pero al autor del artículo no le bastaba expresar su desacuerdo con esta iniciativa; tenía que pintarla de negro y usar los adjetivos más insultantes, para que el lector quedara atrapado en el contenido emocional del texto, y se molestara en estudiar críticamente su contenido… o su tono. La explicación que se me ocurre para esto es que Luis Alfonso Gámez escribe para gente ya convencida previamente. Gente que parte del principio de que insultar a la Iglesia, a sus prelados, y a sus fieles, no sólo no es un inconveniente, sino que es adecuado para el debate de que se trata.

Una encuesta publicada ayer por El País revela que la mayoría de los españoles respalda la actual ley del aborto, que alcanza un apoyo del 38% entre los católicos.

Vayamos a la encuesta en cuestión. El enlace es éste. En el enlace se puede hacer clic para desplegar el detalle de las tres preguntas de que consta la encuesta realizada. Yo sólo me quedo con la relacionada con el aborto. Que está descrita así en el texto del propio digital:

Frente al 46% que apoya un sistema de plazos como el actual, un 41% considera que el aborto solo debe ser legal en ciertos supuestos, como plantea el Gobierno del PP, Otro 10% opina que el aborto debe ser perseguido como delito en cualquier supuesto.

No me cabe ninguna duda de que un 46% es más población que un 41%. Tampoco me cabe ninguna duda de que la diferencia entre unos y otros no es tan grande como para dar por zanjado el asunto simplemente esgrimiendo encuestas. Máxime cuando hay además un 10% de encuestados que se considera que el aborto debería ser considerado un delito en cualquier circunstancia.

Tampoco me queda ninguna duda de que un 38% de católicos españoles no es mayoría.

Volvemos al blog de Gámez y seguimos con el fisking.

Sin embargo, Alberto Ruiz-Gallardón ha anunciado que su ministerio está trabajando en una modificación legislativa que supondrá un retroceso a los años 70, cuando el aborto estaba al alcance sólo de quienes pudieran pagárselo fuera de nuestras frontera.

Empezando por el final del párrafo, eso no es correcto, porque en los años 70 no había ninguna ley que regulara el aborto. El aborto era un delito penado por ley. La ley de 1985 estableció que el aborto no era delito en determinados supuestos. Es a esa ley, la del 85, a la que se quiere volver.

Siguiendo por ese mismo final, el que el aborto sólo fuera entonces posible previo pago (lo que, indudablemente, establecía una barrera de entrada) no justifica que para paliar esa “desigualdad” deba sufragarse a todos. Leyendo por ahí estos días en internet (y no encuentro el enlace, lo siento), es como afirmar que como los ricos pueden llevarse sus ahorros a Suiza para defraudar a Hacienda, se debe permitir al que lo desee que puede llevar su dinero a Suiza. O, mejor, ya puesto, que pueda hacer aquí en España lo que podría hacer en Suiza.

Sigamos. Vamos al enlace. La noticia reza lo siguiente (titular y entradilla):

Gallardón desvela que la malformación del feto no será un supuesto para abortar

El Gobierno prepara para otoño una nueva ley que dejará de lado el sistema actual de plazos para recuperar, «revisado», el de supuestos de 1985

Y en el cuerpo de la noticia dice:

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, levantó ayer una gran polvareda política y social al anunciar que la futura reforma de la ley del aborto, prevista para otoño, no contemplará la malformación del feto como una causa para interrumpir el embarazo, una situación «éticamente reprobable ya que no se le daba la misma protección que a un concebido sin ningún tipo de minusvalía».

El argumento no tiene desperdicio: como no se puede discriminar a los minusválidos, por no ser éticamente aceptable, tampoco pude hacerse discriminación si el minusválido aún está en el seno materno. Muy lógico ¿verdad? Y sigue al artículo:

«El Constitucional estableció una doctrina con relación a cómo debe regularse la protección del concebido y ha establecido que no siendo un valor absoluto la vida del concebido, y que hay supuestos en los que, entrando en conflicto con otros conflictos (sic), el legislador opte por uno u otro, no es tampoco un valor que pueda ser desprotegido, que es, literalmente, lo que ha establecido la ley de plazos», afirmó el exalcalde Madrid.

Aquí está el elemento nuclear de las leyes sobre el aborto en España: la opción del legislador. Dicho de otro modo, el sesgo de la ley. Por eso el FEF quiere cambiar la legislación a través de una ILP, esa tiránica herramienta de tiranía que usan los tiranos.

Volvemos al blog de Gámez y seguimos con el fisking.

