Archivo de marzo, 2010

mar 31 2010

Viendo series

Publicado por en Televisión

Antes de comenzar, advierto que esta entrada contiene spoilers de dos series, Flashforward y Perdidos (Lost). Si no las ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Sigo estas dos series al ritmo que me permite la conexión vía satélite, porque si lo siguiera al ritmo de programación de las cadenas de TV al uso, lo llevaría crudo.

Este lunes volvieron a emitir Flashforward tras la pausa que se concedieron para tratar de levantar la serie después de que hubiera perdido el rumbo.

Cuenta Isaac Asimov en La Edad de Oro (última obra suya que leí, y lo hice para entender porqué había dejado de gustarme) que su cuento (relato corto) más premiado y encomiado era Cae la noche. Y también que si alguien le hubiera susurrado al oído este futuro, en el momento de ponerse a escribir, se hubiera quedado clavado en el sitio, impactado por la noticia, incapaz quizá de escribirla, y por tanto, habiendo cambiado su futuro.

Esta anécdota de Asimov es la esencia de la serie Flashforward. Hemos tenido que esperar al capítulo 11 (el primero tras la pausa) para que alguien lo diga: la psicóloga que trata al cada vez más desdibujado e innecesario protagonista, Mark Benford. Y eso que ya vimos cómo uno de los compañeros de Benford se suicidaba para cambiar su flashforward. Este compañero vio que había matado a una mujer, madre de familia, y para evitarlo decidió cambiar el futuro: con él muerto esa mujer ya no moriría por su causa. Por otro lado, tenemos en la serie personajes en mala situación personal que gracias a su flashforward se han recuperado anímicamente y están tras ello dispuestos a comerse el mundo.

A mí me parece que relatar el hipotético futuro de los protagonistas de la serie, en plan coral, es aburrido. Porque, en primer lugar, a veces no interesan ni vienen al caso, y, en segundo lugar, a fin de alargar las tramas están enredando los cruces y descruces de casualidades, con lo que las historias personales no tienen fin. Me parece también que centrarse en la acongojante historia de Mark Benford, con su perspectiva de recaída alcohólica y fracaso matrimonial, es como tratar de observar una gota de agua en mitad del océano. Su caso no es el peor ni el más preocupante. Excepto para Benford y familia, claro. Solo que centrar una historia coral (aburrida) en los traumas de unos pocos, es asimismo aburrido. Y, a todo esto, seguimos pendientes de saber lo que pasó en Somalia.

Tras el regreso parece que la cosa ha cambiado, y, en mi opinión, a mejor. Ahora el núcleo de la historia es el ¿qué pasó y cómo? en lugar de ¿qué me pasó y qué voy a hacer con ello? De lo personal y caótico (amén de aburrido) a lo policiaco. Para ello han tenido que dar dos golpes de efecto. El primero, rediseñar el flashforward de Benford, al que le han incorporado una coletilla que supuestamente antes no recordaba. El segundo, desvelar la identidad del Sospechoso Cero, ese alguien que no se desvaneció durante el flashforward, y que parece la clave de la historia. Con ello, por cierto, han convertido al prescindible Benford en más prescindible aún. Además, como, afortunadamente, ya han “quemado” muchos “recuerdos del futuro” de los personajes secundarios, éstos ya no dan más la tabarra con sus reminiscencias.

Nuevo malo, y quizá nuevo protagonista de la serie: el doctor Simon Campos (Dominic Monaghan). Más entretenido e interesante que Benford, sin duda.

De todos modos, el mal de la serie Flashforward, si es que alguno tiene, es otro. A sus creadores (Brannon Braga y David Goyer) alguien les susurró al oído: “Vais a escribir y producir la serie de fantaciencia más importante de los próximos años, la serie que va a dejar atrás a Battlestar Galactica y a Perdidos…” y ellos se quedaron helados y acongojados. Cuando se recuperaron del susto ya se habían olvidado de que tenían que contar una historia original.

Que conste que, aun con sus defectos, a mí esta serie me gusta, me divierte,  ha sido así desde el comienzo,  y la sigo siempre que me es posible. Si alguien ha deducido de mi crítica que no me gusta, se equivoca.

La otra serie que estoy siguiendo es Perdidos, a la que ya le queda poco tiempo de estar en antena. De las series actuales, pocas, si es que hay alguna, me ha hecho pasar tan buenos ratos de TV ésta. En ese sentido, la temporada final (la 6ª) no me está defraudando.

