Archivo de noviembre, 2012

nov 27 2012

Mirror, mirror in the wall… +

Publicado por en Cine,Star Trek

… Who is the darkest of them all?

Can’t wait…

Actualizado: Ayer noche (hora española) salió el primer teaser de esta película. Impresionante. Se me cae la baba…

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nov 26 2012

Música de lunes (CLXXIX)

Publicado por en Música

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nov 25 2012

Cagarse en mis muertos

Publicado por en Maldiciones,Telecos

La historia que voy a relatar a continuación podría ser hasta divertida, de no tratarse de alguien a quien no puedo tomar a la ligera.

En otras ocasiones (aquí y aquí, por no ir más lejos) me he quejado del asqueroso nivel de atención al cliente que tienen las empresas de telecomunicación. Al final, resulta que dichas empresas consideran la atención al cliente algo tan accesorio que no tienen ningún problema en convertirlo en una función ajena a su organización (externalización, lo llaman), ni tampoco en torear al que se pone en contacto con ellos. Ésa es mi experiencia personal, así de claro.

Hasta la fecha, todo lo que me ha sucedido a mí, a mi familia, o a mis conocidos, podría considerarse (siendo paciente y generoso, y yo no soy nada de eso… al menos no mucho) como fruto de malos entendidos, y exceso de celo. Siendo generoso, insisto. Ahora bien, lo que le ha pasado a mi hermano esta semana va más allá. Mucho más allá. Tan lejos como que, de no ser porque es mi hermano, no me lo hubiera creído.

Resulta que a nuestro teléfono fijo estaba llamando de continuo una multinacional de las telecomunicaciones, sin parar. Hasta media docena de veces al día. Como mi madre y mi hermano ya reconocían el número, dejaron de hacerle caso. Hasta que un día mi hermano descolgó la llamada. Al otro lado del teléfono una operadora le preguntó por el día en que esta multinacional podría pasarse para migrar el teléfono a ellos. Mi hermano le responde que ellos no han contratado nada, y que por tanto, nadie va a hacer nada. La operadora, mosqueada (según mi hermano, y como es obvio, le creo), le replica, y la conversación se convierte en lo siguiente.

Operadora: ¿No es ése el domicilio de José Manuel Rodríguez García? (mi padre)

Mi hermano: Sí, pero…

Operadora (interrumpiendo): Pues él ha autorizado el cambio de línea.

Mi hermano (sorprendido): Eso no puede ser, señorita…

Operadora (interrumpiendo de nuevo): Sí puede ser. Tengo una grabación en la que lo autoriza.

Mi hermano (con un mosqueo que p’a qué): Pues entonces haga el favor de ponérmela, porque mi padre murió hace cinco años y hace tiempo que no oigo su voz.

La operadora se apresura a colgar. Fin de las llamadas.

Hay que tener cuajo y valor, y muy, pero que muy poca vergüenza, para soltar una mentira de ese calibre. Si no fuera porque se trataba de mi padre difunto hasta hubiera podido tomármelo a broma.

La multinacional en cuestión no tiene mas que hacerme una llamada más, aunque sea para felicitarme la Navidad, y verá en esta entrada su nombre, con todas las letras.

Aparte de ello, para la próxima teleco que no tengo nada mejor que llamarnos, ya le aviso que puede que nos quedemos recibiendo llamadas de manera pasiva. A lo mejor esta vez nos da por cobrarles nuestro tiempo, que no es menos valioso que el de los operadores.

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nov 24 2012

Enlace del día (XX)

Publicado por en Historia Militar

El enlace de hoy es a la siempre interesante página Napoleon Series, en concreto a este artículo sobre la Loyal Lusitanian Legion, la Leal Legión Lusitana, esa fuerza portuguesa levantada por sir Robart Wilson, y que tanto hizo por defender las fronteras de Portugal entre el invierno de 1808-09 y el verano de 1809.

