Archivo de la categoria 'Talavera de la Reina'

ago 30 2017

La bandera coronela del regimiento “Talavera”

El pasado día 18 de agosto, con motivo del Primer Congreso Sanmartiniano, se presentó el documento La Bandera Coronela del Talavera. Historia de una bandera, firmado por mi amigo Esteban Ocampo. Este trabajo es el resultado de varios meses de esfuerzo e investigación por parte de Esteban, en el que me alegro de haber ayudado en la medida de mis posibilidades. El contenido de este documento ha sido avalado por el doctor Luqui Lagleyze y por Luis Sorando Muzás, los mayores expertos que conozco en la historia de los Ejércitos realistas en América, y en uniformidad y vexilología de la época, respectivamente.

Este estudio contiene la historia y la descripción completa de la bandera del regimiento de infantería de línea “Talavera”, o, como reza la leyenda de la propia bandera, del Regimiento de Talauera Ynfanteria de Linea Primer Batallon. Sobre este regimiento ya he hablado en otras ocasiones (la última aquí). Y, en bonus track, este estudio incluye nada menos que la descripción y la historia parcial de otra bandera gemela de la anterior, la del Regimiento Ynfanteria Cazadores de Estremadura Segundo Batallon. Ahí es nada.

La generosidad de su autor nos permite a todos disfrutar de este trabajo de manera gratuita. Pueden descargar el documento desde aquí. Y que lo disfruten, que es para ello.

Poco me queda por añadir. Dos cosas. En primer lugar, que me alegro mucho de que por fin haya visto la luz este documento, que es un trozo de la historia de Talavera.

En segundo lugar, y mucho más importante, me queda dar las gracias públicamente a Esteban Ocampo por este magnífico trabajo, y sobre todo, por la amistad que me ha demostrado a lo largo del tiempo. Me resulta muy confortador pensar que este documento es en parte fruto de esta amistad, nacida en Argentina y conservada del uno al otro lado del Atlántico a lo largo de los años. ¡Y que no sea el último fruto! Gracias de corazón, Esteban. Un abrazo.

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feb 12 2017

Chacabuco, 200 años

Tal día como hoy hace 200 años, en pleno verano austral, los Reales Exércitos pelearon y perdieron la batalla de Chacabuco. Entre las fuerzas que estuvieron allí, como ya he escrito en otra ocasión, estaban los soldados del regimiento de infantería Talavera, que quedó allí prácticamente destruido.

Como pasa en no pocas ocasiones cuando se trata de estas efemérides somos pocos los que nos acordamos de estas fechas. Unos amigos argentinos, recreadores del Escuadrón de Caballería Histórica y unos recreadores chilenos amigos suyos (los farbs no entran en la categoría de recreadores) sí se han acordado y están allí mismo. Son solamente un puñado, pero me conforta pensar que hay alguien sobre el terreno que valora este hecho como para molestarse en acudir al mismo sitio. También nos acordamos de estas fechas los frikis de siempre al otro lado del Atlántico. Lástima no estar allí también. Un abrazo a todos.

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may 21 2016

Más sobre el regimiento “Talavera”

Por razones que sigo sin explicarme, a la unidad de la que llevo hablando en las últimas entradas (una y dos) se le llama en Wikipedia Real Regimiento de Talavera de la Reina. Lo de real es único para mí; no conozco ninguna otra unidad peninsular que que lleve ese adjetivo en su nombre. Sería redundante porque estamos hablando de un regimiento de los Reales Exércitos. Lo de Talavera de la Reina me sorprende también porque en la bandera de combate del regimiento no es el nombre que consta. Además de eso la grafía de la época el nombre se escribía como de la Reyna.

Como sea. El caso es que en esa entrada de Wikipedia se citan dos fuentes. La primera es un enlace a mi propia página web. Se agradece, pero yo no aporto nada a este asunto porque no cito ni una sola fuente primaria. Lo que sí es cierto es que he descubierto en esa entrada unos cuantos errores, así que me apunto corregirlo en cuanto pueda. La segunda es un libro titulado Tradiciones Peruanas, que tiene una versión digital en Google Books, aquí. Atentos a lo que relata de la tropa de esa unidad:

El 24 de abril de 1814 y en momentos en que se conspiraba en Lima largo y menudo contra la dominación española, nos llegó de Cádiz el navío Asia el batallón Talavera, compuesto de ochocientos angelitos escogidos entre lo más granado de los presidios de Ceuta, Melilla, la Carraca y otras academias de igual lustre. Eran los susodichos mocetones fuertes como toros, con chirlos, remiendos y costurones en la cara, y capaces, por lo feo de la estampa, de paralizarle el corazón al más pintado.

Como ya escribí en la entrada uno, no es nada cierto que el regimiento estuviera formado exclusivamente por convictos sacados de los presidios. Pero lo mejor es esto:

A poco de su llegada a Lima eran los talaveras, como generalmente se les llamaba, la pesadilla universal. Ellos no se paraban en barras en limpiarle el bolsillo al prójimo, robarse una muchacha del pueblo, o plantarle con toda limpieza una puñalada al lucero del alba. Para los talaveras nada había de respetable y sagrado; y no parece sino que su majestad don Fernando el Deseado nos los mandó en lugar de la viruela, tifo u otra plaga, dñandoles carta blanca para que nos trataran como a moro sin señor.

(…) Con los talaveras no había disciplina posible. Eran fieras que los caudillos españoles lanzaban en los campos de batalla y a las que después de la victoria no cuidaban de encadenar, dejándolas sueltas para que saciasen sus feroces instintos en las inermes poblaciones sojuzgadas.

En fin, vaya retrato de la tropa del regimiento. Con todo, este libro tiene otro dato de lo más interesante:

…fué (sic) el primer batallón que trajo cornetas.

