Archivo de diciembre, 2015

dic 20 2015

De buque a buque

Publicado por en Historia,Historia Militar

En otras entradas de este blog ya he hablado de la situación en que los ladrones piratas saqueadores del Odiseey dejaron el pecio de la fragata Mercedes. Ese yacimiento no existe porque fue destruido para extraer todos el oro posible. Si quieren leer algunas pequeñas novedades tras ese artículo, aquí y aquí hay más información.

Pues bien, apenas se ha posado el polvo sobre este asunto, nos encontramos con otro caso parecido, el del galeón San José, hundido en 1708 en uno de los combates habidos en América a causa de la Guerra de Sucesión. Aquí una noticia del hallazgo y el comienzo de la polémica, y aquí una historia resumida del litigio por el descubrimiento y propiedad del pecio.

La situación ahora mismo es de jaque mutuo. España no tiene la capacidad para explorar el pecio, o recuperarlo, porque se encuentra en aguas territoriales de Colombia. Enviar buques, aunque sean desarmados, sin permiso del Gobierno colombiano, sería interpretado probablemente como un acto inamistoso, dado que este Gbierno ya ha hablado de propiedad del mismo. Pero, por otro lado, aunque el Gobierno de Colombia de ponga estupendo, el San José era un buque de guerra de la Real Armada, y por tanto era, y sigue siendo, propiedad del Reino de España. El argumento de que en 1708 Colombia y España eran una misma nación o Estado es irrelevante, porque el Estado que es el sucesor de la España de 1708 es la España de 2015. El dueño del galeón sigue siendo el mismo. debatiendo sobre este asunto en mi perfil de Facebook un amigo (Amador Tenorio) apuntó la siguiente información:

En la página derechomarítimo.info, hay un interesante artículo del que destaco estas líneas, muy en consonancia con la opinión de José Manuel:

“Los buques que ondean la bandera de un Estado se encuentran bajo la jurisdicción de ese Estado[12], independientemente de la nacionalidad del propietario registral del mismo. El Estado del pabellón posee por lo tanto jurisdicción no sólo sobre sus buques de Estado, sino también sobre los buques mercantes que ondean su bandera. Al mismo tiempo, el ribereño podrá regular dentro de los espacios sometidos a su jurisdicción las actividades de los buques de terceros países. En todo caso, las costumbres del Derecho Internacional reconocen que los buques de guerra y los buques de Estado operados con fines no comerciales, están provistos de inmunidad frente a las autoridades del ribereño[13] y aunque las normas sobre inmunidad del Estado son esencialmente consuetudinarias, la codificación del Derecho del Mar contiene disposiciones dispersasal respecto[14]. El problema en este punto reside en saber si es posible aplicar el principio de inmunidad soberana a los buques de Estado que yacen en el fondo del mar; éste principio sólo podrá ser invocado cuando el Estado detenta la propiedad sobre el pecio. Si el Estado abandona la propiedad, entonces el principio de inmunidad soberana dejaría de tener razón de ser. Determinar el momento del abandono del buque puede resultar problemático puesto que ni existe derecho positivo ni costumbre internacional que aborden la cuestión y la práctica estatal sobre este tema no es demasiado consistente. Se han propuesto dos teorías respecto a la forma del abandono: el que se realiza mediante un acto expreso y el que se consolida a través de los hechos, es decir de forma tácita, en donde se incluye el transcurso del tiempo[15]. Por lo tanto, los buques de Estado naufragados considerados como res vacuae possesionis no pueden ser objeto de adquisición de propiedad; es necesario que además se considere vacuae domini. Es preciso que exista una intención de abandonarlas por el propietario, puesto que no bastaría con la pérdida de su posesión material”.

En el caso del San José no ha habido renuncia a la propiedad por parte de su dueño. Pero, es más, es que España puede alegar una lista de precedentes en los que ha litigado por conservar la propiedad de sus buques hundidos, el más reciente el de la Mercedes. Incluso tiene España una carta que jugar: la de declarar el buque hundido como tumba subacuática, puesto que era un buque de guerra. En esas condiciones nadie puede tocar nada de lo que haya en él.

La posición del Gobierno español es meridianamente clara, como puede leerse aquí. La solución al conflicto podría realizarse de acuerdo a estos principios:

Hay una oferta en firme [por parte del Gobierno español, nota de Eborense] para participar en el diseño del proyecto del San José, basado en la preservación «in situ» del pecio, con el fin de que si se tiene que hacer cualquier tipo de intervención, se vincule a un centro de interpretación y salvaguarde el carácter público del patrimonio. El Arqua y las universidades españolas estarían encantadas de participar en un proyecto así.

