Archivo de noviembre, 2013

nov 30 2013

R.I.P. Beti Duñabeitia

Hace pocos días falleció Jesús María Beti Duñabeitia, antiguo presidente del Athlétic Club de Bilbao.

De todos los presidente que ha tenido el club, hasta donde yo recuerdo, Duñabeitia ha sido el único al que he conocido personalmente. Claro que no recuerdo gran cosa de aquella escena, porque por aquel entonces yo tenía ocho años. Beti Duñabeitia fue el presidente del Athlétic bajo cuyo mandato se celebró el Congreso Nacional de Peñas de 1978, el que tuvo lugar en nuestra ciudad. En aquella época no era tan frecuente que un presidente de un club, y más de todo un club como el Athlétic, hiciera acto de presencia en un congreso de peñistas.

Están en la foto de izquierda a derecha José María Fata (Alcalde en funciones de Talavera), Beti Duñabeitia (presidente del Athlétic Club), Alfonso Torrijos (Concejal de deportes del Ayuntamiento), José Manuel Rodríguez (Presidente del Congreso y de la Peña de Talavera) y D. Manuel Quintanilla (Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Bilbao, en representación del Alcalde) [pie de foto escrito originalmente por mi padre, publicada en este capítulo de mi web]

Sirvan estas pocas líneas como recuerdo de su persona y como agradecimiento al apoyo que en su día le dio a nuestra peña. Descanse en paz.

Postdata: Recuerdo y panegírico de Duñabeitia en el diario El Correo.

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nov 23 2013

Novedades en “eborense.es”: problemas de crecimiento

Publicado por en Eborense.es

Esta página web (esta pequeña isla en el océano de los bits) ha pasado por varias configuraciones a lo largo de su vida. Cinco años ya, quién me lo hubiera dicho. En fin, nostalgias aparte, en su actual configuración esta web tiene un límite de tráfico de 2500 Mb y de 200 Mb en el disco duro del servidor. El primer límite no es un problema serio teniendo en cuenta el número de visitas de la página (un promedio de 350 al día en los últimos cuatro meses, por si alguien quiere saberlo). El segundo sí está empezando a ser un problema.

El mayor inconveniente es la existencia misma de este blog, y de la base de datos que forma su núcleo. Tengo entendido (y que me corrijan los que saben de estas cosas más que yo) que aparte de tener espacio para la base de datos tal como esté configurada en un momento dado, ha de tener además espacio para las consultas que los registros de la base de datos se hacen unos a otros por la estructura de los campos de la misma. Esto obliga a que en cualquier momento, sea preciso tener un margen de espacio para estas consultas. El caso es que, con un 75% del espacio en el disco duro ya consumido, el margen está marcando sobre la franja roja.

No tengo queja del nivel de servicio que hasta la fecha me ha prestado la empresa que mantiene el hosting de mi web. Pero ahora, dada su estructura de oferta de servicios, me encuentro con el problema de que no es tan escalable la solución. Incrementar el espacio en el disco duro lleva aparejado un nivel de servicio, y un precio, que ya me supone un esfuerzo más notable. Demasiado notable, la verdad, tratándose de una web que ofrece gratis lo que hay en ella. Tranquilos: ni voy a dar de baja la web, ni voy a convertirla en una de pago. Solo que, si las cosas no cambian, o si no encuentro otra solución, habrá un límite a la cantidad de contenido que pueda colocar aquí. Por si acaso, mejor lo dejo indicado, por lo que pueda suceder.

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nov 19 2013

La iniciativa privada aparta la basura de las calles de Madrid

Publicado por en Economía,Res publica

Por si mis lectores no lo saben, esta misma madrugada finalizó la huelga de los trabajadores del servicio de limpieza de la Villa de Madrid. Es conveniente aclarar que el servicio de limpieza es el que barre las calles y recoge las papeleras. No es el mismo servicio que se encarga de la recogida de basuras. Es decir, que durante esta huelga las basuras y residuos urbanos se han recogido normalmente (al menos por lo que yo he podido apreciar en mi barrio), mientras que los residuos acumulados en las calles y papeleras se quedaban allí donde estaban. O no exactamente, como voy a contar ahora mismo.

Desde el primer día de la huelga puede observar que, en flagrante incumplimiento de las leyes de la física, y contrariamente a lo que hasta entonces se venía observando en mi barrio, el papel (en forma de panfletos de propaganda o de prensa gratuita) se partía en trozos antes de aterrizar en el suelo. Un misterio que quizá debería estudiarse con detenimiento, por si acaso supusiera el descubrimiento de un nuevo principio de conservación de la masa y energía.

