Archivo de noviembre, 2009

nov 30 2009

Música de lunes (LVI)

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nov 29 2009

Lectura del día (XVIII)

Publicado por en Arte,Historia

Me alegra enormemente anunciar en este blog este libro sobre la iglesia Colegial de Torrijos. La razón es muy personal. Siendo yo niño, han sido muchos los domingos que mis padres y abuelos me llevaron a escuchar misa en dicha iglesia. Como, además, en Talavera no tenemos un edificio con una arquitectura similar, siempre me fascinó mirar las portadas, los arbotantes, y pasear por el interior de las naves de la iglesia. Poder tener ahora una obra en la que me expliquen la estructura de esta iglesia, y todo su contenido religioso, histórico, y artístico, me alegra mucho.

Los autores de esta obra son Julio Longobardo y Javier Buitrago (textos), y Fernando Alcántara (fotos). Está editado por el Excmo. Ayuntamiento de Torrijos y por la Excma. Diputación Provincial de Toledo. Como se trata de un regalo que me han hecho (y me ha hecho mucha ilusión) no sé dónde puede adquirirse, aunque me imagino que en la propia iglesia podrán indicar al interesado el sitio oportuno.

Mi enhorabuena a los tres autores de esta obra por su trabajo, y mi agradecimiento por haber puesto a nuestra disposición una obra tan estupenda.

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nov 27 2009

Novedades muy importantes en “eborense.es”

Publicado por en Eborense.es

Entre los varios errores que he cometido en el diseño y mantenimiento de esta web, ninguno ha sido, hasta la fecha, tan grave como el que descubrí la semana pasada. Y menos mal que lo descubrí.

El caso es que desde el cierre de GeoCities, las visitas no paraban de bajar. Bajaban incluso a un ritmo superior al de las visitas que llegaban procedentes de mis viejas webs, según los referrers de la nueva. Al principio no le di mayor importancia, pero las cosas seguían a peor, y era evidente que de seguir así, las métricas de la web se iban a ir a la porra.

Entonces caí en la cuenta del porqué. Las viejas webs en GeoCities eran marcas ya consolidadas, eran espacios indexados y además, espacios localizables por los buscadores. Estas viejas webs me están promocionando a la nueva web, además de apuntar a la misma gracias a los enlaces en sus portadas. Y eso, de repente, desapareció, por lo que muchos navegantes del océano bítico que antes me encontraban exclusivamente gracias a mis viejas webs, ya no lo hacían.

Después de examinar la cuestión, hace una semana me puse manos a la obra para corregir este problema. Puedo decir que las cosas han mejorado, y que noviembre, que iba camino de ser un mes malo, ahora va camino de ser sólo regular.

Sin embargo, y de ahí la necesidad de esta entrada, me queda otra tarea por hacer para posicinar bien esta web en los buscadores habituales. Voy a cambiar las URL’s de las páginas. Lo que significa que todos aquellos que me tengan en sus favoritos mediante un enlace que no apunte a la página principal (www.eborense.es) o a la página del blog (www.eborese.es/blog) verán como esos enlaces ya no les valen. Igualmente, todos aquellos que en sus webs o blogs me hayan enlazado a través de alguna página que no sea ésta, verán el enlace roto.

Lamento mucho las molestias que les voy a causar a todos los que han tenido la amabilidad de enlazarme. A todos ellos les ruego que renueven su amabilidad modificando los enlaces correspondientes, si es que el contenido de esta web les sigue pareciendo interesante y digno de ser enlazado desde sus espacios en la red. Espero que comprenderán el motivo que me lleva a hacer esto, y que, en el fondo, les beneficia a ellos y a sus lectores, al hacer más “localizable” mi web.

El proceso de cambio de las URL’s comenzará el próximo lunes día 30 de noviembre. No sé lo que durará, supongo que no mucho porque no tengo tantas páginas. Una vez finalizado el proceso lo anunciaré oportunamente a través de este mismo blog.

Es curioso que este mes de noviembre, en que creo que voy a batir una de mis marcas como webmáster, haya sido también el mes en que me haya dado cuenta del más grave error en toda mi “carrera” de webmáster y me haya obligado a tanto trabajo. En fin, así es la vida.

