Archivo de agosto, 2016

ago 21 2016

Star Trek: Más allá

Publicado por en Cine,Star Trek

Antes de verla:

Es Star Trek. Había que verla. Y punto. Así que en el estreno en España me planté en el cine con un grupo de amigos.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers, muchos spoilers. Y además de eso datos sobre el universo Star Trek que a lo mejor no le interesa conocer al lector. Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

La USS Enterprise lleva ya tres de los cinco años de misión espacial, y la tripulación está cansada. Aprovechando una parada técnica en la base estelar Yorktown todos aprovechan para tomarse un pequeño descanso. Hasta que una petición de auxilio de una nave de origen desconocido obliga a la Enterprise a viajar a una nebulosa inexplorada para salvar a una tripulación perdida.

Comentario:

Es Star Trek en estado puro. Para lo bueno y para lo malo, si es que hay algo malo que considerar en esta saga. Del nuevo universo creado por J.J. Abramses, sin duda, la mejor de todas hasta la fecha.

En líneas generales los elementos de la historia que nos cuentan no son originales. Hemos visto unos cuantos episodios con argumentos parecidos a esta película. Además de esto hay también unos cuantos elementos autorreferenciales, esto es, citas del propio universo de Star Trek. A mí me parece que todo ello conforma una estructura mucho más sólida en el relato, y es a la vez un patrón reconocible por cualquier seguidor de la saga.

Además de esto, la película sigue un ritmo fluido y constante: no se detiene nunca. Ni tan siquiera la presentación (lo que podría ser el primer acto de la historia) tiene pausas o meandros en los que perder el hilo del relato. Y a partir del momento en que la Enterprise zarpa hacia la nebulosa ya no hay respiro. Se nota la mano del director, Justin Lin. No se echa de menos la falta de la mano de Abrams, si bien, por lo que he leído, como productor ejecutivo ha dejado su sello en el filme de manera reconocible.

En cuanto a los elementos centrales de la historia que nos cuentan, estos son, una vez más, familiares del universo trekkie. Por un lado tenemos al malo malísimo, Krall, que actúa movido en parte por venganza contra la Federación por haberles dejado tirados (igual que Nero en la primera película y Khan en la segunda) y en parte (la mayor parte, de hecho) porque la Federación es una forma de vivir en la que no se siente incluido. En esto Krall es muy distinto a otros villanos anteriores porque Krall resulta ser humano, de la Tierra, y casi “miembro fundador” de la Federación. A diferencia de otros villanos Krall sí ha vivido dentro de la Federación que rechaza. Y, en el fondo, aunque la critique por su “blandura”, solo el desastre de su nave es lo que le mueve a estar contra ella. Dicho sea de paso, en el episodio 7 de la 5ª temporada de Espacio Profundo 9, adecuadamente titulado El que esté libre de pecado… (Let He Who Is Without Sin…) ya aparece la misma idea, en boca de un fundamentalista llamado Fullerton. Al que hace oídos nada menos que Worf. Una vez más nos movemos dentro de parámetros conocidos en el universo trekkie. El argumento contrario es el mismo que conocemos desde el principio de la saga: mejor unidos porque la unidad hace la fuerza. Como pasa en toda película que no quiere hacer trampas, el malo hace explotar la unidad de la tripulación del Enterprise a base del chantaje emocional, torturando a Sulu delante de los demás. Y hay quien cede. Real como la vida misma. Mientras, los tripulantes que se encuentran fuera del círculo del chantaje emocional trabajan juntos para rescatar a sus compañeros y salvar tanto sus vidas como las de los habitantes de la base estelar Yortown. Igualmente, tan auténtico como respirar. Yo creo que es un argumento del que el mismísimo Roddenberry se sentiría contento.

Los demás elementos de Star Trek están ahí: el humor ligero entre compañeros de trabajo y aventuras (geniales las escenas a dúo entre Spock y McCoy), la amistad entre personas adultas que se tratan todos los días…, y yo añadiría también la ocasión para hacer nuevos amigos, en la figura de Jaylah.