No soy experto en música militar, por lo que no puedo afirmar que sea el primer caso documentado del uso de cornetas en la infantería. Desde luego, a partir de 1817 sí hay constancia del uso habitual de cornetas para las órdenes de la infantería ligera. No recuerdo si este uso se cita ya en el manual táctico de infantería ligera de 1814; creo que sí, pero no lo tengo a mano para consultarlo. Es un dato interesante. De este testimonio, si es fidedigno, se deduce que las dos compañías de infantería ligera del Talavera ya eran mandadas a la voz y también con toques de corneta. Interesante.

Actualizado 23 de mayo: Leyendo el Regulations for the Exercise of Riflemen and Light Infantry, and Instructions for their Conduct in the Field, escrito por Francis de Rottenburg en 1798-99, encuentro frases como: …the signal to cease firing will be made by the bugle. O sea, que tanto el 60th como el 95th trajeron las cornetas de órdenes a España durante la guerra.

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abr 24 2016

El regimiento “Talavera” en América: uniformes

El sábado pasado terminé mi entrada con las siguientes palabras:

(…) Los uniformes de esta unidad están en la obra de Luqui Lagleyze y Manzano Lahoz, como ya escribí. He visto que hay otras interpretaciones del uniforme de este regimiento. No tengo argumentos para rechazar los uniformes reflejados en la obra de Luqui Lagleyze, así que me sigo quedando con ellos.

La solución la tenía delante de mis narices, pero me costó encontrarla. Estaba, cómo no, en el libro Los Realistas 1810-1826 de Julio Mario Luqui Lagleyze y Antonio Manzano Lahoz. En la p. 46, citando el trabajo del historiador chileno Nicanor Molinaré, el uniforme era:

Casaca corta de paño azul turquí, solapa anteada, vuelta, cuello y charreteras verdes, los forros de la casaca colocados del modo que las vueltas de las colas aparecían del mismo color. Los botones blancos con el letrero “Talavera”. Usaban chaleco y calzón blanco con botín de paño negro, hasta por encima de la rodilla, las mochilas eran de brin, y un airoso y alto morrión con un león al frente cubría su cabeza.

Éste es el uniforme con el que les equiparon en Cádiz y desembarcaron en El Callao. Tras la batalla de Rancagua (1 y 2 de octubre de 1814) fue reorganizado el regimiento, y reequipado con los uniformes verdes ya mencionados en este blog. Poco les duró la uniformidad gaditana, un año casi exacto. Aunque habría que ver en qué estado estaban los uniformes tras la travesía a América.

La descripción citada no menciona si el morríón (chacó de estilo francés) estaba galoneado o no. De haberlo estado, el galón sería del mismo color del botón. El color del botón indica también que la presilla de la escarapela sería plateada. No dudo de que el morrión llevaría escarapela roja, seguramente al frente, pero no se indica nada del plumero, por lo que cabe la posibilidad de que no llevara. Otro detalle curioso (que el propio libro citado indica) es que el chacó llevaba un león al frente, como se reglamentó en 1811 en esa uniformidad de estilo inglés que apenas se usó. Lo normal hubiera sido que llevara placa al frente con el nombre del regimiento o las armas reales abreviadas, pero aquí claramente se habla de un león. Pudiera ser, insisto. Un último detalle. Se dice claramente casaca de color azul turquí. El turquí es el tono de azul más oscuro de todos, más que el azul marino. No era (antes al contrario) un color inhabitual en las casacas de la infantería española.

En la obra citada se habla de que este uniforme es idéntico al que luego, en 1815, sería reglamentado para el regimiento Vitoria, del que el Talavera sería el gemelo en América. Si nos vamos a El Ejército de los Borbones, tomo 5, de Gómez Ruiz y Alonso Juanola, la uniformidad del regimiento Vitoria reglamentada el 2 de marzo de 1815 es:

Casaca azul turquí; solapa anteada; vueltas, cuello y hombreras verdes; forro encarnado; vivos, ojales de la casaca y botón, blancos; chaleco y calzón, blancos; Botín de paño negro largo, pantalón ancho azul turquí y otros de lienzo blanco, con medios botines.

Las diferencias son obvias. Aparte del hecho de que, según Luqui Legleyze, para principios de 1815 ya no llevaban la uniformidad “gemela” del Vitoria”.

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abr 23 2016

El regimiento “Talavera” en América

Recibí hace no mucho tiempo el número 25 de Cuadernos del Bicentenario, la magnífica obra del Foro para el Estudio de la Historia Militar de España. En este número viene un artículo firmado por José Luis Meije Amézaga titulado Tropas peninsulares en América en los primeros años de los levantamientos. Como mis conocidos se pueden figurar, me lancé enseguida a localizar los datos del regimiento Talavera que embarcó para la España del otro hemisferio. Y allí estaba, en la 4ª expedición de 1813:

En los últimos meses de 1813, con la práctica retirada del grueso del Ejército Imperial del territorio español, luego de ser derrotado el enemigo en Vitoria y San Marcial, se intensificaron los preparativos destinados a acabar con las revoluciones en toda Hispanoamérica. Desde principios de año se conocían las noticias sobre el repliegue del Ejército Real que operaba en el Alto Perú bajo el mando del general Goyeneche, repliegue provocado por los reveses sufridos en Tucumán el 24 de Septiembre de 1812 y el Salta el 20 de Febrero del siguiente año, lo que obligaba a afrontar urgentemente la situación (…)

Se designó como fuerza principal al batallón de Infantería “Talavera”. Una vez más, las cifras del total expedicionario y del “Talavera” en concreto, varían según los diferentes autores; según la “Comisión de Reemplazos” supone 1473 hombres, de los que 63 eran oficiales, sin diferenciar entre las Armas.

Julio Albi indica que la fuerza enviada era de 1353 hombres de Infantería, de los que 62 eran oficiales, especificando que unos 800 pertenecían al batallón “Talavera” y otros 50 hombres, de los que 1 era oficial, eran artilleros, estimando que el resto deberían ser cuadros.

Clonard supone para “Talavera” una fuerza de 819 hombres, con toda probabilidad refiriéndose únicamente a clase de tropa. Un destacado historiador chileno afirma a su vez que el total de fuerza de Artillería era de 200 hombres, y que el contingente del batallón “Talavera” era de 734 plazas. Por su parte el virrey Abascal en su “Memoria” en cuanto a la llegada de tropas peninsulares: “recibo el primer socorro de 734 hombres de que se compone el regimiento de Talavera, y 100 artilleros transportados por el Cavo…”.

