Archivo de julio, 2013

jul 29 2013

Música de lunes (CCXI)

Publicado por en Música

No hay comentarios

jul 25 2013

Lecturas del día (LXIII y LXIV): Walter Miller jr.

Publicado por en Libros

Advierto que no me he tomado la molestia de borrar los posibles spoilers de esta entrada. Quien quiera seguir leyendo, puede hacerlo a su riesgo.

Por fin me he terminado de leer (más bien devorar) el libro San Leibowitz y la mujer Caballo Salvaje, de Walter Miller. Este libro es la secuela de Cántico por Leibowitz del mismo autor. Leí por primera vez Cántico por Leibowitz hará unos veinte años ya. Pocas veces he disfrutado tanto de la lectura de un libro. En el campo de la ci-fi sólo puede compararlo a la lectura de Dune, que leí antes de que cayera en mis manos el libro de Miller. Mi Cántico por Leibowitz fue prestado a una amiga, y ya no lo recuperé. A veces echo de menos ese libro. Tengo, por supuesto, un ejemplar en formato electrónico, mucho más manejable.

En fin, que llevaba yo años (literalmente) detrás de la secuela. A principios de este año logré localizarla en formato digital, y en inglés. Inmediatamente me hice con ella y empecé a leerla. Sin embargo, tropecé con una grave dificultad: el libro estaba tan mal maquetado que a veces perdía el hilo del relato. Me leí más o menos hasta la mitad. Y entonces, allá por junio, tuve otro golpe de suerte: logré localizar una edición digital, y en español. No tardé ni una hora en hacerme con mi copia. Y comencé a leer este libro en la lengua de Cervantes.

La primera novela es una novela de ciencia-ficción post-apocalíptica. Algo que mis lectores saben que me encanta. Pero, además de ello, Cántico por Leibowitz es una novela primorosamente escrita, cuidada hasta el detalle, y cuenta con un hilo conductor poco frecuente en la ci-fi: la religión, y concretamente la cristiana católica. Si la Iglesia en este mundo es el desarrollo de la historia de la Gracia, la primera novela de Miller desgrana esa historia tras una guerra nuclear (al Diluvio de Fuego, que es como llaman los supervivientes a ese apocalipsis), en una situación en que la civilización (la Magna Civitas), quemada hasta las raíces, comienza a recomponerse… para cometer parecidos errores a los que ya cometió en el pasado. Con la desventaja de que la protagonista, la Albertiana Orden de Leibowitz, ha sido testigo de cómo ha evolucionado la nueva civilización, y de cómo se ha apartado de los caminos de la moral, hasta el punto de volver a usar el armamento atómico. La conclusión de esta novela es pesimista. Termina con un Ya lo sabías que es más que un Ya te lo dije. Esta novela se estructura en tres partes distintas, cada una de ellas espaciada unos seis siglos respecto a la precedente, con la primera a unos seis siglos de distancia respecto al Diluvio de Fuego.

Aparte de lo novedoso del enfoque, Walter Miller cuida la forma de la novela hasta elevarla a una calidad literaria por encima del promedio de la ci-fi. De hecho, a ratos parece que a Miller no le interesa contar el cómo (lo que suele ser la parte nuclear de los relatos de ci-fi, especialmente de los post-apocalípticos), sino el qué y el para qué. Y también el quién.

La segunda novela se sitúa temporalmente 70 años después de la segunda parte del Cántico, en una época que viene a ser el final de la nueva Edad Media y comienzo del principio del nuevo Renacimiento. El poder temporal (el Imperio Texark) está en guerra a la vez con las hordas nómadas del noroeste y con el Papado, sobre el que ejerce una tutela a ratos descarada (ocupa militarmente la ciudad de Nueva Roma, sede de la Cátedra de San Pedro en el siglo XXXIII), y a ratos descuidada (el Papado en el exilio, en la ciudad de Valana, está relativamente libre del Imperio), mientras a la vez intenta explotar nuevas líneas de desarrollo científico basadas en el legado de la Memorabilia de la orden de san Leibowitz.