Ojalá sea así. Yo seguiré informando según vayan saliendo más noticias al respecto.

Finalizo con un enlace en el que pueden leer algunas pinceladas sobre la construcción del San José y su historia anterior a 1708. Lamento de este artículo que el tono sea tan marcadamente local y comarcal. A fin de cuentas, está publicado en un diario de prensa regional.

Añadido: Menos mal que nuestra Armada es posiblemente la mejor documentada del mundo. Lo que ya es mérito teniendo en cuenta que sus responsabilidades abarcaron más de medio globo durante siglos..

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dic 18 2015

Música de viernes (III)

Publicado por en General,Música

Decididamente, me estoy ganando el título de fan de The Corrs. No lo puedo remediar. Disfruten.

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dic 12 2015

¡Feliz Navidad! (2015)

Publicado por en Fe

¡Feliz Navidad, mundo! Y cuando digo esto, lo digo en sentido literal. Porque yo sé lo que celebro, y no es el solsticio del invierno, ni una fiesta pagana en desuso, sino el nacimiento del Salvador del Mundo. Ésa es la efeméride que se conmemora la noche del próximo día 24. Aprovecho para dejar en esta entrada una foto del belén que he montado este año en mi hogar. Tras varios años de ilusionarme con ello, por fin he encontrado un sitio en el que construir esta escena a mi gusto.

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dic 10 2015

Mad Max: Fury Road

Publicado por en Cine

Antes de verla:

Pues quería verla. Cómo iba yo a perderme el renacer de la saga de Max Rockatansy… Especialmente después de la expectación que estaba causando un proceso de post-producción tan largo (dos años, si no me equivoco) que decían que había mejorado mucho el resultado final de una manera espectacular. Y allí me planté, en un cine al que no iba hacía años.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Sinopsis:

La Tierra ha quedado arrasada por la guerra con armas atómicas poco después de que la civilización colapsara a causa de la escasez de combustibles. En este escenario solo los humanos que se han convertido en aves de rapiña pueden sobrevivir. Max no lo es, así que va tirando en mitad del desierto. Hasta el mal día en que una banda de rapaces le atrapa y le convierte en combustible para su sociedad.

Comentario:

Max ha vuelto. Vaya si ha vuelto. Tom Hardy hace un Max absolutamente magnífico, tanto por su presencia física como por la manera en que lleva al personaje. Hosco, lacónico, poco sociable… Un guerrero del desierto de pies a cabeza.

Antes de seguir con el comentario, quiero compartir con los lectores lo primero que se me pasó por la cabeza cuando salí del cine. Esta película es lo que debería haber sido Waterworld y no fue. En lugar de barcos hay camiones, y en lugar de un océano de agua hay uno de arena y polvo. Las escenas de abordajes entre vehículos son las que deberíamos haber visto en la película de Kevin Costner. Inmortan Joe es el Diácono; hasta hace las misma prédicas desde un púlpito, y también reparte dádivas (agua, en lugar del tabaco del Diácono) a sus esclavos. La Tierra Verde de la Madres es la Tierraseca. Y Max es el Mariner que no fue. No creo que sea casual, la verdad. Fin de la digresión.

Esta nueva película es completamente canónica en el sentido de que no anula nada de lo que hemos visto de Max en las tres anteriores películas. El escenario y la historia se sitúa entre la segunda (Mad Max 2: el Guerrero de la Carretera) y la tercera (Más allá de la Cúpula del Trueno) de Mel Gibson. Y todo encaja estupendamente. Es como si no hubiera pasado el tiempo entre unas películas y otras. Es más, esta película hace muchas referencias a Mad Max 2, o al menos así me lo parece a mí. Para empezar, esta película arranca con la misma voz en off que nos relata el pasado del mundo y del propio Max hasta llegar al presente, igual que aquélla. Solo que esta vez es la propia voz de Max la que nos sitúa el relato. Y se sitúa él mismo sobre el plano. Sigue con una persecución, como en la otra. Solo que aquí atrapan a Max, y las cosas comienzan a rodar de manera distinta.