El miércoles 13, al salir de casa para ir al trabajo, me encontré que todas las papeleras del barrio con las que me crucé estaban volcadas intencionadamente. De esto no me cabe ninguna duda. No estaban caídas y la basura que contenían esparcida, como correspondería, una vez más, si los principios de la física fueran aplicables. No. Estaban todas descolgadas y su contenido, todo, deliberadamente desparramado. Ya sería mucha casualidad que todas las papeleras se hubieran soltado a la vez. Y que, luego, todas hubieran rodado hasta derramar exactamente todo su contenido. Sería mucha casualidad que yo además creyera que todo esto es casual. No quiero que mis lectores se crean que yo pienso que esto es obra de los piquetes (valiente eufemismo). Que fue sabotaje, no tengo duda. Quiénes fueron los autores, ni idea. No me hace falta sospechar de los huelguistas. Basta el incivismo del que hace gamberradas con la sospecha de que, dadas las circunstancias, pasaran desapercibidas.

Me dije que al volver del trabajo sacaría alguna foto. ¿La razón para no hacerlo a plena luz del día? Tenía prisa.

Al regresar a mi casa por la tarde-noche me encontré que ¡oh, sorpresa! alguna de las papeleras habían vuelto a su sitio, y que la porquería estaba recogida en montones cerca o bajo ellas. Entonces caí en la cuenta de que llevaba por lo menos desde el lunes anterior viendo algo que se me había pasado por alto: los pequeños comerciantes del barrio estaban barriendo el trozo de acera situado frente a sus comercios. No todos recogían la porquería y la llevaban a sus propios contenedores, es cierto. Algunos simplemente apartaban los restos habituales (papeles, colillas, y, en esta época, hojas caídas de los árboles) para dejarlos apilados junto a los bordillos de las aceras o a los contenedores. Otros, en cambio, sí cargaban los restos en su propia basura.

Eso cuadraba con algo que vi el lunes día 11 en el centro de Madrid (zona Sol-Montera-Granvía): había gente que en lugar de tirar el papel en las ya atestadas y rebosantes papeleras, se lo guardaba en el bolsillo. Para añadirlo a su propia basura en su casa, supongo. Como ya he dicho, la recogida de basuras no estaba en huelga. Por ello, este tipo de iniciativa lo que supuso fue el traspaso de la basura urbana de un sistema que no funcionaba a otro que sí lo estaba haciendo.

El centro de Madrid es otra cosa porque por allí circula más gente y no hay tantos pequeños comercios. No sé si allí una solución así hubiera funcionado. Pero en mi barrio, si las calles no se convirtieron en estercoleros fue por la iniciativa privada de los pequeños comerciantes, que despejaron o limpiaron de porquería las aceras. Y así hemos podido sobrevivir a la huelga de limpieza.

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nov 18 2013

Música de lunes (CCXXIII)

Publicado por en Música

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nov 12 2013

Capitán Phillips

Publicado por en Cine

Prólogo:

Antes de comenzar, advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Antes de verla:

Ni idea de la existencia de esta película. Fuimos a verla por Tom Hanks. No me esperaba nada de particular…

Sinopsis:

Richard Phillips toma el mando del mercante Maersk Alabama en el Golfo. Su rumbo le llevará a pasar frente a Somalia, donde tendrá un mal encuentro con los siempre simpáticos piratas locales.

Comentario:

… Y sin esperar nada de ella pasé un rato estupendo. Es una gran película sólo por dos razones. La primera, la soberbia interpretación de Tom Hanks (Phillips); la segunda, la soberbia interpretación de Bakhdar Abdi (el pirata Muse). Toda la película descansa sobre ellos.

Porque, por otro lado, la película flojea dos veces. Tratan de alargar la tensión en dos de los actos de la película, de tal manera que al final la tensión se destensa. Eso hace que la historia llegue a ser aburrida durante varios minutos. Incluso hubo gente que se salió del cine. No muchos, pero los hubo. Es en esos minutos en los que los actores (especialmente Tom Hanks) se cargan la película a las espaldas y siguen adelante con ella.

La película como tal se divide en varias partes. La primera nos pone en situación: el capitán Phillips llega a bordo, se preocupa por la seguridad del buque y la carga, prepara un simulacro de persecución y abordaje… En fin, que es un pedazo de profesional. En un plano paralelo vemos la historia de Muse (el pirata) y de sus compañeros de aventuras. Aquí se nos muestra, sin edulcorantes ni colorantes, el esquema mafioso en que Muse y sus vecinos están envueltos. También se nos muestra a Muse como persona: es un hombre de carácter que se ve obligado a agachar la cabeza a causa de la “estructura” mafiosa en la que viven él y su gente. Fin del primer acto.