En mitad de este escenario se encuentra nuestro protagonista, un monje de ascendencia nómada con don para las lenguas salvajes, un monje que a ratos desea ser liberado de los votos de su orden, y a ratos desea ser liberado de su trabajo como traductor. A ratos desea trabajar para la Curia valana (ya no vaticana, obviamente), y a ratos la política eclesial le resulta opresiva, tanto para él personalmente como para sus primos nómadas. La peripecia humana, en suma, solo que en este acaso desde la perspectiva de un religioso cuya vida resulta complicarse más que la dedicación al ora et labora de su monasterio.

En todo lo que relata Miller está bien presente la tensión en la relación entre el poder temporal y el poder eclesiástico. No entra, realmente, en el tema de la separación Iglesia-Estado, porque esta separación se da por sentada (al menos, en el Imperio de Texark), solo que a veces el poder eclesiástico es un apéndice más del poder político. En los casos en que realmente no hay esta separación es porque es la Iglesia la que tutela la eclosión del Estado, que de otra manera no tendría un fundamente adecuado para poder asentarse. Me refiero al caso de la Nación Watchita y, en menor medida, la coalición de las hordas nómadas bajo el mismo jefe. No es nada raro, teniendo en cuenta que la segunda parte del Cántico versa sobre este asunto, o, (quizá) mejor dicho, sobre la libertad de conciencia del individuo hacia la Iglesia y hacia el poder del Estado.

En esa línea, más peso aún tiene, a mi juicio, en este segundo libro, el argumento de la ciudadanía, el qué es ser un ciudadano. No solamente ser un sujeto político, sino ser sujeto de derechos y de obligaciones conforme a ello. En ambos libros nos encontramos con los gleps, los mutantes humanos fruto de la radiación, que son apartados en ghettos, y tratados como apestados. Es decir, están excluidos de los derechos de ciudadanía, excepto en su propia nación, protegida por el Papa y por varias encíclicas. En este segundo libro, con más detalle, los nómadas están en una situación parecida. Y siempre, siempre, está el hecho de la no-ciudadanía de los monjes, por estar apartados de la vida política, y por ser cada uno de distinta extracción.

Miller narra el qué con todo detalle, hasta hacer su relato completamente claro. Porque ésa es la base para desarrollar el para qué, incluyendo los fracasos y las decepciones (impresionante la escena del papa Amén II en la catedral de San Pedro en Nueva Roma tras la reconquista de la ciudad) que le dan sabor personal a la novela. Así es como Miller crea el quién de los personajes de su novela.

De ahí lo cuidado del estilo del autor, y la calidad que alcanza.

En este apartado, sin duda lo mejor es lo ampliamente que describe la religión y creencias de los nómadas, y cómo ello moldea su estructura social. Totalmente detallado. Y todo ello pertinente para el relato, no son simples adornos.

En fin, que me ha parecido una obra maestra, de línea distinta al Cántico, pero superior a éste en su propia categoría. Seguro que lo volveré a releer más de una vez. De hecho, hoy mismo he retomado la lectura del Cántico.

Finalizao ya. Debido al suicido de Walter Miller, no fue él quien terminó el trabajo, sino Terry Bisson. Aquí tienen (en inglés) su opinión sobre esta obra.

No hay comentarios

jul 23 2013

Lectura del día (LXII)

Publicado por en Historia Militar

He terminado de leerme el libro Fuerzas especiales en la Guerra Civil española, de Raúl C. Cancio, editado por el Ministerio de Defensa. Cuando lo compré recuerdo que lo hice porque la temática me llamó la atención. Luego lo dejé decaer, pero al final lo leí, y he de decir que me ha resultado un libro más interesante de leer de lo que me esperaba.