La diferencia más importante de esta película respecto a las anteriores está en el personaje de Max. Para empezar, es un personaje mucho más maduro. No es un salvaje post-apocalíptico ni un curtido mercenario de buen corazón, que es la evolución que vimos en las películas segunda y tercera. Es un hombre adulto que tiene una filosofía de vida muy clara. Véase la frase destacada. Después, Max no es el motor de la acción ni el protagonista de la misma. El motor de la acción es Furiosa y su fuga. Max se ve envuelto en ella, y participa de manera decisiva, pero no es el que la dirige. Lo que, por cierto, encaja bien con el carácter asocial de Max. Furiosa, por el contrario, sí es una personal social.

Furiosa con sus protegidas.Furiosa no viaja sola.

La sociedad en la que vive Furiosa (y en la que Max no es sino material fungible) está estructurada, y esta estructura es curiosa de examinar. Para empezar, es sostenible. Totalmente. Permítanme ahora otra digresión.

Cuando leí La carretera de Corman McCarthy, una de las cosas que más me angustió fue la lectura de las historias de caníbales. Llevado al extremo, en un mundo donde no se cultiva ni hay caza, y ya no quedan recursos que depredar, la única presa es la humana, y la comida más barata es la carne humana. En este escenario, producir más carne humana a base de producir bebés para su consumo (en el peor sentido de la palabra) es sencillo, barato, y permite sostener (por así decirlo) con suficiente alimento la comunidad de carroñeros caníbales humanos. McCarthy no llega a ese extremo, ni mucho menos. Esta película, sí. Inmortan Joe ha creado una Ciudadela en la que el ser humano es el principal producto manufacturado… para sostenimiento del propio ser humano. Por eso Max no es sino una bolsa de sangre, y las mujeres sólo son paridoras y vacas lecheras. Además, mostradas así de manera expresa. Sobre este pilar se sostiene la sociedad de la Ciudadela. La estructura que se ha inventado Joe (los War Boys, los cachorros…) solo apoya este estado. La teocracia de Joe está montada para mantener y perpetuar el control de los elementos que sostienen la economía de la Ciudadela, centrada en torno a las mujeres. Es curioso porque en el campo de la ci-fi y lo post-apocalíptico no es nada habitual ver a las mujeres como elementos centrales en la economía de estas sociedades.

Este elemento además es clave, porque es el que desencadena la rebelión de las esposas de Inmortan Joe (a la voz de no somos cosas, un grito de guerra muy feminista), la involucración de Furiosa, y más adelante, de la tribu de Furiosa. La participación de Furiosa es realmente el hilo conductor de la película. Max sólo estaba allí, y se ve envuelto en la historia de las mujeres. Algo parecido le pasa a Nux. Ahora bien, sin estos dos personajes la aventura de Furiosa no llegaría a ninguna parte.

Furiosa, dicho sea, es un grandísimo personaje, y está interpretado de manera sensacional por la guapísima Charlize Theron. Incluso con la cara manchada de grasa de motor está guapa.

Charlize Theron, posiblemente la mujer más bella del planeta, y una actriz cada vez mejor.

Furiosa, dicho sea, es un grandísimo personaje, y está interpretado de manera sensacional por la guapísima Charlize Theron. Incluso con la cara manchada de grasa de motor está guapa. Sin Furiosa no hay película.

Al final, esta película es la historia de la redención de Furiosa, y a través de esta aventura es como Max tira adelante con su vida. Ése es el sentido del personaje de Max. Pero no sería Max si, en el momento del triunfo, no diera la espalda a los vencedores para seguir su camino. Porque él sigue roto, aunque quizá menos. Véase (de nuevo) la frase destacada.

Además de una estructura soberbia en la historia que nos cuentan, la película tiene una fotografía y colorido casi de videojuego. Es una maravilla. Sobre el azul del cielo y el ocre del desierto (que se vuelven gris sobre gris por las noches) se desarrolla la más vistosa, espectacular y entretenida (¡mucho!) persecución de la historia del cine.

Escena destacada:

Cuando el camión de Furiosa y las chicas ha de parar para que el motor se enfríe, y Max se aleja para cubrir la retaguardia. Sin muchas palabras. Regresa, y no dice tampoco una palabra. Su regreso es explicación suficiente. Se lava la sangre con el líquido de un balde. Es leche materna, le dicen. Y él solo levanta los ojos, y sigue lavándose son ella. Qué más me da, dice su mirada; sólo quiero limpiarme la sangre.

Tecnología destacada:

Los vehículos, por supuesto, porque no hay nada más que sea tecnológico. He leído en varias partes que los modelos de los coches son de los 70 y 80 no porque quieran mantener deliberadamente la estética de las viejas películas, sino porque los coches modernos dependen de CPUs y microchips que ya no puede hacerse que funcionen. Solo queda la mecánica pura y dura.