Ahora bien, quiero llamar la atención sobre los siguientes párrafos:

The efforts made by Sir Robert Wilson in support of Wellesley’s advance upon Madrid in the summer of 1809 was perhaps of the greatest value to the “cause”, it consisted of a wide left flank attack deep into the un-occupied soft northern area to the north-west of Madrid itself. With several units of Spanish troops also in this force they presented a threat far beyond their real potential [a situation that Sir Robert always made the most of] going eventually so far as to put themselves in real danger of being cut off and captured.

When the battle at Talavera had been fought to a standstill it was left to the fiery Marshal Victor to hunt down and destroy such of the Legion and its Spanish component as could be caught.

Mi traducción:

Los esfuerzos que hizo sir Robert Wilson en apoyo del avance de Wellesley hacia Madrid en el verano de 1809 fueron quizá su mayor aportación a la “causa”; consistió [este apoyo] en una amplia maniobra en el flanco izquierdo del ataque, avanzando bien dentro del área norte [respecto al ejército aliado], hacia las zonas del noroeste cercanas al mismísimo Madrid. Con varias unidades españolas también bajo su mando, presentaban una amenaza muy por encima de su verdadero número (situación de desventaja en la que el propio sir Robert se crecía), yendo tan lejos como para estar en serio riesgo de quedar aislados y capturados.

Cuando la batalla de Talavera ya había concluido con un parón [en las operaciones] fue tarea del feroz mariscal Victor dar caza y destruir toda unidad de la Legión o unidad española que pudiera atrapar.

Coincido con su análisis de que la fuerza de flanqueo de Wilson suponía una amenaza potencial sobre el flanco derecho francés muy por encima de lo que los simples números indicaban. Es más: pienso que esta maniobra de flanqueo es la mayor genialidad táctica de toda la campaña, y a la vez la más importante aproximación indirecta realizada durante toda ella. Más, incluso, que la supuesta aproximación indirecta del general Venegas con su Ejército de La Mancha. Desgraciadamente, esta maniobra quedó estéril por la falta de conexión entre Wilson y el grueso de las tropas aliadas.

En lo que no estoy de acuerdo es en lo de fueron tan lejos como para estar en serio riesgo de quedar aislados y capturados. Perdón, sin Robert Wilson llegó tan lejos (demasiado lejos) porque no fue informado de la detención de la tropas británicas en Talavera, porque no fue informado del resultado de la batalla, y porque, cuando Wellesley se retiró hacia Puente del Arzobispo, no recibió órdenes de retirarse. Fue dejado atrás a su suerte. Así de simple.

Por cierto, que las tropas españolas a las órdenes de Wilson, según el Archivo Personal de José Luis Reneo (documentos actualmente depositados en el Archivo Municipal de Talavera de la Reina), fueron los regimientos de infantería de Voluntarios de Mérida y 2º de Voluntarios de Sevilla.

Enlace conseguido, una vez más, gracias a Peninsular War 200.

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nov 23 2012

Skyfall

Publicado por en Cine

Prólogo:

Antes de comenzar, advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Antes de verla:

Es una película de James Bond y había que ir a verla. Las películas de 007 siempre son entretenidas. Punto.

Sinopsis:

El MI6 envía a Bond a recuperar un disco duro en el que se guarda la identidad real de varias decenas de agentes infiltrados. La misión es un fracaso: el disco se pierde y Bond es gravemente herido. El que encargó el robo del disco comienza a hacer públicas las identidades de los agentes, y a la vez ataca la sede del MI6, amenazando a la propia M.

Comentario:

Estamos hablando de una película hecha 100% á la Bond, que no es poco para una franquicia como esta, que ya tiene 50 años. Precisamente es esta idea, la del tiempo que ha pasado, la del tiempo que ha hecho que las cosas cambien, la que forma el eje de la película. En ese sentido, podría decirse que se trata de una película introspectiva… hasta donde puede serlo una película del agente 007. No pidamos peras al olmo. James Bond es un hombre culto, pero su fuerte no es la introversión.

El elemento desencadenante de toda la acción nace de ahí: un agente dejado atrás durante la transición de soberanía de Hong-Kong (ay, el tiempo hace que el Imperio Británico ya no sea lo que era) que desea vengarse de M. Matarla, sí; pero, además, vengarse de ella.