El problema de este libro es que el relato gira en torno a un único eje: probar que el Ejército Popular de la República fue el padre de todas las fuerzas o cuerpos de operaciones especiales modernos. ¿Cómo es posible hacer esta afirmación? Pues porque el orden de batalla (ordbat para los amigos) del EPR incluyó el XIVº Cuerpo de Ejército de Guerrilleros, en el cual se encuadraron las anteriormente existentes compañías de servicios especiales de las distintas unidades del EPR. Estas compañías incluyen tanto las fuerzas específicamente guerrilleras o de sabotaje en la retaguardia enemiga como las fuerzas de misiones especiales levantadas al efecto, tales como los dinamiteros del frente de la Ciudad Universitaria de Madrid, o unidades de ingenieros de choque.

A través de esta gran unidad, ya en la Segunda Guerra Mundial, se intenta trazar el linaje de las fuerzas de operaciones especiales tanto de la URSS como de los EE.UU., mediante la adscripción de veteranos españoles y extranjeros a las respectivas unidades de servicios especiales levantadas por ambas naciones.

El problema de este libro, como digo, es tratar de establecer este argumento a través de un relato que a mí me parece completamente deshilvanado. La historia de las operaciones especiales de las unidades del EPR deja aisladas a unas acciones de otras, y a unas unidades de otras. No se ve el nexo conductor que, en una secuencia causal, debería llevar de las partidas ad hoc dedicadas al sabotaje y al golpe de mano a la organización consciente de escuelas de operaciones especiales, para luego pasar a la organización de unidades de fuerzas especiales a mayor escala. No digo que dicha secuencia causal no exista. Lo que digo es que el libro afirma que la hay, pero yo no la veo clara.

Por otro lado, para agravar el problema, no se relata con detalle las actividades del XIVº C.E. a partir de su formación (octubre de 1937, si no recuerdo mal) hasta el final de la guerra, con lo que la actuación de esta unidad queda desdibujada. Sólo el golpe de mano contra el fuerte de Carchuna se relata con detalle y extensión.

Lo mismo puede decirse de las actividades de las fuerzas de operaciones especiales que levantaron los EE.UU. (a través del OSS) y la URSS apoyándose en los veteranos de nuestra Guerra Civil. En el primer caso, estos veteranos son de nacionalidad norteamericana o de otros países, en tanto que en el segundo son españoles exiliados. Ahora bien, como no se dan cifras comparativas en este segundo caso, ni tampoco se hace una relación o relato de las operaciones en que tomaron parte, el linaje del XIVº C.E. queda bastante (tirando a mucho) en entredicho como padre de los spetsnaz soviéticos y de los special forces norteamericanos.

Algo parecido sucede con la conexión entre los veteranos españoles que prácticamente empalmaron las guerrillas de la Guerra Civil con el maquis francés. El hilo conductor entre una cosa y otra, fuera de la participación de determinados veteranos, no se ve en el libro. O al menos yo no la veo.

Los apéndices del libro son más jugosos que el texto del libro mismo.

En el primero de ellos se recoge el relato del golpe de mano de Carchuna por parte de la Delegación de Prensa y Propaganda de Madrid, en 1938. El tono es claramente guerracivilista, de tal modo que las balas asesinas (tres veces citadas) sólo lo son cuando las disparan los facciosos; en otro caso, son fuego leal. Más aún. Si alguno de mis lectores ha visto el musical Ay Carmela, en este texto encontrarán, tal cual, tanto al cura como al sargento de la obra. En la historia original no era sargento sino alférez, pero es el mismo personaje de opereta. Con todo, es un relato muy interesante de leer para entender el contexto de la guerra de operaciones especiales en la Guerra Civil. Tengo que añadir que este mismo relato resta fuerza al argumento del libro mismo, por cuento indica con claridad que en este operación hubo oficiales y soldados regulares del EPR, no sólo del XIVº C.E.