Pero lo asombroso no es el tunning al que han sometido a todos los vehículos, sino que sean capaces de mantenerse en equilibrio a la vez que en marcha. Porque tanto blindaje, tanta torreta, tanto mástil… necesariamente ha de alterar el equilibrio del vehículo. Por ejemplo, el vehículo del guitarrista, y el de los tamborileros, debería ser apenas capaz de maniobrar sin volcarse, y eso por no hablar de la inercia extra que supone toda la estructura que han montado encima del mismo. Sin ir más lejos, el vehículo de Nux, con el peso añadido en el morro de unos cien kilos, entre el peso de Max y el del arnés que le sujeta, no debería ser capaz de virar tan rápido como lo hace sin volcar. Y no hablemos de avanzar a toda velocidad sin una rueda. Eso sí, con tal despliegue de elementos, deberían tomar nota los del Orgullo Gay para sus próximas cabalgatas. En esta película tienen mucho en lo que inspirarse.

Frases para la historia:

Max: La esperanza es un error. Si no puedes arreglar lo que está roto, te vuelves loco.

O lo que es lo mismo: Fe sin obras es fe muerta . Por otro lado, en esta frase Max se está describiendo a sí mismo. En este sentido este Max de 2015 es mucho más sólido que el que habíamos visto hasta la fecha. Pero, ojo, porque además Max está usando esta frase en un sentido más amplio para describir a todos los que viven en su mundo. Max puede estar tocado del ala, tanto o más que Nux, por ejemplo. Pero en tanto Nux es un crío con mentalidad de crío, Max es un adulto y habla como tal a otros adultos. Por eso Nux no tiene arreglo posible, pero Furiosa y Max, sí.

Calificación global:

Me gustó mucho. Entretenida, sólida; acción espectacular y muy bien organizada. Una fotografía preciosa. Y un reinicio del personaje de lo más prometedor. Volvería a verla, sin duda. Sospecho que siempre habrá algún detalle más que podría disfrutar.

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dic 04 2015

Música de viernes (II)

Publicado por en Música

A este paso me voy a ganar el puesto de presidente del club de fans de The Corrs en Carabanchel… Hoy traigo otra de sus canciones. Desgraciadamente, aunque en Facebook he visto el clip completo, en YouTube solo encuentro la música. Aun así, la enlazo porque es una maravilla.

Me encanta el mensaje de la letra. La bellísima Andrea canta:

‘Cause is my life I do what I like

Que yo traduzco como:

Porque es mi vida hago lo que me gusta

Una declaración de intenciones que no es el asilvestrado hago lo que quiero ni mucho menos el cavernario hago lo que me da la gana. Yo personalmente he pensado que el emprendimiento, en su sentido más profundo, es eso: hacer en la vida lo que a uno le gusta. No les hago perder más el tiempo. Disfruten.

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dic 02 2015

El “Gran Capitán”

Hoy, todavía 2 de diciembre, es el quinto centenario del aniversario de la muerte de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán. Fue uno de los militares más importantes de la historia de España, justo en el gozne de la historia sobre el que gira el hecho de que España deja de ser Castilla y Aragón. Suya fue la idea de la creación de un ejército de tierra de nueva planta (por decirlo así) estructurado en torno a coronelías inicialmente de 6.000 infantes, equipados con armas de fuego portátiles como principal armamento. Dos coronelías juntas se reforzaban por uno o dos coronelías de caballería, de 800 jinetes cada una, más entre 15 y 20 cañones de campaña. Es decir, inventó tanto las coronelías como las divisiones reforzadas. Con ello, nada más y nada menos, sentó las bases de la organización de los ejércitos modernos, los que portan armas de fuego. Con este ejército le dio a su rey don Fernando una corona adicional, la del reino de Nápoles, a la cual tenía derecho por ser descendiente del rey Alfonso V de Aragón.

Es una lástima que los esfuerzos dedicados al recuerdo a las figuras militares estén ahora mismo centrados casi exclusivamente en la figura de Bernardo de Gálvez, cuya exposición se inaugura mañana día 3. Don Gonzalo se merece un recuerdo mayor en este aniversario.

Para ilustrar esta entrada dejo aquí las armas de la casa de don Gonzalo, la de los Córdoba, dibujo procedente del blog de Xavier García.

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