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nov 24 2009

Ropa antigua (II): bicornio o tricornio

Publicado por en Historia

El primer cónsul Napoleón Bonaparte

¿Qué lleva en la cabeza Napoleón Bonaparte, retratado aquí con el uniforme de Primer Cónsul? ¿Es un tricornio o un bicornio? Ah, buena pregunta. Ése es uno de los puntos en los que siempre surge la discrepancia cuando se trata de hablar de los uniformes de la época, ya no digamos si se quiere reconstruir alguno de sus elementos.

Los tricornios estaban ya en desuso en la uniformidad militar europea de finales del s. XVIII y principios del XIX. Por lo que puede verse en las láminas de uniformidad, el tricornio evoluciona hacia un bicornio, simplemente porque el pico delantero se va chafando poco a poco. Aun así siempre queda la duda de en qué punto un pico chafado o truncado convierte el tricornio en bicornio.

Three-cornered hat, Royal Navy

Sea por ejemplo este sombrero (arriba), tomado de la obra Dressed to Kill (British Naval Uniform 1748-1857). La obra lo describe como three-cornered hat, y lo distingue claramente de un tricorn que fotografía más tarde. Yo, la verdad, a este sombrero lo llamaría bicornio igualmente. Claro, que si este three-cornered hat ve chafadas sus dos alas, como si alguien lo cogiera con ambas manos por los dos extremos, y apretara dichas alas hasta aplastarlas contra la parte posterior (el ala trasera) del sombrero. Entonces tendríamos un “bicornio” como el de Napoleón en el cuadro de arriba. Que si se estima de una manera, tendría un pico delantero (three-cornered), aunque truncado; sería por tanto un tricornio. Y si se estima de otra manera, es un bicornio deformado. Qué lío ¿verdad?

Bicorn, cuerpo de cirujanos

Por el contrario, este otro sombrero (arriba, tomado de la misma obra) es descrito como bicorn, y data de 1805, más o menos. Este bicornio es muy simple, aparentemente dos piezas de tela unidas en la parte superior. Si es cierto que el bicornio está hecho de esa manera, la cabeza se mete entre las dos piezas, y listo. Bicornios parecidos a éste aparecen en los dibujos de tipos populares españoles a la vuelta del siglo XVIII. Por ejemplo, en el célebre retrato que Goya le hizo al conde de Fernán-Núñez, allá por 1801-1803. Por cierto, este retrato permite apreciar el “volumen” del bicornio, que es algo más que dos piezas unidas por la parte superior.

Esta discusión alcanza a los uniformes militares de la Guerra de la Independencia, por supuesto. ¿Bicornio o tricornio? ¿Cuál es la hechura exacta?

La representación más habitual es la de un bicornio de “medio queso”, esto es, semicircular, y además con vuelo amplio y las alas horizontales. Es decir, que es un sombrero en el que el “pico” delantero caso no se aprecia, pero tiene una cierta forma para que entre la cabeza. Ese bicornio es el que Ordovás dibuja con cierto detalle en la lámina de los soldados suizos de su obra “Estado del Exército y la Armada de S.C.M. formado por el Teniente Coronel del Real Cuerpo de Ingenieros encargado del Museo Militar D. Juan José Ordovás. Anno 1807″. En las láminas de la infantería española no puede apreciarse este detalle, aunque sí en la lámina del infante de marina.

La obra “Colección de cien Estampas que Demuestra todas las Nuevas Divisas del Exército de España segun el hultimo reglamento de este año de 1805″ muestra también bicornios como los de Ordovás, pero esta obra hay que tomarla con cierto cuidado porque las figuras que muestran el colorido de los uniformes son modelos reutilizados de uniformidades anteriores, y en consecuencia presentan ciertos detalles que no se corresponden con la uniformidad de 1805.