En otro de los anexos se recoje el texto completo (en inglés) de las 150 preguntas y respuestas de One hundred fifty questions to a guerrilla, de Alberto Bayo Giroud, aviador y militar de carrera, pero (creo) con escaso bagaje personal como jefe de guerrillas. No obstante, este texto es un magnífico manual teórico de la organización de una fuerza guerrillera, con todo lujo de detalles, incluyo los que podríamos llamar motivacionales. De acuerdo con el autor del libro, Bayo escribió este manual para la instrucción de la guerrilla cubana encabezada por los hermanos Castro (en el anexo viene una foto de Bayo, con uniforme de aviador del EPR, junto a Raúl Castro, actual tirano en ejercicio de Cuba), y de otras guerrillas conexas, como la mexicana.

Otro texto de lo más jugoso es el prefacio al libro, firmado por el coronel Francisco Rubio Damián, Director de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales. En este prefacio el coronel se detiene a describir qué tipo instrucción necesita un guerrillero moderno. No hace falta decir que viniendo de quien viene, es de lo más instructivo. Juntando esta opinión (bien fundada) con las 150 preguntas y respuestas, queda un excelente trabajo sobre las fuerzas de guerrilla moderna. Lastima que tenga tan poco apoyo y ejemplo en el texto mismo del libro.

Con todo, un libro interesante sobre un tema interesante y poco estudiado. Ojalá este libro abra la puerta a nuevas investigaciones.

No hay comentarios

jul 22 2013

Música de lunes (CCX)

Publicado por en Música

No hay comentarios

jul 22 2013

No sabéis tratar a los clientes ++

Publicado por en Maldiciones,Telecos

Tengo dos líneas contratadas con mi operadora de telefonía móvil. Una es mi línea de teléfono. La otra es una línea de datos que usa una conexión a la red 3G mediante un ”pincho USB” que aloja una SIM.

Hace dos semanas perdí el “pincho”. Llamé a la operadora, y pedí el bloqueo de la línea, cosa que hicieron en el acto.

El pasado lunes día 8 me compré otro “pincho” y un duplicado de la SIM. Y tras ello llamé a la operadora para que levantaran el bloqueo de la línea.

Me dicen en primer lugar que el bloqueo que me han puesto en la línea es el mismo que se produce cuando se bloquea por impago. Lo que significa que es el departamento financiero quien tiene potestad para levantar el bloqueo, no los técnicos de atención al cliente. Le digo al operador que compruebe que no tengo recibos pendientes de pago; me confirma que en efecto no tengo facturas impagadas, pero que es lo que han hecho. Me dicen en segundo lugar que me crean una incidencia, y que en 48 horas se resolverá el tema.

Al día siguiente llamo para preguntar el estado de la incidencia, y me dicen que sigue el bloqueo. Pero además, ojo, que el bloqueo se resolvería hoy, día 11. Ya no son 48 horas, ya son 72.

Ayer día 10 me vibró por llamada el móvil. Dos veces. Era el número de atención al cliente. No descolgué la llamada porque estaba en el cine; de hecho, hasta que no terminó la película no pude ver quién me llamaba.

Hoy día 11 (que es cuando escribo estas líneas) vuelvo a llamar y me dicen que el bloqueo se levantará el día 13, y que siempre estuvo previsto que fuera así. Cuando le al operador de turno cuento lo que otros dos operadores, compañeros suyos, me dijeron en fechas pasadas, me pide perdón en nombre de la operadora por la información errónea que me dieron sus compañeros. Porque, me dice, en el sistema la fecha de desbloqueo era desde un principio el 13. Y me dice, además, que para asegurarse de que el desbloqueo se ha levantado, me llamarán. Que aún no me han llamado por eso. No, le respondo, me llamaron ayer dos veces. No sé para qué porque estaba en el cine y no respondí, pero la operadora me llamó. Muy tranquilo, el operador de turno me dice que en su sistema no consta ninguna llamada; si no le quiero creer, eso es problema mío. Entiendo. Los clientes le mentimos tanto a nuestra operadora que nuestra palabra sólo es válida si está avalada por su sistema.

