Archivo de abril, 2014

abr 28 2014

Música de lunes (CXXXVI)

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abr 26 2014

Lectura del día (LXXII): Toulouse y Bayona 1814

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La pasada Semana Santa volvimos a regalarnos unos días de asueto fuera de Talavera, en las playas de Levante. Y allí me llevé mi última adquisición de Osprey, el libro Bayonne and Toulouse 1813-14, escrito por Nick Lipscombe.

Bayona y Toulouse 1814

El libro arranca su relato en la victoria de Vitoria en el verano de 1813, y relata, brevemente, la campaña inmeditamente posterior, que incluyó el bloqueo y asedio de San Sebastián y Pamplona, y la victoria de San Marcial. Esto le da pie a Lipscombe a relatar los planes de Wellington para la invasión de Francia desde el sur, y los contraplanes de Soult para reagrupar fuerzas y evitar esta invasión.

A partir de ahí el libro gana velocidad y tensión, y comienza realmente el relato de la invasión aliada del sur de Francia por la frontera vasca. Los actos finales de esta invasión son el bloqueo y asedio de Bayona, y la batalla de Toulouse.

Confieso que era bastante poco lo que yo sabía del primer episodio. Gracias a este libro he podido entender mucho mejor este episodio, así como su contexto. Es de lo más interesante la parte naval del bloqueo.

El punto fuerte de este libro está en el absoluto dominio que Nick Lipscombe demuestra del terreno. El libro está lleno de fotos del autor tomadas sobre el terreno. Me consta (puesto que Nick es amigo mío) que ha reconocido e investigado el terreno a conciencia hasta lograr interpretar las situaciones de los movimientos y combates. El relato logra el efecto de colocar al lector exactamente sobre ese terreno, de modo que pueda entender los hechos históricos. Gracias a esto, aunque el libro es denso, se entiende con facilidad y se lee ágilmente.

En resumen: magnífico trabajo; muy recomendable.

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abr 15 2014

Enlace del día (XXIX): Martinien y las bajas francesas

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La batalla termina, pero la guerra sigue, como dije hace ya unos años a un amigo.

El pasado día 11 se cumplieron 200 años de la abdicación de Napoleón. Al día siguiente se cumplió el 200º aniversario de la batalla de Toulouse. Ayer día 14 se cumplieron otros 200 del combate de Bayona, que sin ser una batalla en toda regla, sí fue un combate notable. Pasada mañana, 17 de abril (Jueves Santo en este 2014), se cumplen 200 años del armisticio efectivo entre los ejércitos de Wellington y Soult. Es éste el momento en que formalmente finaliza la Guerra de la Independencia.

¿Y luego? Luego, en mi caso, viene seguir estudiando. Lo mismo que después de 2006, después de 2009, y después de otras fechas que me han supuesto hitos en mi vida.

Una herramienta fundamental para ello es el magnífico estudio que ha hecho Antonio Grajal, del grupo de Facebook Guerra de la Independencia Española 1808-1814, tras repasar el libro de Aristide Martinien Tableaux, par corps et par batailles, des officiers tués et blessés pendant les guerres de l’Empire (1805-1815) en el que se compilan las bajas de oficiales que tuvieron los ejércitos imperiales a lo largo de estas guerras. Con ello los aficionados disponemos de una herramienta para poder cuantificar las bajas imperiales.

El estudio de Martinien se limita a los oficiales. Para obtener el número total de bajas es preciso multiplicar por un factor. En líneas generales este factor está entre 20 y 30. O sea, entre 20 y 30 muertos y heridos de tropa por cada oficial muerto o herido. En el caso de Talavera (quinta batalla con más bajas según Martinien) tenemos 344 bajas de oficiales para un total de algo más de 7.000 bajas en total. El factor multiplicador es de alrededor de 22 en nuestro caso. Está en línea con lo indicado.

El trabajo de Antonio Grajal está disponible gratis et amore en esta dirección: Tablas Martinien.

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abr 14 2014

Música de lunes (CXXXIV)

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abr 12 2014

Efemérides talaveranas

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Hoy día 12 de abril se cumplen 200 años de la batalla de Toulouse, el último coMbate de la Guerra de la Independencia, aunque se peleara en suelo francés.

Seguro que no por casualidad hoy mientras me tomaba el aperitivo haya leído el último número de la revista gratuita Cromática (aquí lo tienen en versión digital). En la página 38 me encuentro con una reseña titulada Talavera en el tiempo – 1808, referente a la situación de nuestra ciudad en los primeros tiempos de la Guerra de la Independencia. En esta entrada se dice que las tropas francesas entraron en nuestra ciudad el 11 de diciembre de 1808. Eso es correcto. Más precisamente, en la madrugada del 10 al 11.

