ago 14 2017

Dunkerque

Publicado por a las 20:07 en Cine

Antes de verla:

Las expectativas sobre esta película estaban altas a causa de la vistosidad de las imágenes y de los tráilers con los que estaban promocionando el filme. Además estaba a los mandos Christopher Nolan, del cual he visto grandes películas. Todo parecía indicar que estábamos ante un peliculón. Así que había que ir a verla, aunque mis lectores (los pocos que queden) ya saben lo mal que lo suelo pasar viendo cine histórico.

Advierto que esta revisión de la película contiene spoilers Si no la ha visto siga leyendo bajo su propia responsabilidad.

Sinopsis:

Tras la ofensiva alemana en Francia en la primavera de 1940, la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) queda rodeada. La única opción para su rescate es reembarcarla y llevarla de vuelta al Reino Unido. El problema es que todo esto hay que hacerlo bajo la visión y el fuego del enemigo.

Nota de Eborense: Es la sinopsis más tonta que he escrito, y por ello una de las que más tiempo me ha llevado hacer.

Opinión:

Esta película tiene una grandísima virtud, y es que es tan entretenida que no puedes dejar de verla. La tensión es la correcta a lo largo de todo el metraje, y mira que es difícil. Si hubiera tenido media hora más, no creo que lo hubiera notado. Al principio me costó trabajo entender las escenas truncadas, que no solo se superponen en la acción sino también en el tiempo. Pero una vez que me acostumbré me pareció un recurso muy interesante para mostrar lo que son varios puntos de vista que se superponen en el tiempo y en el espacio. Es decir. Todos están viendo al He-111 a la vez: los soldados que están en la playa, los marinos que están en los barcos, los pilotos del Spitfire… pero para cada uno de ellos el momento y ocasión en que entra el bombardero en sus vidas es distinto. Son tres relatos, tres historias, cada una de ellas contada desde una perspectiva distinta.

El protagonista de la parte terrestre, Tommy, con sus nuevos amigos, el francés sin nombre y el highlander Gibson.

El siguiente aspecto que me reconcilia con lo que vi en pantalla es que Nolan no ha tratado de hace un (casi) documental al estilo de Hermanos de sangre o de Salvar al soldado Ryan. En mi opinión lo que ha rodado es un docudrama de la batalla de Dunkerque, y teniendo en cuenta la tensión que los que estaban allí pasaron, me parece un método razonablemente correcto. Es cierto que al hacerlo así yo echo de menos elementos que podrían haber creado más tensión. Por ejemplo, el temor a que el perímetro defensivo de Dunkerque cediera antes de poder embarcar a los soldados que estaban, casi indefensos, en las playas. Esto se menciona solo de manera tangencial en una conversación entre el coronel y el capitán de fragata, como si no fuera lo más importante.

El protagonista de la parte naval, el capitán de fragata Bolton.

Volviendo al tema. La tensión no está en lo crítico de la situación histórica, sino en la tensión que van acumulando los personajes según pasa el tiempo. No hay mas que recordar esas escenas en las que al soldado Tommy le dicen claramente que no tiene sitio porque no eres de nuestro regimiento. Así una y otra vez. Es esta tensión la que hace que no puedas bajar la guardia en toda la película, porque te puedes perder algo. Incluso en escenas aparentemente tranquilas te puedes llevar la sorpresa de que de repente aparece un pecio con un superviviente encaramado, o que un caza que no llegas a ver le acierta a uno de los Spitfires.

El protagonista de la parte aérea, el oficial piloto Farrier.

Me encanta también la fluidez con la que se mueven los personajes unos con otros. Se trata de gente que no se conoce, que además no son de nuestro regimiento pero que van y vienen, se mueven en el mismo entorno, y se contagian entre ellos sus nervios… y también su mala leche. Todo muy natural, nada forzado.

Respecto al valor histórico de la película, aunque he leído críticas en torno a la puesta en escena de los soldados británicos (demasiado limpios) y en las playas de Dunkerque (igualmente demasiado despejadas), también he leído que varios veteranos de la Royal Navy y de la BEF han dicho que lo que han visto en pantalla fue tal como lo recuerdan. Nada más que añadir, entonces.

Reconozco que la película no está a la misma altura del bombo que le han dado. Es una buena película, bien hecha, de lo más entretenida, pero no el bombazo que parecía. Con todo, eso es suficiente. Yo me lo pasé bien, está hecha a conciencia, y entretiene.

Frase destacada:

Míster Dawson: No tenemos escapatoria, hijo. Tenemos una misión que cumplir

Esta frase resume la épica que Nolan ha querido meter en la película, y que ha formado parte de la promoción: la decisión consciente de los civiles de un país por arriesgar sus vidas para salvar a sus soldados, compatriotas de uniforme, que estaban en peligro a tiro de piedra de sus costas. Esta frase resume muy bien esa idea.

Tecnología destacada:

El Messerschmitt Bf-109, que es en realidad un Hispano Aviación HA-1112 “Buchón”. Este modelo es todo un veterano del cine, puesto que ya ha interpretado a su primo alemán en varias películas.

Foto de Mark Rutley para Warbirds en la que se puede apreciar el buche que diferencia el aspecto de un Me-109 de un Buchón.

Escena destacada:

Para mí todas las escenas de combate aéreo son dignas de destacar por lo bien rodadas que están, en cuanto a mostrar la sensación del combate aéreo de una manera absolutamente realista. La interpretación de Tom Hardy como piloto de Spitfire es además fabulosa, quizá la mejor de la película.

Además de estas escenas la que más me llamó la atención es ésa en la que un soldado se quita el equipo de campaña para meterse en el mar y, se supone, ganar Inglaterra a nado. Si quieres avanzar rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado. Esta escena marca la desesperación de un soldado que está tan en las últimas que quiere avanzar todo lo rápido que pueda; tanto, que no tiene tiempo ni de esperar a los barcos. Es sobrecogedor.

Tontería destacada:

Bueno, no sé si es una tontería o una excesiva simplificación de la película. Lo que se nos presenta en pantalla es que para llegar a Dunkerque basta con poner proa al sur. Solo en una escena, como de pasada, se ve al señor Dawson con un plano, diciendo vamos a trazar un rumbo. De hecho el acceso a las playas y al mismo puerto de Dunkerque no es tan fácil porque las mareas han formado barras de arena que se mueven con el tiempo. Un buque con cierto calado simplemente no puede cruzarlas porque encallaría. Un buque de menor calado, como un yate a motor, podría, pero con riesgos, y eso de día. Es decir, para arribar a Dunkerque no se necesita solo tener un buque y ponerlo proa al sur; hace falta una buena carta de navegación, y no hacerse el valiente con la mar.

Opinión final:

Entretenida, ágil, amena. Merece la pena verla, y seguro que la veré más de una vez.

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