Y así colgué el teléfono, porque era evidente que no iba a llegar a ningún lado.

Así pues, mi operadora me ha mentido dos veces. Mi operadora me ha llamado mentiroso, porque su sistema conoce bien el registro de llamadas perdidas de mi teléfono. Mi operadora tarda cinco días (y toco madera) en levantar un bloqueo administrativo, aun estando toda mi facturación correcta.

Mi operadora, en conclusión, me está tomando el pelo. Y encima se ríe de mí.

Todo ello, además, sobre una línea de datos que desde que tiene descuento hace seis meses (contraoferta el día que llamé para darla de baja), y en cuatro ciclos de facturación han cometido errores con el descuento, obligándome a perder 38 minutos y 24 segundos (medido por mi teléfono) para que me devuelvan el dinero mal cobrado, y me solucionen para el mes siguiente el problema. Ya veremos el próximo ciclo.

Mi operadora, en conclusión, efectivamente se comporta como si me hubieran encontrado en la calle.

¿Qué debo pensar de vosotros? ¿Cómo debería comportarme? Se lo pregunto a mi operadora, no a mis lectores. Disculpas de ellos ya he recibido en más de media docena de ocasiones. Obras son amores. ¿Y ahora qué?

Actualizado 14 de julio:

Pues efectivamente, me llamaron el día 13. Exactamente a las 15:38, hora a la que no pude probar el módem ni la conexión. Cosas del horario de comidas. Me han dicho que todo está correcto de nuevo, así que cuando me sea posible probaré a ver si es verdad.

Actualizado 22 de julio:

El pasado lunes 15, apenas conecté el nuevo módem al PC, arrancó la conexión enseguida, al primer intento. El nuevo módem es bastante más grande que el antiguo. Aquel tenía el tamaño de una memoria USB, éste es… un móvil. Solo que sin teclado. Comparada con la antigua conexión, ésta es más lenta al conectarse, pero me ofrece la ventaja de que me da una lectura más exacta y en tiempo real del consumo de la línea. No está mal.

Y, ¡oh, sorpresa!, cuando me llegó la factura, el día 17, resultó que me habían aplicado bien el descuento por segundo mes consecutivo (aún me emociono al recordarlo), y además me habían devuelto 3´80 euros por los días en que la línea había estado bloqueada. No me lo esperaba. Aunque, la verdad, hubiera preferido la conexión sin descuento al descuento sin conexión, aunque fueran sólo unos días.

En el lado malo, he visto en la misma factura la relación de puntos consumidos para comprar el nuevo módem, para ahorrarme algo así como 3 euros en la compra, a cambio de una permanencia de 18 meses. No me merece la pena. Moraleja: no cambiar puntos nunca más.

No hay comentarios

jul 15 2013

Música de lunes (CCIX)

Publicado por en Música

No hay comentarios

jul 14 2013

Novedades en “eborense.es”, fecha 14 de julio: nuevos enlaces

Publicado por en Eborense.es

He incluido entre los enlaces de este blog las páginas de dos amigos míos desde los tiempos de las Universidad, los blogs de Joaquín Rivera y de Luismi Delgado. A diferencia del mío, ellos han preferido crear blogs profesionales, en los que hablan de temas relacionados con su actividad en tanto que ingenieros. Son sus blogs, ellos ponen las reglas. Yo simplemente los añado a mi lista, para aquellos a los que les pueda interesar.

No hay comentarios

jul 09 2013

Soy leyenda (el libro)

Publicado por en Libros

Acabo de terminar de leer Soy leyenda, el famoso libro del reciente fallecido Richard Matheson.

Había visto las películas que se basan en este libro, especialmente la última (y mala) versión protagonizada por Will Smith. Pero nunca había leído el libro. Y, la verdad, tampoco terminaba de entender porqué tenía la categoría de clásico entre los clásicos, siendo una obra relativamente menor.