Pero no es eso de lo que quería escribir. Ayer martes pude ver un episodio centrado en el “inmortal” Richard Alpert, del que acabamos de saber que es español, y chicharrero, por más señas.

A menos que el convertir a Richard en Ricardo el de Tenerife tenga algún sentido que aún no sepamos, la verdad es que a mí no me da ni frío ni calor el origen de este personaje. Peor aún, y aquí es donde quiero llegar, la ambientación (trajes, personajes accesorios, casas, objetos…) que han hecho del personaje parece más válida para la isla de Cuba en 1817 que para la isla de Tenerife en 1867. Quizá en este caso se hayan pasado de frenada los productores y guionistas de Perdidos, que por lo demás cuidado los detalles con mucho mimo. No sé. En Perdidos las cosas pocas veces son lo que aparentan, así que a lo mejor los detalles que hemos visto son relevantes. Si no es así, la verdad es que a mí me importa muy poco que haya un personaje de esta serie que sea español, si a cambio retratan un trozo de España con el típico cliché de país chicano lleno de gente que se afeita una vez al mes y lleva lamparones de grasa y de sudor en la única ropa que tienen.

Richard/Ricardo cabalgando en 1867.

Además de esto, el capítulo me pareció el más flojo de esta temporada final hasta el momento. La verdad, hay cosas de esta serie, o de otras, que no es imprescindible explicar. La desesperación de Richard tras la muerte de Jacob, al cual había dedicado su vida “inmortal”, y la explicación del tapón de la botella como metáfora de la Isla, sí son cosas relevantes, y no si Richard se llamaba Ricardo.

Por cierto, tengo ganas de saber porqué el arma que hay que usar contra Jacob y contra John Locke ha de ser necesariamente un pugio romano. Por lo visto no vale otra arma blanca. ¿O sí?

No hay comentarios

mar 29 2010

Música de lunes (LXXIII)

Publicado por en Música

No hay comentarios

mar 28 2010

Semana Santa en Talavera, 2010 A.D.

Publicado por en Fe

Esta mañana, al llegar a la Basílica del Prado para escuchar misa, nos hemos encontrado con que aún no había salido la procesión que conocemos como La Borriquilla. Se trata de una pequeña procesión (un solo paso) por los Jardines del Prado en la que la figura portada representa a Jesús de Nazaret a lomos de un burro.

Pequeña, cierto, pero es la primera procesión litúrgica de esta Semana Santa del año 2010, por lo que he querido compartir las imágenes de la misma con mis lectores. Como no contaba con esto, no llevaba encima la cámara de fotos. Lo mejor que he podido tomar con la Blackberry es lo que muestro aquí. La primera foto está tomada con el paso todavía dentro de la Basílica. La segunda foto es del paso ya de vuelta para entrar en la Basílica.

No hay comentarios

mar 26 2010

HispaLibertas (XXVII): ciencia

Publicado por en HispaLibertas

Nuevo artículo de ciencia para HispaLibertas. Si el anterior versó sobre la actividad detectada en la superficie de Plutón, esta vez hablo del origen de su vecino orbital, el planeta Neptuno, a la luz de una teoría presentada hace muy poco acerca de su historia planetaria.

Que lo disfruten.

No hay comentarios

mar 25 2010

¡No al aborto! (VI)

Publicado por en Maldiciones

Es un tú quien está en ti. Un tú distinto de ti, pero que depende de ti para su desarrollo. Un tú único e irrepetible. Un ser humano con genoma propio desde el primer momento, cuyo corazón ya late 65 veces por minuto en la semana 4, cuyo cerebro comienza a formarse en la semana 5, cuyos ojos se atisban ya en la semana 8 y que empieza a tener pelo en la semana 14. Su vida está en tus manos.

Más, en este excelente artículo de Federico Quevedo:

La campaña pretende llegar, sobre todo, a esas chicas entre 14 y 18 años que no tienen ni idea de lo que significa un embarazo y, mucho menos, un aborto. Chicas que si dependen de la información que les van a ofrecer los servicios públicos dependientes del Estado, van a estar muy alejadas de la realidad, por no decir engañadas y manipuladas por gente que ha convertido el aborto, no en un último recurso y una excepción, sino en un auténtico método anticonceptivo y, aún peor, en un reclamo para la promiscuidad. Y a eso le llaman salud sexual. Tiene bemoles la cosa.