Este agente, el malo de la película, es el personaje interpretado por Javier Bardem, jaleado hasta la saciedad como el villano definitivo. Yo, que quieren que les diga, creo que Bardem (en la cresta de la ola de su carrera como actor) ha sido lo bastante inteligente como para asociar su nombre al de esta franquicia haciendo una interpretación muy suya y muy aseada de Silva, el agente renegado. Ahora, eso no quiere decir que sea especialmente destacable dentro de la galería de villanos de la serie Bond. Además de que estamos hablando de un personaje que tiene sus incongruencias: es un lobo solitario, pero menudo equipo de colaboradores necesita para sus misiones de exterminio de M… En cuanto a la caracterización del personaje, no es tampoco demasiado original. Me recuerda mucho al Alec Trevelyan de Goldeneye, con ramalazos del Max Zorin de Panorama para matar. Claro que, a estas alturas, sin Guerra Fría, con el Imperio Británico en retirada (como ya se vio en El mundo no es suficiente de manera explícita) no es tan fácil buscar una motivación para un malo. Tampoco darle forma, y eso sí que es mérito de Bardem.

Javier Bardem intentando acojonar (un poco) a 007.

Con todo, el protagonista de esta película no es Bond, ni tampoco Silva. Es M. No sólo porque es su vida la que corre peligro, sino porque además M se encuentra enfilada por enemigos políticos que pretenden eliminarla al frente del MI6 como paso previo al desmantelamiento del propio MI6, al que se reputa como algo caduco. La misma M se ve amenazada por ser la jefa caduca de un organismo anticuado, aunque al final la cuestión se resuelve, poco sutilmente, con una ensalada de tiros ante la comisión parlamentaria correspondiente.

El paso del tiempo también le afecta a Bond. Bueno, según los guionistas, le viene afectando desde que M le llamara fósil machista (o algo parecido) en Goldeneye. En esta película, el paso del tiempo se ve inicialmente en el hastío de Bond, que abandona su trabajo (el hecho de recibir una bala de fuego amigo ayuda bastante), aunque regresa no por sentido del deber (que es lo anticuado) sino por compañerismo (que es el valor que nunca muere, y que es lo que realmente le enfrenta en lo personal a Silva). Y, por supuestísimo, se ve el paso del tiempo en la tampoco nada sutil aparición de la casa familiar de los Bond, y de las tumbas de los padres de James. Gracias a ello, incidentalmente, ya tenemos confirmación canónica de que Bond es escocés, con el francés (¿de Francia o de Suiza?) como lengua materna.

Otros detalles relacionados, que incluyen guiños a los aficionados a las películas de Bond, se refieren a la recuperación del Aston Martin DB5 (tristemente destruido por Silva más tarde), los comentarios del nuevo Q sobre el equipo de los agentes 00, la aparición de la Walther PPK personalizada, e incluso la venta de los bienes de Skyfall, la casa solariega de la familia Bond.

Otro elemento característico de las películas de 007, aparte de un malo característico, es la existencia de las chicas Bond, una buena y otra mala; o sea, una que le quiere matar o es aliada del malo, y otra que es su aliada, aunque las dos estén igual de buenas (y pese a que no pocas veces se acueste con las dos en la misma película). Bueno, pues no recuerdo un par tan insípido como el de esta película, especialmente la mala, que podría no aparecer, porque (exceptuando, quizá, el polvo que le echa Bond) no interviene en la trama de ninguna manera relevante. La buena es recordable porque es la que le pega el tiro a Bond. Y porque ¡oh sorpresa! es la nueva Moneypenny.

Bostezos, bostezos, bostezos…

Dicho sea de paso, para la próxima película tenemos nuevo M, nuevo Q, nueva Moneypenny, y nuevo villano. Bond seguirá siendo el mismo, Daniel Craig, y supongo que muy parecido al que viene interpretando: muy atlético, muy físico, y más sport que elegante… porque, como dice María, este Bond es tan cachas que los trajes no le sientan bien.

El desarrollo de la historia, regular. Hay escenas tan largas (por ejemplo, la persecución por los túneles del metro y el tiroteo siguiente) que pierden tensión. El final es extremadamente largo, y por ello, flojo. Demasiados elementos que distraen de lo que es, en esencia, una escena de acción y persecución. Al menos logra cerrar un capítulo y deja abierta la posibilidad de otro nuevo completamente distinto… y renovado.