Bueno, pues ahora lo entiendo.

Todo el cine de zombis, de George Romero a The Walking Dead, está en este libro. Está la plaga, está el enfrentamiento con los no-muertos, la angustia del superviviente, la búsqueda de un otro que dé sentido a la supervivencia… Por estar, están hasta el encuentro con la propia familia, reanimada, y el mismísimo Gobernador acompañado de su pandilla. Está el mundo postapocalíptico, desde Amanecer de los muertos hasta La carretera. Está toda la literatura de zombis resumida en ese libro.

Es un solo libro Matheson fue capaz de crear varios géneros a la vez. Normal, por otro lado, que sea tan complicado encontrar ideas originales en este terrano.

Descanse en paz Richard Matheson. Gracias por darnos este libro. No es alta literatura, es literatura de género. Pero es una maravilla de literatura de género.

No hay comentarios

jul 07 2013

El Hombre de Acero

Publicado por en Cine

Prólogo:

Antes de comenzar, advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Póster de "El Hombre de Acero"

Antes de verla:

¿Nueva película de Supermán? ¿Reboot del personaje? ¿Un nuevo Supermán, el Hombre de Acero? Hombre, eso había que verlo. Y allí estuve, para que nadie me lo contara.

Sinopsis:

El científico Jor-El ve cómo el planeta Krypton se desintegra, destrozado físicamente por la minería del núcleo del planeta, y socialmente por un golpe de Estado. Decide por ello enviar a su único y recién nacido hijo, Kal-El, al planeta Tierra. Allí sabe que tendrá poderes que le convertirán en alguien casi todopoderoso. A los problemas de adaptación, el joven Kal-El tendrá que sumarle la llegada a la Tierra del general Zod y sus camaradas.

Comentario:

Una película de Supermán normalmente suele ser tres películas: el origen de Kal-El (mezclado con el fin de Krypton), el origen de Supermán a partir de Clark Kent, y el nacimiento de Supermán como superhéroe a partir de la batalla con el primer supervillano que se le cruza en el camino. Esta película respeta más o menos esta estructura, pero evita partir el filme en tres cachos, mediante el proceso de entremezclar la infancia y juventud de Clark Kent con el desarrollo de la historia del joven Kent/Kal-El en su proceso de saber quién es mediante flashbacks. Esta misión de autodescubrimiento no es poca cosa, teniendo tan reciente la magnífica serie Smallville, con un magnífico Tom Welling como joven Kent/Kal-El.

La película cuenta con bastante fidelidad el origen de Supermán tal como lo conocemos canónicamente en los cómics y en las películas de Christopher Reeve. Esto es: el general Zod pretende hacerse con el control del Gobierno de Krypton (mediante un golpe de Estado explícitamente contado), el Gobierno no hace caso a las advertencias de Jor-El, éste pone a salvo a su hijo en la Tierra, una vez en la Tierra los Kent le adoptan y le van educando para que, pese a sus superpoderes, sea un humano. Cosa que no termina de ser, y de ahí los conflictos personales. En este último caso, además, como está de moda pasearse por la psicología de los superhéroes, hay cancha de sobra para meterle minutos al guión.

La primera parte (la destrucción de Krypton) está bien hecha. Ciencia-ficción muy dignamente resuelta. Por fin vemos a Krypton como a un planeta, con sus paisajes y su relieve (atentos, que los mismos paisajes los vamos a ver en Star Wars VII, si se rueda alguna vez). Por fin vemos a los kryptonianos como una sociedad compleja. Lástima que vistan todos, del primero al último, como si su ropa hubiera salido de un mercadillo de los Nazgûl. Como detalles originales en la historia nos encontramos dos. El primero, la muerte de Jor-El a manos de Zod. El segundo, el que los kryptonianos no nacen de manera natural, sino que nacen programados genéticamente para una función concreta, y en una especie de incubadora. Este último argumento es usado por Jor-El para justificar el nacimiento de Kal-El: no quiere que su hijo sea genéticamente predeterminado, quiere que goce de libre albedrío para desarrollar todo su potencial como persona. Claro que con esto la historia tiene su primera incongruencia. ¿Cómo puede ser Jor-El un guerrero tan cualificado si ha sido programado como científico?