Pero luego el texto comete una serie de inexactitudes que creo que se deben a que el autor del texto confunde a los Cuerpos de Ejercito Iº y IVº, puesto que habla de que las tropas francesas salieron de Talavera hacia Uclés, pelearon allí, y regresaron tras ser derrotados en Uclés. Para empezar, las tropas francesas no fueron derrotadas en Uclés. Muy al contrario, y por desgracia, fue uno de los peores desastres militares sufridos por las tropas españolas. Bien, el caso es que las fuerzas francesas presentes en Uclés fueron efectivamente las del Ier C.E. al mando del mariscal Victor. Estas tropas, como bien saben mis lectores, son las mismas que estuvieron en Talavera desde junio de 1809 hasta la batalla. Ahora, la cuestión está en que las tropas que entraron en nuestra ciudad en diciembre de 1809 fueron las del IVº C.E., al mando entonces del mariscal Lefebvre. Posteriormente Lefebvre fue sustituido por el general de división Sebastiani. El caso es que las tropas francesas que ocuparon Talavera no salieron hacia Uclés para luego regresar, porque estamos hablando de dos cuerpos de ejército distintos.

Luego el texto sigue y comete un nuevo error cuando dice que los franceses volvieron a abandonar Talavera el 21 de julio de 1809. Fue el día 22, y no fue precisamente por propia voluntad, sino tras combatir con la vanguardia de los ejércitos aliados español y británico. Tras la retirada aliada posterior a la batalla los franceses retomaron la ciudad el 4 de agosto, y hasta el verano de 1812 (es decir, hasta la derrota en Arapiles) seguiría en sus manos de manera ininterrumpida.

Ah, una última cosa. La imagen que ilustra la reseña muestra a unos recreadores franceses con una bandera modelo 1812. Un poco tardía para las fechas de que estamos hablando.

Sirvan estas pocas líneas para aclarar esta confusión.

Y para recordar el aniversario de la batalla, en la que también hubo soldados españoles peleando por terminar victoriosamente lo que había empezado (se dice pronto) seis años antes, en la primavera de 1808.

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abr 09 2014

Cerro Medellín (I)

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La foto de esta entrada fue tomada por mí hace unas semanas. Fue el domingo en que nuestra perrita se convirtió en talaverana al hacer pis en el pantano de la Portiña. Esa misma tarde pudimos ver María y yo el cerro Medellín desde el norte. Esta foto está tomada, más o menos, desde el punto en que se encontraban las tropas del 9º ligero la tarde del 28 de julio, en la fase final de la batalla.

Esta imagen muestra con gran claridad uno de los elementos geográficos cruciales del propio cerro y de la batalla, y es la “meseta” anterior a la altura máxima del propio cerro. Esa posición fue cubierta los días 27 y 28 por la 2ª división de infantería, al mando del general Daddy Hill. Si bien es cierto que el 27 por la noche su despliegue fue cualquier cosa menos adecuado. [1]

A la izquierda de la foto la pendiente lleva al cauce del Portiña, que aún es perfectamente visible en ese tramo, aunque ya no fluya agua por él. No obstante, es más serio el obstáculo de la pendiente del cerro que la del agua, por mucha que llevara (que tampoco era el caso dada la profundidad del cauce). Es en esa pendiente, o sólo un poco más atrás, donde supongo que se desplegó la línea de vanguardia de los fusileros británicos, en este caso los del 5/60th (Royal American).

Esta imagen tiene otra ventaja, y es que muestra más o menos el arco de tiro, desde el punto de vista del tiroteado, de la batería de 12 libras del teniente Entrena, que el día 28 se desplegó a la izquierda del cerro, cubriendo las vías de aproximación al mismo desde el norte y noreste. Con ello uno puede hacerse una idea de la razón de desplegar en esa parte artillería. Y también puede imaginarse con facilidad el efecto que hubiera tenido una buena salva del 12 sobre el flanco de una formación en orden cerrado.

[1] Peter Edwards en su obra Talavera. Wellington’s Early Peninsular Victories 1808-09 relata, basándose en la obra de Fortescue, que al estar la división Mackenzie fuera de la línea británica por encontrarse cubriendo la retirada del ala izquierda aliada en Casa de Salinas, la división Sherbrooke ocupó su lugar, arrastrando toda la línea británica con este movimiento. En consecuencia, el ala izquierda de Mackenzie (formada por la brigada de guardias al mando del general Campbell) dejó de cubrir en primera línea el cerro, dejando descubierta al frente la segunda línea del cerro, formada por las tropas de la división de Hill. De ese modo, al atacar el 9º ligero la cumbre del cerro se encontró con que no había línea de vanguardia británica, y por tanto lograron coronar la cumbre sin ser advertidos.

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