Por cuestiones familiares de importancia no pude estar el jueves pasado en la presentación de la revista Cuaderna (Revista de estudios humanísticos de Talavera y su antigua tierra), que presentaba un número doble, 16 y 17. Esta revista está editada por el Colectivo Arrabal, asociación a la que me he unido hace poco tiempo.
Para mí, el artículo de fondo de esta revista es el magnífico artículo firmado por Paco Peñalver acerca de la revolución de 1854 y de la formación de la Milicia Nacional en Talavera. Aparte del interés del tema, este artículo recoge y describe uno de los elementos históricos heráldicos de más valor que tenemos en nuestra ciudad, la bandera del 15º batallón de infantería de la Milicia Nacional, levantado en Talavera. Se trata de la bandera más antigua con el nombre y las armas de Talavera que se conserva.
La fecha exacta de la confección de dicha bandera es dudosa. Parece que se confeccionó en 1843, o quizá un poco antes. Se retomó su uso (con ciertas modificaciones, como por ejemplo el numeral del batallón) en 1854-56, para pasar al olvido una vez más durante le resto del reinado de Isabel II. El profesor Peñalver apunta que quizá durante el Sexenio Revolucionario (1868-74) fue de nuevo usada por los Voluntarios de la República. Posteriormente, en 1884-86, fue restaurada y modificada ligeramente (añadiendo en los brazos de la cruz de Borgoña los escudos con las armas de la ciudad), por acuerdo del Ayuntamiento. Posteriormente se determinó que la bandera recompuesta pasara al Archivo Municipal, donde todavía se custodia.
Esta bandera, mas la bandera del regimiento de Voluntarios Leales de Fernando VII (de la que no se conserva ningún resto, sólo su descripción), y la bandera del regimiento de infantería Talavera (que se conserva en San Juan, en la República Argentina) forman la terna de banderas históricas de nuestra ciudad en los tiempos modernos. Ojalá que algún día podamos ver siquiera la reproducción de estas tres banderas en nuestra ciudad, expuestas al público para su disfrute y aprendizaje.
Y eso me lleva a mencionar otro artículo de Cuaderna, el que firma Mª del Mar Escudero Rojo acerca de la realización de un Museo de Historia en nuestra ciudad. Porque es triste decir que Talavera carece de un museo en el que se recojan las piezas de la historia de nuestra ciudad, y donde se puedan interpretar los diferentes capítulos de su historia.
En su artículo Mª del Mar Escudero escribe:
Exposiciones temáticas.
(…)
2. Sala de 1809: batalla de Talavera.
Tuvo como escenario la ciudad y sus alrededores. Por la especial implicación en ella de sus gentes, y sus posteriores consecuencias, este hecho histórico merece una sala.
En ella se relatará todo el proceso: contexto histórico de España en 1809, y el caso (sic) concreto de la Batalla de Talavera, los bandos y aliados, personajes que actuaron, avance de las tropas, lo que supuso en Talavera, la victoria sobre los franceses.
Para la interpretación de su hecho histórico se utilizarán en la exposición: grabados de la batalla de Talavera, pinturas de alguno de los personajes que intervinieron, mapas, documentación del archivo municipal, maquetas, objetos cerámicos que representan alguna escena de la batalla, algún objeto usado en la batalla como armas, indumentaria, etc. También se incluirá un audiovisual de unos 10 minutos de duración, relatado por un narrador, que servirá de introducción al visitante. Se puede destinar una zona de la sala a la ambientación y recreación de una escena de la batalla.
Estoy de acuerdo en los motivos para crear esta exposición temática, aunque yo añadiría otros dos: primero, la importancia militar de la batalla, y segundo, el hecho de que para muchos extranjeros este hecho (la batalla) es el más conocido (y por eso, para ellos, el más relevante) de la historia de nuestra ciudad. Fuente de turismo lo segundo, para quien quiera entenderlo.
La cuestión es que la mayor parte de estos elementos de exposición ya existen. Grabados, retratos, mapas, documentación, cerámica, restos de armamento y proyectiles… ya se han reunido para las exposiciones de este año. El audiovisual se grabó para la Unidad Didáctica (puede verse entero aquí, si bien dura más de los 10 minutos que se indica). La maqueta no existe ya, cosa que no es un problema serio porque desde un punto de vista histórico la que se expuso tampoco era para tirar cohetes; bien pueden corregirse estos detalles en unas nuevas versiones de la reconstrucción mediante maqueta de la batalla. En cuanto a la reconstrucción de elementos vexilológicos y de uniformidad, aspectos en los que, ejem, algo he tenido que ver (y más pudiera haber sido de haber tenido algo más de tiempo y más dinero), es perfectamente factible.
Ahora bien, hace falta espacio para una exposición permanente. Ésa es la gran carencia que impide desarrollar esta magnífica idea.
Sólo hay algo que yo echo en falta en esta propuesta, y es la integración en este espacio museístico del terreno del campo de batalla, sin el cual pierde valor la interpretación de la batalla. Por supuesto, con el consentimiento y la participación de sus propietarios.
En fin, quiero pensar que el trabajo de este año 2009 nos ha acercado un poco más a la posibilidad de tener esta espacio temático sobre la batalla. Si es integrado en un Museo de Historia, tantísimo mejor.