No hay comentarios

mar 22 2010

Música de lunes (LXXII)

Publicado por en Música

El año pasado por estas fechas publiqué un videoclip dedicado al Batallón de San Patricio, una unidad militar formada por desertores irlandeses, que peleó al lado de México durante la guerra contra los Estados Unidos.

Gracias a este artículo, me encuentro con la agradable noticia de que The Chieftains y Ry Cooder han publicado un trabajo relacionado con la historia de esta unidad y con la huella musical que han podido dejar en México. Ya tengo ganas de echar mano a ese disco para saborearlo a placer.

El vídeo incluido en la noticia original es que mismo que yo enlazo debajo. Disfruten.

No hay comentarios

mar 21 2010

Lectura del día (XXX)

Publicado por en Historia Militar

Gracias a mi amigo Antonio he podido ojear a placer la obra A Military History and Atlas of the Napoleonic wars, compilada por el Brigadier General (retirado) Vincent J. Esposito y el Colonel John Robert Elting. Una obra magnífica, muy meritoria por la cantidad de información gráfica que contiene. Pero… Porque resulta que tiene un pero, y no es nada pequeño.

Resulta que esta obra, magnífica y bien expuesta en lo demás, resume la Peninsular War en tantas páginas como las que van de la 84 a la 92. Incluso resulta que en la 92 resumen las campañas (británicas; las españolas no les merecen la pena) de 1809 a 1814. Una sola página para cinco años de pelea. Peor aún. A diferencia de otras campañas, en ésta no se incluye ni un solo mapa táctico, solamente varios mapas estratégicos que cubren la Península entera. Aunque, para no desentonar, sólo abarcan los movimientos hasta el 22 de enero de 1809. es decir, hasta el reembarque de las tropas del ya difunto sir John Moore.

En definitiva, que no se trata en este libro de la Guerra de la Independencia mas que de pasada, de manera parcial, y siempre a la sombra de lo que hizo Wellington. Para terminar de darse cuenta de ello no hay mas que echar un vistazo a la bibliografía (la lista de lecturas recomendadas, mejor dicho, ya que formalmente no hay bibliografía) sobre Spain:

  • Balagny, Dominique E. P. Campagne de l’Empereur en Espagne (1808-1809). Teniendo en cuenta que Napoleón estuvo en España pocos meses, y que el único campo de batalla que pisó mientras aún disparaban los cañones fue el de Somosierra, pues poco puede aportar al conjunto de la guerra.

  • Belmas, Jacques. Journaux des Sieges Faits ou Soutenus par les Francais dans la Peninsule de 1807 a 1814. Mejores libros (son 4 volúmenes) y mejor referencia que la anterior. Seguimos.

  • Daniel, Hawthorne. For Want of a Nail. Estudio sobre logística y aprovisionamiento, que incluye algunos chapters on the Peninsular War. Es decir, no es una monografía. No lo rechazaría, pero se queda cortito, qué se le va a hacer.

  • Foy, Maximilien. Histoire de la Guerre de la Peninsule sous Napoleon. Obra interesante, aunque incompleta, y con todas las grandezas y miserias de lo personal.

  • Goodspeed, D. J. The British Campaings in the Peninsula 1808-1814. Estudio del Ejército canadiense sobre la guerra. ¿Revisaron la documentación española, pidieron bibliografía al Servicio Histórico Militar o al agregado militar de la embajada española?

  • Hibbert, Christopher. Corunna. Una monografía, y como su mismo nombre indica, limitada a la campaña de sir John Moore. Ojo, que advierten que esta obra se basa en reminiscences of varying degrees of reliability.

  • Knowles, Lees. The British on Capri 1805-1808. Efectivamente, una pieza centrada en un escenario fuera de España.

  • Martin, E. La Gendarmerie Francaise en Espagne et en Potugal. Interesante, pero parcial. Quizá pueda arrojar algo de luz a las actuaciones de retaguardia y a la lucha de las guerrillas, pero poco a los combates campales.

  • McGuffie, T. H. (editor). Peninsular Cavalry General. La correspondencia del general Robert B. Long, que estuvo a las órdenes de Wellington entre 1811 y 1813. Es decir, se perdió lo mejor de la fiesta. Obra parcial, por tanto.