Escena destacada:

Las escenas de acción no están nada mal, en líneas generales, aunque alguna es un poco larga. Con todo, me quedo con una escena no de acción: la descripción visual del nuevo cuartel general del MI6. Improvisado, sin lujos, un poco caótico. Es la guerra, señores.

Frases para la historia:

Escena en la que Bond aparece en casa de M después de haberle dado por muerto.

M: ¿Dónde demonios has estado?

No hay ninguna sorpresa inesperada. Ésta la manera familiar que tiene M de darle la bienvenida a Bond… de nuevo.

Personajes destacados:

En esta película, M. Es el capitán que dirige con mano firme el barco, la organizadora de la resistencia contra Silva y el caos, la coordinadora de una agencia que es tremendamente compleja. Y, sobre todo, la jefa que tiene que disponer fríamente de sus recursos para obtener los resultados por los que le pagan. Judi Dench ha interpretado al mejor M de la historia, y ha dejado muy alto el listón para el siguiente.

Judi Dench ha interpretado al mejor M de la historia.

Tecnología destacada:

Los ferrocarriles turcos. Resistentes, duros. Aguantan lo que les echen.

Calificación global:

Para los aficionados a la saga Bond, entretenida, y poco más. Para los no aficionados, quizá incluso insípida. La veré de nuevo y analizaré sus detalles, seguro, aunque no voy a esforzarme por ello, por ahora.

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nov 19 2012

Música de lunes (CLXXVIII)

Publicado por en Música

Ayer subió de Madrid al cielo el payaso Emilio Aragón Miliki. “Payaso” es el timbre de honor que le corresponde a este artista, ganado a pulso durante los años que con sus hermanos, sobrinos e hijos, se dedicó a divertir al público infantil. Millones de niños se han reído con él, y con sus payasadas, han cantado sus canciones (incluso hoy las siguen cantando), y le consideran una parte no pequeña de su infancia. Muchos antiguos niños de entre los cuarenta y los cincuenta años, y me incluyo entre ellos, lamentan hoy esta pérdida. Que la tierra le sea leve, y tanta gloria tenga como felicidad dejó en este mundo.

La música de hoy no es música fúnebre. Al contrario.

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nov 16 2012

“Prometheus” tal como pudo ser

Publicado por en Cine

Ya he hablado en varias ocasiones (aquí, especialmente) de la película Prometheus, filme que, pudiendo ser la película de ciencia ficción del año, se ha quedado en una simple película interesante de ciencia ficción.

La web regalo muy interesante a los frikis de la ci-fi: el enlace a un guión (ojo, se abre documento) sobre una versión alternativa de Prometheus. Es decir, que el guión enlazado fue uno de los considerados para darle forma a la historia de la película, aunque finalmente fue rechazado en favor del definitivo.

Actualizado: lo siento, pero ya han retirado el guión de la página de Scribd.

Esta posible versión, titulada Alien: Engineers, tiene no pocos puntos en común con la historia que hemos podido ver en pantalla con el guión definitivo. Como la versión rodada, el eje de esta historia lo forman los extraterrestres que siempre conocimos como space jockeys y que ahora son los ingenieros, una raza que (quizá) haya creado (o hecho evolucionar) a la nuestra, y (quizá) también creara (o hecho evolucionar) a la raza que conocemos como xenomorfos, o simplemente como aliens.

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nov 15 2012

Memorias de una huelga general (II)

Publicado por en Res publica

Hace unos meses publiqué esta entrada con motivo de la huelga general convocada para el 29 de marzo. En buena lógica, hoy debería publicar el recuerdo de aquella huelga con motivo de la que ayer, 14 de noviembre, estuvo convocada para toda España.

No lo voy a hacer.

Creo que el recuerdo meditado de una jornada así merece un tiempo de maduración que hasta la fecha no ha existido. Eso significa, por supuesto, que tampoco voy a hacer una entrada para contar lo que ha significado la huelga de ayer, con más motivo, si cabe.