Lo que dibujan los hermanos Suhr (en su monumental “Abbildung der Uniformen aller in Hamburg seit den Jahren 1806 bis 1815 einquartirt gewesener Truppen” y también en la más breve “Die Uniformen der Division La Romana. Zeitschrift für Heereskunde”, de las cuales hay copias en la Biblioteca Pública de Nueva York) es claramente un bicornio, aunque en sus trabajos aparece una distinción entre los bicornios de los jinetes (altos, con vuelo, y con una forma semicircular) y los bicornios de los infantes, que parecen más bajos, y a veces más chafados. Algunos de sus dibujos muestran también a oficiales de infantería con esos bicornios altos que dibujan en los jinetes. Los dibujos de Volz y Rugendas (en la obra “Charackteristische Darstellung der vorzüglichsten europäischen Militairs”, de la cual se han publicado varias láminas en la revista francesa Soldats Napoléoniens, y en la revista rusa Arsenal) muestran unas prendas que son claramente bicornios, aunque no tan altos como las que dibujan los Suhr. De los trabajos de Volz y Rugendas hay una imagen que me gusta especialmente porque muestra la vista lateral de un bicornio. En otro número de Soldats, por otro tema, dibujan una vista de perfil de un bicornio francés, que muestra una figura muy parecida.

Soldados españoles según Rugendas

El oficial abanderado del uniforme azul, en el centro, muestra la forma del bicornio visto de lado

Bicornio francés dibujado en Soldats Napoléoniens

Ejemplo de bicornio visto de lado, tal como lo ilustra la empresa Soldats Napoléoniens

Así pues, considerando todo lo anterior, llegamos al punto que alguno de mis lectores estaban esperando (y yo también, pues también para eso he escrito esta entrada): qué pienso yo que es un bicornio. Yo pienso que un bicornio ha de tener un ala trasera completamente plana, de forma semicircular (no con caída) y la parte frontal ligeramente abombada como consecuencia del volumen preciso para meterla cabeza dentro de la prenda. Es este volumen el que, si se exagera, puede parecer que le da forma de tricornio. Es este volumen el que produce además que si se chafan hacia atrás los laterales de ala delantera, pasemos de un bicornio al gorro de Napoleón, que es un bicornio, pero de otra manera, casi un three-cornered hat como el del ejemplo británico. Y es este volumen el que hace que en los dibujos de Ordovás aparezca en el escorzo el “tercer pico” apenas insinuado.

Respecto a lo alto de dicho bicornio, ahí me muevo en un terreno más resbaladizo. Un semicírculo (en el que el ancho del bicornio es la mitad de la altura del mismo) quizá sea demasiado alto; quizá un poco menos alto (más o menos la proporción que dibuja Ordovás en su obra) quedaría más estético porque no parecería chafado ni tampoco sería excesivamente evidente, como muestran las láminas de los Sur.

Cabe añadir que estas consideraciones mías creo que son igualmente aplicables a los sombreros tanto de la infantería de línea (española y extranjera) como la ligera. Y que estos bicornios se vestían, pues así lo muestra el manual de instrucción de 1808, con los picos orientados en la misma dirección que los hombros. Por experiencia sé que al llevar el mosquete al hombro o al brazo el pico de la izquierda estorba un poco, por lo que es más cómodo girar el bicornio un poco en sentido antihorario, de manera que el mosquete quede apoyado en el hombro, tocando justo, sin empujar, el pico izquierdo. Pero eso es una cosa, cuestión de práctica y hasta de coquetería, y otra es colocar al bicornio de tal manera que aparezca orientado de atrás hacia delante. Eso, creo yo, sólo podría justificarse en los oficiales. Con el bicornio en esa posición, un infante en filas que mirara a la derecha podría distinguir el bicornio de su oficial por estar atravesado, y de esta manera saber dónde localizarle. Una seña de identificación del mando tan vieja que ya era usada por las legiones romanas.

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nov 23 2009

Música de lunes (LV)

Publicado por en Música

Estoy absolutamente impresionado por lo maravillosamente bien que combinan las voces de Sharon Corr (un auténtico ángel) y de Álex Ubago. No soy fan de Ubago, no le encuentro la gracia. Pero esta canción es diferente, muy diferente. Y me encanta.

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nov 19 2009

Ocaña, 19 de noviembre de 1809

Publicado por en Historia Militar

Tal día como hoy, hace doscientos años, las tropas españolas sufrían una de las más graves derrotas militares de su historia, en la villa de Ocaña.