Otro de los ejes de esta película, a mi juicio, es la adultez, tanto de la trilogía como de los personajes. El motor de este elemento nos lo presentan casi al principio: el cumpleaños de Kirk. Que no solo es un año más viejo (argumento del propio Kirk hacia el mismísimo McCoy en Star Trek II años en el futuro, toma autorreferencia), sino que también es un año más viejo de lo que llegó a ser su padre. En esa situación Kirk ya no es capaz de verse a sí mismo como capaz de marcar la diferencia en el puesto de mando del Enterprise porque los motivos que le llevaron a entrar en la Flota Estelar se han marchitado. Y por eso busca un cambio de destino, nada menos que un ascenso a vicealmirante y la comandancia de la Yorktown. Y, en paralelo, está en un proceso similar mi más ni menos que el mismo Spock, al que le ha llegado la adultez de golpe con la noticia de la muerte del embajador Spock… él mismo. Los motivos por los que entró en la Flota Estelar le resultan ahora triviales, y por ello busca una salida en Nuevo Vulcano, siguiendo los pasos del difunto embajador. En ambos casos el testigo de sus intenciones y el amigo que acompaña en esos momentos es el mismo, McCoy. Es de lo más interesante que teniendo pocas escenas juntos los tres tenores en esta película estén más juntos que nunca, y que además el pegamento que los une sea el irascible y fiel a sí mismo McCoy.

Hasta aquí llega lo que puedo decir racionalmente sobre esta gran película. Más allá de estas palabras me queda el recuerdo de haber disfrutado de un espectáculo trekkie como pocos, y las emociones sumadas del homenaje al fallecido Leonard Nimoy, en primer lugar, y del recuerdo a Anton Yelchin. Esto es Star Trek: una tripulación que viaja junta por el espacio.

En cuanto a los personajes, pasemos lista un momento.

Kirk. Ha crecido mucho desde que entró en la Flota Estelar por un reto personal, y desde que puteaba a sus profesores en la prueba del Kobayashi Maru. Ya no se mueve (solo) por divertirse o porque es molón hacer ciertas cosas. Tiene claro su concepto de pertenencia a la Flota Estelar y por eso ya no se mueve (solo) por impulsos, sino también guiado por un sentido del deber y de la responsabilidad. Es el capitán James T. Kirk, y con él en el puente se marcan las diferencias.

Spock. Si Kirk era el individualista gamberro que todo se lo tomaba a la ligera, Spock era el team mate de manual que todo se lo tomaba en serio. Encontrarse a sí mismo en la persona del embajador Spock (él mismo) le ha hecho tomar una mayor conciencia de sí mismo. Le ha hecho más humano (referencia una vez más a Star Trek II) y más libre, aunque yo estoy convencido de que ese camino ya lo había iniciado gracias a Uhura. Con esa libertad ha decidido seguir marcando la diferencia en el puente del Enterprise, donde la lógica le dicta que puede hacerlo, y donde el corazón le dice que están sus amigos.

McCoy. De todos los personajes es el que menos ha madurado. Tal vez porque ya vimos que cuando entró en la Flota Estelar ya estaba seco como un hueso. Siempre ha sido y es el más fiel a sí mismo. Por ello es el compañero perfecto para Kirk y para Spock. Nunca mejor visto que en esta película, en la que es la muleta de los dos, uno detrás de otro. Siempre se ha dicho que Kirk era el fiel de la balanza entre la pasión (McCoy) y la razón (Spock). Puede ser. Con todo, el pegamento de los tres tenores es él.

Sulu. Ya le vimos madurar a lo grande en Star Trek: En la Oscuridad cuando le vimos en la silla de mando del Enterprise. No en vano Sulu llegó a ser capitán de una nave estelar. Dando esto por descontado, en esta película nos muestra con más profundidad su vida personal mostrando a su hija y a su novio (lo de pareja me parece de lo más cursi), en lo que estoy seguro de que se trata de un reconocimiento a George Takei. Que Sulu tenía una hija lo sabemos porque es canon. Lo de su novio es nuevo, aunque no por ello sorprendente. Sulu como family man le da un detalle al personaje que en las películas clásicas solo llega a esbozarse.

Uhura. Quizá el personaje al que menos hemos visto cambiar en esta película. Ya la vimos en Star Trek: En la Oscuridad cuando lideró la misión a Qo’nos. Aquí volvemos a verla liderando al lado de Sulu a los tripulantes prisioneros, y sin ningún miedo de encararse al malo. Nada nuevo. Lo nuevo es el modo en que lleva su relación con Spock (más insinuada que vista) tras más de tres años de noviazgo. Se ve que es ella quien tira del carro de la relación. Que haya sido de aguantar tanto tiempo a Spock dice mucho de este personaje.