Pero sí quiero dar un par de pinceladas sobre este asunto.

La semana pasada, un compañero de trabajo, croata de nacionalidad, me preguntó si yo iba a hacer huelga. Normalmente no hubiera respondido a una pregunta así, pero entendí que quizá este compañero necesitaba una cierta guía sobre la situación en España, así que le di mi opinión, y le dije que yo no iba a hacer huelga. Y en efecto, no la hice. Luego el compañero croata me preguntó las razones para no hacerla. Si normalmente no hubiera respondido a la primera pregunta, menos a la segunda. Pero, una vez más, dada la procedencia de mi interlocutor, me sentí obligado a ampliar detalles. Le dije que no por dos razones, ambas relacionadas. La primera y más importante, porque la protesta llega a destiempo. Hace cuatro años hubiera sido otra cosa; hubiera tenido su utilidad y su razón de ser. Hoy, sospecho, mucho menos. La segunda, relacionada, es mi pérdida de confianza en los sindicatos convocantes como adecuados representantes (en general) de los trabajadores por cuenta propia o ajena. El que la huelga estuviera también convocada por un buen número de plataformas ciudadanas y otras agrupaciones o asociaciones muestra, en mi opinión, esa pérdida de confianza.

La segunda pincelada tiene que ver con la primera. Por la tarde de ayer, y también hoy por la mañana, en el transporte público he podido oír conversaciones ajenas que me llevan a la concluir que la huelga ha tenido tan escaso seguimiento porque la gente ya está harta de estar harta y de que la harten. Sensación existente incluso entre aquellos que apoyan la huelga de ayer. Por tanto, creo que no es el momento de seguir hartando con las harturas de siempre.

Por si acaso mis palabras anteriores acerca del escaso seguimiento de la huelga levantan ampollas en algunos de mis lectores, dejó aquí la medición de su seguimiento basada en un parámetro, el del consumo de electricidad. Bien es cierto que leí en el Facebook de algunos amigos su denuncia de que hubo en Madrid farolas encendidas de día para simular en el consumo el efecto de una jornada normal. Yo no vi ninguna, aunque también es verdad que de día uno no se fija en esas cosas. Al menos, yo no.

Y esto es todo por el momento. Quizá dentro un tiempo haya unas entradas Memorias de una huelga general (III) y Memorias de una huelga general (IV) para relatar mis recuerdos de ambas huelgas generales, la del 29 de marzo, y la del 14 de noviembre.

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nov 12 2012

Música de lunes (CLXXVII)

Publicado por en Música

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nov 09 2012

Enlace del día (XIX)

Publicado por en Historia Militar

El enlace de hoy es un artículo en el que se analizan las cualidades militares de Napoleón Bonaparte. Artículos de este tipo los hay a montones. Éste en particular es interesante porque lo firma un militar de carrera, Jonathon Riley. Casi nadie.

Todo el contenido del artículo es interesante. No obstante, hay dos párrafos que me gustaría resaltar por encima de los demás.

One common aspect of Napoleonic battles was the blood-letting. Because of his insistence on rapid marching to gain time, the myth grew up that ‘the Emperor uses our legs instead of our bayonets’. Nothing in the history of his campaigns shows this to be true. In battle after battle, the French conscripts would hold on in desperate combat, waiting for support from the rest of the army. Then, when the greatest possible mass had been assembled, the day would be settled – in victory or in a draw – by the crude application of force: massed artillery fire to blast holes in the enemy, and columns of infantry and cavalry pouring in. There is no subtlety here.

(…) Bautzen cost Napoleon more than 20,000 casualties. Despite Dresden, the French army lost 150,000 men between June and September 1813. Leipzig cost him 70,000 men, including seventeen general officers. These figures equal the very worst days on the Western Front, yet the First World War generals are often vilified while Napoleon’s reputation shines.