Un tratadista militar que siguiera de cerca de Lidell-Hart diría que la batalla estaba perdida de antemano, porque así sucede con las aproximaciones directas, sea cual sea el objetivo. Un táctico quizá diría que el ejército español no realizó un despliegue óptimo para la defensa, con uno de sus flancos anclado en una masa de maniobra (la caballería) previamente vapuleada, y el otro flanco (la división Zayas) demasiado alejado para ser de ayuda. Los que aman la perspectiva psicológica insistirían en la situación mental o en la incompetencia del general Aréizaga.

Como sea, la derrota del último ejército español digno de tal nombre, de los veteranos y de los supervivientes de Talavera, de Almonacid…, supuso no sólo un gravísimo problema militar, sino que tuvo la repercusión (que aún nos alcanza hoy) de ser el gozne sobre el que gira la historia de España. Antes de la batalla de Ocaña, la Junta Central, gestionando los resto del Estado del Antiguo Régimen, supone en el fondo una prolongación del mismo. Después de Ocaña la Junta Central se viene abajo, y da paso a las Cortes de Cádiz, que son el comienzo de la demolición legal y formal de la monarquía hispana del Antiguo Régimen. Con el hundimiento del prestigio y de la propia Junta Central, además, como otra consecuencia, se produciría el hundimiento del prestigio del gobierno español en las Américas; abanderando (en no pocos casos) las mismas razones que la revolución de mayo de 1808, los españoles de América comenzarían a caminar independientemente.

Con esta efeméride se cierra para la provincia de Toledo el ciclo de las grandes conmemoraciones militares durante la guerra; las circunstancias militares del verano y el otoño de 1809 no volverían a repetirse en lo sucesivo. Espero que eso no signifique que el esfuerzo que se ha invertido en estos últimos meses quede en el pasado. Espero, al contrario, que sea el inicio del recuerdo permanente de todos estos hechos, y de sus protagonistas.

Porque hoy es precisamente el día adecuado para recordar hechos de valor, como el sacrificio del 1er regimiento de la Real Marina (valiente por tierra y por mar) cubriendo la retaguardia del ejército español, incluso a costa de un tributo de sangre altísimo. Aproximación directa, mal despliegue táctico o mal mando, a los infantes de marina españoles no les faltó el valor y el coraje en presencia del enemigo. Eso es digno de ser recordado, este año, hoy, o cualquier otro año del calendario.

Infante de marina

Infante de marina en 1805, de acuerdo con la obra “Colección de Cien Estampas que Demuestra todas las Nuevas Divisas del Exército de España segun el ultimo reglamento de este año de 1805″, publicado en edición facsímil por el Ministerio de Defensa en 1986.

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nov 18 2009

HispaLibertas (XXIII): ciencia

Publicado por en HispaLibertas

Nuevo artículo de ciencia para HispaLibertas. Vuelvo a temas aeroespaciales, en esta ocasión para hablar de la situación de crisis no resuelta en que se encuentra la NASA, a causa del recorte de presupuestos que va a impedir completar el Proyecto Constellation, del que depende en gran medida el proyecto de regresar a la Luna con misiones tripuladas. Parece ser que la familia de vehículos del proyecto no se va a realizar, al menos no en su integridad, y es ya casi seguro que a la Luna, si volvemos, será con retraso sobre el plan previsto.

Uno de los aspectos más interesantes que relato en este artículo, aunque merecería otro entero sólo para tratarlo como se merece, es el relativo al uso, por parte de la NASA, de lo que ellos llaman “vuelos comerciales”, y que no son sino lanzadores construidos y operados por empresas privadas, aunque alquilados por la NASA para cubrir sus necesidades, especialmente en las órbitas bajas de la Tierra. La NASA firmó hace menos de un año los contratos necesarios con SpaceX. Pero el paper enlazado en el artículo de HL va incluso más allá: ya habla de usar de manera habitual esos recursos en el futuro.

