Archivo de marzo, 2012

mar 29 2012

Memorias de una huelga general (I)

Publicado por en Res publica

Hoy estaba convocada una huelga general en España. Esto me ha traído a la memoria el recuerdo de otra huelga general, la última que viví, antes de ésta, como trabajador, allá en junio 2002. Sí, ya sé que después de la 2002 hubo otra, en septiembre de 2010. Pero por aquel entonces yo estaba desempleado, por lo que la viví de otra manera muy distinta.

En junio de 2002 yo trabajaba en una empresa distinta a aquella en la que trabajo ahora. Mi lugar de trabajo estaba en el polígono de Alcobendas donde está el Diversia. Con eso ya sabe cualquiera dónde estaba. Entonces, como ahora, dependía del transporte público para llegar a mi trabajo. Solo que por aquel entonces el metro ligero aún no llegaba hasta allá, ni tampoco la línea 10, ni existía el actual intercambiador de Plaza de Castilla. Lo que significa que dependía de los famosos autobuses verdes para llegar hasta mi trabajo.

Entonces, como hoy, no hice huelga, por lo que la primera dificultad consistió en encontrar transporte para llegar hasta allí.

Suponiendo que el metro de Madrid sería una ratonera (pocos trenes, mucha gente esperando), decidí por el autobús. Tenía que tomar tres para llegar a destino. Tardaron mucho en llegar, e iban repletos, por lo que llegué a trabajar pasadas las diez de la mañana. En la carretera de Burgos el tráfico era menos denso que otros días. No mucho menos denso, sólo menos denso.

En aquel parque empresarial no había piquetes, ni presencia policial. El tráfico de coches era más o menos el de siempre, si bien me fijé que taxis había muy pocos, cuando lo normal era que delante del Diversia no faltaran nunca. No vi ninguna empresa cerrada, mucho menos vandalizada, aunque, eso sí, el Diversia y las cafeterías cercanas estaban mucho menos animadas de lo normal. Al entrar en mi oficina, con el retraso que ya dije, vi que prácticamente todo el mundo estabaq en su puesto de trabajo… excepto en mi grupo. De mi grupo estaban (para entendernos) el project manager, el team leader, los otros dos miembros del grupo de ingeniería (el tercero era yo), y si no recuerdo mal, una de las delineantes. El resto del personal no estaba, y por las horas estaba claro que no iban a aparecer ya.

Más tarde supe que a mis dos jefes (especialmente a uno) les llamarían la atención por esto. ¿Cómo era posible que de todos los grupos de la empresa hubiera uno en el que faltaba tanta gente, y todos, además, de la misma categoría funcional? ¿Qué pasaba en nuestro grupo, había algún problema? Pues sí, había un problema, y no tenía que ver con la reforma laboral del Gobierno.

Trabajé normalmente, aunque más al tran-trán que otros días a causa de las ausencias. Fuimos a comer al Diversia, como otras veces. Ya se veía más gente en las cafeterías y restaurantes, y se veían también más taxis. Comimos y seguimos trabajando tranquilamente por la tarde.

Salí a mi hora normal, que debió ser alrededor de las seis. No quise volver a complicarme la vida, por lo que tomé un taxi en el Diversia para volver a mi casa. Entonces, como ahora, vivía en el barrio de La Elipa.

En la carretera de Burgos el tráfico era fluido. En la M-30, también, lo que no es lo habitual en esa hora cuando se avanza de norte a sur. Cuando llegamos a mi barrio, con todavía (al menos) dos buenas horas de luz por delante, vi que quizá la mitad de los comercios del barrio estaban cerrados. Poca gente por las calles, mucha calma en sus movimientos; razones por las que me dio la impresión de que los pequeños comerciantes habían echado el cierre por falta de clientela o por desgana de ésta más que por otra cosa. Parecía aquello como un sábado en la hora de cierre. Visto aquello, cuando llegué a mi casa, decidí quedarme allí el resto de la tarde y de la noche.

Así recuerdo cómo pasé aquella jornada de huelga.

Reservo la entrada Memorias de una huelga general (II) para describir en un futuro la jornada de huelga general de hoy. No sé si tardaré diez años en relatarlo, o no. Ya lo veremos.

Un comentario

mar 27 2012

Qué hacer con la ciudad

Publicado por en Talavera de la Reina

Desde hace unos días tenemos en Talavera una pequeña polémica respecto al uso que se le debe dar al espacio urbano situado justo al lado de una de las torres del primer recinto amurallado, en el cruce de las calles Palenque y Corredera del Cristo. Ya fotografié esta torre hace un tiempo, poco después de que quedara liberada de los edificios modernos que se apoyaban en ella (bueno, no de todos). El espacio del que estamos hablando es el que se ve en primer lugar.

Hay quien quiere que a este espacio se le dé el uso de parque, de zona verde. Y hay quien prefiere que se hagan aparcamientos, aunque sean pequeños, a fin de animar el comercio de la zona. Como en tantas otras ocasiones, dos intereses perfectamente razonables en competencia excluyente.