  • Napier, William F. P. War in the Peninsula and in the South of France. Se trata de la edición de 1882. Ojo, ya los mismos Esposito y Elting escriben que written without access to many of the sources later avalaible to Oman. Es decir, que no usó los archivos españoles.

  • Oman, Charles W. Wellington’s Army 1809-1814. Un libro muy interesante, pero que tampoco habla de las campañas militares de la guerra. Incluso me atrevo a decir que en algunos aspectos relacionados con las tácticas, este libro se ha quedado ya un tanto anticuado.

  • Oman, Charles W. A History of the Peninsular War. Aunque yo creo que su trabajo ha sido superado en conjunto, sigue siendo una referencia incluso a fecha de hoy. Nada que objetar.

  • Suchet, Louis. Memoires du mareschal Suchet, Duc d’Albufera, sur ses Campagnes en Espagne. Importante e interesante testimonio. Suchet estuvo en España la mayor parte de la guerra, desde 1809 a 1813, pero cabe ponerle una objeción a estas memorias como bibliografía: los escenarios bélicos en que se movió Suchet estuvieron limitados al teatro de operaciones del Este de la Península, más o menos los territorios de la antigua Corona de Aragón.

  • Ward, S. P. G. Wellington’s Haedquarters: A Study of the Administrative Problems in the Peninsula 1809-1814. Otra obra parcial, porque como se deduce del título, no cubre la administración militar durante la guerra, sino solamente la de un ejército, el comandado por Wellington. Que, como sabemos, no estuvo en todos los frentes a la vez.

  • Weller, Jac. Wellington in the Peninsula 1808-1814. Mejor que la anterior, con fotografías de los campos de batalla, pero como escriben Esposito y Elting, centrada en las fuentes británicas, y además el autor adula a Wellington hasta el extremo (attitude towards Wellington is one of frank hero worship), o hasta la náusea, lo que no promete nada bueno hacia las fuentes españolas, no sólo por su desconocimiento, sino por lo que opinaba Wellington de los españoles.

Ya está. ¿Eso es todo? Bueno, también incluye la correspondencia del cabo Wheeler, que anduvo por estas tierras peninsulares, así como las autobiografías de Ney, Savary y Soult. Ah, sí, y una monografía sobre la División del Norte y las tropas españolas en Rusia, Les Espagnols a la Grande Armee, de Paul Boppe. Interesante, pero que aporta más bien poco al tema del que tratamos, la Guerra de la Independencia en suelo español.

Por supuesto, no hay ninguna obra en español ni escrita por un español. Nada. Cero. Para no perder la costumbre.

Siendo esto ya malo de por sí, aun queda lo peor. Página 92:

Wellesley then turned on Victor and advanced to the Tagus river together with Cuesta. Victor retired to Talavera, where Joseph joined him with the French reserves. Cuesta fled at the first clash; Wellesley repulsed Victor in a two-day battle, but had to retreat hurriedly when Soult, Ney, and Mortier emerged from the mountains to his left rear.

De todas las obras de lectura recomendada ¿qué autor es el que ha colado la mentira de que Cuesta huyó al primer tiro? Desde luego, ni Napier ni Oman lo dicen, y eso que no eran precisamente amigos de la figura del general Cuesta.

Si vamos a las fuentes de los testigos (quiero decir, de los testigos que Esposito y Elting no usan), incluso de aquellos que como por ejemplo el alférez Aitchison no valoraban en gran cosa la intervención española, nadie lo dice. Ni Aitchison, ni tan siquiera el propio Wellesley, que bien podría haber usado ese hecho, mejor que otras historias tomadas por los pelos, para descalificar a Cuesta ante la Junta Central ¿Cómo es posible entonces que se meta un clavo de semejante tamaño? ¿Qué puede pasar por la cabeza de un “autor” cuando escamotea de una manera tan descarada una mentira histórica?

Ignorancia y prejuicio. Que no es un título de una novela de Jane Austen sino la manera en que durante decenas de años los autores anglosajones han escrito un capítulo de nuestra historia. Sin saber español, sin consultar las fuentes españolas, a veces sin haber pisado por aquí, copiando acríticamente, impostando un saber que no tienen porque en el fondo el tema no va de historia, mas bien de quién le hace más la pelota a sus héroes históricos. Ojo: algunos siguen en ello a fecha de hoy.