Chekov. Por fin el repelente niño Vicente es un miembro más de la tripulación. Ya no es una estrella infantil, sino un joven adulto integrado con sus compañeros y su trabajo. Todo un oficial de la Flota Estelar. En la película hace de complemento y ayuda, que no estorbo ni dúo cómico, con Kirk. Lástima que la desgraciada muerte de Anton Yelchin nos vaya a privar de ver cómo sigue evolucionando.

Scotty. Tampoco es que este personaje haya evolucionado mucho, pero al menos no chirría. El que Simon Pegg haya hecho de co-guionista de esta película y que su nombre salga en los títulos de crédito antes incluso que el de Chris Pine ha deformado un tanto este personaje. Lamento decir que sus gracias no me hicieron ninguna gracia. No encajan con el personaje. Menos mal que a partir de su encuentro con Jaylah se centra en lo que mejor saber hacer. Y eso incluye también el humor sencillo con el que se relaciona con sus compañeros, entre los que claramente está Jaylah. Afortunadamente cuando aparece el USS Franklin no retuercen el personaje hasta convertirle en el listo que de todo sabe y entiende. Es un ingeniero haciendo su trabajo con lo que tiene. Y no olvidemos que Scotty es experto en transportadores.

Escena destacada:

Hay tantas… Me quedó con la que más me emocionó. La escena en la que el joven Spock abre el cofre con las posesiones del difunto embajador Spock y abre la foto en la que se le ve con sus amigos. Delicado, sensible, respetuoso con el personaje y un homenaje adecuado a quien ha sido tanto en Star Trek.

Tecnología destacada (1):

La base estelar Yorktown, por supuesto. La verdad, ya era hora de que nos mostraran en pantalla una verdadera obra de ingeniería del siglo XXIII, en lugar de revisitar diseños que ya conocíamos. Por fin ci-fi hardcore. Me gusta mucho la idea de la Yorktown como base de la Flota a la vez que como ciudad en las estrellas. El diseño me parece correcto y atractivo, y hasta donde se puede ver la ciencia que hay detrás es razonablemente buena. Incluyendo el hecho de que la gravedad se vuelve loca en la cúspide de la estación. Normal, puesto que para mantener los distintos niveles de edificios es preciso generar gravedad en los distintos niveles, y los campos deben cruzarse en algún punto. Por cierto, esto es algo que ya vimos en el primer episodio de la serie Star Trek Enterprise.

La estación espacial vista desde fuera. La motita del centro es la Enterprise aproximándose para atracar.

Los distintos niveles de la estación espacial. No se precia bien, pero a la derecha, el “brazo” muestra edificios tanto por arriba como por abajo, lo que implica distintos campos gravitatorios.

Tecnología destacada (2):

La USS Franklin. No voy a entrar en detalle acerca de la continuidad del universo trek. Estamos hablando de la primera nave warp 4 de la Tierra (la NX-01 Enterprise fue la primera warp 5), naufragada se supone que después de 2160 (fecha en la que se pone fin a la guerra entre la Tierra -que no la Federación- y el Imperio Romulano). Tras más o menos un siglo varada es todavía funcional. Gracias al esfuerzo de mantenimiento de Jaylah durante años, y es de suponer que también gracias a la capacidad de aguante de la tecnología del siglo XXII. Tecnología no terrestre en exclusiva ya, sino también de la Federación.

Frases para la historia:

Otra vez, hay tantas… Veamos algunas. Una:

McCoy: ¡Maldita sea, Jim, soy un médico no un…! (y su voz se desvanece mientras le teletransportan… junto a Spock)

Dos:

Kirk: No tenemos nave, no tenemos tripulación… ¿cómo vamos a salir de ésta?

Spock: Como siempre, encontraremos esperanza en lo imposible.

Tres:

Kirk: Hacemos un buen equipo.

Spock: Sí, lo hacemos.

Cuatro:

Krall: La unidad no es su fuerza. Es su debilidad.

Kirk: Creo que subestima a la humanidad.

Krall: ¡Yo luché por la humanidad! Perdí millones contra los Xindi y en las guerras romulanas (sic). ¿Y para qué? ¿Para la Federación? ¡Para terminar en la silla de capitán partiendo panes con el enemigo?

Kirk: Cambiamos. Tenemos que hacerlo. O si no nos pasamos nuestras vidas luchando las mismas batallas.