Los documentos oficiales del “Archivo Naval” español facilitan datos concretos sobre el tema. En principio se pretendía enviar una poderosa fuerza de Infantería y 200 artilleros, pero los problemas de financiación obligaron a alterar las previsiones, disponiendo que el total de la expedición no debía superar los 1000 hombres.

El batallón “Talavera” había sido creado en el Arsenal de La Carraca (Cádiz) el 1 de Octubre de 1813, constando de 8 compañías con una fuerza teórica de 1000 hombres, si bien parece que nunca llegó a superar los 800. El 16 de Noviembre de 1813 fue nombrado su jefe el coronel Rafael Maroto. Se constituyó en base a restos de varias unidades (…).

Habiendo comenzado el embarque de las tropas el 22 de Diciembre, finalmente zarpan los buques el día 25.

(…) fondeaba en el mismo [el puerto de El Callao en Perú] el 24 de Abril de 1814. Durante la travesía había muerto de escorbuto un soldado del “Talavera”, habiendo caídos enfermos otros 17, citándose otros 3 fallecidos por accidente.

Una pieza más a añadir a lo que ya conocía de esta unidad que llevaba el nombre de Talavera; la primera unidad, además, en portar ese nombre. Como ya he comentado la bandera de este regimiento fue tomada en la derrota de Chacabuco y se guarda actualmente en San Juan (Argentina). Los uniformes de esta unidad están en la obra de Luqui Lagleyze y Manzano Lahoz, como ya escribí. He visto que hay otras interpretaciones del uniforme de este regimiento. No tengo argumentos para rechazar los uniformes reflejados en la obra de Luqui Lagleyze, así que me sigo quedando con ellos.

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sep 22 2015

Boletín de la peña del Athlétic Club “Ciudad de la Cerámica”

Interrumpo mis tareas de seguir haciendo arreglos varios en mi piso para poner un enlace a un documento que es parte (pequeña) de la historia del Athlétic Club de Bilbao y de Talavera de la Reina. Donde se juntan ambas cosas está la peña del Athlétic Club Ciudad de la Cerámica, pues ése es su nombre oficial.

Cuando mi padre fue presidente creo que la última vez (lo fue varias veces y en varios mandatos) una de sus tareas, y en la que puso gran empeño, fue la de crear un boletín informativo para los peñistas. Los archivos originales, en formato electrónico, son ilegibles. Los archivos en papel se destruyeron en una inundación que sufrimos hace años. No obstante, hace pocos días recuperé entre otros papeles míos un boletín, el número 11, de noviembre/diciembre de 1998, el año del bicentenario. Este boletín está ya en mal estado. Sospecho que la culpa es mía. Cosas de la mudanza de La Elipa a Carabanchel. Bueno, el caso es que antes de que este ejemplar desaparezca, lo he escaneado, lo he convertido en PDF, y lo he compartido desde mi espacio OneDrive gratuito. He ajustado los permisos de modo que sea localizable a través de los buscadores. Aunque como el documento no está etiquetado dudo que sea fácil encontrarlo. También he ajustado los permisos para que cualquier persona pueda leerlo sin necesidad que sea necesario pedirme permiso y tenerme enlazado a través de Google Plus.

Estoy contento por darle publicidad a este boletín. No puedo evitar sonreírme cuando leo ese texto de Nuestra Peña en internet. Ya disponemos de página web en la red. Se refería mi padre a un espacio que abrí en el viejo GeoCities. Y ahí estuvo hasta que GeoCities cerró. Son recuerdos personales y familiares. Pero, insisto, forman (pequeña) parte de la historia del Athlétic Club y de Talavera. Que lo disfruten.

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ene 03 2015

Lectura del día (LXXIV): “Talavera 1809″ de Osprey

Sirva esta primera entrada del año 2015 para saldar la promesa que hice hace meses acerca de repasar el libro “Talavera 1809″ de René Chartrand, publicado por la Editorial Osprey. Como dije, me lo llevé a la playa en mis vacaciones, y lo leí con atención. Incluso he tomado notas mientras leía. Y aquí viene mi comentario sobre esta obra.

El autor, en la Bibliografía del libro, ya deja claro su enfoque: sigue el trabajo de Oman, con ocasionales excursiones a Fortescue. Ése es el hilo conductor. Y no hay más. Insisto: no hay más. En cuanto a las referencias bibliográficas españolas, éstas se limitan a Gómez de Arteche y a nuestro ya conocido Juan José Sañudo. Pero, ojo, de este último sólo se cita su trabajo para la extinta Researching & Dragona, trabajo que es de 2002-03. Ignora el trabajo posterior de Sañudo, y también la obra conjunta de Sañudo y Stampa. Con lo cual, sencillamente, las fuentes españolas, una vez más, son completamente ignoradas. La única bibliografía española que se cita es una historia de Talavera la Nueva (¿?). En fin, con estas mimbres lo que podemos esperar es un libro ya visto con argumentos ya vistos. Y justo eso es lo que tenemos.

El desprecio por las fuentes españolas se acompaña por el descuido a la hora de escribir los nombres en español. “Albreche” en vez de Alberche y “Portola” en lugar de Portiña como errores más destacados. Yo porque ya estoy acostumbrado a estos titubeos en los nombres. Pero me puedo imaginar la cara de algún lector anglosajón que además quiera situar sobre el terreno los movimientos usando Google Maps o una herramienta parecida.

Para seguir con este capítulo, he de añadir que la información que aporta Chartrand sobre el campo de batalla es muy esquemática y además, anticuada. Las fotos que ilustran el terreno del cerro Medellín no sólo tienen ya sus años, sino que además las vistas que aporta son poco interesantes. Basta con decir que afirma que en la cumbre del cerro hay construida una piscina. Lo que no es cierto. Ha debido confundir una pequeña alberca en la finca de los Martínez de Medinilla Moro con una piscina. Por otro lado, las vistas que aporta son de la parte oeste y noroeste del cerro, con lo cual el lector no es capaz de percibir ni el desnivel hacia el arroyo Portiña ni la doble cumbre del cerro. Estos dos elementos son importantes cuando, siguiendo la estela de Oman, el relato se centra en el combate de las tropas británicas.