A mí me parece que el aparcamiento es demasiado pequeño para ser de utilidad en una zona en la que aparcar el coche es muy complicado, salvo en un aspecto. Y es el de que esa zona está tan deprimida en lo económico que hasta un minúsculo cambio en los recorridos usuales de los talaveranos, aunque sean recorridos simples para buscar aparcamiento, o para recoger el coche, pueden tener efectos mensurables en aquella zona.

Quizá me equivoque, pero pienso que a corto plazo ese aparcamiento puede tener un efecto notable en los comercios de los alrededores. A más largo plazo el efecto será absorbido completamente por la actividad habitual de la zona. Es más, si a largo plazo la economía se recupera lo suficiente (y Dios quiera que sea así), el efecto de dicho aparcamiento será despreciable, por lo que será el momento de buscar una solución definitiva que, en mi opinión, debería ser la del parque. Salvo que a alguien se le ocurra otro uso para dicho espacio.

A mí sí se me ocurre algo, y como sé que tengo lectores que están interesados en ello, aquí lo escribo con todas las letras: punto de reunión de la Oficina de Turismo para peatones y vehículos (autobuses o microbuses) turísticos. Con el adecuado adecentamiento del área, incluyendo placas explicativas, monumentos conmemorativos, etc.

Si a la larga la idea es seguir liberando espacio en la misma acera de la Corredera del Cristo, este espacio tendría aún más importancia visual y turística, lo que podría actuar como medio para su mejora habitual, y con la de ese espacio, la de entornos cercanos a él. Por ejemplo, Santiago el Mayor. Que ya va siendo hora de que sea algo, museo de la ciudad (preferentemente) o auditorio musical.

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mar 26 2012

Música de lunes (CLVII)

Publicado por en Música

Si cuando hice mi servicio militar en la Armada Española los infantes de marina hubieran sido como ésta, aún seguiría llevando el uniforme.

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mar 21 2012

Lectura del día (LIV): “La batalla de Almonacid 1809″

Publicado por en Historia Militar,Libros

Verán, la cosa es que pasaba yo por delante de una librería madrileña, y vi el nombre de Leopoldo Stampa en la portada de un libro. Me dije que ese libro tenía que ser de lo más interesante, porque Leopoldo Stampa es uno de nuestros mejores historiadores militares. Sólo después de eso miré el título del libro. Y me dije que tenía que comprarlo. Leopoldo es un gran experto en la materia, conoce ese campo de batalla, y domina a la perfección las fuentes primarias sobre esta batalla.

Del cuarteto de combates que se dieron en tierras toledanas en 1809, quizá sea éste el más desconocido o el que menos nombre lleva. Y eso es mucho decir, teniendo en cuenta que hay paisanos míos que siguen pensando que la batalla de Talavera fue una más de las de la guerra civil de 1936.

Es una lástima. De esta batalla de Alomonacid se puede extraer una importante lección, ignorada en la época: y es la de que los soldados españoles son duros y magníficos guerreros, pero que necesitan buenos oficiales que los encuadren y buenos generales que los dirijan. De todas las batallas de la Guerra de la Independencia que conozco, quizá sea ésta el mejor ejemplo de ello. Lean, lean:

(…) ahora en Almonacid eran quince los batallones de polacos, alemanes y holandeses contra los dos españoles en el centro y el extremo derecho del cerro.

¡Y rechazaron al enemigo!

En fin. Cualquier aproximación a esta batalla obliga a leer este libro de Leopoldo Stampa. Que, además, cuenta con una bibliografía de lo más jogusa sobre el tema. Mi valoración: imprescindible para los aficionados a la historia de la Guerra de la Independencia.

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mar 20 2012

Lectura del día (LIII): “Cuadernos del Bicentenario”, núm. 12

Publicado por en Historia Militar

Hace varias semanas que me llegó el número 12 de Cuadernos del Bicentenario, la magnífica revista que edita el Foro para el Estudio de la Historia Militar de España. Como me pasa a menudo, no la he podido leer del tirón, sino a saltos, por eso no he podido comentarlo antes.

¿Qué destacar de este número, cuando todo su contenido es bueno?

Bueno, quizá en primer lugar el artículo que abre la revista, que es la identificación y descripción del cuadro reflejado en la portada de este número, el cura Tapia en uniforme de Coronel. El retrato se encuenta en el Museo Cerralbo de Madrid y el artículo lo firma José Manuel Guerrero. También el magnífico artículo Guerra de la Independencia – Un conflicto internacional, firmado por el ya conocido de esta casa, Juanjo Sañudo. Además de las consideraciones que argumenta sobre la internacionalización de nuestra guerra, Sañudo añade un interesantísimo cuadro resumen en el que se listan los soldados extranjeros (esto es, no españoles, no franceses, no británicos y no portugueses) que tomaron parte en nuestra guerra. Incluso con un cuadro de los españoles que sirvieron a José Bonaparte, que eran extranjeros para él.