Estoy convencido de que en esta generación podremos ver empresas privadas con capacidad tecnológica como para realizar operaciones esoaciales regularmente. Nada de equipos experimentales o vuelos de prueba. Hablamos de vuelos de rutina. Por supuesto, estas empresas estarán sujetas a los vaivenes del mercado, y a la competencia de otras compañías similares, empezando por las que ahora son agencias estatales, y que seguramente se convertirán en “operadores” propiedad del Estado. Sospecho que el esquema de negocio (el esquema empresarial del sector) será parecido al que se dio en el mercado de las telecomunicaciones a finales del siglo XX, con grandes operadores nacionales aún no privatizados (o al menos no del todo) operando en un mercado crecientemente desregulado, y compitiendo con empresas creadas al efecto con capital privado. Incluso estoy convencido de que veremos segmentación de mercados, en función de las necesidades de transporte de carga y pasajeros, y de las misiones espaciales. Que algún día veamos misiones espaciales financiadas íntegramente ya se me hace lejano. Quizá algún robot de exploración al estilo de los “Voyager”. Otra cosa distinta sería una misión tripulada a la Luna financiada con capital privado.

Y todo esto, si tengo razón, arrancará como consecuencia no deseada del recorte presupuestario que la administración Obama prevé para la NASA. Y aunque ahora carguen el problema en los hombros de George Bush Jr., si la cosa cuaja, veremos cómo la misma gente alaba la perspicacia de Obama. Tampoco se acordarán, por cierto, de que esto también es consecuencia de la desregulación del mercado aerospacial que firmaron en dos fases los presidentes Ronald Reagan y George Bush Sr., y que, de hecho, han posibilitado que la NASA, hoy, pueda firmar contratos con empresas como SpaceX para usar lanzadores propiedad de dicha empresa.

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nov 17 2009

2012

Publicado por en Cine

Prólogo:

Antes de comenzar, advierto que esta revisión de la película “2012” contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Antes de verla:

Esperaba una peli de plan B venida a más gracias al dinero invertido en efectos especiales. No tenía ni idea, antes de verla, si era del género apocalíptico o post-apocalíptico. No es lo mismo, yo prefiero el segundo, pero si se trataba de algo para pasar el rato, tampoco era una cuestión de importancia. Por lo demás, no tenía ni idea de las líneas argumentales, ni falta que me hacía.

Sinopsis:

En 2009 unos científicos hindúes hacen un descubrimiento acerca de la interactuación de los neutrinos del Sol con el núcleo de la Tierra que supone un peligro enorme para nuestro planeta. El geólogo Adrian Helmsley es informado de ello, y le toca la tarea de pasar el aviso a la Casa Blanca.

Comentario:

En efecto, una película de serie B venida a más gracias al dinero gastado en simular desastres, erupciones, terremotos, etc. Y eso es lo único original de la película. Todo lo demás, absolutamente todo, está ya en otras películas, especialmente Independence Day y El día de después (ambas hechas por el propio Roland Emmerich, que también firma 2012), y también en algún clásico como When worlds collide, peli de 1951. Pero, en tanto que las series B de los 50 y 60 eran películas palomiteras, sin pretensiones, e incluso inocentes, las nuevas películas de serie B megamillonarias sencillamente no tienen cojones.

Por lo demás, tiene todos los clichés del género, los personajes habituales: el Héroe-a-la-Fuerza, el Friki-Tarao (Woody Harrelson interpretándose a sí mismo, otra vez), el Político-Malo-Egoísta, el Político-Bueno-Paternal, el Repelente-Adolescente-Vicente (dos en este caso), el Científico-Sabio-y-Ético-que-te-cagas, los Hijos-del-Prota (niña y niño, of course), la Tía-Buenorra (faltaría más)… En cuanto al género, es más de lo mismo, sólo que con muchos millones para que podamos acongojarnos a gusto mientras el planeta revienta. Incluso arranca, como mandan los cánones de las series B, con una excusa seudo científica para justificar lo que nos espera (putos neutrinos, qué malos que son, y eso que ni tan siquiera se está seguros de su existencia). El tema de la profecía de los mayas, se menciona una sola vez y de pasada; es irrelevante para la trama.

John Cusack (que “interpreta”, o así, al obsesivo escritor Jackson Curtis), héroe a la fuerza de la película, en el proceso de salvar, como buen héroe, a su hija pequeña.