Ya he explicado en otra ocasión que el actual recorrido de la ruta que rodea el pantano de la Portiña permite ver desde varios puntos de vista el cerro Medellín. Una de estas perspectivas es desde el norte. Desde ésta es posible ver tanto la forma de V del espacio entre el Cascajal y el Medellín (el cauce del arroyo Portiña, que aún es visible) como la forma de este último cerro. Visto así el Medellín muestra la pendiente hacia el cauce del arroyo, la meseta posterior a la pendiente, la cima del cerro, y la pequeña meseta posterior a la cima. Con esta vista puede entender uno porqué el mariscal Victor pudo ver vacía la “cumbre” del cerro (de hecho, la meseta delantera), porqué el 9º ligero pudo llegar a la “cumbre” la noche del 27 para a continuación ser rodeado y rechazado, y porqué el 24º de línea se encontró la mañana del 28 con los disparos de los británicos en desenfilada.

Sin consultar las fuentes españolas y sin conocer el campo de batalla, poco original se puede relatar sobre la batalla. Así es este libro: nada nuevo. Y por ello, aburrido. Uninspiring fue la palabra que usé para describir a un amigo británico este libro. Con ello quise decir que no hay nada que no hayamos leído en otros trabajos.

Además de estos aspectos, de enorme importancia, hay otra serie de asuntos que no están bien tratados en la obra de Chartrand. Voy a enumerarlos porque no merece la pena entrar en detalle; algunos son ya viejos conocidos de mis lectores.

1.- Para no perder la costumbre, cuando se habla del Ejército de Extremadura se hace de modo genérico y no específico. La fuente del orden de batalla español es Oman (a estas alturas…), con unos pequeños detalles tomados de Sañudo (al que cita como J.J.S. Bayón). Por consiguiente, una vez más falta un estudio real de la situación real del auténtico Ejército de Extremadura, no la habitual colección de generalidades acerca de los Reales Exércitos en 1808. Claro que sin tener acceso al archivo de José Luis Reneo (APJLR), esto es misión imposible. Por las mismas, el número de bajas españolas es errónea.

2.- La cronología desde el 24 al 27 de julio es mala: no se cita el fin del avance británico, el avance aislado de Cuesta a partir del 25 ni tampoco el ataque sobre Alcabón la mañana del 27. Es curioso (por decirlo fino) que la campaña de Talavera se arranque en el Dos de Mayo como antecedente relevante, y no se cite el combate previo a la batalla en grande.

3.- De la misma manera hay otro hueco en las actividades del ejército aliado desde el 29 de julio hasta el 3 de agosto, que es la fecha de la llegada de los despachos capturados a Talavera. Con ello el episodio de la retirada queda oscurecido. Es decir ¿qué motivos hay para que los aliados primero se detengan una semana en Talavera tras la victoria y luego se retiren al sur del Tajo? Silencio. No se cuenta. Y, en la misma onda, se omite el parte firmado por Wellesley el 30 de julio informando de sus intenciones de avanzar en cuanto las tropas hubieran descansado lo suficiente.

4.- Una vez más se señala la leyenda de la desbandada de tropas tras la descarga española, posterior al “tiroteo” con los jinetes franceses. Que hubo una cierta desbandada es cierto, a tenor de los documentos del APJLR. Que la interpretación que se hace de la misma sea la que hacen Oman (y todos los demás después) es otra cosa.

5.- Se señalan las alarmas nocturnas causadas intencionadamente por los franceses. Pero sólo en el sector español, y sin orden ni concierto. Sumado a lo anterior da la impresión de un ejército que se movía a tontas y a locas. En el colmo del despropósito de citan ciertos disparos de cañón españoles a causa de ¡una vaca! y a las ¡¡01:00!! Es decir, que los artilleros españoles abrían fuego con la noche cerrada y tirando al bulto. Si esto no es insultante para las tropas españolas, no sé qué puede serlo.

6.- La posición de la división Albuquerque se cita de manera incorrecta. La importancia de esta posición es la siguiente. Si esta división estaba ya en la tarde-noche del 27 de julio en las cercanías del cerro Medellín, significa que estas tropas estaban ya en posición para apoyar a las tropas británicas desde el comienzo de la batalla. Lo que implica un grado de colaboración entre ambos ejércitos superior al que siempre se nos ha tratado de vender desde las fuentes británicas.

Como no hay rosa sin espinas, o favor español que no sea estropeado por una grosería igualmente española, Chartrand no deja de citar la anécdota del edecán enviado por Albuquerque a Wellesley para decirle que no le iba a ayudar (¿?). Wellesley no recuerda la anécdota; la cuenta el general Donkin en sus memorias. Tampoco encuentro la anécdota en ninguna fuente española.

7.- Chartrand habla poéticamente de la luz de la luna iluminando las masas francesas que avanzaban hacia las posiciones aliadas. No se habla del frío que pasaron muchos aquella noche, lo que está atestiguado por varios testimonios, a diferencia de la luz de la luna, que, si no me falla la memoria, ni tan siquiera se cita en las memorias de Vigo-Rousillon (oficial del 9º ligero). Chartrand habla (de manera separada) de los uniformes mojados por haber cruzado el Portiña o el Alberche. Pero no habla de las condiciones climáticas de los días previos a la batalla, con lluvias intensas que incluso hicieron desbordan al Tajo a su paso por Almaraz.

8.- El ataque al Pajar de Vergara se despacha sólo como un movimiento británico. En consecuencia, el ataque del regimiento del Rey es un comentario a pie de página. No me resulta nada complicado imaginar las loas y florilegios que se hubieran derrochado de haberse tratado de un regimiento británico. Pero como en la misma batalla hay una carga de caballería británica que termina en desastre, no como la del Rey, la comparación es odiosa y hay que pasar de puntillas por el episodio.