La siguiente parte nos muestra el inicio del conflicto entre los piratas y la tripulación del mercante. Todo, por cierto, absolutamente realista, hasta donde yo sé de estas cosas. Detalles tales como las maniobras para que la ola de la estela haga volcar las lanchas de abordaje (que son muy ligeras y muy sensibles a las oscilaciones) están presentes en la pantalla. No pierden el tiempo explicando detalles, por lo que supongo que algunos espectadores se lo perdieron. De todos modos, mejor así, porque hubiera distraído la atención del espectador de los dos puntos cruciales de este acto, que son los momentos en que se construyen los caracteres de los dos personajes. Phillips se nos muestra como una persona calmada, inteligente y con recursos, incluso improvisando (esa llamada fingida a un buque de guerra inexistente). Muse se nos muestra como un hombre arrojado, de carácter, un auténtico líder para su gente. El momento clave sucede cuando le pega al pirata que le está insultando por cobarde… cuando es él mismo quien le ha enseñado la popa de su lancha al mercante. Ahí Muse se libera de la autoridad de ese matón y salta hacia arriba en la jerarquía de los piratas. Este acto sigue su desarrollo hasta que finalmente el mercante es asaltado y tomado por los piratas. Fin del segundo (y magnífico) acto.

Que se sigue en el tercer acto. Los piratas ya son los dueños del mercante. Y comienza el duelo entre Phillips y Muse, entre los dos actores. Aquí es donde la película alcanza su clímax, y donde están las mejores escenas del filme. Todo, por cierto, contando con un realismo fantástico. Uno puede sentir la tensión de las amenazas de os piratas, la claustrofobia de los departamentos del mercante, la oscuridad… Magnífico trabajo. Rematado por la estupenda escena en la que los marineros capturan a Muse y tratan de negociar la libertad de Phillips por la del pirata.

Por cierto, estupendo un detalle. Cuando atrapan a Muse mientras registra la sala de máquinas AK-47 en mano, éste comienza a gritar ¡Soy un pescador! ¡Soy un pescador!, mientras pone cara de sufrir mucho. Lección bien aprendida la del pirata. Apta para buenrrollistas de corazón frágil.

El “Maersk Alabama” defendiéndose de los piratas. ¿Parece una tontería? Nada de eso. Un chorro de agua a presión puede volcar la embarcación de los piratas.

El problema es que este acto finaliza con la toma del bote salvavidas del mercante, en el que huyen los piratas con Phillips. Y la fuga se hace laaaarga, y no mantiene la tensión. Peor aún. Llega la US Navy a la zona, y en lugar de resolverse, sigue la misma laaaarga historia que va perdiendo fuelle. Más aún. Tras la US Navy llega un equipo SEAL para liquidar por las bravas a los piratas. Y en lugar de resolver la situación, seguimos con la laaaarga escena de falsa tensión que no tensiona nada. Sólo al final la película recupera el ritmo, y termina con un subidón de tensión.

Mientras tiene lugar este acto tan laaaargo, la película se mantiene gracias al excelente trabajo de Hanks y del actor que da vida a Muse. Magníficos los dos, especialmente Hanks.

La verdad, esta película necesita un montaje que la haga más ágil. Pero sigue siendo un gran trabajo.

Llegóse la Navy… y no hubo (casi) nada.

Escena destacada:

La persecución del carguero por los piratas, en el abordaje fallido y en el exitoso. Muy realista, y muy divertidas.

Frases para la historia:

Muse: El mes pasado capturé un mercante griego. Seis millones de dólares.

Phillips: ¡Seis millones! Entonces ¿por qué estás aquí?.

Estupenda manera de llamarle pringao.

Personajes destacados:

Los piratas, sin duda. Estupendamente caracterizados e interpretados, especialmente el líder, Muse. En la foto, el segundo por la izquierda.

Tecnología destacada:

Las máquinas del Maersk Alabama.

Calificación global:

Curiosa e interesante de ver. Yo repetiría, sin duda.

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nov 11 2013

Música de lunes (CCXXII)

Publicado por en Música

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nov 08 2013

Enlace del día (XXVII): Estados Militares

Publicado por en Historia Militar

Hoy, por correo electrónico, me ha llegado este magnífico enlace a los Estados Militares guardados en la Biblioteca Nacional de España, cortesía de José María Espinosa de los Monteros, presidente del FEHME. Como el lector ya puede adivinar, hay un salto desde el Estado Militar de 1808 hasta el de 1812 (año en que los aliados vuelven a entrar en Madrid). Se vuelven a interrumpir en ese año, y de nuevo se publica en 1815. Interesante información puesta al alcance de los estudiosos. Que lo disfruten.

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