El ministro de Justicia quiere acabar con los plazos, poner muchísimas trabas a las interrupciones del embarazo por daño psicológico de la madre y no permitirlas por malformaciones graves del feto, algo con lo que no están de acuerdo ni la mayoría de los votantes del PP ni la mayoría de los católicos. El 65% de los votantes populares y de los católicos españoles estaba hace menos de un año en contra de la reforma impulsada por Ruiz-Gallardón, según un sondeo de Metroscopia.

Cierto es, si vamos al artículo enlazado. Ahora bien, ese 65% aparentemente favorable al aborto en caso de malformación del feto ¿cómo se corresponde con un 41% de gente a favor de volver a una ley como la de 1985? No se explica. No importa, realmente. aquí de lo que se trata es de aportar el peso de los números, no la argumentación legal del Ministro de Justicia.

En su delirio, el obispo de Alcalá de Henares ha llegado a decir que el aborto responde a una conspiración mundial para reducir la población. Lo de Reig Pla es puro folclorismo ultra, aunque su fin último sea el mismo que el de Rouco Varela, Blanco y Ruiz-Gallardón: imponer a la sociedad civil el fundamentalismo cristiano.

Relean la última frase: aprobar una nueva ley del aborto en el Parlamento es reescribir las leyes civiles desde el púlpito. De la misma manera que proponer que se vote ILP es imponer a la sociedad civil el fundamentalismo cristiano.

Ya hemos logrado atizar un fuego tan intenso que nadie se sienta cómodo cerca del mismo. De eso se trataba, realmente: de calentar el asunto antes de entrar en materia. Porque todos estos fuegos artificiales son sólo la introducción al núcleo del asunto. Ahora es cuando comienzan las salvas de artillería.

El dinero es lo que importa

¿Qué puede hacerse ante esta ofensiva integrista que incomoda también a muchos católicos, además de denunciarla allá donde se pueda? Dado que estamos en plena campaña del IRPF, les recuerdo que tienen en su mano no marcar la X en la casilla de asignación a la Iglesia católica en su declaración de impuestos, para que no se destine a esa confesión un 0,7% de su aportación fiscal. La financiación de la Iglesia a través de la declaración de la renta es injusta para la mayoría: otorga a esa organización un dinero que se detrae del fondo común cuando lo lógico sería que los católicos pagaran sus impuestos íntegros al Estado más un plus para su iglesia.

¿Injusta? ¿Perdón? A esa organización yo le doy, por propia voluntad, la parte de mi dinero que puedo asignarle de mis impuestos lo que me permita la ley. Y es, de hecho, lo que estoy haciendo.

Ahora sí, por fin, me ha logrado mosquear. …lo lógico sería que los católicos pagaran sus impuestos íntegros al Estado más un plus para su iglesia. Es que exactamente eso es lo que estamos haciendo los católicos. Pagamos íntegros nuestros impuestos al Estado. ¿Alguien lo duda? Donamos un dinero adicional, a voluntad, a la Iglesia. Por supuesto.

Tal como explica la asociación Europa Laica, “el culto y el clero de cualquier organización religiosa y de las organizaciones a su servicio, deberían estar financiadas, exclusivamente y de forma voluntaria, por las personas que son fieles o se sienten atraídas por esa doctrina religiosa”.

Es que eso es exactamente lo que estoy haciendo: financiar voluntariamente a la Iglesia.

No termino aquí este párrafo. La información que aporta Europa Laica es falsa. Lo repito: falsa. Aquí tienen un fisking a sus argumentos en 2012. Aquí tienen un fisking indirecto a su argumentario (por llamarlo de alguna manera) de 2013. Pero, yendo al enlace original (el del párrafo citado), me quedo con estas palabras de Europa Laica:

…no queremos que el culto, el clero y el proselitismo religioso se financie con fondos públicos, además de que, en nuestra opinión, este sistema vulnera diversos principios constitucionales…

Es que no es dinero público. Es mi dinero. El mío, el que me he trabajado yo, el que yo dedico a lo que quiero dedicar. En cuanto a la violación de los principios constitucionales, su opinión es tan respetable como la mía. Y yo opino que no.

Volvemos con Gámez.