Acerca de este episodio hay un detalle que me sorprende. Habla de dos ataques de la división Leval. Es en el segundo en el que se produce la carga del regimiento del Rey y el contraataque español. La verdad, no me cuadra esto en la cronología de la batalla. Pero tampoco me voy a parar más en ello. No me resulta relevante.

9.- El movimiento de Wilson tras la retirada de Escalona no encaja con lo que el mismo Wilson escribió años más tarde: según Chartrand se retiraron directamente hacia el puerto de Baños, pero sin indicación de fecha alguna.

10.- Por alguna razón que no llego a entender hay un “after” de la batalla de Talavera que incluye a la batalla de Almonacid. El problema es que está tremendamente mal contado este combate. La cronología está mal, y los movimientos de tropas parecen no existir. La verdad, no me extraña. Hay que tener en cuenta que en esta batalla sólo hay tropas españolas, lo que quiere decir que no hay bibliografía británica especializada. Como ya he descrito antes, la bibliografía española es inexistente en la obra de Chartrand (obviamente no conocerá este trabajo de Leopoldo Stampa). La resultante de ambos elementos es un relato con un montón de agujeros.

He de añadir que tras leer el libro me dirigí al autor a través de la editorial, y recibí una muy amable respuesta de Chartrand. Le expliqué que el grupo de investigación del que tuve la fortuna de formar parte había investigado nuevas fuentes documentales, parte de las cuales se habían reflejado en nuestro libro Talavera 1809. La batalla, la ciudad, sus gentes. Estas nuevas fuentes invalidaban parte del trabajo anterior, incluso trabajo tan reciente como el del coronel Sañudo. Me ofrecí a ayudarle en el manejo de dicho material si su intención era seguir escribiendo sobre la batalla. Me dio las gracias y me vino a decir que de acuerdo, si bien no era su intención reescribir su libro tan seguido de publicarse. Cosa muy normal y que no requiere más explicación. Por lo menos no podrá decir que desconoce las novedades acerca de este asunto.

Para terminar esta extensa entrada finalizo con una frase de un amigo. Para escribir un libro sobre Talavera en 1809 hacen falta tres meses de escritura, y treinta años de documentación. Chartrand ha tenido sólo los tres meses.

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oct 14 2014

La serpiente (ferroviaria) del verano +

Serpiente de verano es el nombre que en los 70 dieron los periodistas a la noticia que, verano tras verano, afirmaba que se había visto (y fotografiado) al monstruo del Lago Ness. Por extensión empezó a llamarse así a toda noticia que, verano tras verano, aparecía de repente sin saber cómo, y pasado un tiempo, también sin saber cómo, decaían hasta olvidarse… hasta el verano siguiente. Hoy lo llamarían trending topic.

En Talavera la serpiente del verano es el tema del AVE, o Alta Velocidad, o como lo quieran llamar según las modas periodísticas del momento.

Allá por 2007 comencé a decir a todo aquel que quería escucharme (básicamente, mi familia) que el AVE no iba a llegar a Talavera nunca. Bueno, si acaso para 2050, cuando hasta hubiera AVE a Andorra por Puigcerdá. Y la razón era muy simple. Yo en aquella época trabajaba como contratista del ADIF, y por ello tenía acceso a los planes del ADIF. Algunos de esos planes no eran tan secretos: se podía descargar desde su propia web, por ejemplo. Bastaba ese documento y leer la prensa del momento para darse cuenta de que para el Gobierno portugués España era una país de paso, y por tanto, la conexión con Madrid les importaba un pimiento. Su estrategia era conectar Lisboa con París a través de Fuentes de Oñoro, Tordesillas y Venta de Baños. Si alguien alguna vez se ha preguntado que porqué hay un AVE a Valladolid, que sepa que es por eso.

Según iba pasando el tiempo me convencía más y más de que lo del AVE a Talavera, lo dijera quien lo dijera, de un partido u otro, por muy peso pesado que fuera, era una tontería. Hasta me atreví a decirlo en público. Y hasta fui más allá: aconsejé a algún concejal del equipo de gobierno de Talavera (del PSOE por aquel entonces) que era mejor que no meneara el tema, porque iban a meter la pata.

No sólo no me hicieron caso, sino que en el subsiguiente Plan de Ordenación Municipal (POM) se incluyó una estructura de ciudad que daba por sentado no sólo el paso del AVE sino hasta el soterramiento de las vías en toda la longitud de la ciudad. Que ya es decir, porque son unos cuantos kilómetros. Bien es verdad que este POM dibujaba una ciudad dimensionada para una población de más de 250.000 habitantes. Teniendo en cuenta el crecimiento demográfico de España, y de la provincia de Toledo en particular, esa fantasía ya daba una idea de la viabilidad del resto del POM.

A todo esto el soterramiento de las vías o el tema del AVE no dependía de lo que el Ayuntamiento tuviera a bien poner en un plano, sino de lo que el ADIF planeara. Y el ADIF seguía con los planes dichos arriba. Al igual que el Gobierno portugués.

La otra alternativa, la lanzadera AVE Atocha-Talavera, pertenece al mismo reino de fantasía que el enlace Madrid-Lisboa por Badajoz.

Han pasado los años, casi una década (ya que el tema del AVE comenzó a colear allá por 2005), y las probabilidades de que llegue el AVE siguen siendo las mismas. O peores, a causa de la coyuntura económica. Tanto es así que a algún concejal del actual equipo de gobierno municipal (ahora del PP) le he recomendado que no sigan diciendo tonterías al respecto. Lo que, por desgracia, no impide que la serpiente del verano vuelva a aparecer. De hecho, este mismo fin de semana.