Aunque el artículo que más me ha gustado es el fantástico Los bombardeos de Cádiz durante el asedio napoleónico 1810-1812, firmado por Juan Torrejón Chaves, de la Universidad de Cádiz.¿Recuerdan ustedes, lectores, aquella novela titulada El asedio que ya comenté en otra entrada? Pues es este artículo del profesor Torrejón está la base científica de las descripciones que hace Pérez-Reverte sobre el bombardeo de Cádiz. Las explicaciones técnicas sobre la artillería usada durante el asedio, y los datos sobre la producción de esos cañones, son una maravilla.

Pero, en fin, todo este número, como los anteriores, es una gozada de principio a fin.

Una última cosa para mis lectores. ¿Quieren un consejo? Si son aficionados a este período de nuestra historia, háganse socios del Foro. La calidad de las revistas y libros que nos hacen llegar hace la couta anual sea ridícula en comparación. Dicho queda.

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mar 19 2012

¡Viva la Pepa!

Publicado por en Historia

Aunque sea con efecto retroactivo, a causa de un problema de salud que me ha impedido postear a tiempo, sea esta entrada, sea el videoclip musical del lunes, quede aquí esta anotación.

Constitución de Cádiz

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mar 18 2012

Lectura del día (LII): “Baécula e Ilipa 208-206 a.C.”

Publicado por en Libros

Uno de los goznes sobre el que gira la historia de España es éste. Antes de la Segunda Guerra Púnica Hispania era un territorio sólidamente controlado por Cartago. Sin embargo, en una maniobra de lo más brillanete en el plano estratégico, cuatro mazazos romanos destruyen la hegemonía púnica de manera definitiva. Primero, la llegada del ejército de Escipión a Hispania, con base en Tarraco (nuestra Tarragona). Segundo, la toma por sorpresa de la gran base púnica de Cartago Nova (nuestra Cartagena). Tercero, la derrota púnica en Baécula, y cuarto, la definitiva derrota en Ilipa. Después de eso, Cartago fue historia en Hispania. Completamente.

En el caso de esta dos última batallas, si quieren saber qué pasó y cómo se enfrentaron ambos ejércitos, leyendo este libro pueden saberlo. Su autor, José I. Lago, aparte de buen amigo, es uno de los mayores expertos que hay sobre esta época de nuestra historia.

Mención aparte merecen las láminas de Pablo Outeiral. Pocas veces se representa a los ejércitos romanos republicanos de esta época con exactitud casi arqueológica, como es el caso. Mucho menos se representa a los púnicos, y a sus aliados hispanos. Aquí esto se ha hecho, con todo cuidado de respetar la información histórica que poseemos, sin recurrir a estereotipos.

La escritura del libro es ágil, y por ello se lee con facilidad. Yo lo he disfrutado mucho, y se lo recomiendo a los lectores.

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mar 12 2012

Música de lunes (CLVI)

Publicado por en Música

Una canción ya conocida, pero en otra voz. La magia es la misma.

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mar 10 2012

Escuela de táctica (I): el orden cerrado

Publicado por en Historia Militar

Este estupendo dibujo que he obtenido de la página de Alfons Cánovas me permite ilustrar la primera entrada de las que pienso dedicar (en un futro, no inmediatamente) al orden cerrado y a las tácticas asociadas.

El dibujo está situado en la Guerra de Independencia de Estados Unidos, y por tanto, no pertenece a un regimiento británico en mitad de las Guerras Napoleónicas. Pero como las tácticas de orden cerrado, y las formaciones asociadas a ellas, sufrieron pocas variaciones, sirve perfectamente para ver el “perfil” de una formación de infantería en orden cerrado, que es la evolucion final de los cuadros de infantería de los primeros tiempos de la pólvora.

Si este regimiento fuera español y se estuviera aplicando el Reglamento de infantería de 1808, las distancias entre la primera y la segunda línea, y entre la segunda y la tercera, sería de 1 pie (aproximadamente 28 cm). La distancia entre la tercera y la cuarta (donde se situaría el oficial que puede verse a la izquierda, delante de los tambores) sería de 2 pasos (unos 150 cm). Los músicos deberían estar a 15 pasos (11´25 m) por detrás de la tercera fila, y reglamentariamente más centrados respecto a la línea del regimiento, no justo en el extremo, como puede verse aquí.

En esta ilustración, supongo que también por problemas de espacio, el oficial de la cuarta fila está casi tocando a la tercera, y los músicos muy pegados a él. No es lo habitual en los Reales Exércitos, ni tampoco en el Ejército británico, al menos según el manual de infantería de 1807. Entre otras cosas, porque, si se fijan en la amplitud del paso de las tres primeras filas, con el oficial de la cuarta a tan poca distancia éste corre el riesgo de pisar o estorbar en sus maniobras a los soldados de la tercera fila.

No obstante estos detalles, creo que el dibujo es una excelente aproximación a lo que eran las formaciones en orden cerrado propias de la época napoleónica, y aquí lo dejo como muestra.

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mar 05 2012

Música de lunes (CLV)

Publicado por en General

Impresionante versión, en la voz de Sharleen Spiteri, la mitad del alma de ese gran grupo que fue Texas.

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