ago 21 2013

“The Walking Dead”, final 3ª temporada

Publicado por a las 20:48 en Televisión

Antes de comenzar, advierto que esta entrada contiene spoilers de la serie. Si no la ha visto y no quiere que le cuenten el argumento, no siga leyendo.

Rick Grimes

Rick Grimes de vuelta en su ciudad natal, en el que creo que es el mejor capítulo de la temporada.

Ya comienzan a anunciar la 4ª temporada de The Walking Dead y yo aún no he hecho el comentario de lo que me ha parecido la 3ª temporada. Además, tiene toda la pinta de que la 4ª va a arrancar igual que la 3ª, con los supervivientes atrapados en una situación sin salida: depredar (¿el qué?) o morirse.

Bien, como dije en su momento, el arranque de la 3ª me gustó mucho por lo descarnado de la descripción de la situación en la que se encuentran los supervivientes. Y también por la atracción que para ellos supone la prisión. Parafraseando la novela La lista de Schindler, refugiados dentro de la prisión pueden mantener la ilusión de que son prisioneros contra su voluntad.

En paralelo, se arma la trama del Gobernador (Philip para los íntimos). Que no es alguien que se dedique a jugar a las casitas (como diría el difunto y zombificado Shane), ni tampoco un mesías dedicado a reconstruir la civilización. Desde el primer momento se nos muestra como alguien violento y sin escrúpulos, que miente y asesina a quien en teoría podría ayudarle, y que guarda (literalmente) varios muertos en su armario. Lo peor es que no está solo. No es un par de posibles delincuentes y saqueadores, como los que vimos en la 2ª temporada en el bar en el que Hershel ahogaba penas. Es una organización entera. Además, una organización que se mueve por un ideal, aunque este ideal sea, en la mente del Gobernador, un motor, no un timón.

Me ha gustado la tensión en la contención del enfrentamiento entre ambos grupos. Rick sigue siendo Rick, y no le gusta derramar sangre humana si puede evitarlo. Por el contrario el Gobernador, tras la muerte (definitiva) de su hija, es alguien a quien le da todo igual.

Por ello esta temporada ha sido más de acción e intriga que de misterio y zombis. Pero no está nada mal. Al desarrollar la sociedad post apocalíptica (mejor dicho, las distintas sociedades, porque cada una es un mundo aparte), han agrandado el universo de la serie, y de los personajes. Cada uno ha tratado de encontrarse en su propio imaginario: Andrea dando y recibiendo estabilidad social; Daryl tratando de recomponerse con su hermano; Michonne sin Andrea, pero con nuevos amigos; Rick sin Lori, con Carl, y con su nueva hija; Carol sin T-Dog (qué muerte más estúpida la de T-Dog, por Dios) y casi sin Daryl… A mí todo eso me ha gustado. De fondo, el conflicto entre el líder Grimes y el líder Gobernador, con el bien y el mal a discusión en tiempos de Apocalipsis.

Por eso entiendo un poco fallido el final de la temporada. El baño de sangre y la eliminación casi gratuita de tanta gente no encaja con ese tono contenido, aunque estaba claro que la escalada bélica del Gobernador no podía terminar bien. Y, desde el punto de vista televisivo, tanto secundario andando por la pantalla no haría sino complicar los guiones de la 4ª.

Festín de cuervos.

Pero mientras hemos tenido grandes momentos de TV y de la serie.

Mi favorito, el más descarnado de todos. Cuando Rick, Carl y Michonne se encuentran en la carretera con el Autoestopista, y no le hacen ningún caso. Pasan de él, no le recogen, no le ayudan. No es que no sea de los suyos, es que es un peso muerto. Al regresar, se encuentran los restos del chico desparramados por la carretera. Otra víctima de los zombis. Pasan de largo, Nada que no hayan visto ya. Pero al cabo se detienen y regresan. ¿A enterrarle? No. A recoger su mochila. A él ya no le sirve. Festín de cuervos. Con ello, sin decir una palabra, queda expresado el modo en que Rick y el mundo han evolucionado desde que se despertó en el hospital.

Muy malos tiempos para andar solo y sin ayuda; y para hacer auto-stop. Este fotograma podría haber salido de “La Carretera”.

Esta escena me ha recordado mucho a la escena de la 2ª que ya comenté: Rick y Shane tratan de quitarse de en medio a Randall, y mientras conducen a algún sistio, Shane, pensativo, ve a un solitario caminante entre el pasto, como si fuera algo tan natural como ver un ciervo. En este nuevo mundo, lo es. Festín de cuervos.

Por no olvidar, en ese mismo episodio, la reentrada de Morgan, ahora convertido en trastornado limpiador de zombis y cadáveres. ¡Por fin alguien se da cuenta de cómo se puede detener a un grupo pequeño de zombis de manera efectiva!

Woodbury es historia, y además ha costado caro: la muerte de Andrea, la de Merle, la de Milton… Entiendo que tras su relación con el Gobernador Andrea no iba ya a ser bien recibida (ya no era tan de ellos como antes, no sin Dale, al menos), y que mientras Merle estuviera vivo Daryl no sería nadie, y que Milton y sus intentos de racionalizar a los zombis y al apocalipsis zombi era una fuente de disgustos. Pero son baja demasiado notables.

Woodbury es historia, pero el Gobernador sigue vivo, y no carece de ayuda. Mientras, Rick ha vuelto a jugar a las casitas, y con ello ha superpoblado la Prisión. Carl se está endureciendo tras la muerte de su madre. Demasiado, posiblemente. Y Andrea, que era un apoyo, ya no está. Quizá haya surgido un nuevo amor para Rick. Mientras tanto, tiene gente de la que preocuparse. Y así se cierra la 3ª temporada. Ardo en deseos de ver la 4ª.

Pasando lista a los que están y a los que ya se fueron.

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