Lamento no poder enlazar un espesísimo artículo en La Voz del Tajo firmado por el concejal Miguel Ángel Perantón en el que no llego a entender si acusa al Ayuntamiento de despilfarro, de dejadez, de oportunismo, de astucia, o de qué. Y es normal. Porque a estas alturas sumar toda esta película al hecho cierto de que el AVE no se ha acercado ni un paso a la ciudad, ni lo hará por el momento, es complicado, especialmente para los políticos. Por eso hay quien ha reaccionado con la típica expresión pueblerina en los términos apocalíptico-pueblerinos (¡traición, traición! y ¡nos lo quitan para dárselo a otro!) que ya denuncié en su día respecto a otro asunto.

Si todos fuéramos realmente sinceros, políticos y no políticos, tendríamos que reconocer que hay quien ha hablado muy a la ligera de lo que no sabía ni podía. Eso, como siempre, no hace que las cosas pasen del sueño a la realidad. Por salud mental tendríamos que reconocer que nos han querido ilusionar con un elemento que deseábamos por lo que tenía de sello de modernidad, no por su uso, y que nunca jamás la llegada del AVE a Talavera ha sido una posibilidad real avalada por hechos. NUNCA. No le demos vueltas a un tema muerto desde el principio. Sólo obtenemos de ello frustración.

Actualizado 2 de noviembre. Leo hoy en un artículo de La Tribuna de Talavera que el alcalde de Talavera ha comenzado un estudio para reformar el POM, incluyendo la parte de la infraestructura ferroviaria. A ver si por fin alguien hace algo racional sobre este asunto.

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ago 18 2014

Diciendo tonterías; escribiendo tontunas

El otro día escribí acerca de lo que sir Robert Wilson pensaba acerca de la reputación de un político. A la vista de lo que voy a escribir hoy, también debería haber añadido sir Robert que el honor de la nación queda dañado si el político dice cosas con poco sentido. Y que de ellas resulta daño a su propia reputación política, que a su vez se refleja en la reputación de sus electores.

El origen de esta entrada del blog es este artículo. Ya desde el titular la cosa promete:

El PP discrimina a los talaveranos en la prestación de servicios publicos

Nada menos. Y se explayan:

“No podemos consentir que el Ayuntamiento tenga vecinos de primera y de tercera. Se instala el 4G para parte de Talavera y zonas como el Barrio Santa María ni siquiera tiene cobertura de móvil y ADSL”.

Los socialistas de Talavera denunciaban así la discriminación con el acceso a las telecomunicaciones pues consideran que “no es de recibo que haya barrios con malas conexiones de telefonía móvil y de acceso a internet y que al concejal de turno le importe un pepino”.

Asi lo ha manifestado el PSOE talaverano en un comunicado de prensa en el que ha criticado “que a estas alturas el PP no ha aprendido que lo primero que tiene que hacer es defender a todos los talaveranos por igual. Antes bien, el gobierno del PP se achanta ante cualquiera, sean empresas o sean los jefes de su partido”.

Se refieren con ello a la empresa Telecom Castilla La Mancha, una empresa pública participada por la Junta de Comunidades que debe prestar un servicio público a todos los barrios por igual porque “está claro que en pleno siglo XXI, el acceso a redes de telefonía y comunicaciones es un servicio tan básico como el agua corriente, el alcantarillado o la luz eléctrica hace cincuenta años”.

Estos párrafos carecen de sentido porque cometen dos serios errores: confundir tecnologías y confundir responsabilidades.

¿Alguno de ustedes conoce a esa operadora llamada Telecom Castilla La Mancha? Yo me enteré de que existía en septiembre de 2009. En esa fecha di un curso sobre nuevas tecnologías a profesores de FP de la región. Uno de ellos fue quien me habló de esta empresa, y de sus servicios, que al menos en aquella época alcanzaba al cliente residencial. ¿Alguno de ustedes conoce a algún abonado a algún servicio de Telecom CLM? Yo no. Ninguno.

A causa de esta ignorancia me voy a la web de la empresa en cuestión y trato de localizar sus productos o servicios. Y sólo encuentro uno: WiMAX. Esta tecnología se inventó en su día para el acceso de banda ancha a internet mediante enlaces inalámbricos. Yo no he trabajado nunca con esta tecnología pero conozco a ingenieros que sí. Y funciona muy bien, cuando el despliegue de red está bien hecho. Lo malo es que a esta tecnología se la ha comido tanto el 4G (para enlaces desde móviles, que permiten una mayor movilidad que la que ofrece WiMAX) como las ofertas primero de ADSL a través de par de cobre, después las LAN inalámbricas (WLAN), y ahora mismo las ofertas de fibra óptica.

Ahora volvamos al texto citado. ¿Que tiene que ver la cobertura de la telefonía móvil, y concretamente la cobertura de 4G, con el acceso a internet vía ADSL, y con los servicios de Telecom CLM… que no ofrece ni telefonía móvil ni ADSL? Absolutamente nada. Entonces ¿porqué se menciona? Pues porque los autores del comunicado de prensa en cuestión no tienen ni idea de lo que están hablando. Algo muy usual, en mi experiencia personal.

Pero voy a ser generoso y voy a pensar que lo que se denuncia es que Telecom CLM debería desplegar su propia red para el acceso a internet allá donde otras empresas han hecho un despliegue incompleto o no han desplegado red en absoluto.

¿Cuál es la responsabilidad que le cabe al concejal de turno en la actuación de Telecom CLM? A lo mejor, ninguna. Porque no suele ser frecuente que los concejales de los Ayuntamientos formen parte de la parte ejecutiva de las operadoras de telecomunicaciones. Si ése es el caso, lo que le están pidiendo al concejal de turno es un imposible, por más que pertenezca al mismo partido político que gobierna Castilla-La Mancha, y, por extensión, manda en Telecom CLM.

Se me acabó la generosidad. Los autores del comunicado de prensa lo saben de sobra: que un simple concejal no puede determinar las acciones de una empresa pública. Y, de ser el caso, bien podrían los abajofirmantes haber tomado las medidas adecuadas antes de 2011, porque era ellos los que gobernaban entonces tanto en el Ayuntamiento como en la Junta de Comunidades.