Otro asunto. Este libro esboza unas pequeñas biografías de los militares franceses y de otras naciones. Es inútil buscar en ellos un nombre en español. Uno de los que sí aparece es nuestro viejo conocido el mariscal Victor, del cual se dice:

An audacious combat officer, quick to see and strike the decisive point; at his best in a melee. Excellent tactician. Hesitant and urcentain on independent missions. Trained men carefully; maintained strict military discipline, but tolerated and protected excesses toward inhabitants that other marshals would punish. Some administrative hability. Moderate intelligence, weak character. Unusually blamed mistakes on subordinates; unreliable comrade; occasionally insubordinate. Never particular friendly toward Napoleon.

En el combate de Talavera no veo esa excelencia táctica por ningún lado. Aunque sí veo lo de los excesos en la descripción que nos han dejado de Talavera tras el paso de los franceses por esta ciudad. Ciertamente Victor no tuvo sus mejores días en aquel mes de julio de 1809.

No hay comentarios

mar 19 2010

Regalos por san José

Publicado por en Amigos del alma

Por ser hoy mi santo, san José, me han regalado esta figura de Playmobil. La primera de la serie de egipcios. Ay, que voy a terminar el vicio de la serie de romanos y voy a comenzar con el vicio de la serie de egipcios…

Gracias a los que me han hecho este regalo, y felicidades a todos los que celebran hoy su onomástica o el Día del Padre.

No hay comentarios

mar 17 2010

Happy St. Patrick’s Day!

Publicado por en Gente ilustre

Dear friends: Have a great St. Patrick’s Day!

No hay comentarios

mar 16 2010

Lectura del día (XXIX) actualizada otra vez

Publicado por en Historia Militar

En esta entrada voy a mencionar por fin la tercera referencia bibliográfica que en su día me pasó José Luis Espinosa (las dos anteriores están aquí y aquí). Se trata de los Diaries and Letters escritos por sir George Jackson, K.C.H. La obra está publicada en 1872 por lady Jackson (su viuda, supongo).

No conocía yo a sir George, y tuve que pedir razón de su figura histórica. Me explicaron que sir George fue uno de los diplomáticos que tomó parte en las negociaciones del tratado de Amiens (nada menos), y más tarde estuvo destinado en España como parte de la representación diplomática del Reino Unido ante la Junta Central. Interesante, me dije. Especialmente porque su recuerdo de la batalla de Talavera puede mostrar bien lo que un británico bien informado pero en retaguardia podría saber entonces de los hechos de la batalla.

Así pues, tomé el segundo volumen, y me fui a los capítulos previos a la batalla.

Y así, leo, en el volumen II, p. 468, entrada del 29 de julio:

Sir Arthur is detained at Talevera by want of provisions, and Cuesta is going on, I fear without sufficient caution, after the enemy.

Palabras calcadas de las de sir Arthur Wellesley a Frere, en carta fechada el 24 de julio:

I have just heard that general Cuesta was marching to that place instead of to Ceballo [Se refiere a Cebolla, nota de Eborense]. I am only afraid that he will get himself into a scrape…

Se da por enterado de la victoria de Talavera el 1 de agosto. Atentos, que comienza el espectáculo (p. 469):

Cuesta had not regained his position ; the French were in pursuit, and he himself was disposed to make a stand. His whole army was in the greatest confusion on the other side of the bridge, the passage completely blocked up by his carts and baggage, so as not to be able to move any way without much difficulty, and the enemy coming fast down upon him from Castilejo.

Last stand de Cuesta que no consta en ninguna fuente española, y falta también de parte de las fuentes británicas. Al contrario, lo que se indica por parte española es que no se va a operar si no es en conjunción con los británicos dada la superioridad del enemigo. Ésa es la primera cuestión. La segunda: que el enemigo ni marchaba rápido, y mucho menos desde Castilejo, población que no existe en la provincia de Toledo, como tampoco un Castillejo. Respecto al desorden en el paso del río Alberche, tampoco encuentro su apreciación en otras fuentes.

Sigue el espectáculo:

Sir Arthur had sent to him repeatedly, begging him, for God’s sake, to retire ; but he had hitherto obstinately refused, and it was only by a personal visit at five o’clock that morning that he could induce him to do so.

Está claro que este párrafo es el origen de la leyenda que muestra a Wellesley implorando a Cuesta que cruce el río Alberche el día 27 de julio. Los que conocen el carácter de sir Arthur saben que difícilmente hubiera implorado a Cuesta personalmente en tales términos.