Además, les recomiendo que tampoco pongan nada en la casilla de fines sociales porque, como indica la organización laicista, “una parte importante de la asignación a fines de interés social va a entidades de la propia Iglesia católica, recibiendo asignación por las dos casillas; porque no podemos decidir a qué organización social concreta vaya nuestro apoyo (como si ocurre con la de la Iglesia católica), hecho irregular e injusto; porque es una sutil y estudiada coartada para mantener esta forma de financiación de la Iglesia católica; y porque, en todo caso, los fines de interés social que así se consideren no deben depender de la voluntad anual de los contribuyentes, sino de un plan de financiación estatal, adecuado y aprobado en el Parlamento y en el ámbito de las comunidades autónomas y los municipios, en su caso”.

Así pues, está bien la Cruz Roja (y otros) no obtengan fondos por si acaso también Cáritas y otros los obtienen por la misma vía. Y, por supuesto, está bien que Cáritas se quede sin fondos porque es una organización católica. ¿Interés social? ¿Justicia social? Hombre, según y como, porque, ténganlo presente:

…los fines de interés social que así se consideren no deben depender de la voluntad anual de los contribuyentes…

¿Ah, no? No. La voluntad de los contribuyentes en cuanto a lo que se debe hacer con nuestro dinero no debe tenerse en cuenta. Ahora, vuelvan a repasar el verbo imponer en todas sus conjugaciones. Como mucho, lector, ya que Gámez y su asociación están de acuerdo en que no le hagan ni caso en lo que toca a usar su dinero, el que usted gana, le queda la opción cada cuatro años de cambiar de Parlamento, en la esperanza de que el nuevo electo sea más conforme a sus ideas. O de proponer una Iniciativa Legislativa Popular, a fin de que se legisle conforme a… Un momento, un momento. Esta táctica me recuerda a la de los ultracatólicos de la FEF… Oh wait

La democracia tiene una gran ventaja respecto a otros sistemas de gobierno: permite el cambio de las leyes por medios pacíficos. No hay movimiento si no hay quien lo impulse, y por ello se entiende que la democracia no funciona bien si no la mueve eso que llaman la sociedad civil, que no son sino los ciudadanos, agrupados o desagrupados según ellos mismos quieran.

Una de las moralejas que yo extraigo del artículo de Gámez es que para él este movimiento sólo es posible si quien lo hace no es católico. Que no es correcto que los católicos, asociados para intentar cambiar las leyes o la sociedad conforme a lo que estiman mejor, influyan en el Parlamento o mediante iniciativas legislativas. Y como no quiere dar el paso consciente que llevaría a impedir activamente que los católicos, con o sin obispos al frente, se agrupen e influyan, hay que construir un prejuicio: imponer, dictar leyes, desvaríos episcopales… talibanes, en suma.

A esta consideración hay que sumarle su idea, clarísima, de que el dinero que ganamos con nuestro esfuerzo, y luego tributamos en forma de impuestos, ha de retirarse de nuestra disposición, y por tanto de nuestra propiedad, en el momento en que pagamos nuestros impuestos. Como mucho puede admitirse que sea el Parlamento el que decida. Si previamente hemos levantado el prejuicio de que los católicos (talibanes) son bla-bla-bla, no hay riesgo de que haya un Parlamento que pueda revertir esa situación y permita a los ciudadanos decir qué quieren, expresamente, que se haga con su dinero.

Hace veinte años que escuché por primera vez aquello de relegar la religión al ámbito de lo privado. Fue en el Consejo de la Juventud de Madrid. Desde aquel día tuve claro el significado de aquellas palabras: excluir cualquier juicio de cualquier católico de la vida pública. El argumento de este artículo no es sino el mismo, con mayor extensión. Todo lo anterior, la pirotecnia verbal, la inflación de los calificativos… no es sino el preámbulo. Atizado el fuego, ya podemos hervir el guiso.

Pero es que, además, por si fuera poco, este argumento (por llamarle de algún modo) tiene un error de fondo, y es dar por sentado que el dinero aportado a organizaciones católicas va al mismo fondo que el aportado directamente a la Iglesia. No es el caso. Cada organización tiene su NIF y cada NIF administra sus propios presupuestos.

La única opción acorde con la aconfesionalidad del Estado y la justicia social es marcar la casilla Sin asignación porque, como recuerda Europa Laica, “en este caso, la parte correspondiente de tu declaración se imputa a los Presupuestos Generales del Estado para asuntos sociales de la Administración pública. No es obligatorio marcar las casillas de la asignación tributaria”. Ya saben qué hacer si no están de acuerdo con el actual sistema de financión (sic) de las iniciativas de asistencia social y con pagar los gastos de aquéllos que pretenden que sus creencias religiosas sean ley para todos, como el jefe de la Iglesia española. Y, si desean que algún día sea real la separación entre iglesias y Estado, háganse socios de Europa Laica y trabajen por ello.