Chapuza científica destacada (1):

Se supone que el planeta clase M donde se estrella la Franklin está dentro de una nebulosa. Lo que vemos mientras la Enterprise se acerca es una especie de cinturón de asteroides que rodea al planeta y, se supone, su sol (puesto que hay alternancia de día y noche en el planeta). Más que una nebulosa, lo que parece rodear al planeta es una especie de esfera de Dyson formada por un campo de asteroides casi continuo. Una cosa bien rara.

Chapuza científica destacada (2):

Se supone que todas las abejas del enjambre controlado por Krall se comunican entre sí mediante una señal subespacial, una especie de bus de datos inalámbrico que sincroniza y coordina a las abejas. La tripulación del USS Franklin se supone que hackea la señal y emite por el bus una señal pirata de tan alta potencia que quema el enlace. Y las abejas comienzan a estallar entre lenguas de fuego… en el espacio.

Por cierto, yo le hubiera colocado al bus el Kill’em All de Metallica. Si eso no revienta lo que sea, nada lo hará.

Calificación global:

Me gustó mucho. Es más, me entusiasmó. La volveré a ver una y mil veces, siempre que me sea posible.

Bonus track: To boldly go…

¿Y ahora, qué? ¿Qué va a pasar con la franquicia?

Un buen puñado de trekkies que conozco no soportan la nueva trilogía, eso que algunos llaman el Abramsverso. Una de las razones es que piensan que tras una precuela fallida (Star Trek Enterprise) no tenía sentido una nueva precuela en los tiempos de Kirk, y menos si encima cambiaban la historia para resetear todo lo que conocemos de Star Trek. En líneas generales estoy de acuerdo con ese planteamiento. Lo que sucede es que ya no es posible retomar la historia que dejó Espacio Profundo 9 a finales del siglo XXIV y principios del XXV. Ha pasado ya demasiado tiempo desde el final de la Guerra del Dominio como para que retomar el relato desde ese punto resulte familiar a los espectadores que no sean seguidores habituales de la franquicia. La mejor alternativa es seguir contando la historia desde el punto en que lo deja Star Trek: Más allá, en el universo alternativo de J.J. Abrams. Otra cosa yo creo que no es factible. Y mira que hay elementos interesantes. Por ejemplo, la Federación pasa a ser un Estado predominantemente humano al ya no estar los vulcanos para contrapesar sus decisiones. Y no hemos visto aún a los romulanos… En fin, material hay de sobra. Y no hay otro punto por el que comenzar, pienso yo. La idea de una nueva serie ligeramente anterior en el tiempo a la tripulación de Kirk (imagino que para poder usar el canon trek sin el reseteo de Abrams) no me parece una idea muy brillante. Ya veremos.

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ago 05 2016

La leyenda negra del general Cuesta (I)

Publicado por en Historia Militar

Hacía tiempo que no escribía del general don Gregorio García de la Cuesta. Seguro que algunos de mis lectores le habrán echado de menos en mis conversaciones en estos últimos meses. La razón para ello es que ayer, día 4 de agosto, fue el aniversario de la fecha en que las últimas tropas aliadas (las mandadas por Cuesta) se retiraban de Talavera y la campaña llegaba a su final. Con motivo de la fecha se produjo en Facebook la discusión (bastante civilizada, aunque inconclusa) que a continuación puede verse:

Discusión en Facebook

Nada que no haya dicho yo antes: que este sesgo que lleva a conocer y difundir una versión falsa de la historia nace del hecho de que las fuentes en lengua española son sistemáticamente ignoradas entre los británicos por desconocimiento de la lengua, cuando no por desprecio puro y duro a todo lo que no venga de las islas. Conozco casos y nombres de esto último. Ahora bien, mi Lies and more lies ha de probarse. Eso es lo que pretendo hacer. No hoy, y quizá ni en esta entrada. Solo aviso de la intención.

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ago 05 2016

Música de viernes (XIX)

Publicado por en Música

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ago 01 2016

Lectura del día (LXXVI): “Campaigns of the British Army in Portugal”

Publicado por en Historia Militar,Libros

La lectura de hoy es un libro cortesía de la Biblioteca Nacional de Portugal, Campaigns of the British Army in Portugal, libro fechado en 1812 y escrito por H. Leveque. Enlace aquí. Aparte del texto (que aún no he terminado), hay unas cuantas láminas interesantes, sobre todo porque son contemporáneas de los hechos, dadas las fechas de publicación del libro. Y hay una sobre Talavera:

Talavera - H. Leveque

Que lo disfruten.

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