El espectáculo continúa; esta vez les toca recibir leña a los alemanes de la KGL (p. 471):

A hill on the left of the British line was afterwards the great point of contention ; it was carried towards the close of the evening, owing to the misconduct of our German infantry – the cavalry behaved very well – but was almost immediately after retaken (…)

Las tropas que defendían cerro Medellín el 27 no eran éstas, sino las británicas del general Hill, como todo el mundo sabe.

Pasamos a otro asunto: la carga del 23º de dragones ligeros. Escribe sir George (en una entrada fechada el día 3 de agosto):

The famous charge of the 23rd Regiment took place in the plain between the above-mentioned hill and the Sierra to the left, where the sharpshooters were placed. A ravine runs there, which, being covered with brushwood, was not perceived beforehand, and they all fell into it thus one of our finest regiments was cut to pieces, opposed to solid columns of the advancing enemy.

Nada que no hayamos leído en otras fuentes.

Como no todos van a ser palos, también hay algunas caricias (pp. 471 y 472):

The whole brunt of the battle was borne by the British, and the two Spanish divisions of Alburquerque and Bassecourt (…) Sir Arthur speaks in the highest terms of the cavalry regiments, El Rey particularly, which made, he says, a most excellent and well-timed charge.

Pero esta alabanza, que se suma a una anterior glosando la intervención del duque de Alburquerque entre Torrijos y Alcabón, tiene una razón de ser que yo atino a ver muy clara (p. 473):

… to Sir Arthur, a most flattering letter has been written by the Junta, in which they tell him that, from the moment they heard of his appointment to the command of the army they formed the most sanguine hopes, which have been fully justified by the event, and that although it is impossible fully to repay his services, yet they trust he will accept, as a small token of their gratitude, the commission of Capitan-General de los Reales Exercitos, which they offer him in the name of their sovereign and of the Spanish nation. (…) It will have this advantage and the Junta is supposed to have had it in view that if Cuesta from any cause should be compelled to give up the command it would, as a matter of course, then devolve on Sir Arthur.

Se trata sencillamente de una maniobra orientada al momento en que, según lo escrito por sir George, accediera al mando de las tropas del Ejército de Extremadura, una vez que Cuesta renunciara, abandonara, o fuera desposeído (… be compeled to give up…) de dicho mando. Una forma de estar a buenas con un oficial (el duque de Alburquerque) que habría de ser un apoyo imprescindible en el caso de que sir Arthur se viera colocado al frente del ejército español.

Uno de los argumentos usados por Sañudo y Stampa en su obra (tantas veces citada en esta página) La crisis de una Alianza es que a las espaldas de Cuesta se tramó una maniobra para destituirle, y sustituirle al frente del ejército de operaciones por un oficial más dócil a los intereses británicos. O poner directamente a sir Arthur Wellesley al frente de las tropas españolas, al objeto de evitar la espantá de las tropas británicas. Como prueba de todo ello, en la obra mencionada citan en abundancia la correspondencia cruzada entre los interesados en aquellas fechas.

A la vista de las expresiones usadas por sir George en su correspondencia, no pueda haber ya ninguna duda de que esta maniobra existió y de que se procuraron dar los primeros pasos para ella: nombrar Capitán General a sir Arthur, quitarse de en medio a Cuesta, y promocionar a generales más acomodaticios, como el duque de Alburquerque.

Puesto que los diarios y cartas de sir George con contemporáneos de los hechos, tienen un peso importante como testimonio de primera mano. Por esto creo que esta referencia es de interés para todos a los que nos interesa conocer más detalles de esta historia.

Agradezco mucho a José Luis que me haya dado la oportunidad de haber podido acceder a esta nueva fuente de información.

Nota del 6 de agosto de 2011: Mientras trataba de arreglar un pequeño defecto en el formato de esta entrada, un corte de mi acceso a internet justo en el momento en que actualizaba los datos ha provocado que la entrada quedara mutilada a partir de la última frase de la última cita de sir George Jackson. He reconstruido el final de la entrada de memoria, y quizá mi recuerdo no sea lo bastante bueno como para rematar esta tarea. Pido disculpas a los lectores por las molestias. Pero es que a veces las cosas salen de ese modo.

Comentarios desactivados

Sig »