Afortunadamente, las tonterías personales de los protas no son largas y no distraen de la historia principal. Excepto en la escena final, que además de ser en exceso larga, flojea mucho a causa precisamente de esos apartes que hacen los protagonistas delante de la cámara. El final, en ese sentido, es calcado de El día de después. Ya imagino que es complicado rematar una película como ésta con un clímax que mantenga la atención hasta el final, sobre todo cuando te has pasado dos horas viendo como California se hunde en el Pacífico, o cómo a Las Vegas se la traga la tierra.

Quitando ese detalle, es entretenida, palomitera, post-apocalíptica con final ñoño y feliz, como mandan los cánones, y no se hace en absoluto larga, excepto quizá al final.

Frases para la historia:

Adrian Helmsley, asombrado: ¿Hemos estado vendiendo billetes? Maldito capitalismo… Ah, espera, que es que con ese dinero se financió la construcción de las arcas.

Tecnología destacada:

El móvil de la mujer que se sentó a la derecha, que no perdió cobertura para sonar antes del fin de la proyección, ni ella el cuajo de descolgar y contestar, para solaz de los que estábamos cerca.

También, las trincas con las que amarran los aviones a la cubierta del portaaviones USS John F. Kennedy, porque con 60º de escora del buque apenas empiezan a resbalar y a caer.

Ah, bueno, y las arcas, quizá los mayores buques de la historia de la Humanidad.

Objetos destacados:

El Bentley que funciona mediante la voz. Me pregunto, además, si Emmerich habrá ingresado dinero por publicidad de la marca.

Mi escena favorita:

La escena del interior y alrededores de la Casa Blanca poco antes de la destrucción de Washington D.C. Apocalíptico total, aunque pasado por almíbar.

Calificación global:

Entretenida, para pasar una tarde sin más pretensiones. Incluso podría verla una segunda o una tercera vez, para matar el rato.

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nov 16 2009

Música de lunes (LIV)

Publicado por en Música

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nov 13 2009

Las tropas españolas en la batalla de Talavera (I) +

Publicado por en Historia Militar

Hace unos días me preguntaba un amigo por email si alguna vez terminaría la revisión del orden de batalla español de Talavera. Le tuve que responder que aún no… y es una pena que al ser el cruce de correos en inglés no pude desplegar ironía para decirle que todos los días aparece alguna pista nueva.

Viene esto a cuento de lo siguiente. Hace unos pocos días recibí otro email, éste de José Luis Arcón. Yo ya conocía su trabajo en la editorial Simtac; además de eso, tuve la gran fortuna de conocerle en persona (y hablar y hablar…) los días 27 y 28 de julio, aquí mismo, en Talavera. Una de las cosas en las que invertí más tiempo hablando fue la del orden de batalla español que habíamos incluido en nuestro trabajo, insistiendo en que estaba apoyado por nuevas fuentes documentales que, para nosotros, eran de absoluta confianza aunque no coincidieran con trabajos previos. Hombre, es una de las partes más originales de nuestro trabajo, así que había que venderla a quien no sólo entiende (y mucho) de esas cosas sino que también apreciaría esta nueva revisión en lo que vale. Y, como en otras ocasiones y con otra gente, terminamos la conversación diciendo que aún quedaba tela que cortar.

Bien, el caso es que en su email me cuenta el hallazgo de dos cartas. La primera, firmada en Écija por el brigadier Juan Bernuy en fecha 28 de julio de 1822. La segunda, firmada en Toledo por el mariscal de campo Marqués de Zayas el 17 de septiembre de 1822. Ambas cartas son la respuesta a la indagatoria que por entonces se estaba realizando para escribir una historia completa y oficial (es decir, hecha por la Secretaría de Guerra) de la Guerra de la Independencia. En ambos casos a los dos militares les preguntan por las unidades que mandaban en Talavera para reconstruir el orden de batalla del Ejército de Extremadura en la misma.

En la carta de Bernuy, éste responde que mandaba la división de Reserva del Ejército de Extremadura, la única (según él) formada por caballería e infantería. En total su mando tenía unos 800 jinetes de las Guardias de Corps y de la Brigada de Carabineros Reales de la Guardia Real, y unos 3.000 infantes del 1er regimiento de la Real Marina, de la División de Granaderos Provinciales de Castilla, y de la División de Granaderos del Ejército. Estas unidades estaban al mando, respectivamente, y siempre según él, de los brigadieres Fonnegra (de la Real Armada), Juan Ortiz y Federico Moreti, estos dos de los Reales Exércitos. Apostilla Bernuy en su escrito que la caballería del ejército estaba dividida en tres cuerpos, a las órdenes respectivas de Henestrosa, del Duque de Alburquerque, y de él mismo.