Russell Crowe está magnífico interpretando a Jor-El en esta parte de la película. El resto de personajes (actores) le acompañan y lo hacen correctamente.

La segunda y tercera partes, como he dicho, no están relatadas de manera lineal. A mí no me costó trabajo seguir el hilo. Y, por otro lado, con esta estructura no condenan a que la película se divida en tres capítulos. Lo malo es que estas dos partes (especialmente la segunda, la infancia y juventud de Clark Kent/Kal-El) no son tan sólidas como las anteriores, y eso sí hace perder el hilo.

Jonathan y Martha Kent, los dos personajes sobre los que debería reposar la maduración de Clark Kent/Kal-El. Pues no: eso le toca hacerlo a Jor-El.

Porque resulta que en Smallville todo el mundo sabe de los poderes del joven Kent, que hay centenares (literalmente) de testigos de sus proezas… Y eso afloja la tensión en la creación del personaje. El mejor ejemplo es la escena de más tensión de la película, a mi juicio. Después de que el niño Kent haya salvado la vida de todos sus compañeros sacando el autobús escolar del agua, y después de que su padre (un Kevin Costner que hace lo que puede) le pida que sea discreto, Clark Kent le pregunta a su padre si eso significa que debería haber dejado morir a sus compañeros. Y Jonathan Kent le responde que sí. Más tarde vemos la escena en la que Jonathan Kent le pide a Clark que no intervenga para salvarle precisamente para que no se descubra. Y muere por ello. Tremendo… de no ser porque la muerte de Jonathan Kent es lo más estúpido, de lejos, que tiene la película. Le falta a esa muerte un desarrollo que la convierta en el sacrificio heroico que se espera de alguien con tan altos ideales. Pues no, resulta ser algo accidental, casi tonto.

Dicho sea de paso, esto de que todos los paisanos de los Kent sepan lo del niño Clark deshincha, y mucho, el globo de Lois Lane como periodista de investigación.

La tercera parte, la aparición del superhéroe, es algo mejor. Está lastrada esa historia por la compañía de una Lois Lane de los más ñoño (no obstante haber demostrado lo viborilla que puede ser, al menos profesionalmente hablando). Qué se le va a hacer. Faora, como personaje femenino, se merienda a la periodista. En cuanto a la razón de ser del superhéroe, nos insisten mucho en su carácter de extraterrestre, de alienígena, de alquien no-de-este-mundo. Son los elementos que también usa Zob para unir fuerzas con Kal-El, hasta que Kal-El sigue el término medio que le marca Jor-El: ni kryptoniano ni humano, sino lo mejor de ambos mundos. Ni heredero de una civilización en decadencia y autocomplaciente, ni miembro de una civilización inferior, sino puente entre una y otra.

El desenlace, esa épica batalla a puñetazos que culmina en la Central Station de Nueva York…, digo, de Metrópolis, es espectacular, aunque un pelín largo y por eso falla en tensión.

El Hombre de Acero es quizá la película de Supermán más de ciencia-ficción hasta la fecha. Eso obliga, por supuesto, a inventarse naves espaciales, planetas desconocidos, etc. Está todo correctamente hecho, sin abusar (gracias a Dios) de los efectos de CGI, por lo que no caen en el error de Star Wars II. Los personajes son personajes, no dibujos animados. La ciencia-ficción es ci-fi, no fantasía ni magia.

La historia no está mal. Flojea a veces, especialmente en la segunda parte, pero cuenta con muchos elementos interesantes. Para ser la misma historia que ya nos han contado varias veces, nos lo cuentan de manera original, y sin aburrir.