La verdad, es un esquema de cosas que estoy muy cansado de ver. El caso más claro que conozco. Quejas al presidente de la comunidad de vecinos por los coches mal aparcados en la calle. Pues quéjate al concejal competente, porque yo no puedo hacer nada. Ah, es que pasas de mí y de mi queja. El viejo truco de o me haces caso o te metes en camisa de once varas; en cualquiera de los dos caso, gano yo.Y siempre, siempre, falta el cuajo para responder que, en efecto, paso de tu queja porque no puedo hacer nada con ella. Mejor dicho: puedo hacer lo mismo que tú. Luego ¿porqué no mueves tú tu queja directamente con el interesado? Ah, no, es que para eso te tengo a ti, y allá películas. Si no haces nada ya sé que eres mala persona… Magnífico ejemplo de razonamiento circular.

Vuelvo a ser generoso por un momento. En efecto, supongamos que nuestro sistema político es tan soviético que no existe división de responsabilidades y poderes, que lo que dice el Partido pasa por encima de cualquier ordenamiento, y que el concejal de turno es capaz de mover a Telecom CLM para que despliegue sistemas y servicios. Pues incluso así, sintiéndolo mucho, no se mejoraría la cobertura de telefonía móvil, porque Telecom CLM carece de ese servicio; tampoco mejoraría el despliegue de ADSL, porque tampoco lo ofrece. Entonces, por favor, no pidamos sandeces.

Pero además hay otro punto importante. ¿Hay mala cobertura de telefonía móvil y ADSL en el Barrio de Santa María de Talavera de la Reina? Pues mira, cuento aquí con testimonios de primera mano, porque allí vivió tres años mi hermano, en un piso que pertenece al padre de mi prometida junto con otros en el mismo inmueble. Pisos que suelen estar ocupados por inquilinos. Mi hermano tenía cobertura de móvil y tenía ADSL para acceder a internet. Sin problemas. Tampoco sé de ninguna queja de ningún otro vecino. Es una experiencia limitada, es cierto, pero verdadera, y de primera mano. A ver si resulta que después de darle tantas vueltas resulta que hablamos de un problema inexistente… cosa nada extraña cuando se trata de políticos profesionales, de esos que escriben no es de recibo que….

Seguimos:

Sería recomendable, insisten en el comunicado de prensa, que el concejal sepa que no “tiene que animar”, sino “exigir a una empresa pública que presta un servicio público a que preste servicio a todos los vecinos y barrios de Talavera por igual. Es lamentable que en cualquiera de sus políticas, este gobierno del PP discrimina a unos barrios sí, otros no, sin razones conocidas y coherentes”.

En fin, más de lo mismo. Afortunadamente, en tanto el concejal de turno puede tomarse con calma la implantación del sóviet de las telecomunicaciones en Talavera, gracias a que hay otras empresas alternativas a las que pedir estos servicios. Siguiendo con mi experiencia particular, en los últimos cinco años María y yo hemos tenido tres proveedores distintos de acceso a internet y a televisión por cable. Y nos quedan dos más con los que aún no hemos probado. Las bondades del mercado libre. Mejor así que no depender de la decisión del Partido (hoy uno, mañana quizá otro) vía el concejal de turno.

Terminamos con la misma porquería de siempre:

“Es una muestra más del desgobierno que sufre nuestra ciudad”, han concluido exigiendo además “que las nuevas antenas de telefonía cumplan con todas las exigencias medioambientales y garanticen la salud de los vecinos”

Perdón ¿han dicho antenas de telefonía? Y ¿qué tiene que ver la telefonía con Telecom CLM? Ah, que era que no…

Les voy a contar un secreto inconfesable que mantenemos los telecos celosamente guardado. Los niveles de exposición de las estaciones radioeléctricas pueden consultarse en esta página web. Pueden buscar las de Talavera y ver los niveles medidos. Y pueden comparar dichos niveles con los niveles de referencia sanitariamente válidos. ¿Han visto de quién es la web? ¿Del Ayuntamiento? No, del Ministerio, que es quien controla estas cosas. Por favor, no le pidan (exigiendo, además) al concejal de turno responsabilidades que no le competen ni están a su alcance.

Les voy a contar otro secreto. Este secreto lo conozco bien porque yo mismo he sido uno de los ingenieros que lo ha hecho. Cada vez que una estación base sufre un cambio en el sistema de propagación de señal (las antenas y los alimentadores RF, para entendernos), es preciso volver a medir y volver a generar un informa, que refresca los datos de la web anterior. Y me consta que esto se lleva a rajatabla tanto por las operadoras como por el Ministerio, que es quien tiene las competencias al efecto.

En conclusión, el comunicado de prensa del PSOE al que se refiere el artículo original no contiene nada que tenga el más mínimo sentido para este teleco que les escribe, por tres razones.

En primer lugar, porque mezcla tecnologías de distinta naturaleza, con lo que no queda claro de qué se quejan y qué es lo que piden (o exigen), técnicamente hablando.

En segundo lugar, porque están tan pendientes de echarle porquería al concejal de turno que su responsabilidad queda mezclada con la de los operadores, públicos y privados, que prestan los servicios (previamente embrollados) a que se refiere el punto anterior.

Y esto, además, sobre un escenario en el que mi experiencia personal, ciertamente limitada, pero no menos cierta por ello, me sugiere que no tiene problemas serios.

En tercer lugar, porque mete miedo acerca de la relación entre salud y sistemas de RF, cuando es algo accesible para cualquiera. Y en lo cual el Ayuntamiento, y particularmente el concejal de turno, no tiene competencia.

Perfecto ejemplo de texto en politiqués escrito por gente carente de conocimientos sobre lo que escribe. No estaría tan enfadado si no se tratara de mi profesión, y por extensión, siguiendo el argumento de sir Robert Wilson, de mi propia reputación personal.

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jun 28 2014

Historia de una foto

La historia de surgió con polémica, como no, en internet, y en concreto en el grupo TALAVERA AYER HOY Y SIEMPRE, del que ya he hablado en otro sitio. La discordia la generó esta foto que incluyo a continuación.