Y así cierra Luis Alfonso Gámez su artículo: llamando al proselitismo en nombre de la justicia social, aunque en el párrafo previo ha privado de fondos a quienes están en el frente de batalla de esa justicia social: los voluntarios de Cruz Roja, de Cáritas, de Manos Unidas, de Intermón-Oxfam, de Proyecto Hombre…

Me quedan unas cuantas cosas más por añadir, fuera ya del fisking del artículo.

En primer lugar, que yo el sábado pasado confirmé mi Declaración de la Renta, y en ella marqué las dos casillas, porque quiero dar parte de mis impuestos (mi dinero, coño, que hay quien no se entera) a la Iglesia Católica y otra a las asociaciones (católicas o no) que asisten a quien no tiene nada y necesita todo.

En segundo lugar, quiero señalar que el blog de Luis Alfonso Gámez opta a este premio aquí enlazado. Yo no voto hace años en ninguno de estos concursos. Si me preguntan porqué, les responderé que porque no me gusta hinchar globos. Ahí lo dejo. Ahora bien, conforme a la descripción, es cierto que este blog (el de Gámez) está muy por encima de la media de lo que se puede leer en español en el mismo campo o relacionados. Voten, si quieren. Es su dinero.

Tendría que haber terminado esta entrada hace semanas. Semanas, sí. Pero sucede que esta entrada es la más larga (4582 palabras) en la historia de mi blog, y también quizá la que más trabajo me ha llevado. No tengo el tiempo suficiente, ni tampoco la concentración adecuada, como para escribir algo tan complejo como esto de un tirón. Sólo hoy lo he podido dar por concluido. aunque aviso que no descarto cambiar la redacción si encuentro alguna incongruencia o errata en el texto.

Actualizado 3 de junio: Pues resulta que no soy el único que piensa así, mira por donde. Lean, lean…

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abr 20 2013

Renta 2012: la cruz en la casilla

Publicado por en Fe

Este año voy a volver a dedicar parte de mis impuestos al sostenimiento de la Iglesia. ¿Porqué? Pues porque el dinero de mis impuestos es de mi propiedad, y en la pequeña parte que el Estado me deja disponer a voluntad del mismo, así he decidido hacer.

En la anterior entrada a este blog escribí acerca de la importancia que me merece que cada persona pueda disponer libremente, conforme a la ley, de sus propiedades legalmente habidas. Como es el caso de mi sueldo.

No es mucho lo que puedo añadir a lo que ya escribí el año pasado. La situación no es mejor que hace un año. Incluso puede decirse que el panorama es peor, dado que los niveles de desempleo siguen siendo más o menos los mismos, un año después. Por tanto, es más importante que nunca el sostenimiento de la labor social de la Iglesia. No hay ninguna organización que disponga de la red de asistencia de que dispone la Iglesia, a través de parroquias, Cáritas, y otras organizaciones. Dotar a esta red de los medios de asistencia precisos es la mejor manera de ayudar a nuestros semejantes en las actuales circunstancias. Ninguna otra organización me merece la misma confianza de honradez, integridad y responsabilidad. Y, vuelvo a repetir, es mi dinero.

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feb 28 2013

La gloria de la Fe

Publicado por en Fe

Siempre me han dicho que el Espíritu Santo, como el viento (y así se le representa en Pentecostés) sopla por donde quiere. Y, como pasa con el viento, cuando se le abre una ventana, entra sin ser invitado, y todo lo agita.

Los católicos de mi generación hemos vivido un Concilio. No el Concilio en sí, claro, pero sí, de lleno, sus efectos. Hemos visto a un Papa que se nos mostró y pasó raudo al Cielo, Dios sabrá porqué. Quizá porque detrás de él venía un santo aún más grande. Hemos podido verle con nuestros propios ojos (los que hemos tenido esa fortuna), hemos podido escucharle predicar interpelándonos de tú a tú como no habíamos visto antes, en nuestra tierra y en nuestro idioma. Le escuchamos pidiendo perdón a la humanidad entera, hija de Dios, por los pecados cometidos por todos aquellos bautizados, hijos de la Iglesia, que hemos pecado. Como también pasa en muchas familias, le hemos visto aferrándose a su cruz personal sin abandonar nunca la confianza de que todo aquello no era inútil, de que la compasión no consiste en ahorrarse sufrimiento personal, ni en esconderlo como si fuera una ignomia.