En cuanto a los actores, Henry Cavill está estupendo, tanto físicamente como interpretando a Clark Kent/Kal-El/Supermán. Espero que eso signifique que tenemos Supermán para un rato. Rusell Crowe está también muy bien como Jor-El. Y Antje Traue como Faora se come a Amy Adams (Lois Lane) como protagonista femenina. Kevin Costner hace lo que puede (poco). Mucho más sólido es el personaje de Martha Kent, interpretado por Diane Lane, muy profesional. Laurence Fishburne simplemente está. Michael Shannon no lo hace mal del todo como Zod. Un pelín forzado, pero a fin de cuentas a los supervillanos golpistas con ganas de genocidio no se les puede pedir menos.

Perry: ¿Ves eso, Lois? No estamos solos en el universo y además nos amenazan de muerte. Lois: Sí, qué sorpresa, mira qué cara se nos ha quedado.

Escena destacada:

La batalla a puñetazo limpio (y usando locomotoras como proyectiles) en el mismísimo centro de Smallville, Kansas, EE.UU.

La batalla de Smallville. ¿CGI? ¿Maquetas? No, efectos especiales con actores, de los de toda la vida.

Escena estúpida de la película:

La escena en que la Máquina Planetaria comienza a minar la Tierra desde el centro de Nueva York… digo, de Metrópolis, y a los empleados del Daily Planet no se les ocurre mejor idea que quedarse viendo la escena desde las ventanas del edificio, en lugar de salir corriendo para salvar la vida. Claro, ya hemos visto demoler tantas veces Nueva York… digo, Metrópolis, que ya sólo causa curiosidad.

Frases para la historia:

Faora, saboreando la honorable muerte que le va a causar al coronel Hardy en breves instantes:

Faora: Una buena muerte es una buena recompensa.

Hardy, saboreando el éxito de su misión, aunque le va a costar la vida… y a Faora también:

Hardy: Una buena muerte es una buena recompensa.

Personajes destacados:

Faora. La mujer más guapa de Krypton, sin duda, además de la soldado más dedicada a su deber. Y además Antje Traue hace la mejor interpretación de la película.

Faora

Tecnología destacada:

La Máquina Planetaria de los kryptonianos. Vaya ingenio tecnológico. Se trata de una máquina capaz de modificar hasta la gravedad de un planeta (lo que significa variar su masa), y capaz de modificar también el campo magnético del mismo, hasta terraformar al estilo kryptoniano un planeta. Claro que eso no debería asombrarnos, tratándose de una civilización capaz de minar su propio núcleo planetario.

Calificación global:

Resumo aquí, con su permiso, la opinión de María: Es un rollo.

Yo no pienso así. Esperaba más, francamente. Pero no salí decepcionado del cine. Es más floja de lo que esperaba, pero es entretenida y atractiva. Yo volvería a verla con gusto.

2 comentarios

jul 05 2013

Star Trek: En la Oscuridad (avance)

Publicado por en Cine,Star Trek

Creo que en lo poco que voy a escribir en esta entrada no hay espoilers, pero tengan cuidado, por si acaso.

A la espera de escribir una crítica más extensa de esta magnífica película que acabo de ver, sólo diré que sólo un grandísimo hijo de grandísima puta como J.J. Abrams puede tomar esa obra maestra de la franquicia que es Star Trek II: La ira de Khan, darle la vuelta, reinventar la historia, y parir una película tan grande como la que ha parido.

Ahora, que tiene bemoles que esto se estrenara el 17 de mayo en EE.UU. y hayamos tenido que esperar al 5 de julio para verlo en España. Me ha dado tiempo a bajarme la película dos docenas de veces. Lo que no quita que tuviera una ganas enormes de verla en el cine, porque lo uno no quita lo otro… en el caso de que me la hubiera bajado.

No hay comentarios

Sig »