El pie de foto reza lo siguiente:

Foto de la cubierta: Talavera del Tajo, 3 de septiembre de 1936. Masacre en la calle Carnicerías tras la entrada de las fuerzas de Yagüe (Hemeroteca Municipal de Sevilla, Fondo Serrano)

Esta foto aparece en este foro (y en otros) cada cierto tiempo. Tanto se repite que esta foto va camino de convertirse en el icono de la Guerra Civil en Talavera. Sin embargo, nunca, en ninguna de las reproducciones, había encontrado el aparato crítico que permitiera interpretar esta imagen.

El asunto es importante porque esta misma foto la he visto con pies que sitúan la escena en Sevilla y en Huelva. Por tanto ¿es o no es una foto tomada en Talavera?

Hoy (por el martes) de nuevo ha aparecido esta foto en la red. Y he preguntado. Porque, oiga, es que quiero saber.

Primer dato concreto: la foto es la cubierta del libro La columna de la muerte, de Francisco Espinosa Maestre. El libro (no lo conozco) relata la historia del avance de las columnas de tropas rebeldes desde Sevilla hasta Badajoz. No cubre (según la reseña) el combate en Talavera. Por lo visto el foco del libro está centrado en la represión llevada a cabo por las tropas de Yagüe, no en los hechos militares.

Parte de la polémica en el hilo de debate ha aparecido cuando he afirmado que ninguna unidad militar llevaba la denominación Columna de la muerte, excepto (si la memoria no me falla) una columna anarquista en el frente de Aragón. Por esta afirmación me han llamado, literalmente, ignorante. Concretamente: Pero afirmar que la Columna de la Muerte, no existio, dice mucho de tu nivel de informacion respecto al tema en cuestion (sic). No he replicado a esto. No tiene mucho sentido buscar información de una unidad militar usando la identificación ad hoc que su enemigo le dio sobre la marcha. Ya saben, la orgánica y esas cosas que sólo nos interesan a los frikis de la historia militar. Así pues, explicarlo a quien le da igual no tiene mucho sentido.

La polémica escala cuando primero me dicen, primero, que la Columna de la muerte se hizo famosa en el trasiego desde Sevila a Badajoz; podrian haber aparado alli pero siguieron su camino. no hay error alguno,mirate los archivos de las hemerotecas y lo veras (sic) y en segundo lugar que Y si tantas dudas tienes y tanto quieres saber tienes dos caminos a seguir: la hemeroteca de Sevilla y el archivo militar de avila (sic). Y unas respuestas debajo, al pedir las referencias documentales concretas, la respuesta es: Si tengo refrencias, pero ¿para que dar pan al que ya sabe comer? (sic). Fin de la historia. No voy a insistir con quien no tiene interés en aportar al debate los datos de que dispone.

Afortunadamente para mí resulta que el autor del libro mencionado antes sí ha realizado el aparato crítico sobre dicha fotografía, y además ha tenido a bien compartirlo con todos mediante este documento (el PDF puede descargarse de manera gratuita).

La conclusión del Espinosa Maestre es clara: la foto en efecto se tomó en Talavera, y además de otros argumentos aporta el testimonio (en 2002) de un testigo ocular de la escena, Miguel Navazo Taboada. Conforme a ese testimonio el pie de foto anterior describe la escena correctamente. Puede hacerse crítica de sus fuentes, pero yo creo que su argumentación es lo bastante sólida como para decir que el asunto está cerrado.

Como a la vista de los comentarios del hilo parece que es a mí al único al que le importa datar e informar correctamente sobre este asunto, aquí queda para aquellas personas interesadas, aparte de para mi propia información.

He de decir que el asunto no ha terminado para mí. Ayer mismo leí en el blog de Enrique Dans el artículo titulado Eres lo que compartes. Para mí la clave de la filosofía web es precisamente la compartición. Por eso creé y sigo pagando este espacio web, dedicado a compartir con mis lectores (y los tengo, aunque en cifras modestas) aquello que logro encontrar sobre los temas que me interesan. De la misma manera que en el grupo de Facebook Las Legiones de Roma (en el que soy uno de los moderadores) hago lo posible porque la gente comparta y aporte lo que tenga, sea mucho o poco. Estar en internet sin compartir es como no estar.

Y resulta que justo en su sitio dedicado a compartir no sólo no se comparte sino que además se desprecia al que pregunta porque quiere saber. Por sus obras se conoce a la gente, y en este caso la obra es no arrojar luz a lo que es oscuro. ¿Porqué tanto misterio en torno a la información de esta foto? ¿A qué viene darle vueltas a las incógnitas sobre la escena histórica retratada? Y si me lo tomo por lo personal ¿porqué despreciar las preguntas interesadas en saber más?

Desgraciadamente, la respuesta a estas preguntas es, en mi opinión, muy simple: a nadie le importa un carajo la verdad histórica de la Guerra Civil española, en Talavera o en otro sitio. Lo ha descrito mejor que yo un vecino de este blog, Juan de Juan (ésta es su casa digital) en ésta otra entrada que enlazo. Léanla, y laméntense.

Eres lo que compartes, ha escrito Enrique Dans. Dando por cierto este enunciado, entonces su negación también es cierta: lo que no compartes no eres.

Un último asunto. En el hilo en cuestión yo he afirmado que he estudiado la historia militar de la Guerra Civil en sus fuentes documentales originales.

Y es cierto. Fue una época en la que yo estaba metido hasta el cuello en el mundo del wargame. No había por entonces un solo juego que mereciera la pena sobre la Guerra Civil, y me dio por tratar de hacer uno yo mismo, al estilo del World in Flames, cuyo sistema de juego me entusiasmó. Así pues me fui al entonces Servicio Histórico Militar con mi carnet de estudiante (de ingeniería técnica), y durante varios meses pude examinar los microfilmes relacionados con mi interés. El juego de guerra se quedó en el limbo. Mi carrera era más importante. Ahora no estoy tan interesado en los juegos de guerra, por lo que dudo que retome el asunto. Ahora bien, los cuadernos de notas están en mi archivo personal y de vez en cuando los repaso para asegurarme de que no los pierdo.

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