Juan Pablo II y Benedicto XVI

Tras él hemos visto a un Papa (no menos santo que el anterior) capaz de retar intelectualmente a la increencia, incluso a la más grosera, chabacana y de arrabal. Le hemos visto dando razón de su fe, argumentando lógicamente su compromiso de vida de fe. Incluso, el que yo creo que fue el día cumbre de su pontificado, el 28 de mayo de 2006, en Auschwitz (ese círculo del infierno que Dante no llegó a relatar), llegó a interpelar públicamente al Dios en el que cree, haciéndole la pregunta de la razón: cómo puedo Dios permitir aquello.

Estamos viendo con nuestros propios ojos la renuncia de un Papa a su primado.

Pronto (o tarde) veremos a otro Papa al timón de la barca de Pedro. Puede que sea el negro, el asiático o el español… Eso sólo Dios lo sabe.

Tiempos fascinantes. El Espíritu Santo sopla, y remueve con su aire la historia de la Gracia, que es la historia de la Iglesia, y también de la Humanidad. Los tiempos cambian, para mayor gloria de Dios.

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dic 22 2012

¡Feliz Navidad! (2012)

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Estas dos últimas semanas han sido las más agitadas de mi vida profesional en el último año y medio o dos años. Han sido un tanto agobiantes, y en cualquier caso, bien trabajadas, con la dificultad añadida de un catarro que me ha hecho perder un montón de horas. Al final el resultado no ha sido malo. Ahora que hemos sobrevivido a otro fin del mundo (y van ya…) este fin de 2012 y comienzos del 2013 lo puedo encarar con cierto optimismo.

Y como lo debía, aquí está la felicitación de Navidad de este año. Es una foto del nuevo belén que ha montado María este año. Es decir, que estrenamos figuras.

¡Feliz Navidad a todos! ¡Próspero año 2013!

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jun 26 2012

Algo en lo que creer

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Leído el pasado domingo día 24, en la contraportada de La Tribuna de Talavera. Columna firmada por el presbítero Aurelio de León, ya citado en este blog.

Con una leyenda de pueblos primitivos cuenta la Biblia en el libro del Génesis que Yahvé desde el principio tuvo un proyecto para la humanidad encarnada en Adán y Eva: LA FELICIDAD (sic).

Después del Paraíso Terrenal vino la caída por el Pecado Original. De ahí arranca (según la leyenda transmitida por la propia Biblia en el mismo plano que la de Adán y Eva) una historia de salvación que se remata en la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, llamado el Cristo. Omitir cómo sigue la película lleva, por mi experiencia personal, a una vida espiritual tan meliflua como inane, tan floja como un tejido sin abatanar, porque la felicidad es algo tan personal y subjetivo como cambiante y fluido; no sirve de soporte a nada sólido. Un cristiano triste es un triste cristiano (frase afortunada de mi párroco); pero un cristiano feliz no es necesariamente un feliz cristiano (frase mía, no sé si afortunada).

Por ideas como ésta llevo media vida alejándome de presbíteros que hacen de su sacerdocio simple asistencia social, y de la vida sacramental un ya que estamos sin más sentido que el momento en sí.

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may 30 2012

Renta 2011: la cruz en la casilla

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Hoy mismo me ha llegado el borrador de la declaración de la Renta de 2011. No voy a entrar en detalles. Solo quiero decir dos cosas.

La primera, que no me duele pagar a Hacienda. Yo he estado desempleado no hace tanto tiempo (bien lo sabe quien me conoce) y he percibido mi subsidio por desempleo gracias a la aportación de los demás contribuyentes. Ahora que tengo, de nuevo, un empleo para ganarme la vida, no me importa que sea mi turno de contribuir. Quizá no sea éste el modo más óptimo de capitalizar los seguros por desempleo, o la asistencia sanitaria, pero con estos bueyes nos toca arar en este momento.

La segunda cuestión, ésta.

Si España, con más de cinco millones y medio de parados, y lo que nos queda, no ha reventado (esto es, no vemos asaltos a supermercados, robos por hambre, ni escenas de quema de contenedores por pura desesperación) es porque el tejido asistencial de la Iglesia, y el tejido familiar y personal sustentado por la fe en la Iglesia (lo que, desde fuera, se identifica con la ideología de los católicos) está aguantando en no poca medida el tirón de la crisis.

Para que siga aguantando en lo que nos queda de crisis (espero que cuanto menos, mejor), es preciso seguir sosteniendo a este tejido asistencial y humano.

Por tanto, y más que nunca, este año vuelvo a poner la cruz en la casilla. Y, además, recomiendo a mis lectores españoles que también lo hagan.

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