Por su parte el Marqués de Zayas responde que su mando estaba formado por fuerzas del regimiento de infantería de línea de Cantabria (1.012 hombres), del de Jaén (481 hombres), del de Canarias (489 hombres), del de Villanueva de la Serena (453 hombres), y de la reunión del Tercio de Castilla, de la Milicia Provincial de Tuy y del de Tiradores de Cádiz (565 hombres), más seis piezas ligeras de varios calibres.

La carta de Bernuy ya nos era conocida a los miembros de la Unidad Didáctica “Talavera 1809”. Si no me falla la memoria, Miguel Ángel Blanco me dio una transcripción de la misma cuando aún estábamos escribiendo la U.D. Por aquel entonces aún no habíamos tenido acceso al archivo de José Luis Reneo, por lo que la carta, aun siendo discordante con lo que por entonces sabíamos, quedó incluida en el material a revisar. Luego, cuando pudimos estudiar la documentación del archivo, la cosa cambió, y la carta de Bernuy quedó descartada.

Sencillamente, porque si se le somete a contradicción con los documentos de este archivo, sale muy mal parada. En primer lugar, porque dichos documentos están fechados en los días inmediatamente anteriores y posteriores a la batalla, y la carta de Bernuy es trece años posterior, por lo que cabe sospechar de la memoria del brigadier cuando aparecen discrepancias con la fuente principal. Por ejemplo, y no es poca cosa: la división de Bernuy no era la única que tenía infantería y caballería; la de Zayas también era mixta. La caballería estaba entonces dividida en cuatro cuerpos, no tres.

No obstante, merece la pena al menos usar este documento (fuente primaria de puño y letra de uno de los generales con mando de fuerzas en Talavera) como información adicional en nota a pie de página, aunque sea contradictoria su información con otra que, a mí, de lejos me parece más fiable.

Respecto a la carta del Marqués de Zayas, simplemente no la conocía. Para mí es una información completamente nueva.

Si se revisa el orden de batalla de esta web (el mismo del libro), puede comprobarse que la relación de fuerzas escrita sobre el terreno, y la que cita el marqués trece años después coincide en el nombre de los regimientos y en el orden de magnitud de los soldados presentes en el campo de batalla. Además, aclara la naturaleza del regimiento tres-en-uno (en divertida expresión de José Luis Arcón) que aparece en esa división. Como se trata de información concordante, aunque no sea exactamente igual, creo que no hay problemas en admitir que la memoria del marqués es mejor que la del brigadier Bernuy.

Ya he corregido el orden de batalla con la adición, en las notas a pie de página, de esta información. El formato web tiene dos grandes ventajas respecto al libro. La primera, que en su formato es más accesible. La segunda, que no es preciso a lanzar una segunda edición para realizar enmiendas y correcciones. Y añado una tercera: que queda un histórico de modificaciones, si lo que se quiere es no ocultarlas, como pretendo hacer yo.

Es más, precisamente por estas facilidades del formato web es por lo que aún sigo dedicando parte de mi dinero y de mi tiempo (bien aún más escaso que los euros) a esta página, también para que quede memoria de cómo hemos ido avanzado en el conocimiento de este episodio tan importante en los anales de Talavera.

Claro que, a cambio de esta información, me aparecen líneas de trabajo adicionales. Por ejemplo: ¿cómo se integran unidades de varios regimientos en una sola unidad? ¿Cómo forman, cuál es su estructura de mando, cuál es su estructura orgánica…? Es en estas circunstancias cuando lamento ser un friki de la historia militar.

En fin, dejémoslo aquí.

Queda anotar, last but not least, mi agradecimiento a José Luis Arcón por la generosidad con la que ha compartido conmigo y con el resto del equipo de la U.D. esta información.

Actualizado 10 de noviembre de 2010: Los enlaces al orden de batalla español estaban rotos. Ya los he cambiado.

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