Mi traducción:

Uno de los aspectos habituales de las batallas napoleónicas fue el derramamiento de sangre. A causa de su [de Napoleón] insistencia en marchar rápido para ganar tiempo, se alimentó el mito de ‘el Emperador usa nuestras piernas en lugar de nuestras bayonetas’. Nada en la historia de sus campañas indica que esto fuera cierto. Batalla tras batalla, los reclutas franceses se encontrarían envueltos en combates desesperados, esperando el apoyo del resto del ejército. Entonces, cuando la mayor masa [de tropas] se hubiera reunido, se resolvería el día -en una victoria o en un empate- mediante la aplicación pura y dura de la fuerza: fuego masivo de la artillería para abrir agujeros en el enemigo, y columnas de infantería y caballería lanzadas hacia ellos. No hay aquí ninguna sutileza.

(…) Bautzen le costó a Napoleón más de 20.000 bajas. A pesar de [la batalla de] Dresde, el ejército francés perdió 150.000 hombres entre junio y septiembre de 1813. Leipzig le costó 70.000 bajas, incluyendo diecisiete generales. Estas cifras igualan las de los peores días del Frente Occidental, y eso que los generales de la Primera Guerra Mundial son a menudo vilipendiados, en tanto que la reputación de Napoleón sigue brillando.

En líneas generales estoy de acuerdo con este análisis, si bien me gustaría añadir la coletilla (Riley lo hace en ootro párrafo) de que esto es especialmente cierto a partir de Friedland y Eylau; antes no es tan frecuente. De los poco ejemplos de batallas en territorio español que pueden señalarse como obra de Napoleón mismo, la más evidente, la de Somosierra, ofrece un buen ejemplo de órdenes conducentes al derramamiento de sangre, no a la victoria… aunque en este caso la chiripa hizo que las dos cosas fueran de la mano.

¿Cuáles fueron las consecuencias de esta manera de hacer la guerra?

(…) European armies after Napoleon were almost invariably large organizations raised through conscription, and the full impact of the industrial revolution – not felt until after 1815 – equipped them with weapons closer to those of today’s battlefield than to Leipzig or Waterloo. Of course, military technologies do not advance in complete capability leaps, and there is, in warfare, a relationship between the introduction of new technologies, and the employment and deployment of troops. This relationship is not constant, and without careful and frequent revision, trouble follows. By the American Civil War (1861–65), armies were equipped with powerful, rifled muskets and heavy artillery, and could be moved by rail, but the tactics were still those ofWaterloo. The results, for generals seeking the Napoleonic decisive battle, were the casualty rates of battles like Antietam, Fredericksburg and Gettysburg, and the acceleration of trench warfare. The same process continued through the Franco-Prussian war, the opening stages of the South African War, and the early years of the First World War.

Mi traducción:

(…) Los ejércitos europeos tras Napoleón eran invariablemente grandes organizaciones levantadas a través de la conscripción, y el desarrollo llano de la revolución industrial -no sentido hasta después de 1815- los dotó con armas más cercanas a las del campo de batalla de hoy que a las de Leipzig o Waterloo. Por supuesto, la tecnología militar no avanza en saltos completos desde una capacidad a otra, y hay, en el mundo de la milicia, una correlación entre la introducción de nuevas tecnologías y el empleo y despliegue de tropas. Esta correlación no es constante, y sin cuidadosa y frecuente revisión, aparecen los problemas. Para la época de la Guerra de Secesión de los EE.UU. (1861-65), los ejércitos estaban equipados con poderosos mosquetes de ánima rayada y artillería pesada, y podían moverse por ferrocarril, pero las tácticas seguían siendo las de Waterloo. Los resultados de aquellos generales que perseguían la batalla napoleónica decisiva fueron las listas de bajas de Antietam, Fredericksburg y Gettysburg, y la aceleración de la guerra de trincheras. El mismo proceso siguió durante la Guerra Franco-Prusiana, las primeras fase de la Guerra de los Bóers, y los primeros años de la Primera Guerra Mundial.

Totalmente de acuerdo. De ahí la vigencia, para las organizaciones militares, del estudio de las guerras y batallas del pasado. Me vien muy bien este artículo para cerrar una argumentación que esta misma semana he tenido con un compañero de trabajo, relativo al valor de la historia (incluso antigua) en la educación de los militares profesionales.

Enlace conseguido gracias a Peninsular War 200.

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